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Una ingobernabilidad anunciada por la fragmentación y el factor López Obrador
Amlo desconocerá el resultado y llamará a anteponer su noción de la justicia sobre el respeto a la ley. Y ganador, aún por una diferencia también marginal, iniciará la gran marcha a la transformación del poder precario que otorga la escasamente mayor de las minorías, en un poder de tendencia absolutista en su reconocible modelo autocrático populista.
A un mes de la cita con las urnas, lejos de definir o, al menos, de perfilar un resultado claro, el proceso electoral ha devenido más impredecible.
Se han vuelto a cerrar las preferencias electorales con ajustes del panista Felipe Calderón a la baja, un incremento para el priista Roberto Madrazo y una estabilización del perredista López Obrador.
A la incertidumbre en el resultado se agrega una tendencia a la extrema fragmentación política, con la mitad del electorado del país dividido en tres tercios y la otra mitad sumida en la indecisión entre las opciones en competencia, indecisión que podría devenir, a su vez, abstención de sufragar.
Con diferencias de entre tres puntos y una fracción de punto entre los tres que encabezan los estudios de opinión, de acuerdo a la encuesta de María de las Heras publicada ayer en Milenio, la puerta está abierta para la ingobernabilidad anunciada por el factor Amlo, o para la liquidación de los avances democráticos.
Porque —de acuerdo a los escenarios más discutidos— derrotado por un pequeño margen, Amlo desconocerá el resultado y llamará a anteponer su noción de la justicia sobre el respeto a la ley. Y ganador, aún por una diferencia también marginal, iniciará la gran marcha a la transformación del poder precario que otorga la escasamente mayor de las minorías, en un poder de tendencia absolutista en su reconocible modelo autocrático populista.
Con muy poco que ver con una lucha ideológica, como observábamos ayer con el apoyo del profesor Luis de Sebastián, el populismo de Amlo —agregamos ahora con el profesor de la Universidad de Salamanca Manuel Alcántara Sáez— deja nulo margen para la competencia y el debate democráticos, como lo muestra su conducta dentro y fuera de su partido.
En su respuesta a la pregunta de la sección “Debate” de El País del domingo, el también director del Instituto de Iberoamérica de esa misma universidad, descubre en el venezolano Hugo Chávez “los componentes más clásicos del populismo latinoamericano de hace medio siglo”, compartidos en alto grado con el mexicano Amlo: “el papel del caudillo sobre el partido, el lenguaje emocional, retórico…, el movimentismo como expresión y cauce de la participación y de la representación política de un pueblo-nación que hasta la llegada del caudillo ha sido desposeído de todo su significado; el furibundo antiamericanismo (que el mexicano pretende disfrazar en una furibunda descalificación de todo lo que parezca entendimiento con Estados Unidos) y la vuelta al papel preponderante del Estado en una economía nuevamente centralizada”.
Sólo reconoceré mi victoria
En una entrevista incómoda para Amlo —registra Consultores en Información y Análisis de Medios, Ciam—, Ciro Gómez Leyva (Radio Fórmula) tras subrayar que, con lo cerrado de la competencia, el desempeño en el segundo debate será clave, le preguntó al perredista si no teme a la amenaza de Ahumada de difundir nuevos videos un día antes de ese debate. El periodista y conductor del programa le reprochó, además, las amenazas que ha recibido cuando transmite información que no favorece a Amlo, especialmente la de encuestas.
A su vez, Amlo, fiel al retrato del modelo autocrático populista esbozado por el profesor salmantino, aseguró que motivará a la gente a la movilización pues su “principal recurso es el pueblo”; reconoció que el contratista Carlos Ahumada es un preso político, al decir que su caso “no sólo es judicial, sino político, pues entregó videos a Salinas y Diego Fernández”; reiteró que es “indestructible”, y que tiene “que sacar adelante el país”; decretó que “las encuestas no pueden seguir inflando al candidato de la derecha” y estableció que él tiene una encuesta del fin de semana donde va “10 puntos arriba”; que tiene muy buena información y que lo único que puede decir es que se ha propuesto desde hace tiempo no decir mentiras.
Pero Gómez Leyva terminó la entrevista mencionando que en otra conversación con Amlo, a la pregunta de si respetará el resultado del 2 de julio el perredista respondió que respetará “su” victoria.
Mientras tanto, Amlo seguía desconociendo encuestas sin parar, como preludio del desconocimiento del resultado de las urnas: que GEA-ISA y Reforma son “número 1 en manipulación”, y en segundo lugar está Milenio; que también ha hecho “la observación muy respetuosa” en el caso de Mitofsky-Televisa; que esas empresas hacen daño, pues no sólo hacen encuestas, sino guerra sucia; que él habla así porque tiene que comunicar a la gente y que si empieza “a hablar de errores metodológicos no se entiende bien”.
De nada sirvió que Gómez Leyva preguntara que si para comunicar algo tiene que decir una cosa tan temeraria como que a Reforma le dictan las encuestas o que GEA-ISA se vende. Amlo simplemente reiteró que tiene “pruebas de esto” y que está “defendiendo un proyecto que es la esperanza para millones de mexicanos”.
Autor: José Carreño Carlón
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Un comentario en “Una ingobernabilidad anunciada por la fragmentación y el factor López Obrador”
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amlo ha sido un buen gobernante, probado y comprobado, impulsado por todos aquellos que hemos vivido el saqueo sexenio tras sexenio de uno de los paises con mas potencial del mundo, la idea de permitir que todo lo controle el libre mercado, que aquel que pueda pagar sea el unico que pueda obtener, es en esencia la ley del mas fuerte, una sociedad que admite que los politicos, los servidores publicos, la prensa,el clero, la policia etc…esten al servicio del mejor postor es una sociedad podrida, necesitada de un cambio desde abajo, con los millones de personas empobrecidas por la simulacion de los gobiernos que solo estan para generar negocios multimillonarios a unos cuantos.
la idea de que el gobierno sea el administrador de los recursos es la mejor opcion por ahora para el pais, no dudo en las bondades de la libre empresa, bien entendida, pero en un pais donde el 80% de sus habitantes se encuentran en desventaja competitiva debido a la escaza educacion y una brecha tecnologica insalvable al corto plazo, seria un suicidio entregar a empresas privadas el manejo de hidrocarburos y energia en general.
La educacion debe de seguir siendo publica, gratuita y laica hasta que se inviertan los porcentajes de desigualdad social.