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Uruguay — ¿Dónde estamos parados?
¿Dónde está parado el Uruguay? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Dónde nos espera el progreso, dónde están nuestros amigos, en el norte o en el sur? El cambio en la política económica doméstica, tan esperado por medio Uruguay como temido por la otra mitad, no se produce.
Saltaron los esquemas
Juan Martín Posadas
¿Qué está pasando con el Uruguay? A veces pensamos que aquí no pasa nunca nada o que se repite siempre lo mismo. A veces uno u otro acontecimiento ocupa el escenario durante meses, absorbe toda la atención, como el tema de las papeleras, por ejemplo. Sin embargo actualmente las cosas no están siendo como siempre: hay un desacomodo general porque el Uruguay no sabe bien qué le pasa. El horizonte se ha llenado de preguntas; muchas certezas (verdaderas o pseudo) se están disolviendo. La Argentina nos agrede, el Brasil nos ignora. ¿Qué es el Uruguay en la región? ¿Dónde estamos parados? Los parámetros habituales que nos asignaban un lugar se han esfumado; se ha producido un desbalance de nuestro imaginario colectivo, de nuestras explicaciones sobre nosotros mismos.
El Dr. Vázquez, ese de ayer y de toda la vida, se entiende con el gobierno de Estados Unidos con mayor sintonía que con los gobiernos del vecindario: saltan por el aire los esquemas y los recuerdos. Se rompe otro imaginario colectivo, tanto de los seguidores de Vázquez como de sus adversarios. ¿Dónde está parado el Uruguay? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Dónde nos espera el progreso, dónde están nuestros amigos, en el norte o en el sur? El cambio en la política económica doméstica, tan esperado por medio Uruguay como temido por la otra mitad, no se produce. La conducción económica reconoce ahora una serie de datos de la realidad cuya existencia negaba, desestimaba o escarnecía. He aquí otro imaginario que se desvanece, que deja de proporcionar una explicación: se rompen esquemas y se desdibujan los límites de los lugares atribuidos y consagrados.
El Frente Amplio, votado por medio país, depositario de las expectativas y las esperanzas que los partidos tradicionales no pudieron retener, ha llegado por fin al gobierno dejando una impresión de perplejidad, ¿dónde estoy? Transmite, con gestos a veces y con palabras explícitas otras, que no puede hacer lo que prometió en la campaña electoral. Pero con igual claridad transmite que no intentará hacerlo porque lo encuentra impracticable o directamente perjudicial. ¿Dónde está parado el Uruguay?
Los imaginarios colectivos que genera un pueblo constituyen uno de los fundamentos sobre los que se asienta la identidad nacional; son aquellos esquemas mentales que le dicen a la gente: así es el Uruguay, en cuyo seno están estos y aquellos, que proponen unos tal cosa y los otros tal otra, cuyas posibilidades de progreso económico están en tales rubros, y así por delante. Todos los datos que llenan este esquema –verdaderos o ciertos, pero dados por buenos– van formando el imaginario de la sociedad, lo que esa sociedad cree que es y, por eso mismo, tiende a ser. En este período gran parte de ese imaginario se ha borroneado, a tal punto que, entre otras cosas, no sabemos si no tendremos que sustituir a la vaca por el eucaliptos como emblema de nuestro desarrollo económico.
Esta situación en la que se encuentra nuestro país puede ser usada como munición contra el gobierno y contra la izquierda. De hacerlo, producirá satisfacciones minúsculas y ninguna ganancia política: la gente no deja lo que tiene, aunque lo sienta malo, sino cuando ve algo mejor. Esta situación es para que los dirigentes políticos de verdad se dirijan al país, a la gente, le reinterpreten su ubicación y lo convoquen a redescubrir un destino. Primero en la cabeza, es decir, en el imaginario, y luego en la realidad.
“Los imaginarios colectivos que genera un pueblo constituyen uno de los fundamentos sobre los que se asienta la identidad nacional.”
Fuente: Diario "El País" - Montevideo
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4 Comentarios en “Uruguay — ¿Dónde estamos parados?”
Porfavor espere...


















Y..tenia que ser un articulo del diario ‘El Pais’, no hacen falta mas comentarios
Muy bueno el artículo, tenía q ser del diario El País, es excelente y muy realista, no podemos ñegar la realidad.
Lean las editoriales del ‘Pais’ que son muy interesantes, sobre todo para los amantes del facismo. hay que hablar exactamente de como son las cosas, no intentar distribuir un senacionalismo con claras intenciones politicas. Y primero, veamos quienes son los que estan detras de esas publicaciones, y con que intenciones las realizan, no para agradar a quienes estan de acuerdo.
Saludos
este articulo me resulto muy interesante pero nasesito informacon a favor