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Juez caído
Renunció a su cargo de juez federal Jorge Daniel Urso, en medio de rumores procedentes de la Casa Rosada, que atribuyen su caída a presiones del funcionario piquetero Luis D’Elía. Urso era un juez cuestionado, que dictó la prisión preventiva del ex-presidente Carlos Menem, a pesar de no contar con pruebas suficientes como para mantener la causa.
Las renuncias de jueces nacionales son récord en lo que va del gobierno de Néstor Kirchner: 143 magistrados abandonaron sus cargos en los últimos tres años. Se trata del índice de deserción más alto desde el regreso de la democracia.
En los cinco años y medio de gestión de Raúl Alfonsín renunciaron 110 jueces; en las dos presidencias de Carlos Menem 46 y 102, respectivamente; durante los dos años de Fernando de la Rúa 48 y en el año y medio de gobierno interino de Eduardo Duhalde, 16.
Esta fuga de juristas es otra señal de alarma que nos advierte de la gravísima crisis institucional que afecta al Poder Judicial.
Autor: Ing. Gustavo Ibáñez Padilla
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El Juez Urso es un magistrado más de la famosa “Servilleta”. Sospecho que la orden de detención contra Menem, sin haber impulsado mayormente la investigación del caso, fue un arbitrio para dictar el posterior sobreseimiento del imputado. La detención fue hecha efectiva cómodamente en la casa de su amigo el “camisero”, le dió prensa y notoriedad por un tiempo, haciéndose pasar por “perseguido” y consiguiendo por un lapso blanquear su nutrida foja, que sigue sin el debido esclarecimiento y pública vindicta.
Con su renuncia evade el juicio político que merece por su comportamiento en ésta como en otras causas. Quiera Dios que su vacante no sea cubierta con otro peor.