Brasil no admitiría a Monseñor Baseotto

Monseñor BaseottoSe podría pen­sar que la per­se­cu­ción de un Obispo por parte de los orga­nis­mos del Estado, hasta el punto de prohi­birle ofi­ciar misas por con­de­nar a un Minis­tro, apa­ren­te­mente dedi­cado a la pro­mo­ción de la Salud Pública, pero que en la prác­tica pro­mueve la Cul­tura de la Muerte, solo podía ocu­rrir en Argen­tina, pero no es así, fuera de nues­tras fron­te­ras el hecho se repite y tam­bién como con­se­cuen­cia de la per­versa ideo­lo­gía que parece con­ta­mi­nar la región y que se extiende cada vez más como una man­cha nau­sea­bunda.
En nues­tra edi­ción de hoy, publi­ca­mos una nota,
(La Stasi bra­si­leña), de nues­tra amiga Graça Sal­gueiro, donde com­pro­ba­mos que en Bra­sil, Mon­se­ñor Baseotto tam­poco podría ejer­cer su ministerio.

Autor: Sigfredo Durán

Email: SiggyDuran@gmail.com

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3 Comentarios en “Brasil no admitiría a Monseñor Baseotto”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    No saben lo que se pierde Bra­sil, con el ingreso de Mon­se­ñor Baseoto , si lo cono­cie­ran ape­nas un ratito cam­bia­rian de pare­cer. Prue­ben y veran ‚les deseo lo mejor.

    Un beso Matilde.

  2. 2 Alejandro Witzel

    Son muy pocos (3 o 4) los obis­pos valien­tes. El resto calla en un silen­cio cóm­plice del que ten­drán que ren­dir cuen­tas (tema que ya lamenta nues­tro nun­cio apos­tó­lico y ha comen­tado a un sacer­dote). Otros para que­dar bien le man­dan car­tas a la pared como el Obispo de San Justo Msñor. Mar­tini que le envió una carta al vice Scioli, que es lo mismo que escri­birle a una puerta. La carta debió ser diri­gida direc­ta­mente al pre­si­dente que es el real res­pon­sa­ble. Lamen­ta­ble ésto y lamen­ta­ble el silen­cio de los demás.

  3. 3 Gracia Salgueiro

    Mon­se­ñor Baseotto es un reli­gioso valiente como deben de ser aque­llos que son Gue­rre­ros de Cristo, pero Don Eusé­bio tam­bién es y jamás tuve pelos en la len­gua de ahí que sean tan per­se­gui­dos por eses gobier­nos seudo demó­cra­tas.
    El mismo pasa a Don Cas­ti­llo Lara de Vene­zuela.
    Como eses tres, hay otros aquí en Bra­sil; sin embargo, si insiste en poner­se­los mor­da­zas.
    Es res­pon­sa­bi­li­dad nues­tra denun­ciar lo que hacen eses delin­cuen­tes en con­tra de la Igle­sia y sus Pas­to­res, sin medias pala­bras, por­que la Ver­dad debe estar por encima de todo.
    Salu­dos cor­dia­les
    MG

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