Declaración de Nulidad

Cosme Beccar VarelaNo existe una Jus­ti­cia impar­cial y menos aún cuando se trata de juz­gar a per­so­nas que han sido seña­la­das al odio gene­ral, por todos los medios de difu­sión, como “enemi­gos públi­cos” a priori y sin dis­tint­ción.
Me recibí de abo­gado en 1959. Antes de eso, desde 1956, tra­ba­jaba como pro­cu­ra­dor en el Estu­dio de mi padre, fun­dado por mi abuelo en la hue­lla de Mariano Varela, Minis­tro que fue de Sarmiento.

He ejer­cido desde enton­ces la pro­fe­sión bajo la guía de un bri­llante maes­tro como fue mi padre. Él era un señor en todo el sen­tido de la pala­bra y un gran abo­gado. Inte­li­gente, bri­llante, inte­lec­tual, patriota… un hom­bre de esos que la Argen­tina se per­mite el dudoso lujo de des­per­di­ciar gene­ra­ción tras generación.

Aprendí, por lo tanto, en una gran escuela, infi­ni­ta­ment mejor que la Facul­tad de Dere­cho de la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires en la que estu­dié y me recibí.

Tra­bajé en casos impor­tan­tes, difí­ci­les, que exi­gían un cer­tero cri­te­rio legal y una cui­da­dosa pluma para expo­ner el Dere­cho. Bajo la guía de ese gran maes­tro que fue mi padre, aprendí y lle­gué a ser lo que soy actual­mente: un jurista, no un mero abo­gado, sino un jurista.

Lo digo sin falsa modes­tia y sin alta­ne­ría, por­que es un don de Dios y el fruto de una exce­lente ense­ñanza. No creo que haya en la Argen­tina nin­gún abo­gado mejor que yo. Repito: no es por mérito pro­pio sino por per­te­ne­cer a una estirpe de cinco gene­ra­cio­nes de abo­ga­dos que empieza con Flo­ren­cio Varela y tiene ya casi dos siglos de tradición.

Desde esa cáte­dra indis­cu­ti­ble declaro que la paro­dia de jui­cios que se están rea­li­zando con­tra los mili­ta­res que par­ti­ci­pa­ron en la lucha anti­te­rro­rista de los años 70 en ade­lante, es abso­lu­ta­mente incons­ti­tu­cio­nal y que todas y cada una de las reso­lu­cio­nes supues­ta­mente judi­cia­les dic­ta­das en esos pro­ce­sos, inclu­yendo la de pri­sión de las víc­ti­mas de esas far­sas judi­cia­les, son nulas de nuli­dad abso­luta. No son otra cosa que ven­gan­zas dic­ta­das por la tira­nía polí­tica que padece el país y aca­ta­das ser­vil­mente por jue­ces que no son tales sino ver­du­gos togados.

Eso incluye la con­dena a cadena per­pe­tua del Comi­sa­rio Miguel Etche­co­latz. Como refuerzo de este con­clu­sión –aun­que no como argu­mento deci­sivo, claro está- tengo a la vista la foto­gra­fía de los inte­gran­tes del Tri­bu­nal que lo ejecutó.

Apa­rece en “Cla­rín” de hoy, 28/9/2006, pag. 3. En ella se ve al pre­si­dente del tri­bu­nal cole­giado que “con­denó” al Comi­sa­rio, el Dr. Rozanski leyendo la “sentencia”.

En la foto se ve un hom­bre cuya ima­gen per­mite hacer un aná­li­sis super­fi­cial, pero intere­sante, de su personalidad.

Cor­bata gris perla a la moda, pelo estu­dia­da­mente tra­ba­jado en forma ses­gada sobre el cos­tado dere­cho, ante­ojos caí­dos, pequeña barba deci­mo­nó­nica, manos cui­da­das sos­te­niendo deli­ca­da­mente un micró­fono, traje obs­curo ele­gante… Un hom­bre que atiende su apa­rien­cia hasta ese extremo es alguien a quien la opi­nión de los otros le interesa enor­me­mente. O sea, se trata, muy pro­ba­ble­mente de una per­sona que no es inde­pen­diente sino, por el con­tra­rio, esclava del “qué dirán”.

Ese anhelo no se agota en su ves­tua­rio sino que busca el bene­plá­cito de los medios de difu­sión y de los ambien­tes socia­les. Final­mente, dado que toda esa para­fer­na­lia no es obte­ni­ble sin una situa­ción eco­nó­mica aco­mo­dada y con­si­de­rando que ese aco­modo depende de la per­ma­nen­cia en una cargo bien remu­ne­rado para lo cual es nece­sa­rio con­tar con la bene­vo­len­cia de los dis­pen­sa­do­res del Tesoro, fuente prin­ci­pal de su remu­ne­ra­ción, me parece muy pro­ba­ble que Rozanski, cons­ciente de que Kir­ch­ner que­ría la con­de­na­ción de Etche­co­latz, a la hora de deci­dir, todo eso haya tenido una influen­cia deci­siva. Y si, ade­más, fuera sim­pa­ti­zante de la ideo­lo­gía de Kir­ch­ner –cosa muy pro­ba­ble, si no, no habría sido nombrado-, su con­ce­sión a los ali­cien­tes aten­di­chos habrá sido hecha con el pla­cer adi­cio­nal pro­pio de la parcialidad.

Por lo tanto, el hom­bre no era un Juez inde­pen­diente y su sen­ten­cia es nula. Cual­quier Tri­bu­nal futuro que revise esa sen­ten­cia, con­fir­mado lo dicho, ten­dría sobrada razón para así decla­rarlo y con­de­nar a los auto­res del atro­pe­llo como prevaricadores.

* * *

¿Puede alguien decir, seria­mente, que los mili­ta­res y poli­cías que están siendo juz­ga­dos, lo están siendo impar­cial­mente por jue­ces pro­bos, inde­pen­dien­tes y sabios?

No, de nin­guna manera. Eso es evi­dente, con una evi­den­cia solar. No existe una Jus­ti­cia impar­cial y menos aún cuando se trata de juz­gar a per­so­nas que han sido seña­la­das al odio gene­ral, por todos los medios de difu­sión, como “enemi­gos públi­cos” a priori y sin distintción.

Los suce­si­vos gobier­nos “demo­crá­ti­cos” se han dedi­cado a nom­brar jue­ces, espe­cial­mente en lo penal y en la Corte Suprema, con los cua­les pue­dan con­tar para come­ter cual­quier injusticia.

Varios tri­bu­na­les y, por último, la Corte Suprema, decla­ra­ron incons­ti­tu­cio­na­les las leyes de amnis­tía e impres­cri­ti­bles los deli­tos supues­ta­mente come­ti­dos durante la repre­sión del terro­rismo, no así los crí­me­nes de los terro­ris­tas. Esta pri­mera arbi­tra­rie­dad ha sido admi­tida por la casi tota­li­dad de los jue­ces pena­les y muy tibia­mente dis­cu­tida por algu­nos juristas.

Al abrigo de esta com­pli­ci­dad gene­ra­li­zada la obse­cuen­cia de los jue­ces al ser­vi­cio de la tira­nía no tiene lími­tes. Una jau­ría de ellos se ha dedi­cado a per­se­guir, pro­ce­sar y encar­ce­lar a casi todos los ofi­cia­les del Ejér­cito y de la Poli­cía. Hay más de 300 pre­sos sin espe­ranza alguna de ser sobre­seí­dos. No hay nin­guna posi­bi­li­dad de que esos jue­ces ser­vi­les, ya sea por afi­ni­dad ideo­ló­gica, por corrup­ción moral o por cobar­día, les hagan justicia.

Kir­ch­ner se dedica a refor­zar la ame­naza en cada oca­sión que se le pre­senta. Ahora, a pro­pó­sito de un tes­tigo –que ya declaró y por lo tanto, inne­ce­sa­rio para ellos– ha dicho: “El pasado toda­vía no ha sido ven­cido” (“La Nación”, tapa, 28/9/2006).(Involuntariamente Kir­ch­ner ha dicho más de lo que que­ría decir. “El pasado” es toda la tra­di­ción de la Patria que ama­mos. Y él es el enemigo que quiere des­truirla. Es bueno recordarlo.)

En estas horas uno ima­gina cosas y se angus­tia –siguió diciendo el Presidente-. Lo vengo diciendo hace mucho tiempo. Inde­pen­dien­te­mente de cómo ter­mine este hecho, el pasado no está derro­tado ni vencido…Al con­tra­rio, apro­ve­cha cada opor­tu­ni­dad para hacer sen­tir que está pre­sente. Este­mos aten­tos todos los argen­ti­nos. No pode­mos dejar que se vuelva a repe­tir ese pasado. Todos los sec­to­res de la socie­dad debe­mos estar por la defensa de los dere­chos huma­nos, con­so­li­dar la ver­dad y al jus­ti­cia.” (“La Nación”, 28/9/2006, pag. 6).

Así incita el Pre­si­dente al odio, a la vio­len­cia judi­cial y de la otra. Los jue­ces toman nota y pre­va­ri­can. Los sub­ver­si­vos toman nota y salen a la calle. Mien­tras él hablaba, se jun­ta­ban en la Plaza de Mayo las izquier­das, mino­ri­ta­rí­si­mas pero pode­ro­sas, “para hacer oir un pedido que pen­sa­ron no ten­drían que repe­tir nunca más –dice adu­lo­na­mente “La Nación” de hoy 28/9/2006, pag. 6)- : la apa­ri­ción con vida de Jorge Julio Lopez, bus­cado fre­né­ti­ca­mente desde hace 10 días”.

Al frente.…se veía a varios de los repre­sen­ta­tes de la izquierda como Patri­cio Etche­ga­ray, Patri­cia Walsh (N: comu­nis­tas), Nés­tor Pitrola (N: pique­tero). Mez­cla­dos entre la gente cami­na­ban tam­bién los dipu­tados del ARI Marta Maf­fei, Elsa Qui­roz y Eduardo Maca­luse (N: ínti­mos cola­bo­ra­do­res de la “cató­lica” Carrió, socia del radi­cal “pituco” Enri­que Oli­vera); el ex-diputado.…Luis Zamora; el pre­mio Nobel de la Paz Adolfo Perez Esqui­vel (N: amigo y socio de Mons. Casa­retto en la pro­mo­ción de la Reforma Agra­ria en la Argen­tina, ver nro. 740 de “La bote­lla al mar” del 15/9/2006 y dia­rios del 12/9/2006); el dipu­tado que res­ponde a la CTA Clau­dio Lozano; María José Luber­tino (N: dipu­tada abor­tista hoy fun­cio­na­ria del gobierno a cargo de la “anti-discriminación”) y el direc­tor de cine Pino Sola­nas (N: mar­xista bur­gués amigo de Cha­vez, el tirano de Vene­zuela, y defen­sor de todas las malas cau­sas, siem­pre y cuando no afec­ten sus pre­cio­sas como­di­da­des).” (“Cla­rín” 28/9/2006, pag. 4).

Sigue una lista de gru­pos de izquierda que for­ma­ban la escasa tropa de la mar­cha que, según el “Cla­rín” ocupó desde Plaza de Mayo hasta Cha­ca­buco, o sea, dos cua­dras. Eso no es una mul­ti­tud: son como mucho, 6.000 inidi­vi­duos. “La Nación” fue peor al dar la noti­cia por­que no indicó el espa­cio ocu­pado pero insi­nuó que había por lo menos 30.000 asis­ten­tes, ya que esa can­ti­dad se nece­sita para “col­mar la Plaza de Mayo” (sic). El dia­rio de los “bienpen­san­tes” insi­núa una men­tira para ser­vir a la izquierda. La foto de “Cla­rín” mues­tra una Plaza casi vacía. “La Nación” lo mismo, pero lo disi­mula tras unas luces que ofuscan.

Así se cons­truye la arbi­tra­rie­dad y el lin­cha­miento. En ese clima no hay Jus­ti­cia ni con­de­nas váli­das. Por eso declaro, con la auto­ri­dad que fun­da­mento al prin­ci­pio de este artículo, que todas estas paro­dias judi­cia­les son nulas de nuli­dad abso­luta y algún día así serán decla­ra­das por una Jus­ti­cia imparcial.

Fuente: La botella al mar

Autor: Cosme Beccar Varela

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Un comentario en “Declaración de Nulidad”  

  1. 1 G. Ramón De Marchi

    Adhiero ple­na­mente, con la con­vic­ción de que en un futuro mediato, sur­girá la ver­dad, res­ta­ble­cién­dose la cor­dura y la Jus­ti­cia en la Argen­tina.- Amen.- G. Ramón De Marchi.-

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