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Bolivia — La “marcha” en la democracia representativa
… escuché reiteradamente iguales o similares comentarios. He aquí algunos. “Pobre gente explotada por grupos. Reciben una miseria de dinero por tanto sufrimiento”. “Es el mismo gobierno que organiza esta marcha aparentemente para presionarlo cuando en realidad busca argumentos para imponer su política”. “¿Quién financia esta marcha? Saquen números. Mil marchistas reciben –digamos– 50 bolivianos cada uno cada día y, ¿cuántos días tardarán para llegar a La Paz? Son quizás millones de bolivianos, ¿y de qué bolsillo sale este dineral?”. Otros cuestionan que los marchistas ni siquiera saben por que están marchando.Nuevamente unos cuantos centenares de caminantes están en las carreteras rumbo a la sede de gobierno. En esta nota presento algunas opiniones escuchadas y otras propias sobre este instrumento político.
Mientras que un referéndum es reconocido constitucionalmente como expresión de la voluntad del soberano y debe ser respetado por el gobierno, una marcha y similares demostraciones (un bloqueo, una ocupación violenta de una instalación ajena, una auto-cremación, etc.) no son más que una manifestación de un grupo de personas que busca formas hasta violentas e ilícitas para imponer su voluntad a la fuerza. Siempre se trata de un grupo de la sociedad que busca notoriedad para egoístamente imponer su demanda. Efectivamente, las formas para influenciar a un gobierno son amplias e incluyen hasta muchas formas sofisticadas de corrupción. El objetivo es siempre el mismo: imponer una postura que no encuentra consenso mayoritario. Estos últimos, los consensos mayoritarios, deben lograrse en el Congreso cuando se trata de sistemas de democracia representativa. Un país gobernado con decretos no consensuados lo tipifica como un país antidemocrático.
Vivimos en tiempos de un desenfrenado populismo. ¡Viva el show! Hay que distraer al público entreteniéndolo. Es el tiempo de la política con triquiñuelas. Es, ¡por supuesto! el tiempo de los medios de comunicación.
En este panorama encaja una marcha.
Al preparar el material para este artículo, y conversando con mucha gente, escuché reiteradamente iguales o similares comentarios. He aquí algunos. “Pobre gente explotada por grupos. Reciben una miseria de dinero por tanto sufrimiento”. “Es el mismo gobierno que organiza esta marcha aparentemente para presionarlo cuando en realidad busca argumentos para imponer su política”. “¿Quién financia esta marcha? Saquen números. Mil marchistas reciben –digamos– 50 bolivianos cada uno cada día y, ¿cuántos días tardarán para llegar a La Paz? Son quizás millones de bolivianos, ¿y de qué bolsillo sale este dineral?”. Otros cuestionan que los marchistas ni siquiera saben por que están marchando.
Lo que preocupa es que un referéndum totalmente respaldado por la CPE vigente y expresando la voluntad del soberano de manera directa corre riesgos de no ser atendido mientras que un espectáculo pintoresco y altamente apto para la explotación morbosa por parte de los morbosos medios nacionales y sobre todo internacionales podría servir como supuesto argumento de orientar las políticas hacia conceptos que no cuentan con el aval mayoritario. En este sentido las marchas y todas estas formas de supuestamente expresar la voluntad de los “movimientos sociales” no son instrumentos verdaderamente democráticos sino engaños para fingir que el gobierno “obedece” a mandatos de las bases. ¡Una pieza de teatro absurda! – y la pregunta vale: ¿Quién tiene tanta plata para financiar estos espectáculos?
Si los lustrabotas marchasen para solicitar al gobierno central beneficios sociales, ¿habría financiamiento? ¿Habría una ONG, un tío Hugo, un TGN nadando en plata, u otros mecenas para que puedan realizar una marcha?
Mientras tanto, sigue el cuento de las 36 naciones indígenas de las cuales algunas cuentan con apenas cien miembros, y siguen otras estupideces voluntariamente repetidas por los medios por más que sean falsas pues Bolivia es un país de mestizos.
Autor: Willi Noack
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2 Comentarios en “Bolivia — La “marcha” en la democracia representativa”
Porfavor espere...


















Solo desearia que nuestro pueblo se haga escuchar.
si, podemos hacer un cambio y terminar con toda esta corrupción.Para los que hemos sido obligado a salir de nuestra linda tierra podamos volver y hacer de este pais un paraiso.
Sera una copía fiel de nuestro mandatario Argentino.Porque aqui los piqueteros tampoco saben para que molestan, cobran 30 pesos y chau.Tampoco saben de donde sale el dinero.