Bolivia — Esclareciendo

Willi NoackVis­lum­brar sig­ni­fica “ver un objeto tenue o con­fu­sa­mente por la dis­tan­cia o falta de luz” y, en sen­tido figu­rado, “cono­cer imper­fec­ta­mente o con­je­tu­rar por leves indi­cios una cosa inma­te­rial” (RAE). Cada día y semana que pasan aumen­tan los ‘leves indi­cios’, y la ‘cosa inma­te­rial’ –léase, la ver­da­dera cara del Movi­miento Al Socia­lismo– empieza a mos­trarse.
El jue­ves 16 de noviem­bre apa­re­cie­ron nue­va­mente los con­tor­nos o per­fi­les más visi­bles. Con el titu­lar “Evo Mora­les ame­naza con reforma agra­ria a la fuerza”, la agen­cia Reuters informa de que “el Pre­si­dente boli­viano ame­nazó con nue­vas pro­tes­tas socia­les, simi­la­res a las que derri­ba­ron a dos gobier­nos en años recien­tes, para impo­ner ‘a la fuerza’ una nueva reforma agra­ria, resis­tida por la opo­si­ción y los sec­to­res empresariales”.

¿Será que el MAS está dejando el Plan A y favo­rece ya ahora el Plan B? Recor­de­mos. El Plan A con­siste en usur­par y acu­mu­lar el poder total (la ‘hege­mo­nía’ del poder en las pala­bras del MAS), apro­ve­chando la debi­li­dad de la joven demo­cra­cia boli­viana, con una pseu­do­le­ga­li­dad tras haber reci­bido, supues­ta­mente, una aplas­tante mayo­ría de votos en las ánfo­ras. Eso no suce­dió. Y la sim­ple mayo­ría no basta para ‘refun­dar’. Cada día más gente se da cuenta de qué se trata y se dis­tan­cia del pro­yecto, si bien un tem­prano regalo de Navi­dad –los Bs 200 del bono Juan­cito Pinto– incre­menta momen­tá­nea­mente la popu­la­ri­dad del Pre­si­dente como sue­len hacer medi­das ‘popu­la­chas’ del estilo.

El Plan B prevé: si no se logran los obje­ti­vos con una ‘revo­lu­ción demo­crá­tica’ (¡qué trampa ver­bal!), bueno, será a la fuerza. Los titu­la­res refle­jan la con­fron­ta­ción: “Pre­si­dente advierte con apro­bar Ley INRA con la ‘fuerza’ social” (Opi­nión, 17/11/06); “Los dos ter­cios y la tie­rra movi­li­zan a los cívi­cos” (EL DEBER, 17/11/06) y “El ayuno por los 2/3 crece y frena al MAS en la Asam­blea” (La Razón, 17/11/06).

¿Cuán seria es esta con­fron­ta­ción? ¿Perros que ladran no muer­den? Mucha gente se inclina por su miedo a esta inter­pre­ta­ción. La pre­gunta del millón es siem­pre en la vida real y en las nove­las de John Le Carré: ¿hasta qué extremo irá el adver­sa­rio? Wari­sata y San Julián, ¿han sido ame­na­zas vacías, un ‘bluff’ o, más bien, una con­fe­sión espon­tá­nea programática?

Las posi­cio­nes son incon­ci­lia­bles. La pre­dis­po­si­ción de ceder ‘dia­lo­gando’ es fic­ti­cia. Los ban­dos opues­tos ape­nas se ponen de acuerdo sobre asun­tos de ínfima impor­tan­cia mien­tras los temas clave no se tocan. No obs­tante, pau­la­ti­na­mente se escla­rece que no hay modo alguno de con­ci­liar entre las posi­cio­nes dia­me­tral­mente opuestas.

En la prensa inter­na­cio­nal se lee cla­ra­mente: “Evo: sin reforma agra­ria habrá levan­ta­miento” (Clarín.com, 17/11/2006). ¿Qué con­senso puede haber con terra­te­nien­tes y lati­fun­dis­tas, y con sus repre­sen­tan­tes en el Par­la­mento? No nos enga­ñe­mos. “Evo Mora­les des­carta un acuerdo con los lati­fun­dis­tas y advierte…” (Terra España, 17/11/2006). “El pre­si­dente de Boli­via, Evo Mora­les, dijo ayer que no hay acuerdo posi­ble con los terra­te­nien­tes para las refor­mas a la ley de tierras”.

Se per­fila ahora cada vez más nítida la pugna entre dos mode­los, dos modos de vivir, dos futu­ros para Boli­via. Y se evi­den­cia que la mayo­ría, al ser mes­tiza, no cree los cuen­tos del MAS y no faci­lita la aven­tura de la refun­da­ción de Boli­via en una socie­dad socialista-comunista sin liber­ta­des individuales.

Fuente: El Foro Bolivia

Autor: Willi Noack

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