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Adoctrinamiento
Además de las engañosas noticias que presentan la situación argentina poco menos que con halago, se soporta un insistente adoctrinamiento contracultural y antisocial que brega por el internacionalismo y la aceptación de ajenas soberanías burlando el sentimiento de nuestros originarios constituyentes.
Si bien advertimos que también desde el año 1983 la Constitución Nacional fue reiteradamente violentada o generalmente incumplida, salvo en algunos aspectos de interés para las prebendas de la oligarquía política en acción, se observa que las omisiones de la Ley Fundamental se intensificaron mediante una verdadera construcción de perversión normativa, que hasta llegó a transgredir la última reforma de 1994 lograda mediante el espurio acuerdo conocido como Pacto de Olivos.
Esta modificación de finales del siglo XX respecto a conceptos e intereses políticos, que en opinión de los convencionales reformadores exigían ser superados, tampoco logró que el “instrumento republicano” afirmara su autoridad e imperio.
La realidad relatada no puede asombrar a ningún lúcido observador, habida cuenta que no fue prioridad en aquel entonces establecer un Estado justo, libre y soberano; ni siquiera respetar como premisa el bien común de los gobernados. Más bien se ensayó en forma superlativa la manipulación de la “voluntad electoral”, que desde entonces resultaría estafada sin mesura “con actualizada normativa” por una partidocracia inútil, corrupta y ajena al sentir nacional.
Mediante extraviados derechos garantidos se llegaron a movilizar voluntades a favor de intencionales alteraciones en la calificación de los modos de vida, la comprensión de los hechos históricos, los valores jurídicos, la apreciación de las relaciones económicas y la tergiversación de criollas tradiciones; haciéndose de la educación, la publicidad y la propaganda medios de adoctrinamiento para una desintegradora contracultura.
Preferenciales víctimas resultan la niñez en sus primarios niveles escolares así como el resto de la juventud en sus distintas instancias educativas, que forzadas a presenciar y participar como “audiencias cautivas” hasta en eventos recordatorios de la violencia que reprimió al terrorismo y la guerrilla filomarxista, son influenciados con relatos amañados manteniéndose en ignorancia las causas de aquellos tremendos enfrentamientos. Se busca, de este modo, mantener vigente y aún producir sentimientos de venganza en generaciones que por situación y circunstancias no están en capacidad de entender los “delirios asesinos” de militantes y simpatizantes de la izquierda revolucionaria setentista del siglo pasado, ni mucho menos comprender sus nefastas consecuencias.
La sensatez del abogado y general Manuel Belgrano, prócer de nuestra gesta independientista, supo en su tiempo expresar ante similar situación: “Nuestros patriotas están revestidos de pasiones, y en particular, la de la venganza; es preciso contenerla y pedir a Dios que la destierre, porque de no, esto es de nunca acabar y jamás veremos la tranquilidad.”
Su acertado pensamiento podría aún orientar el presente y proyectar un futuro de paz, dicha y prosperidad, si gobernantes y dirigentes se dispusieran a revalorizar el fundamento republicano que nuestro Preámbulo constitucional señala como “Unión Nacional”. No lograrlo nos condena a un incierto porvenir.
Buenos Aires, 30 de noviembre de 2006
Autor: Lic. Claudio Valdez
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Criticamos a los EEUU , pero ellos no reforman la Constitucion , por cada presidente que asume . La respetan y punto , del color politico que fuere . Sería como traicionar a la patría. ¿ Nosotros la traicionamos? sera poco nivel intelectual de los mandatarios las enmiendas que le agregan , despues se lamentan. Estan revestidos de inmoralidad ya que gobiernan para el bolsillo.