Jauretche y Neustadt: La lógica del Estado-Nación

Jauretche… el des­ca­li­fi­car arbi­tra­ria­mente a alguien por pen­sar dis­tinto, no es de alguien que ame su Nación (o que sea un nacio­na­lista) si, en cam­bio de un irres­pe­tuoso de su his­to­ria. En defi­ni­tiva Jau­ret­che más que un nacio­na­lista fue pro­pul­sor de un modelo eco­nó­mico esta­tista pero encu­bierto arbi­tra­ria­mente con el ropaje román­tico del nacio­na­lismo apro­piado impu­ne­mente. Todos los seres que no pien­san como Jau­ret­che son unos vende patria y todos lo que están a favor de un Estado omni­pre­sente y pre­ben­da­río aman a su país. Mi pen­sa­miento esta a las antí­poda del pen­sa­miento de autor revi­sio­nista sin embargo ¿Soy un vende patria? Si alguien esta a favor del ALCA es por que piensa que será bene­fi­cioso para su país y que es lo más con­ve­niente para sus ciu­da­da­nos, no por que este espe­cu­lando con los intere­ses del impe­rio. Del mismo modo así como los que pien­san que el MER­CO­SUR es la mejor vía para el desa­rro­llo. Sin embargo para el pro­gre­sismo esto no es así por la sen­ci­lla razón de que todos los que no poseen un pen­sa­miento que se ade­cue al suyo son unos vende patria y anti-nacionales

Triste época la nues­tra, es más fácil desin­te­grar un átomo que un pre­jui­cio“
Albert Einstein

El pro­blema que se plan­tea surge de una afir­ma­ción sim­plista pro­ve­nien­tes de las arcas del colec­ti­vismo argen­tino: “El libe­ra­lismo es anti-nacional”. Seria bueno que este grupo de hom­bres de un solo libro aclare el sig­ni­fi­cado de esta pro­po­si­ción, por que si esta men­tada en el sen­tido que sos­pe­cho (que es el mismo sen­tido con que ha sido usado por la izquierda y los exa­cer­ba­dos nacio­na­lis­tas), nos encon­tra­mos ante una nueva y gran con­tro­ver­sia. Mas allá de que lo con­si­dere erró­neo sona­ría razo­na­ble la pro­po­si­ción que sos­tiene que el neo-liberalismo (o libe­ra­lismo) es anti­na­cio­nal por­que su apli­ca­ción fue en des­me­dro de los habi­tan­tes de nues­tro terri­to­rio pues del mismo modo yo podría decir que el esta­tismo o el pero­nismo en todas sus per­ni­cio­sas for­mas tam­bién lo es (anti– nacio­nal) por­que fue el par­tido o el modelo que des­truyó nues­tra que­rida nación.

Ahora bien, jamás con­ce­bi­ría que Perón o sus des­cen­dien­tes apli­ca­ron esas polí­ti­cas por que des­pre­cia­ban su Nación y que­rían verla des­truida y los cara­tu­la­rían por ello de autén­ti­cos vende patria pues se sobre­en­tiende, (apli­cando el prin­ci­pio de buena fe) que son per­so­nas que ama­ban su país y que­rían lo mejor para él, más allá de que con­si­dere que los medios que uti­li­za­ron para alcan­zar dicho obje­tivo no sean los ade­cua­dos. Por ello mismo no tolero el cali­fi­ca­tivo de vende patria o anti-nacionales (en este último sen­tido), para aque­llos que creen que son sanos los prin­ci­pios liberales.

Este grave error que hace gala gran parte de la inte­lec­tua­li­dad argen­tina, se debe a una razón fun­da­men­tal que este articulo esta des­ti­nado a denun­ciar: el empa­ren­tar la noción de Estado a la de Nación. Ese empa­ren­ta­miento nos con­duce a una ridí­cula ecua­ción, pro­pia de una men­ta­li­dad miope, con­sis­tente en afir­mar que cuando , o . Esto es por demás erró­neo. Chile en donde se apli­ca­ron polí­ti­cas libe­ra­les, es decir limi­ta­ron el Estado, no por ello deja­ron de amar a su tie­rra y de ser autén­ti­cos nacionalistas.

Hay que acla­rar en pri­mer lugar el sen­tido de tres tér­mi­nos extre­ma­da­mente com­ple­jos como ser los con­cep­tos de Nación, Nacio­na­lismo y Estado. Aun­que suene para­dó­jico me bur­laré “res­pe­tuo­sa­mente” de todos aque­llos auto­res que escri­ben tes­ta­men­ta­rios tra­ta­dos esbo­zando las con­tro­ver­sia­les con­no­ta­cio­nes y/o sig­ni­fi­ca­dos que estas tres pala­bras con­lle­van. Sim­pli­fi­cando la cues­tión diré: Nación, con­junto de habi­tan­tes de un terri­to­rio y deter­mi­nado espa­cio geo­grá­fico con cier­tas cos­tum­bres o valo­res pare­ci­das dado por el mismo ámbito en donde se desen­vuel­ven (pero no nece­sa­ria­mente igua­les). La pala­bra Nación esta lejos de con­no­tar algo supe­rior y sepa­rado a sus par­tes vale decir a sus habitantes1. Nacio­na­lismo “amor que siente una per­sona por su nación, a sus cos­tum­bre, cul­tura e his­to­ria” (Asseff) pero para nada es rechazo a lo ajeno. Nacio­na­lismo es algo que es común a todos los habi­tan­tes de los demás paí­ses debido a que todos aman el terri­to­rio y la socie­dad en la cual nacieron.

En cam­bio el nacio­na­lismo de las corrien­tes colec­ti­vis­tas (el pero­nismo y toda la izquierda Argen­tina) lleva como colo­ra­ría el odio a los extran­jero y es así como Her­nán­dez Arre­gui ideó­logo de la izquierda pero­nista afirmó en pri­mera plana el 9 de marzo de 1976 “en el pue­blo la pala­bra extran­jero y enemigo se con­fun­den”. Para este retor­cido pen­sa­miento el nacio­na­lismo es odio a lo extran­jero una suerte de nar­ci­sismo colec­tivo. Lamen­ta­ble­mente a tra­vés de esto, han dejado la nefasta marca de creer que todos lo seres que no com­par­ten su visión (espe­cial­mente si son libe­ra­les) son sim­ple­mente anti-nacionales. Uno de los pri­me­ros en divul­gar tan des­ca­rada pro­clama fue Arturo Jau­ret­che quien afirmó que Riva­da­via, Sar­miento y Roca habían hecho la patria chica (solo por tener ideas libe­ra­les segu­ra­mente) y Rosas y Perón la patria Grande. Sos­pe­cho que esta con­clu­sión se debe a que men­cio­nado autor par­tió de un pre­su­puesto falso, recien­te­mente denun­ciado, de con­fun­dir Estado Grande con Patria o Nación grande. En rigor, Perón no hizo la patria grande sino el Estado grande que no es lo mismo.

El divi­dir de ese modo la his­to­ria, el des­ca­li­fi­car arbi­tra­ria­mente a alguien por pen­sar dis­tinto, no es de alguien que ame su Nación (o que sea un nacio­na­lista) si, en cam­bio de un irres­pe­tuoso de su his­to­ria. En defi­ni­tiva Jau­ret­che más que un nacio­na­lista fue pro­pul­sor de un modelo eco­nó­mico esta­tista pero encu­bierto arbi­tra­ria­mente con el ropaje román­tico del nacio­na­lismo apro­piado impu­ne­mente. Todos los seres que no pien­san como Jau­ret­che son unos vende patria y todos lo que están a favor de un Estado omni­pre­sente y pre­ben­da­río aman a su país. Mi pen­sa­miento esta a las antí­poda del pen­sa­miento de autor revi­sio­nista sin embargo ¿Soy un vende patria?

Si alguien esta a favor del ALCA es por que piensa que será bene­fi­cioso para su país y que es lo más con­ve­niente para sus ciu­da­da­nos, no por que este espe­cu­lando con los intere­ses del impe­rio. Del mismo modo así como los que pien­san que el MER­CO­SUR es la mejor vía para el desa­rro­llo. Sin embargo para el pro­gre­sismo esto no es así por la sen­ci­lla razón de que todos los que no poseen un pen­sa­miento que se ade­cue al suyo son unos vende patria y anti-nacionales. Yo estoy a favor de las pri­va­ti­za­cio­nes de los ser­vi­cios públi­cos por que creo que han deve­nido en enorme bene­fi­cios para la ciu­da­da­nía Argen­tina ¿Que lo hace a Jau­ret­che más nacio­na­lista que yo? El amor por mi país (el nacio­na­lismo) a mi nadie me lo quita y menos un ser irres­pe­tuoso de su his­to­ria y un sober­bio inte­lec­tual que con retó­rica sen­ti­men­tal y pasio­nal enseñó a odiar. Jau­ret­che con su pen­sa­miento extre­mista y mani­queísta cayo en la lógica de la civi­li­za­ción y bar­ba­rie que tanto cri­tico a Dominga Faus­tino Sarmiento.

Par­tiendo de un punto de vista neta­mente empí­rico apar­tán­do­nos de valo­ra­cio­nes abs­trac­tas y sen­ti­men­ta­les que son uti­li­zada como burda chi­cana en el momento de deba­tir. El esta­tista de Jau­ret­che abogó siem­pre por que los ser­vi­cios públi­cos, entre ellos el telé­fono, estén en manos del Estado. La expe­rien­cia, en el caso de ENTEL, habla por si sola. Solo unos cuan­tos pri­vi­le­gia­dos goza­ban de telé­fono. Un pedido para su colo­ca­ción lle­gaba a durar 10 años. El eco­no­mista Cacha­nosky en un pro­grama tele­vi­sivo demos­tró como la colo­ca­ción de un apa­rato tele­fó­nico en una vivienda sig­ni­fi­caba un acon­te­ci­miento tal, que era digno de ser incluido en las pági­nas de un periódico.

De manera que el común de la gente estaba impo­si­bi­li­tado de tener telé­fono por la sim­ple razón de que el Estado era el encar­gado de admi­nis­trarlo. Luego de la pri­va­ti­za­ción de ENTEL por el mene­mismo (y asi mal como dicen que se hicie­ron) los resul­ta­dos fue­ron con­tun­dente: prác­ti­ca­mente de la nada la Argen­tina paso a con­tar con 27 millo­nes de telé­fono (casi un telé­fono por habi­tante) y la ins­ta­la­ción en el domi­ci­lio de un argen­tino duraba solo unos pocos días. De manera que lo que abo­ga­ron por la pri­va­ti­za­ción (entre otros el perio­dista Ber­nardo Neus­tadt) le hicie­ron un “bene­fi­cio real” a la pobla­ción y digo REAL por se tra­dujo en hechos con­cre­tos y tan­gi­bles de la vida coti­diana. En cam­bio Jau­ret­che ads­cri­bió a un modelo que lo que real­mente causó fue un per­jui­cio fác­tico para los ciu­da­da­nos argen­ti­nos, en este caso el no tener telé­fono, (en otros casos el no tener luz, por citar otro ejemplo).¿Es Jau­ret­che un anti– nacio­nal? ¿Por qué Jau­ret­che es un nacio­na­lista y Neus­tadt es un vende patria? La res­puesta es compleja.

En pri­mer lugar diré que solo una mente pla­gada de ideas supers­ti­cio­sas puede encon­trar la sobe­ra­nía nacio­nal den­tro de un apa­rato tele­fó­nico como bien lo demos­tró Ber­nardo Neus­tadt. Sos­pe­cho que la erró­nea creen­cia de creer que la pro­pie­dad del Estado es tam­bién nues­tra pro­pie­dad lleva a esta burda con­clu­sión. Postulo lo que es del Estado es en reali­dad pri­vado y en la prac­tica esta lejos de ser nues­tro por que no tene­mos nin­gún tipo de con­trol ni acceso a la pro­pie­dad social que se admi­nis­tra y por que per­te­nece a una mino­ría guber­na­men­tal corrupta que no le da expli­ca­ción ni res­puesta a nadie, en com­pli­ci­dad con otra mino­ría espu­ria tra­du­cida en con­tra­tis­tas pri­va­dos, que tran­san con los inte­gran­tes del gobierno de turno y en muchos casos le finan­cian la com­paña, que le ven­den por­que­rías al Estado y como con­se­cuen­cia de todo esto paga­mos ser­vi­cios caros (que aun­que no estén tra­du­ci­dos en la enga­ñosa fac­tura la paga­mos con impuesto y mas infla­ción etc.) a cam­bio de ser­vi­cio por de más medio­cres. Todo esto es lo pro­duce el Estado aun­que este­mos hablando del Estado sueco.

Una cosa es el Estado y otra muy dis­tinta es la Socie­dad– Nación. Si la edu­ca­ción, los ser­vi­cios públi­cos, los recur­sos natu­ra­les como el petró­leo etc, son bie­nes socia­les (aun­que bien social sea un ter­mino oscuro) como tanto lo remar­can los colec­ti­vis­tas, debe­rían estar en manos de la pro­pia socie­dad es decir de los par­ti­cu­la­res y no del Estado. Repito el Estado es en reali­dad pri­vado por que esta inte­grado por indi­vi­duos como noso­tros que tiene intere­ses par­ti­cu­la­res y por ende su accio­nar siem­pre se dirige a favo­re­cer deter­mi­na­dos sec­to­res. Salvo que se piense ridí­cu­la­mente que el Estado esta for­mado por semi– dio­ses lo que jus­ti­fi­ca­ría el otor­ga­miento de tanto poder. Como sabe­mos que no es así, es de vital impor­tan­cia redu­cir al mínimo el poder otor­gado al Estado.

El común de los argen­ti­nos razona de la siguiente manera: “mien­tras los recur­sos y ser­vi­cios estén en manos del Estado los recur­sos y ser­vi­cios son nues­tro, es decir per­te­ne­ce­rán a todos”. Nada más inge­nuo. Me pre­gunto, que ciu­da­dano argen­tino tiene el poder real de diri­girse a una empresa esta­tal como por ejem­plo la nueva y fla­mante A.Y.S.A (Ayú­de­nos a Sacar Agua) y pro­po­ner un cam­bio en la estruc­tura empre­sa­rial o ya que en teo­ría tam­bién es dueño de la empresa, can­di­da­tearse como inte­grante de la comi­sión administrativa.

Res­puesta: Nadie puede hacerlo por que no tene­mos poder real ya que la empresa en los hechos es pri­vada, per­te­nece a una mino­ría ele­gida por el poder polí­tico que dis­po­nen de los recur­sos como si fue­ran pro­pios. Sus emplea­dos, salvo excep­cio­nes, son ele­gi­dos por el sis­tema ami­guista, depen­den de los encar­ga­dos de admi­nis­trarla y estos últi­mos con­cer­tan con­tra­tos con quien le plaz­can, libre de con­di­cio­nes e impo­si­cio­nes de la socie­dad y como si fue­ran autén­ti­cos dueños.

Con­clu­sión: La Argen­tina se encuen­tra “pri­va­ti­zada” por una empresa cuyo nom­bre comer­cial es Estado admi­nis­trada por una socie­dad geren­cia­dora deno­mi­nada “Gobierno” que tiene la nefasta par­ti­cu­la­ri­dad de que solo otorga per­di­das a lo supues­tos due­ños (Nación Argen­tina) y muchos bene­fi­cios a los admi­nis­tra­do­res (Estado– Gobierno). La nota dis­tin­tiva es que los admi­nis­tra­do­res de ser­vi­cios esta­ta­les no temen de las con­se­cuen­cia de su admi­nis­tra­ción debido a que, a dife­ren­cia del común de los empre­sa­rios pri­va­dos, ellos no son los que sufren las per­di­das. Esto hace de que gene­ral­mente tomen deci­sio­nes irres­pon­sa­bles como res­puesta a intere­ses espe­cí­fi­cos a costa de la socie­dad toda. Es la con­cen­tra­ción de bene­fi­cios y dis­per­sión de car­gas que emerge de los pro­gra­mas de gobier­nos y las acti­vi­da­des. (3)

¿Y cual es la solu­ción enton­ces?: la solu­ción pasa por que los argen­ti­nos tome­mos con­cien­cia y vea­mos a los diri­gen­tes del Estado como lo que real­mente son, vale decir, seres nor­ma­les colo­ni­za­dos, como toda per­sona, por intere­ses par­ti­cu­la­res, que dis­pone de lo admi­nis­trado como si fuera pro­pio y sin­ce­rar­nos con res­pecto a que lo de todos es en reali­dad de nadie pues en la prac­tica no somos due­ños de lo que es del Estado, aun­que de iuris si (ya que el Estado es esen­cial­mente pri­vado) y de ese modo des­pe­jada nues­tra mente de pre­jui­cios, pode­mos optar entre las dis­tin­tas alter­na­ti­vas en un pie de igual. Es decir si la Empresa Estado en deter­mi­nado rubro brinda ser­vi­cios medio­cres a cam­bio de ele­va­dos cos­tos para la socie­dad lo mejor es cam­biar de Empresa.

Neus­tadt ana­lizó la reali­dad desde esta moderna lógica liber­ta­ria, es por eso que abogó por el pro­ceso pri­va­ti­za­dor, en cam­bio la socie­dad Argen­tina lo juzgó tomando como pará­me­tros la arcaica y erró­nea creen­cia con­sis­tente en pen­sar que lo que es del Estado es de todos y los supues­tos colec­ti­vis­tas que sos­tie­nen que “cuando más grande es el Estado más grande es nues­tra Nación” y vice­versa. Solo bajo esta per­ni­ciosa dia­léc­tica Neus­tadt puede ser cali­fi­cado de vende patria y Jau­ret­che de nacio­na­lista. Y solo rom­piendo esta lógica, enquis­tada en los esta­dos de con­cien­cia colec­tiva, derrum­ba­re­mos mitos y recién sere­mos una socie­dad libre y abierta que es una con­di­ción básica del bie­nes­tar ciu­da­dano que implica entre otras cosas el dere­cho a bue­nos ser­vi­cios y a la admi­nis­tra­ción pro­ve­chosa de los recur­sos que nues­tro país posee.

El autor es estu­diante de Dere­cho de la Uni­ver­si­dad Nacio­nal de Tucu­mán. Pre­si­dente del Cen­tro de Estu­dio de los Intere­ses Nacio­na­les (filial Tucu­mán) Inte­grante del pro­grama de líde­res loca­les del Fun­da­ción Atlas. Miem­bro de la juven­tud recrear Tucu­mán Secre­ta­rio gene­ral pro uni­ver­si­dad (Facul­tad de dere­cho UNT) Ayu­dante de Cáte­dra de His­to­ria del Pen­sa­miento Polí­tico y Jurí­dico Facul­tad de Dere­cho UNT. 20 años de edad.

Fuente: Crónica y Análisis

Autor: José Guillermo Godoy

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10 Comentarios en “Jauretche y Neustadt: La lógica del Estado-Nación”  

  1. 1 SUSANA

    JOSE GUI­LLERMO GODOY
    Tengo 60 años entre en la pagina leí´tu artícu­los sola­mente quiero feli­ci­tarte por tu aná­li­sis de los con­cep­tos de nacion, nacio­na­lismo y estado,que todos los ciu­da­da­nos ARGEN­TI­NOS ‚ten­drían que leer y aprender

  2. 2 Daniel

    Al igual que el comen­ta­rio ante­rior de Susana, pienso en la gran “igno­ran­cia” del común. El des­co­no­ci­miento y falta de com­pren­sión e inter­pre­ta­ción hacer que se juzge a la ligera con­duc­tas y acti­tu­des. HACE FALTA par­ti­ci­pa­ción, pero para invo­lu­crarse es nece­sa­rio interio­ri­zarse de las cues­tio­nes, leyendo, escu­chando, estu­diando, cam­biando opi­nio­nes con quie­nes SABEN. Eva­luar y pre­gun­tarse “el por­qué” de tal o cual con­ducta. ¿A quién bene­fi­cia?
    La idea de patria/patriotismo está des­gas­tada.
    En pocos párra­fos, exce­lente la noción de nación, nacio­na­lismo y estado.

  3. 3 roberto

    Exce­lente el artículo!!. Y en lo per­so­nal, me siento reivin­di­cado, por­que toda mi vida sos­tuve que Jau­ret­che era ni mas ni menos que un chanta, y natu­ral­mente fuí cali­fi­cado de trai­dor y vende patria!. Ese viejo sin­ver­güenza tomaba fra­ses aje­nas y las defor­maba para sos­te­ner sus tras­no­cha­das tesis. Recuerdo la impu­tación a Sar­miento, por­que había afir­mado que “el mal que aqueja a la Repú­blica Argen­tina es su exten­sión”. Para Jau­ret­che eso sig­ni­fi­caba que Sar­miento sos­te­nía que había que redu­cir el terri­to­rio… Sólo un polí­tico de mala leche puede razo­nar así.
    Los libe­ra­les argen­ti­nos siem­pre fue­ron til­da­dos de vende patrias por el nacio­na­lismo tras­no­chado, por la sim­ple razón de que que­rían traer a este remoto rin­cón de Amé­rica la pros­pe­ri­dad de Lon­dres y la cul­tura de París. Y gra­cias a esos vende patrias, la Argen­tina llegó a estar entre los pri­me­ros paí­ses del mundo. Hasta que lle­ga­ron los dis­cí­pu­los de Jau­ret­che y así esta­mos ahora…

  4. 4 Roberto Eduardo Guitián

    Joven señor Godoy,
    Es recon­for­tante saber que en nues­tras gene­ra­cio­nes jóve­nes exis­ten quie­nes pien­san correc­ta­mente por­que saben, por­que han estu­diado, asi­mi­lado obje­ti­va­mente, y apren­dido. Y que ade­más, en medio del caos faci­lista en que esta­mos emba­rra­dos, tiene la valen­tía de expre­sarlo para que otros pue­dan tam­bién — si quie­ren — escla­re­cer sus pro­pios pen­sa­mien­tos.
    En efecto, el Estado es el el agente ins­ti­tu­cio­nal de la socie­dad, auto­ri­zado y per­tre­chado para ejer­cer con­trol. La volun­tad del Estado es la Ley, y son sus agen­tes quie­nes hacen las leyes e impo­nen su obser­van­cia. Sin embargo, debe dis­tin­guirse cui­da­do­sa­mente entre Estado y Gobierno: el pri­mero com­prende todas las tra­di­cio­nes, los ins­tru­men­tos polí­ti­cos tales como la Cons­ti­tu­ción, y toda la serie las Ins­ti­tu­cio­nes y con­ven­cio­nes rela­cio­na­das con su apli­ca­ción; el segundo — esto es , el Gobierno — es un grupo de indi­vi­duos a quie­nes se ha con­fiado la res­pon­sa­bi­li­dad de lle­var a cabo los fines del Estado, otor­gán­do­les la nece­sa­ria auto­ri­dad para ello.
    Y con fre­cuen­cia se con­funde “Gobierno” con “forma de gobierno”. Es decir, el gobierno puede cam­biar sin nin­gún cam­bio en la forma de gobierno, como puede suce­der en las socie­da­des ver­da­de­ra­mente demo­crá­ti­cas al momento de cada elec­ción perió­dica. En forma análoga, un gobierno puede ser derro­cado — por la fuerza o la vio­len­cia — sin cam­bio alguno en la forma de gobierno o de la orga­ni­za­ción del Estado. En caso de revo­lu­ción, el derro­ca­miento puede con­ce­birse como un acto que pone al gobierno de facto en mayor armo­nía con la forma de gobierno y con el tipo de Estado esta­ble­ci­dos y apro­ba­dos por una socie­dad deter­mi­nada.
    Res­pecto de don Arturo, he leído algu­nos de sus libros allá, en mi lejana juven­tud: ameno, cam­pe­chano, pero vacío de racio­na­li­dad. No olvi­de­mos quien fue: radi­cal yri­go­ye­nista, for­jista, par­ti­ci­pante en aque­lla román­tica suble­va­ción del Tte. Cnel. Cat­tá­neo, derivó luego hacia el pero­nismo y, con pluma fácil y verba flo­rida, con­si­gió su lugar en aque­lla his­to­ria. Con menos vuelo inte­lec­tual que aquel, más corto de ideas y de argu­men­tos, su actua­li­dad es, a mi jui­cio, el señor Anto­nio Cafiero, tam­bién cam­pe­chano, con velei­da­des de paya­dor, pero con menos cla­ri­dad de ideas.
    Le saludo atte.
    Roberto Eduardo Gui­tián
    DNI 4302874

  5. 5 jose guillermo

    Mis sin­ce­ros agra­de­ci­miento a las per­so­nas que se toma­ron el tra­bajo de leer mi artículo y comen­tarlo. Me gus­ta­ría saber sus e-mailes para inter­ac­tuar salu­dos, comen­ta­rios e infor­ma­ción. Por mi parte mi correo elec­tró­nico es joseguillermogodoy@yahoo.com.ar

  6. 6 Marina

    Me parece que no leiste a Jau­ret­che. Por­que Jau­ret­che jamas fue des­pec­tivo con lo extran­jero, sino con la creen­cia de que todo lo extran­jero, por serlo, es mejor que lo nacio­nal.
    No entendi bien lo de aysa (es un chiste? te parece muy gra­cioso?) Si tenes accio­nes de una empresa pri­vada tam­poco podes sim­ple­mente pro­po­ner un cam­bio y que te lo acep­ten, incluso siendo pro­pie­ta­rio de una empresa junto con un socio ya tenes que some­terte a un acuerdo, a una transac­cion, tenes una idea un poco infan­til de como se hacen nego­cios y de la rela­cion entre socie­dad civil, estado y gobierno.
    En serio ense­ñas teo­ria poli­tica? y pen­sas apren­der alguna vez?

  7. 7 Luis

    Jose Gui­llermo, te acon­sejo leer libros de his­to­ria y no apun­tes de facul­tad y segundo si no lo que­res hacer jun­tate con Car­los Escudé y pla­neen vivir para siem­pre en Esta­dos Uni­dos. Cor­dial­mente Luis

  8. 8 Federico

    Jose Gui­llermo, no con­cuerdo en abso­luto con tu articulo, gra­cias a Dios por lo que pude obser­var en los comen­ta­rios, hay toda­via gente sen­sata en este pais. Solo una per­sona que no a leido a Jau­ret­che y a Peron puede lle­gar a estas con­clu­sio­nes tan ridiculas.

    Mora­leja; LEER ANTES DE OPI­NAR! ahh y en pleno crack mun­dial las ideas de Jau­ret­che y de Peron demues­tran cuan visio­na­rios han sido…

  9. 9 alfredo

    esti­mado señor, usted maneja exe­len­te­mente la dia­lec­tica y veo que tiene una gran capa­ci­dad de con­ju­gar las fra­ses, pero el pro­blema es como pode­mos creerle a usted si los que ya somos vie­jos tuvi­mos expe­rien­cias vivi­das que indi­can pre­ci­sa­mente lo con­tra­rio de lo que usted afirma
    saludos

  10. 10 Filiberto Ries Ordoñe

    El pro­blema de fondo con Arturo Jau­rethe es que era puto y por eso usaba moñito. No dijo mas estu­pi­de­ces por­que no tuvo tiempo. Mamó de su pluma escri­biendo men­ti­ras e irrres­pon­sa­bi­li­da­des. Una bes­tia y en el fondo un chan­ta­pufi que la iba de serio y preocupado.

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