Habrá más penas y olvidos

GerezLas escu­chas en el caso Gerez no repre­sen­tan un caso de hos­ti­ga­miento al entorno de la víc­tima, son parte de los pasos auto­má­ti­cos que se rea­li­zan ante un secues­tro: se inter­vie­nen los telé­fo­nos a la espera de un pedido de res­cate. Claro, los fami­lia­res y ami­gos des­co­no­cían este punto. La mayor parte del entorno del alba­ñil se encuen­tra hoy inves­ti­gada por “falso tes­ti­mo­nio”.
La pre­gunta es lógica: si min­tie­ron en algo menor, ¿por qué no van a hacerlo en algo mayor? ¿Cuál es la uti­li­dad o qué se oculta detrás de men­ti­ras evidentes?

La his­to­ria del “apa­re­cido” Luis Gerez forma parte de una larga cadena de hechos fal­sos, tes­ti­gos men­ti­ro­sos, inter­nas polí­ti­cas y espec­ta­cu­la­res ope­ra­cio­nes de prensa. Aun­que típi­ca­mente argen­tina, es tam­bién una espe­cie de ver­sión remi­xada del cuento del pas­tor­cito y el lobo pero, en este caso, el lobo había nacido en Santa Cruz.

Mien­tras el Gobierno tiro­nea de la causa para pasarla al fuero fede­ral, los resul­ta­dos obte­ni­dos por la fis­ca­lía local pro­fun­di­zan la pista polí­tica. Esta semana, la inves­ti­ga­ción hará foco en el entorno polí­tico de Gerez, y su posi­ble vin­cu­la­ción con delin­cuen­tes comu­nes de la zona de Esco­bar. Por otro lado, una inves­ti­ga­ción lle­vada a cabo por este equipo de PER­FIL nos per­mite con­cluir, sin duda alguna, que Gerez apa­re­ció varias horas antes del dis­curso pre­si­den­cial, el Gobierno lo sabía y lo que se vio por la pan­ta­lla fue sim­ple­mente un ejer­ci­cio de mani­pu­la­ción del público.

EL LOBO, EL LOBO

Si pen­sá­ra­mos antes de hablar, o antes de repe­tir pala­bras y razo­na­mien­tos aje­nos, podría­mos adver­tir con cla­ri­dad la can­ti­dad de jui­cios sin fun­da­men­tos que hace­mos a dia­rio. El “caso Gerez” está repleto de esas medio ver­da­des que se com­ple­tan en la opi­nión pública a fuerza de reiteración.

El perio­dismo, al tra­tar de trans­for­mar pro­ble­mas com­ple­jos en ideas sim­ples de comu­ni­car, ayuda a com­ple­tar la con­fu­sión. Repe­ti­mos, por ejem­plo, que el tes­ti­mo­nio de Gerez fue “clave” en la des­ti­tu­ción de Patti. El 20 de abril de 2006 a las 11.25 de la mañana, Gerez declaró ante la Comi­sión de Peti­cio­nes, Pode­res y Regla­men­tos que estuvo “dete­nido en la Comi­sa­ría de Esco­bar, pero no por un hecho polí­tico, en el año 1972. Hubo un cri­men en mi barrio: mata­ron y vio­la­ron a un chico que era cono­cido mío. Enton­ces, fui dete­nido por dos o tres días (.). Reci­bi­mos ame­na­zas de algu­nos poli­cías de esa dependencia”.

-¿Puede recor­dar quié­nes lo ame­na­za­ron? –le pre­guntó Var­gas Aig­nasse, pre­si­dente de la Comi­sión, a Gerez.

–Eran dos o tres per­so­nas –dijo– y recuerdo a uno de ellos per­fec­ta­mente: estaba Luis Abe­lardo Patti. Que­rían que dijé­ra­mos cosas que no sabía­mos, que des­co­no­cía­mos total­mente. Y esa noche alguien me retiró del lugar con una bufanda ven­dán­dome los ojos, y me lle­va­ron a un cuarto donde por lo menos había tres per­so­nas. Yo escu­chaba risas, decían: “Bueno, ahora vas a saber”, y creo que había un téc­nico que decía: “Metelo a la parri­lla”, y empe­za­ron a tor­tu­rarme con picana.

-¿Usted pudo reco­no­cer a alguien en ese momento?

–No. Yo no vi nada, pero pude reco­no­cer voces. Una de ellas fue la del que me hacía más pre­gun­tas; a lo mejor no era el que ponía la corriente, pero sí uno de los que diri­gía y decía: “Ponele detrás de la oreja que éste se caga”. Una de esas voces la tengo reco­no­cida como la del comi­sa­rio Patti.

–En ese momento, ¿usted tenía los ojos vendados?

–Sí, por eso hablo de voces, nada más. Otra voz que escu­ché fue la del poli­cía San­tos; todos eran muy cono­ci­dos por­que era un pue­blo chico, de veinte o treinta mil habitantes.

-¿Que edad tenía usted en ese momento?

–No tenía 17 años.

Así ter­mina el “tes­ti­mo­nio clave”. Si Patti es cul­pa­ble de tor­tu­rar, como con­si­de­ra­mos que lo es, no puede serlo por un tes­ti­mo­nio tan ende­ble. Pero el tra­bajo de la Comi­sión fue polí­tico y no jurí­dico, y Patti –como tan­tos otros– no debe­ría haber lle­gado a la ins­tan­cia elec­to­ral, pero es parte de otra discusión.

Cuando todo sucede bajo la órbita judi­cial, el hecho cam­bia: en la causa en la que Patti está acu­sado del ase­si­nato de Ramón Gon­cal­ves, Gerez declaró el 8 de sep­tiem­bre de 2005, y el 24 de octu­bre de ese año, el juez Villa­fuerte Russo dijo que no lle­gaba a “con­mo­ver los supues­tos exi­gi­dos por el artículo 294 del Código Penal para pedir la inda­ga­to­ria a Patti”.

Lo impor­tante es que el país repi­tió durante sema­nas lo de “tes­ti­mo­nio clave” y repe­ti­mos tam­bién, sin pen­sarla, otra pre­sun­ción extraña: “Fue secues­trado por gru­pos que inten­tan inti­mi­dar a los futu­ros tes­ti­gos en los jui­cios por dere­chos huma­nos”. Este segundo punto es impor­tante por­que puede pre­sen­tár­selo como una de las prin­ci­pa­les hipó­te­sis de segu­ri­dad del Estado y no existe aún una sola prueba que lo sustente.

En off the record, son varios los fun­cio­na­rios nacio­na­les y pro­vin­cia­les que mani­fies­tan su espe­ranza de encon­trar a Julio López con vida y aún hoy no se ani­man a des­cri­birlo como un desaparecido.

Si existe o no un grupo de tareas del túnel del tiempo, nadie mejor que el pro­pio Gobierno para ave­ri­guarlo: nunca purgó la Secre­ta­ría de Inte­li­gen­cia del Estado, man­tiene los orga­nis­mos ad hoc en las Fuer­zas Arma­das y la Poli­cía, y la mejor ima­gen para inves­ti­gar ese caso sería la de un perro mor­dién­dose la cola.

Mien­tras el fan­tasma tan temido se man­tiene en el terreno retó­rico, otros fan­tas­mas nacen al calor de estos casos incier­tos: la uti­li­za­ción polí­tica de situa­cio­nes que pare­cen, pero no son.

ABUE­LITA, QUE DIEN­TES TAN GRAN­DES TIENES.

Gerez des­a­pa­re­ció a las ocho y media de la noche de un día miér­co­les, cuando salió de la casa de su amigo Jorge Alta­mi­rano, en Los Cla­ve­les 2685, en busca de carne para hacer un asado. En un barrio de casas bajas, un día feriado de verano, donde habi­tual­mente los veci­nos salen a matar el tiempo en la vereda, no pudo encon­trarse hasta ahora nin­gún tes­tigo del hecho.

Ya fue­ron toma­dos 45 tes­ti­mo­nios: nin­gún vecino ni tran­seúnte lo vio, nadie escu­chó un grito, ni se encon­tra­ron hue­llas de alguna fre­nada. Una mujer cua­dri­plé­jica que sale a la puerta todos los días entre las seis y las diez de la noche estaba en dia­go­nal a la esquina donde se habría pro­du­cido el secues­tro, y no vio nada ni recuerda nada espe­cial sobre aquel día.

La agen­cia ofi­cial Télam fue el único medio que pudo acce­der a la decla­ra­ción judi­cial de Gerez, algo que le está vedado incluso a su pro­pio abo­gado. Según Télam, Gerez declaró que “fue ingre­sado a un vehículo, cuya marca ni color puede esta­ble­cer y el recuerdo inme­diato que tiene es el momento en que lo dejan en su lugar de cautiverio”.

Lo curioso frente al hecho es que, como en los típi­cos casos de infi­de­li­dad, la esposa de Gerez fue la última en ente­rarse: los com­pa­ñe­ros de mili­tan­cia de Gerez mon­tan una “mesa de cri­sis” en casa de Alta­mi­rano y se ponen a inves­ti­gar la desa-parición antes de las 10 de la noche de ese día, pero Mirta Praino recién se entera del secues­tro de su esposo a las 5 de la mañana del día siguiente.

Nin­guno de sus ami­gos la llama para avi­sarle del hecho. Mirta es, de todos modos, una per­sona eje­cu­tiva: según regis­tró el disco rígido de su compu­tadora a las 7.40 de ese día, ape­nas ente­rada de la desa­pa­ri­ción de su esposo, con­cluye que el secues­tro es polí­tico y le escribe una carta al pre­si­dente Kir­ch­ner dán­dole cuenta del hecho en esos tér­mi­nos. Luego se cam­bia, imprime la carta y viaja a Bue­nos Aires para encon­trarse con Ali­cia, la her­mana presidencial.

La hipó­te­sis de la “zona libe­rada”, impul­sada por varios medios, está des­acre­di­tada en la inves­ti­ga­ción: el móvil poli­cial de la zona no tenía ABL (no con­fun­dir con Alum­brado, Barrido y Lim­pieza, así se deno­mina una espe­cie de GPS que per­mite loca­li­zar­los según la cua­drí­cula en la que pres­tan ser­vi­cios) desde 2004, por lo que es impo­si­ble deter­mi­nar téc­ni­ca­mente dónde estaba.

Pudo, por otro lado, pro­barse que no hubo comu­ni­ca­ción por handy para libe­rar la zona, ya que el resto de los patru­lle­ros la hubie­ran escu­chado, y tam­poco hubo comu­ni­ca­cio­nes vía Nex­tel. El poli­cía de iden­ti­dad reser­vada que declaró sobre la exis­ten­cia de una zona libe­rada fue tras­la­dado a Nar­co­trá­fico y pos­te­rior­mente ascendido.

u Otra hipó­te­sis impul­sada desde Página/12 plan­teó dudas sobre la filia­ción polí­tica de los fis­ca­les y su per­te­nen­cia a la interna polí­tica local: Facundo Flo­res es de Bari­lo­che, y ocupa su cargo hace 6 meses; Inés Moli­nari va por su noveno año de fis­cal y viene de la Jus­ti­cia nacio­nal, como Paula Gag­giotti, quien estuvo antes en la Defen­so­ría y en Ins­truc­ción; y Andrea Pala­cios fue nom­brada fis­cal hace seis meses.

Poco tiempo para tener una rela­ción tan sólida con Patti, a menos que hayan pasado por una larga etapa epis­to­lar, o de chat. La reac­ción de los cua­tro al ver a un perio­dista es simi­lar: entran en un cono de silen­cio. Temen que cual­quier pala­bra salida de con­texto resulte en un des­vío de la causa al fuero fede­ral. El último vier­nes reci­bie­ron una ama­ble visita pro­vin­cial advir­tién­do­les que en boca cerrada no entran recusaciones.

Los que hablan encan­ta­dos y con todo el mundo son los super­es­pías de la SIDE K, que forma parte de una mesa de cri­sis en la fis­ca­lía des­cen­tra­li­zada, y jue­gan al buraco con los mega­es­pías de la Federal.

Cada vez que los fis­ca­les citan a un tes­tigo de iden­ti­dad reser­vada, ellos apa­re­cen sil­bando bajito alre­de­dor, al punto que se pre­sentó una queja pidiendo que se tras­la­da­ran a La Plata o Vicente López, pero todo quedó en la nada des­pués de un lla­mado de Aníbal F.

La acti­vi­dad de los espías no debe com­pa­rarse a la de Kie­fer Sut­her­land en un capí­tulo de 24: ellos sólo les cuen­tan a sus jefes lo que está pasando y acer­can pape­li­tos con nom­bres de miem­bros del PAUFE para pin­char­les los telé­fo­nos. Todos menos uno: al día siguiente de la desa­pa­ri­ción de Gerez, mien­tras los inves­ti­ga­do­res se encon­tra­ban en casa de Alta­mi­rano, un ignoto señor entró al domi­ci­lio de la esposa de Gerez en San Fer­nando: Mirta Praino trató de ave­ri­guar quién lo había enviado; los inves­ti­ga­do­res dije­ron que ellos no, y la SIDE dijo que ellos tampoco.

Cuando Praino vol­vió al living, el tipo había esca­pado con tanta astu­cia que olvidó su agenda, y alguien pudo ano­tar la chapa de su auto­mó­vil. Durante el fin de semana los peri­tos tra­ba­ja­ron en su agenda, y según pudo saberse a última hora del vier­nes, el auto per­te­nece a la Pre­si­den­cia de la Nación.

¿PUE­DEN VENIR A JUGAR MIS AMIGUITOS?

Las escu­chas en el caso Gerez no repre­sen­tan un caso de hos­ti­ga­miento al entorno de la víc­tima, son parte de los pasos auto­má­ti­cos que se rea­li­zan ante un secues­tro: se inter­vie­nen los telé­fo­nos a la espera de un pedido de res­cate. Claro, los fami­lia­res y ami­gos des­co­no­cían este punto. La mayor parte del entorno del alba­ñil se encuen­tra hoy inves­ti­gada por “falso testimonio”.

La pre­gunta es lógica: si min­tie­ron en algo menor, ¿por qué no van a hacerlo en algo mayor? ¿Cuál es la uti­li­dad o qué se oculta detrás de men­ti­ras evi­den­tes?
Estos son los acto­res de reparto:

* Jorge de San Anto­nio Alta­mi­rano: amigo y com­pa­ñero de mili­tan­cia de Gerez, dueño de la casa donde iba a comerse el asado.

* Mirta Praino: esposa de Gerez.

* Orlando Ubiedo: titu­lar de UATRE, gre­mio de los tra­ba­ja­do­res rura­les, y ade­más, avi­cul­tor. Fue otro de los tes­ti­gos con­tra Patti en el Con­greso. Ex inte­grante de Mon­to­ne­ros y miem­bro de la JTP (Juven­tud Tra­ba­ja­dora Pero­nista). Tuvo tras­cen­den­cia pública en los noventa, al denun­ciar el uso del pes­ti­cida Para­tion en los cam­pos de flo­ris­tas de la zona, causa que se tra­mitó en el juz­gado de Roberto Mar­que­vich y cul­minó con la deten­ción de los quin­te­ros. Años des­pués, Ubiedo ame­nazó a otro grupo con una denun­cia simi­lar ofre­ciendo silen­cio a cam­bio de una coima, pero fue gra­bado y esta­ban mar­ca­dos los bille­tes del “retorno”. Estuvo, por este hecho, preso cinco años en Olmos.

Fue pre­ci­sa­mente Ubiedo quien, el año pasado, se acercó a la fis­ca­lía para denun­ciar diver­sas ame­na­zas con­tra su amigo Gerez: armas que le apun­ta­ban, autos que se le cru­za­ban en plena calle. En su decla­ra­ción, Ubiedo denun­ció a Patti vin­cu­lán­dolo con los hechos. La fis­cal Moli­nari reci­bió la denun­cia, ins­truyó a la DDI local para que inves­ti­gara y citó a Gerez, quien no rati­ficó nin­guno de los hechos denun­cia­dos por Ubiedo. La causa fue archivada.

* Emi­lio Pér­sico: su abuelo y su padre crea­ron los hela­dos Pér­sico y sus tíos inven­ta­ron la marca Freddo.

Comenzó a mili­tar en Mon­to­ne­ros a los 14 años. El mismo se pre­senta como uno de los fun­da­do­res de Que­bra­cho, aun­que sus miem­bros lo repu­dian y ase­gu­ran que tuvo un “fugaz paso” entre 1996 y 1998, y es actual­mente vice­jefe de Gabi­nete de Felipe Solá, cargo al que llegó de la mano de Aníbal F. y sus aspi­ra­cio­nes a gober­na­dor a.S. (antes de Scioli). Fuen­tes de la Pro­vin­cia ase­gu­ra­ron a PER­FIL que Pér­sico fue, hace años, socio del pro­pio Gerez en un taller mecá­nico en Don Torcuato.

Desde el sec­tor de Patti denun­cian que Pér­sico, curio­sa­mente, estuvo en Esco­bar un día antes y un día des­pués del secues­tro. Quien en efecto se tras­ladó hasta allí y lo hizo públi­ca­mente como mues­tra de preo­cu­pa­ción del Gobierno fue el minis­tro del Inte­rior, Aníbal F.

* Alberto Fer­nán­dez de Rosa, actor, pro­ta­go­nista entre otros fil­mes de Los bañe­ros más locos del mundo y de Chi­qui­ti­tas, miem­bro del PJ de Esco­bar y vir­tual vocero de Gerez durante todo el con­flicto. “Les pido que no le pre­gun­ten por lo que le hace mal”, soli­citó a cada perio­dista que se acercó a Gerez.

ABUE­LITA, QUE VOZ TAN GRAVE TIENES.

Estas fue­ron algu­nas de las fra­ses dichas por telé­fono en el entorno de Gerez:

Buscá en los gal­po­nes con la SIDE, que eso nos pone bien con Kir­ch­ner” (de Pér­sico a Gerez).

Hay que ata­jar el gol, nos están por hacer el gol. No decla­res. No vayas” (Gerez).

Hay que lle­narle el casete a la fis­cal gene­ral” (de Pér­sico, cuando se ente­ra­ron de la exis­ten­cia de las escu­chas telefónicas).

Se le pre­guntó a Alta­mi­rano si entre los días 27 y 28 de diciem­bre aban­donó Esco­bar, a lo que res­pon­dió que no. Tam­bién dijo que sus telé­fo­nos son de uso pri­vado y nunca los presta a nadie. Inves­ti­ga­cio­nes pos­te­rio­res per­mi­tie­ron des­cu­brir que Alta­mi­rano a la 0.23 del día 28 estaba en la loca­li­dad de Mat­heu, y en Garín –donde apa­re­ció Gerez– a las 3.10 del mismo día.

Tes­tigo Domingo Rivai­nera: ¿Sabés qué? Recién me vol­vió a lla­mar la fis­ca­lía. No sabés qué hinchapelotas…

Alta­mi­rano: Y… ya sabés lo que te van a pre­gun­tar, ¿no? A quién le avi­saste pri­mero, si me dijiste a mí que Luis había apa­re­cido. Bueno, deci­les que sí por­que yo ya les dije que fuiste vos el que me avisó.

Riva­neira: Sí, sí… y yo te avisé por telé­fono o ¿cómo?

Alta­mi­rano: Sí, vos me avi­saste por teléfono.

Che, hoy tenés una cita­ción en la fis­ca­lía, hoy a la 1. El tipo tiene orden de espe­rarte acá, así que no apa­rez­cas hasta las cinco de la tarde” (De Gerez a su esposa, Mirta Praino).

Gerez: Che, ¿cómo sería el tema para poder evi­tar ir a declarar?

Dr. Capan­de­gui: No, eso no se hace con el abo­gado, pode­mos pedir algún cer­ti­fi­cado médico, siem­pre es bueno tener algún médico cono­cido que nos pueda hacer un cer­ti­fi­cado, que la per­sona no puede decla­rar por­que tiene pre­sión alta, estrés, lo que sea. (Capan­de­gui es abo­gado de la secre­ta­ria de Dere­chos Huma­nos de la Provincia.)

Y un último aporte de la SIDE, que pierde el pelo pero no las mañas: intentó acer­car a la inves­ti­ga­ción a un tes­tigo “fun­da­men­tal”, ex agente de trán­sito que estaba tomando mate en la calle, vio pasar un auto con vidrios pola­ri­za­dos a 90 kiló­me­tros por hora, y a tra­vés del espejo creyó reco­no­cer la nuca del cho­fer de Patti: la ver­sión mas­cu­lina de María Nico­lasa Romero, la enfer­mera poli­cial de la causa AMIA, única tes­tigo que vio la Tra­fic.

Y COMIE­RON PERDICES

–Está todo bien. Está todo muy bien –el minis­tro Ars­la­nian es opti­mista por natu­ra­leza y obli­ga­ción del cargo, pero en este caso el “todo bien” pare­cía tener un peso par­ti­cu­lar. Eran las 6 de la tarde del vier­nes y, de pronto, había deci­dido sus­pen­der sus vaca­cio­nes y vol­ver al despacho.

–Esta tarde dijo que era opti­mista sobre lo de Gerez, que­ría­mos saber si había alguna pista nueva –le pre­guntó un miem­bro de este equipo a una fuente de la Gober­na­ción bonae­rense.
Al rato, la misma fuente con­testó: “Dice que está todo bien”.

Dos horas des­pués, las cáma­ras de Canal 7 trans­mi­tían el dis­curso del Pre­si­dente: habló sobre la impu­ni­dad y pidió que el alba­ñil apa­re­ciera. Dijo que no se iba a dejar extor­sio­nar. Y Gerez apa­re­ció a la media hora. Un emo­tivo ejem­plo del poder de la palabra.

Inves­ti­ga­ción: J L / Romina Man­guel / Javier“DJ” Romero

Fuente: Perfil.com

Autor: Jorge Lanata

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7 Comentarios en “Habrá más penas y olvidos”  

  1. 1 Roberto Eduardo Guitiàn

    Al señor Jorge L. parece que el rol de opo­si­tor podri­dìs­tico — per­dòn, perio­dìs­tico — le sienta muy bien. Casi tan bien como le sen­taba el papel que desem­pe­ñaba en TV, cuando era furi­bundo acu­sa­dor de todo aque­llo que no tuviera tinte pro­gre, cuando exhi­bìa amis­tad y uniòn de pen­sa­miento con el señor N.G. (nom­bre de gue­rra) El Perro, cuando con­du­cìa su pro­grama junto al joven alto y del­gado y al otro joven alto y rubio quie­nes tra­ta­ron de soplarle el pro­grama, segùn comen­tara. No sè exac­ta­mente cuà­les han sido las cau­sa­les por las que don Jorge cayò en des­gra­cia con sus otrora ìnti­mos copen­san­tes, pero — evo­cando su pasado — mani­fiesto pùbli­ca­mente que me importa un pimiento de su suerte.
    En cuanto al señor Jorge F., no sè si es el mismo que publi­caba un pas­quìn sema­nal en las pri­me­ras èpocas del des­go­bierno de Don Alfonso Pri­mero, lla­mado el Pequeño. En ese pas­quìn se publi­ca­ron como cier­tos y pro­ba­dos los dis­la­tes de un deli­rante que decìa haber sido Ofi­cial de Infan­te­rìa de Marina y acu­saba a dos dig­nì­si­mos ver­da­de­ros Ofi­cia­les de haber mane­jado un cen­tro de deten­ciòn en èpoo­cas del gobierno mili­tar. El tal deli­rante era un ex-Conscripto y, por supuesto, sus men­ti­ras nunca des­men­ti­dad afec­ta­ron las per­so­nas de estos dos seño­res — uno de ellos (siem­pre recor­dado Negro!!) lamen­ta­ble­mente falle­cido hace algu­nos años — en cuanto al desa­rro­llo de sus carre­ras. Res­pecto del super­vi­viente, luego de muchos años, cuando este bri­llante joven llegò a Ofi­cial Supe­rior, sur­giò otra vez aque­lla basura podri­dìs­tica de la mano de vaya a saberse què poli­ti­cas­tro deve­nido en fun­cio­na­rio pùblico ren­tado, y afectò su pos­te­rior des­tino mili­tar, que habìa sido bien ganado a lo largo de treinta años de sobre­sa­liente desem­peño.
    Es por ello que al señor Jorge F. — si es el mismo del cuento -, anti­guo edi­tor de dis­la­tes como el expuesto, anti­guo socio de los mis­mos pro­gres que hoy — supues­ta­mente — lo per­si­guen, le digo, sim­ple y humil­de­mente: que se joda!!!! El que con chi­cos se acuesta.…
    Quien esto escribe es un ciu­da­dano argen­tino, mayor de edad (bas­tante mayor!!), y lo hace ampa­rado en su dere­cho cons­ti­tu­cio­nal de expre­sar libre­mente sus ideas.
    Atte.
    Roberto Eduardo Gui­tiàn
    DNI 4302874

  2. 2 Roberto Eduardo Guitiàn

    No me con­mue­ven las tri­bu­la­cio­nes de ambos Jor­ges — L. y F. — anti­guos pro­gres aso­cia­dos a cuanta corriente ins­pi­ra­dora ata­cara a las Ins­ti­tu­cio­nes de la Repù­blica. Si ahora se encuen­tran en la opo­si­ciòn a sus anti­guos com­pa­ñe­ros de ruta, pues que se jodan!!! Quien se acuesta con chi­cos.…
    Roberto Eduardo Gui­tiàn
    DNI 4302874

  3. 3 Mario Tomasow

    Si hay alguien que pueda tener alguna duda, de lo MANI­PU­LADO, que estuvo el Caso Gerez, segu­ra­mente, no per­te­nece a éste Pla­neta. Fué tan gro­sero, y pue­ril, que sólo quie­nes pre­ten­den tomar­les “el pelo” a los argen­ti­nos, pue­den hacerle creer tamaña men­tira, lo cual es otra Falta de Res­peto que se tiene con los ciu­da­da­nos hones­tos. Atte Mario Toma­sow PD: Parece que el Señor Pre­si­dente, no ha ten­dido mejor idea, que en vez de hacer­les lle­gar al Pue­blo una Feli­ci­ta­ción y Deseos de un Mejor año 2007, se ha entre­gado a las intri­gas de la política–

  4. 4 Guillermo

    Y es así nomás. Con res­pecto a este tema, ya lo dije hace algu­nos días. Cual­quier per­sona con algo de inte­li­gen­cia se daba cuenta que el “secues­tro” de Gerez era algo mon­tado para endil­garle el hecho a alguien en espe­cial pero les salió el tiro por la culata. Ahora que todo el mundo sabe que todo fue una farsa, yo me pre­gunto, sal­drá el gobierno a dar las expli­ca­cio­nes del caso? creo que no y mucho menos a pedir las dis­cul­pas a quie­nes culpó.
    La sober­bia que los carac­te­riza no los dejará hacerlo.

  5. 5 Marta

    No les parece que ya son sufi­cien­tes comen­ta­rios sobre este tema?
    Por qué no esta­mos más aten­tos a lo que se viene, ya que cuando empie­zan a des­viar nues­tra aten­ción con estu­pi­de­ces, algo groso viene por atrás.
    Deje­mos el tema Gerez … BASTA!!
    Todos sabe­mos que fue una obra tea­tral mal mon­tada con pési­mos acto­res. El guio­nista salio de algún inqui­lino de Bal­carce 50 y como les falta inte­li­gen­cia no supie­ron encon­trar al actor indi­cado en el cas­ting. Y así les fue.

    Salu­dos,
    Mp

  6. 6 Alberto PINTOS MOREL

    ¡No sé de que se asom­bran! Seño­res: Como mues­tra ¿no les alcan­za­ron tres boto­nes?. Pri­mer botón: “Pre­fiero venir a abra­zar­los a Uds. antes que aten­der a nin­gún empre­sa­rio”; refi­rién­dose a las crí­ti­cas por haber hecho espe­rar y no aten­derla a la eje­cu­tiva de Hewlet Packard –creo que se escribe así– dicho en un acto en La Matanza. Ese día dije: Esto no es serio. Segundo botón: La pre­sen­ta­ción de dos lis­tas del mismo par­tido polí­tico en varias pro­vin­cias para ele­gir sena­do­res en la última elec­ción legis­la­tiva; ese día pensé: Esta­mos en pro­ble­mas. Ter­cer botón: La inge­nui­dad de hacer­nos creer que fué un acto de sobe­ra­nía del pago anti­ci­pado al F.M.I., allí pensé: Esta­mos per­di­dos. Y no sigo enu­me­rando boto­nes que hay tan­tos que hasta se puede colo­car oja­les incluso en la espalda del saco. Me parece correcta la idea de Marta; no pague­mos por el pito más…Porque al fin y al cabo lo del caso Gerez es casi una anéc­dota com­pa­rado a otros asun­tos mucho más gra­ves. Señor Gui­tián: ¿Se refiere Ud. al Dr. Alfon­sín cuando habla de “Alfonso Pri­mero, lla­mado El Pequeño”, si es así per­mí­tame decirle que tiene razón cuando dice que tiene el dere­cho cons­ti­tu­cio­nal de expre­sar libre­mente sus ideas. Pero como yo tam­bién tengo el mismo dere­cho le diré que pienso del Dr. Alfon­sín que fué el único esta­dista que dió la Repú­blica en los últi­mos cien años. Alberto Pin­tos Morel D.N.I. 14.416.879

  7. 7 Roberto Eduardo Guitiàn

    Señor Pin­tos Morel,
    Apre­cio su gen­ti­leza y res­peto su pen­sa­miento. En cuanto al mìo, le expreso que desde muchos años atràs reco­nozco como el ùnico ver­da­dero esta­dista que gobernò nues­tro que­rido paìs desde Don Mar­celo Tor­cuato de Alvear, al Doc­tor Arturo Fron­dizi, con todos sus erro­res — que los tuvo — y toda su gran­deza. Son dis­tin­tos pun­tos de vista.
    Le saludo atte.
    Roberto Eduardo Gui­tiàn
    DNI 4302874

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