Así en la villa como en el country

Humberto BonanataPocos días antes de fina­li­zar 2006 el “todó­logo” Aníbal Fer­nán­dez anun­ciaba ante la repe­ti­ción de hechos delic­ti­vos que ello era una “sen­sa­ción de inse­gu­ri­dad” que se pro­pa­laba social­mente. Otra estu­pi­dez más del Minis­tro del Inte­rior que los hechos se encar­gan de des­vir­tuar.
Durante los pri­me­ros 51 días del año en los coun­tries –supues­ta­mente bajo estricta vigi­lan­cia pri­vada– se pro­du­je­ron 16 hechos delic­ti­vos: robos, hur­tos y vio­la­cio­nes.
¿Qué facul­ta­des de repre­sión del delito tie­nen los emplea­dos de las agen­cias de segu­ri­dad que cus­to­dian los pre­dios cerra­dos? Si un poli­cía es suma­riado (para des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des) luego de enfren­tar a un delin­cuente, ¿qué puede suce­derle a un vigi­la­dor pri­vado que se enfrente a tiros con un delin­cuente “de lujo”?

En el otro espec­tro social, un grupo de fora­ji­dos incen­dió hace dos sema­nas en Villa Sol­dati “Villa Car­tón” con un tras­fondo polí­tico que sub­yace mafioso y con espí­ritu de ven­ganza social entre un mismo grupo social.

Ayer, veci­nos de Villa Caraza defen­die­ron sus legí­ti­mos dere­chos de pro­pie­dad vein­tea­ñal, luego de haber dotado a su barrio de agua pota­ble, luz, redes de gas natu­ral y cloa­cas. Frente a ellos y a la Guar­dia de Infan­te­ría de la Poli­cía Fede­ral, otro grupo de gente tra­taba de ocu­par e ins­ta­lar un asen­ta­miento en tie­rras descampadas.

Ante­ayer, en la inter­sec­ción de Fran­cisco Beiró y Arti­gas, por­teño barrio de Agro­no­mía, un alba­ñil sufrió en secues­tro express durante tres horas por el solo hecho de dete­nerse ante una barrera ferroviaria.

La sub­ver­sión de valo­res y “el todos con­tra todos”, pilar sus­tan­cial de la revo­lu­ción ini­ciada por Kir­ch­ner el 25 de mayo de 2003 parece haber supe­rado sus frutos.

Gobierna la anomia y la “jus­ti­cia” sólo se aplica para per­se­guir enemi­gos polí­ti­cos, ya que ellos no entien­den la demo­cra­cia libe­ral y repu­bli­cana como com­pe­ten­cia civilizada.

No saben –por sober­bios– que la inse­gu­ri­dad que pade­ce­mos todos los ciu­da­da­nos sin excep­ción puede con­du­cir­los a beber su pro­pio veneno “pro­gre­sista” de las “zonas libe­ra­das a la delin­cuen­cia”. Y el peor cas­tigo que pue­den sufrir es pade­cerlo – de triun­far en las elec­cio­nes el matri­mo­nio reinante– antes de pro­me­diar el man­dato 2007–2011.

Lamen­ta­ble­mente, como siem­pre sucede, la mayo­ría silen­ciosa y en gran parte cobarde sufrirá los cole­ta­zos de un esta­llido social que “paso a paso” des­pierta de su leta­nía por el “efecto chan­guito” y nó por la defensa de las liber­ta­des públicas.

Pero sucede que al pue­blo argen­tino le resta parir.

No se carac­te­riza por enfren­tar los pro­ble­mas de a uno y luchar por su ver­dad, sino por callar de modo pusi­lá­nime hasta que “otros” se can­sen. No se con­si­de­ran parte del todo sino meros espec­ta­do­res del día a día de los mediocres.

Pre­fiere ver “Gran Her­mano” que con­cu­rrir a un debate sobre la reali­dad social que nos car­come por­que es más cómodo el que­dan­tismo que la par­ti­ci­pa­ción activa.

Cri­tica inter-pares las fala­cias guber­na­men­ta­les en el I.N.D.E.K., el mato­nismo de “pis­tola” Moreno; el caos eco­nó­mico que sólo apro­ve­cha el viento de cola de los com­mo­di­ties hasta que no logren sub­si­diar el aire que res­pi­ra­mos; el viaje de DÉlía a Irán –capi­tal inter­na­cio­nal del terro­rismo– pero pre­fiere que “otros” deci­dan por ellos.

Esto se llama inma­du­rez y caren­cia his­tó­rica. Des­co­no­cen que pue­den ser pro­ta­go­nis­tas de cam­bios por­que el mediano plazo para ellos no existe. Mien­tras a mi no me toque…Bertold Bre­cht seguirá siendo un utópico.

Y para mues­tra de qué nos espera desde el 10 de diciem­bre si el matri­mo­nio real es reelecto, –de con­ti­nuar la opo­si­ción su ato­mi­za­ción autista– no puedo dejar de con­tar­les el hackeo pro­du­cido ayer sábado a todas las pági­nas de www​.notiar​.com​.ar al haber­nos borrado nues­tra con­signa que exige apa­ri­ción con vida y cas­tigo a los cul­pa­bles de los secues­tra­do­res de Jorge Julio López.

Fuente: Notiar

Autor: Humberto Bonanata

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Un comentario en “Así en la villa como en el country”  

  1. 1 pablo

    EXCE­LENTE DES­CRIP­CION DE LA INSE­GU­RI­DAD SOCIAL, TANTO LA PRO­VE­NIENTE DEL GOBIERNO COMO ES EL CASO LOPEZ, COMO LA QUE PADE­CE­MOS A DIA­RIO Y EN CUAL­QUIER MOMENTO POR PARTE DE LA DELIN­CUEN­CIA.
    GRACIAS.

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