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La Maldición
El gobierno de Néstor Kirchner se acerca peligrosamente a la figura repudiada del Presidente venezolano Hugo Chávez, obnubilado por los millones de dólares de petróleo en los que está sentado el dictador, pero desconociendo o tratando de desconocer los costos que podríamos pagar los argentinos por esta suerte de asociación ilícita.
Hugo Chávez es un objetivo a batir por EEUU, no ya porque represente una mácula ideológica en América Latina, síno porque en la desesperación por anteponerse al Aguila y homogeneizar su poder entre los gobiernos pobres de Latinoamérica, se ha vinculado con la cuna del terrorismo internacional, Irán y es precisamente allí donde Bush podría fundamentar alguna acción directa futura o bien solventar en secreto un derrocamiento como sucedió en El Salvador y otros países de esta órbita sudamericana.
Hasta el modesto Evo Morales a pesar de llevar bajo su campera el infaltable pullover a rayas que detesta Cristina Fernández, acierta a estimar como probable que una amistad “sin fronteras” con Chávez arrastrará a su gobierno hacia el desprendimiento definitivo del universo de países interesantes y ante eso se aleja notablemente de su vecino y mira con mayor perspectiva y futuro hacia Europa.
En cambio nosotros para rematarla tenemos un gobierno que no solo hace pingües negocios con Chávez, sino que a su vez copia la metodología del control social y de los medios que tiene el dictador centroamericano y como si eso fuera poco ahora Kirchner avala el viaje de su “embajador plenipotenciario” Luis D‘Elía que va a ir a “explicar la relación de Argentina con EEUU”, un sujeto que debería estar preso y que no puede explicar ni siquiera cómo todavía es sostenido por un gobierno al que dejó en ridículo cuando era funcionario.
Irán, principal sospechoso de haber cometido el crimen de la AMIA , pasa a ser un “país amigo” para Kirchner porque debe responder a los lineamientos ideológicos del payaso centroamericano que con su discurso demagógico y ordinario trata a quienes lo escuchan como idiotas o retardados que quiere convencer con la revolución bolivariana.
Por lo tanto seremos amigos de Irán y tendremos detrás de nosotros al mundo civilizado que nos repudiará por apoyar al terrorismo del que fuimos víctimas. Si D‘Elía, como es de suponer, abre la boca más de lo que pueden ordenarle sus escasas neuronas y quedamos mal parados con los iraníes, podríamos ser parte de otro complot terrorista en el futuro, habida cuenta que Argentina debido a sus fronteras sin control y a la enorme corrupción política interna, es el país latinoamericano con mayor posibilidades para los grupos fundamentalistas que deseen llevar a cabo una muestra de lo que pueden hacer.
Es decir que por un camino o por otro, estando cerca de Hugo Chávez la maldición nos caerá inexorablemente.
Fuente: OPI Santa Cruz
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DELIA DEBERIA IRSE A VIVIR A IRAN Y DEJAR DE JODER EN ARGENTINA.
Sí, Fernando, ajalá sea así!!! Y de paso que se lleve con él a la Primera Pareja, a la Primera Hermana, a los Albertos, al Tío Julio, al joven Segundón de Nada, y a todo el resto de la banda.