Somnífero Histórico: SC+K (análisis de un artículo periodístico)

Escudo MontonerosAlguien tiene que decirlo, Por Ser­gio Cri­ve­lli

Alguien tiene que decirle al Sr. Cri­ve­lli que:

Sus fuen­tes de His­to­ria y aná­li­sis socio polí­tico sobre la década del 70 y la gue­rra con­tra el terro­rismo librada y ganada por nues­tros hono­ra­bles sol­da­dos tiene gran­des vacíos de infor­ma­ción, a saber:

La actual inves­ti­ga­ción judi­cial sobre Isa­bel Perón y la Tri­ple A puso en evi­den­cia una vez más el carác­ter selec­tivo con que se aplica el revi­sio­nismo en la his­to­ria nativa. A más de tres déca­das de las fero­ces matan­zas de las que par­ti­cipó esa orga­ni­za­ción, hay toda­vía miem­bros del Con­greso y de la Jus­ti­cia que opi­nan que Juan Domingo Perón “ni remo­ta­mente” estaba al tanto de la repre­sión ile­gal lle­vada ade­lante bajo el amparo de algu­nas estruc­tu­ras estatales.

Estimo que, cier­ta­mente, el Sr. Ser­gio Cri­ve­lli está haciendo uso, una vez más, del carác­ter selec­ti­va­mente arbi­tra­rio que se aplica al revi­sio­nismo de nues­tra His­to­ria con­tem­po­rá­nea. Para­le­la­mente, a más de tres déca­das trans­cu­rri­das, hay miem­bros del Con­greso y de la Jus­ti­cia que quie­ren sal­var sus pelle­jos de la manera más burda, a fin de ocul­tar al ciu­da­dano común que los que están en el esce­na­rio polí­tico actual son muchos de los que estu­vie­ron con el gobierno pero­nista de enton­ces, y por ende, “si se Va por Jus­ti­cia”, ellos ya debie­ran estar siendo pro­ce­sa­dos.

Se pre­tende que el prin­ci­pal pro­ta­go­nista de la polí­tica nacio­nal entre 1945 y 1975 fue una mario­neta en manos de su esposa y de un Caglios­tro rio­pla­tense.

Increí­ble­mente se ha des­em­pol­vado la “teo­ría del cerco”, excusa difun­dida por Mon­to­ne­ros para expli­car por qué el “líder” por cuyo regreso habían matado y se habían hecho matar los eli­mi­naba sin inmu­tarse. Según esa expli­ca­ción, Isa­bel y López Rega impe­dían que Perón se ente­rase de la feroz bata­lla que se estaba librando a su alre­de­dor.

Como es obvio, la ver­dad era otra. La izquierda pero­nista –JP, Ten­den­cia, Mon­to­ne­ros, etcé­tera– se enfrentó con el pro­pio Perón en una lucha por el poder tan inmi­se­ri­corde como desigual.

No con­si­dero que este enfren­ta­miento haya sido desigual, ya que los Mon­to­ne­ros y otros gru­pos terroristas:

a) Tenían, según sus pro­pias fuen­tes, algo así como 9000 “com­ba­tien­tes” y otros 25.000 “periféricos”.

b) Con­ta­ban con arma­mento alta­mente sofis­ti­cado pro­visto por paí­ses de la órbita comu­nista, que se sumaba al que ya habían con­se­guido tra­vés de sus ata­ques cri­mi­na­les a uni­da­des mili­ta­res y de FF.SS.

c) Obte­nían ingen­tes can­ti­da­des de fon­dos en moneda fuerte obte­ni­dos a tra­vés de sus secues­tros y cruen­tos robos a ins­ti­tu­cio­nes ban­ca­rias, así como pro­ve­nien­tes de finan­cia­miento externo pro­ve­niente de orga­ni­za­cio­nes izquier­dis­tas, tanto ofi­cia­les como otras dis­fra­za­das de ONG.

d) Con­for­ma­ban ban­das político-militares per­fec­ta­mente orga­ni­za­das, con jerar­quías mili­ta­res y esta­dos mayo­res com­pues­tos al modo de las orga­ni­za­cio­nes mili­ta­res, con apo­ya­tura de sani­dad, trans­porte, comu­ni­ca­cio­nes, así como cam­pos de adies­tra­miento en el país y en el exte­rior. Emplea­ban fuen­tes de infor­ma­ción inter­nas, del exte­rior y aún de infil­tra­dos en sus “enemi­gos”, es decir, en las fuer­zas legales.

Si a todo ello adi­cio­na­mos el valor agre­gado que repre­senta actuar desde la clan­des­ti­ni­dad, ¿dónde exis­tía la desigual­dad?

El enve­je­cido cau­di­llo había vuelto al país para ocu­par la pre­si­den­cia a pesar de su pre­ca­rio estado de salud y lo pri­mero que hizo fue fumi­gar a Héc­tor Cám­pora, a los gober­na­do­res y a los dipu­tados de la izquierda que que­rían hacer una revo­lu­ción a la cubana para ins­ta­lar la patria socialista.

Todo empezó en Ezeiza, cuando los mon­to­ne­ros le arrui­na­ron la apo­teo­sis del retorno. El cruce del Rubi­cón, sin embargo, fue el ase­si­nato de José Rucci, uno de los garan­tes del pacto social y del plan eco­nó­mico del ter­cer gobierno pero­nista. A par­tir de ese momento el ani­qui­la­miento del opo­nente fue la única lógica para ambos ban­dos.

No todo comenzó en Ezeiza ´74: En reali­dad, todo se inició mucho antes, cuando un grupo de mar­xis­tas pseu­dos pero­nis­tas intentó esta­ble­cer a inicios de los años 6O un foco gue­rri­llero en las pro­vin­cias del Noroeste, con­du­ci­dos por un perio­dista de ape­llido Masetti, quien man­te­nía con­tacto fluido con el castrismo-guevarismo. Este grupo, auto­de­no­mi­nado “Taco Ralo”, fue ani­qui­lado en la Pro­vin­cia de Tucu­mán por la poli­cía – espe­cí­fi­ca­mente la Guar­dia Rural Mon­tada — durante el año 1968. De sus sobre­vi­vien­tes, los que huye­ron, sur­gie­ron un año más tarde, las deno­mi­na­das Fuer­zas Arma­das Pero­nis­tas, o FAP.

Es así que en el año 1969 comen­za­ron las accio­nes de suble­va­cio­nes de gru­pos de izquierda con­for­ma­dos por obre­ros y estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rios, pri­mero en la zona de Villa Cons­ti­tu­ción, luego en Rosa­rio, cul­mi­nando con el famoso “Cor­do­bazo”, que obligó a la inter­ven­ción de la Poli­cía Fede­ral y el IIIer. Cuerpo de Ejér­cito.

“A par­tir de ese momento la teo­ría de la insur­gen­cia gene­ral como la vía revo­lu­cio­na­ria para la Argen­tina se sumó a la teo­ría de la crea­ción de un ejér­cito popu­lar y la lucha armada pro­lon­gada. Esas dos con­cep­cio­nes, ser repar­tie­ron el campo revo­lu­cio­na­rio de apli­ca­ción en nues­tro país.”

“Es una tarea de los revo­lu­cio­na­rios encon­trar la manera de uni­fi­car, en una estra­te­gia de con­junto, todas las for­mas y nive­les de resis­ten­cia: Las carac­te­rís­ti­cas espe­ci­fi­cas de la Argen­tina –gran­des núcleos de con­cen­tra­ción urbana, por un lado, y zonas geo­grá­fi­cas y polí­ti­ca­mente aptas para la lucha rural, por otro, deter­mi­na­ron que las accio­nes arma­das de los terro­ris­tas se hayan de eje­cu­tado tanto en el terreno rural como en el urbano.”

El pro­pio Perón los ame­nazó públi­ca­mente, pero los mon­to­ne­ros siguie­ron ade­lante: tenían poder de fuego, pero no estra­te­gia polí­tica. Deja­ron de esa manera expuesta a la mili­tan­cia de super­fi­cie que empezó a ser ani­qui­lada con nula posi­bi­li­dad de defensa.

Tam­poco esto se ajusta a fide­li­dad histórica:

Tenían una defi­nida estra­te­gia polí­tica y pro­ve­nía, antes que de sus pro­pias ideas, del ase­so­ra­miento que les brin­da­ban sus apo­yos del terro­rismo inter­na­cio­nal. El Dr. Nico­lás Már­quez, en “La Men­tira Ofi­cial”, lo expresa clara y fun­da­da­mente, a saber:

“En efecto, el obje­tivo ulte­rior y ver­da­dero de Mon­to­ne­ros era la ins­tau­ra­ción de la patria socia­lista, y para tal fin com­ba­tie­ron bra­va­mente a Perón y al gobierno pero­nista de 1973–76. Encen­di­dos deba­tes y pro­fu­sos estu­dios ha sus­ci­tado la natu­ra­leza de este sin­gu­lar acon­te­ci­miento con­sis­tente en la infil­tra­ción mar­xista en un movi­miento nacional-populista fun­dado por un mili­tar ado­ra­dor de Mus­so­lini. Una defi­ni­ción muy intere­sante acerca de esta dua­li­dad la esboza el ex mon­to­nero Hum­berto Rog­gero, quien cuenta: “La ideo­lo­gía de su grupo era mar­xista pero­nista. Noso­tros éramos polí­ti­ca­mente pero­nis­tas y doc­tri­na­ria­mente mar­xis­tas” Con menos suti­leza, Miguel Bonasso sin­te­tiza: “Mon­to­ne­ros tenía un obje­tivo, la cons­truc­ción del socia­lismo, y este obje­tivo no tenía nada que ver con el obje­tivo que tenía Juan Perón.”

Perón e Isa­bel habían sido ele­gi­dos por el voto popu­lar, pero aqué­llos no eran tiem­pos demo­crá­ti­cos. La nego­cia­ción fue reem­pla­zada por las balas y los explo­si­vos. La izquierda pri­vi­le­gió la lucha y apostó al golpe mili­tar con la deli­rante hipó­te­sis de que al enfren­tarse con las Fuer­zas Arma­das con­se­gui­ría que el pue­blo se pusiese final­mente de su lado.

Este párrafo es socio­ló­gi­ca­mente rela­tivo si enten­de­mos como “voto popu­lar” el apoyo de una masa ciega y carente de ideas, como es el lla­mado Movi­miento Nacio­nal Jus­ti­cia­lista – en el que con­vi­ven gru­pos de dis­tinto y hasta opuesto signo polí­tico. A rigor his­tó­rico las mul­ti­tu­des son vis­ce­ra­les antes que ana­lí­ti­cas. Por esta misma causa es que hoy pade­ce­mos del gobierno que padecemos.

Hubo, no obs­tante, quie­nes como Rodolfo Walsh cri­ti­ca­ron con dureza la estra­te­gia de los “fie­rros”, por­que veían venir la tra­ge­dia y recla­ma­ron la vía polí­tica en lugar de la mili­tar. La con­duc­ción de Mon­to­ne­ros desoyó esas opi­nio­nes y mandó a sus inte­gran­tes a una masa­cre segura que comenzó con los gru­pos de tareas de la Tri­ple A y con­ti­nuó con los de la ESMA sin que se notase dema­siado la diferencia.

Rodolfo Walsh era, esen­cial­mente, un extre­mista de izquierda: su accio­nar estaba basado en la vio­len­cia para ate­rro­ri­zar, y lograr así la vic­to­ria. Fue jefe de inte­li­gen­cia del grupo terro­rista Mon­to­ne­ros, secun­dado por Fran­cisco “Paco “ Urondo y por el “Perro” Ver­bitsky. Las bom­bas colo­ca­das en el come­dor de la Super­in­ten­den­cia de Segu­ri­dad Fede­ral fue­ron pla­nea­das por él. Toda la con­duc­ción de Mon­to­ne­ros era coin­ci­dente en el empleo de la máxima vio­len­cia, sin impor­tar el “daño cola­te­ral”. Y si el revi­sio­nista Sr. Ser­gio Cri­ve­lli habla de masa­cre, es por­que no tiene volun­tad de hablar de la derrota de todas las orga­ni­za­cio­nes terro­ris­tas por parte del accio­nar de las FFAA y de SS.

Asi­mismo, es fun­da­men­tal des­ta­car la gran dife­ren­cia entre la Tri­ple A y la ESMA:

Los cua­dros inte­gran­tes de la Tri­ple A esta­ban con­for­ma­dos por algu­nos ele­men­tos poli­cia­les, gru­pos pseu­dos uni­ver­si­ta­rios y mato­nes sin­di­ca­les — fuer­zas para­mi­li­ta­res — coor­di­na­dos y diri­gi­dos desde el Minis­te­rio que regen­teaba López Rega. Este último era el eje­cu­tor directo de las direc­ti­vas ema­na­das de Perón, y luego man­tuvo estre­cho diá­logo con Isa­bel, quien no des­co­no­cía de las accio­nes con­tra­te­rro­ris­tas orde­na­das por su esposo. El obje­tivo de esta orga­ni­za­ción era la eli­mi­na­ción física de todos los opo­nen­tes al gobierno pero­nista, sin dis­tin­ción del signo ideo­ló­gico que fue­ran. Así, fue­ron eli­mi­na­dos Sil­vio Fron­dizi, el sacer­dote Mujica, el ase­sino Mon­to­nero Ortega Peña, entre tan­tos otros.

La dife­ren­cia ESEN­CIAL con los Gru­pos de Tareas, fue­ran de la ESMA, del Ejér­cito, o de cual­quiera otra Ins­ti­tu­ción Mili­tar y las de Segu­ri­dad y poli­cia­les subor­di­na­das a aque­llas, es sus­tan­cial en for­ma­ción, com­bate, valo­res mora­les y éticos: “ELLOS SON FOR­MA­DOS PARA DEFEN­DER A LA PATRIA”. Son entre­na­dos para el desa­rro­llo y eje­cu­ción de una acción mili­tar espe­cí­fica, bajo direc­ti­vas cla­ras y lega­les ema­na­das desde lo más ele­vado de la cadena de comando: el/la Pre­si­dente de la Nación, a su vez Coman­dante en Jefe de las FF.AA. Sus méto­dos de acción res­pon­die­ron a lo esta­ble­cido en los Regla­men­tos Mili­ta­res en vigen­cia, lega­li­za­dos y pro­mul­ga­dos bajo Gobier­nos Constitucionales.

“Sola­mente un artículo con gran dosis de seda­tivo polí­tico como el que ostenta el Sr. Cri­ve­lli, puede poner a los mata­sie­tes de la Tri­ple A y a los hono­ra­bles sol­da­dos en el mismo plano histórico.”

Frente a esta situa­ción, el grueso de la socie­dad se limitó a obser­var. Sólo que­ría esta­bi­li­dad eco­nó­mica y mejo­res ingre­sos. Lo de siem­pre. Alguno de los que toma­ron parte de aque­lla gue­rra intra­pe­ro­nista debe­ría decirlo con todas las letras. Pre­ten­der un “bill” de indem­ni­dad his­tó­rico para el fun­da­dor del movi­miento no sólo ofende la inte­li­gen­cia de los votan­tes, sino que a esta altura ya tiene un efecto elec­to­ral irrelevante.

Tam­bién aquí el Sr. Cri­ve­lli, deli­be­ra­da­mente, oculta infor­ma­ción: Si bien había una clase que gozaba de la lla­mada “plata dulce”, la socie­dad en su con­junto, y TODOS los medios de difu­sión aplau­die­ron el golpe mili­tar del ´76, inclu­yendo al diri­gido por el Sr. Timer­man (padre), o por el Sr. Mag­netto ‚el “Gran Dia­rio Argentino”.

El ahora escri­tor izquier­dista Sr. E. Sábato se con­gra­tuló de dia­lo­gar con el Gene­ral Videla: “Todo un caba­llero, según mani­festó enton­ces”. Los Sres. Stras­sera y Moreno Ocampo y la Sra. E. Carrió fue­ron FIS­CA­LES durante el pro­ceso mili­tar, habiendo jurado sus car­gos por el esta­tuto del Pro­ceso, y habiendo sido el men­cio­nado Stras­sera quien rechazó más recur­sos de habeas cor­pus inter­pues­tos a favor de supues­tos desaparecidos.

El Sr. Alfon­sín nego­ció con cierto Gene­ral – com­pa­ñero suyo del Liceo Mili­tar – la eva­cua­ción de su hija Mon­to­nera junto a su fami­lia, y los ubicó rápi­da­mente, no en Cuba, (donde hubiera sido afín a su ideo­lo­gía), sino en USA. El señor Bal­bín mani­festó: “A los des­a­pa­re­ci­dos que los juz­gue Dios” y seis meses públi­ca­mente a la TV espa­ñola, en abril de 1980, que, en su con­cepto, “Creo que no hay des­a­pa­re­ci­dos; creo que están muer­tos, aun­que no he visto el cer­ti­fi­cado de defun­ción de ninguno”.

Y muchos tan­tos y tan­tos trá­gi­cos y dolo­ro­sos y nove­les­cos etc., etc., etc., que desde hace mucho tiempo atrás inten­tan juz­gar la inte­gri­dad, la hono­ra­bi­li­dad y la valen­tía de quie­nes defen­die­ron noble­mente a la Patria Argen­tina.

Fuente: Ser­gio Cri­ve­lli, La Prensa (Bue­nos Aires)

Y por último, pode­mos pre­gun­tar al Sr. Ser­gio Cri­ve­lli: ¿Por­qué intenta hacer ade­más aná­li­sis socio polí­tico lleno de vicios de infor­ma­ción durante la Audi­ción Radial que con­duce los domin­gos por la mañana en FM97.6, siendo que, esta emi­sora Radio Nacio­nal Clá­sica, es 100% oficialista?

A buen enten­de­dor….

Fuente: Nico­lás Már­quez, La Men­tira Ofi­cial, Vicente Mas­sot, Matar y Morir, Pablo Gius­siani, Mon­to­ne­ros: La sober­bia Armada.

Autor: Roberto Eduardo Guitián

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6 Comentarios en “Somnífero Histórico: SC+K (análisis de un artículo periodístico)”  

  1. 1 Arturo Larrabure

    Es hora que los argen­ti­nos nos sin­ce­re­mos defi­ni­ti­va­mente. Bien­ven­di­das las pala­bras de Roberto Gui­tián. Sólo la ver­dad nos hace libres, es lo pri­mero que debe­mos a quien de ver­dad ama­mos. Feli­ci­ta­cio­nes Sr. Gui­tián. Le pido que siga hacién­do­nos recor­dar. Bien se dice que “quien dice medias ver­da­des comete dobles men­ti­ras”.
    Ama­mos con pro­funda pureza a nues­tra Patria, lucha­mos por con­ser­var los valo­res que hicie­ron otrora una gran Nación.
    Dejo algu­nas reflexiones…

    La obra “Mon­to­ne­ros– La sober­bia Armada” — cali­fi­cada por Ernesto Sábato como “un libro de tras­cen­den­cia his­tó­rica, con­mo­ve­do­ra­mente hon­rado, admi­ra­ble­mente escrito”- fue dedi­cada por su autor: Pablo Gius­sani a Adriana, la joven que una tarde de l977 , en que cum­plía 16 años , fue des­pe­da­zada por la bomba que inten­taba colo­car en una comisaría .

    “Adriana-dice Gius­sani– fue arras­trada a la muerte por un mal que no se ensañó sólo con ella. Un mal que diezmó a buena parte de una gene­ra­ción y que toda­vía ace­cha a los sobre­vi­vien­tes. De ahí mi apre­mio por iden­ti­fi­carlo, por ayu­dar a reco­no­cerlo allí donde asome la cabeza en todo lo que tiene de alie­nante y mons­truoso.
    No ignoro que esta dedicatoria-denuncia, apun­tada a loca­li­zar res­pon­sa­bi­li­da­des polí­ti­cas, cul­tu­ra­les e his­tó­ri­cas, puede pro­vo­car algu­nas per­ple­ji­da­des, qui­zás algún reproche.…La muerte de Adriana es una de las pocas, excep­cio­na­les, que no alcan­zan a incluir al régi­men mili­tar…
    ¿Por qué ele­gir pre­ci­sa­mente esa muerte para cen­trar en ella mi dedicatoria-denuncia?.…
    Ocu­rre… que la cri­mi­na­li­dad del régi­men ins­tau­rado en la Argen­tina el 24 de marzo de l976 es un cla­rí­simo dato de la reali­dad, poco menos que uni­ver­sal­mente reco­no­cido y con­de­nado como tal. El mal, aquí, está a la vista. No nece­sita ser des­cu­bierto, des­en­tra­ñado, iden­ti­fi­cado bajo apa­rien­cias enga­ño­sas y reve­lado a con­cien­cias que lo igno­ra­ban.…
    Las res­pon­sa­bi­li­da­des que se escon­den tras la muerte de Adriana, en cam­bio, son más esqui­vas, menos reconocibles.…En con­traste con las del régi­men mili­tar…, estas otras se ven pro­te­gi­das y disi­mu­la­das por una pres­ti­giosa fra­seo­lo­gía revo­lu­cio­na­ria y por un pecu­liar estado de con­cien­cia que genera en cierta clase media ilus­trada pre­dis­po­si­cio­nes a com­par­tir, com­pren­der o dis­cul­par toda irre­gu­la­ri­dad que se comenta en nom­bre de la revo­lu­ción…
    Con­fieso que mi denun­cia de aque­llas res­pon­sa­bi­li­da­des tiene que afron­tar aquí un giro penoso, en la medida en que su for­mu­la­ción implica tam­bién denun­ciar ese col­chón pro­tec­tor, un col­chón que me resulta impo­si­ble des­ven­trar sin sacar a relu­cir una parte de mí mismo.
    Más allá de los Mon­to­ne­ros, a los que he sido y soy ajeno, estas refle­xio­nes tie­nen tam­bién por blanco un deter­mi­nado tipo de cul­tura polí­tica que en cierto modo los ayudó a exis­tir y de la que en un pasado no dema­siado remoto fui par­tí­cipe y difu­sor.
    En ese pasado com­partí cami­nos y metas, por ejem­plo, con Paco Urondo y con tan­tos otros que como él sacri­fi­ca­ron sus vidas a mode­los de cul­tura y de acción que rechazo. Quede en claro, pues, que los com­por­ta­mien­tos aquí denun­cia­dos no per­te­ne­cen a mar­cia­nos, a seres extra­ños y dis­tan­tes, sino a per­so­nas que he tenido a mi lado, que han dejado alguna hue­lla en mi vida, y quizá murie­ron con alguna hue­lla mía impresa en las suyas…Pienso con infi­nito des­con­suelo en la posi­bi­li­dad de que aque­lla hue­lla mía –tal vez algo que pude haber dicho o escrito en mis con­tri­bu­cio­nes de hace dos déca­das a la lite­ra­tura de los “diez, cien, mil Vietnam-haya abierto para alguno de ellos el camino que los llevó a la muerte.
    El esfuerzo del que en estas refle­xio­nes dejo cons­tan­cia por carac­te­ri­zar a los mon­to­ne­ros y por des­en­tra­ñar los com­po­nen­tes secre­tos de su iden­ti­dad cul­tu­ral no puede ni debe ser con­si­de­rado, en con­se­cuen­cia, como un pre­sun­tuoso j’acusse, como una con­dena dic­tada desde posi­cio­nes de impo­luta extra­nei­dad a lo con­de­nado. Si lo que des­cribo es horro­roso, para mí lo es doble­mente por tra­tarse de un horror que en cierto modo ger­mina de mis pro­pias raí­ces.-
    Con horror pienso en el trá­gico fin de Adriana y en la per­so­na­li­dad de quien pudo haberla pro­gra­mado para esta inmo­la­ción. Si luego trato de asig­nar un ros­tro y un nom­bre a esta per­so­na­li­dad, encuen­tro entre sus iden­ti­da­des posi­bles la de Paco, mi viejo y que­rido amigo Paco Urondo. Mi con­dena no se ate­núa con este ros­tro a la vista; sólo se hace más doliente. Por­que el ros­tro de Paco trans­pa­renta otros ros­tros, mate­rial­mente más dis­tan­tes de aquel infan­ti­ci­dio, pero igual­mente com­pro­me­ti­dos en la cul­tura que lo hizo posi­ble. Ros­tros que inclu­yen el mío y los de toda una gene­ra­ción que pre­gonó la dia­léc­tica de las ame­tra­lla­do­ras, en un rapto de fri­vo­li­dad lite­ra­ria que más tarde sería asi­mi­lado en tér­mi­nos menos libres­cos por sus hijos.
    Los mon­to­ne­ros, afor­tu­na­da­mente, han que­dado atrás en la his­to­ria argen­tina, en la con­cien­cia de los argen­ti­nos, y acaso parezca super­fluo o anacró­nico a esta altura un intento de esti­mu­lar aver­sio­nes con­tra ellos. Con­de­nar a los mon­to­ne­ros ya es en el país moneda corriente, casi una moda, por cierto más salu­da­ble que la moda pre­ce­dente de ensal­zar­los.
    Pero ocu­rre que los mon­to­ne­ros son sólo la pun­tita de un ice­berg, cuyos com­po­nen­tes sumer­gi­dos no siem­pre están pre­sen­tes en lo que se suele con­de­nar bajo el rótulo de mon­to­ne­ros. Y una con­dena limi­tada a la par­cela emer­gente es esté­ril, no denota con­cien­cias inmu­ni­za­das con­tra una repe­ti­ción del fenó­meno.
    La inmu­ni­dad depende de que todo el ice­berg esté a la vista y mis refle­xio­nes aspi­ran a ser un paso en esa dirección”

    ¿Con qué clase de memo­ria están actuando los dis­tin­tos sec­to­res, a 36 años de aque­lla lucha fra­ti­cida?
    ¿Qué hará la jus­ti­cia esta vez?
    ¿Actuará con la valen­tía que tuvie­ron los inte­gran­tes de la Cámara Fede­ral en lo Penal que entre l970 y l973 juz­ga­ron a los terro­ris­tas pre­ser­vando la ley y la vida? ¿O con la cobar­día de los magis­tra­dos que entre el 25.5.73 y el 24.3. 76 – dóci­les a las pre­sio­nes del poder polí­tico– no dic­ta­ron una sola con­dena con­tra gue­rri­lle­ros, pese a que los hechos terro­ris­tas aumen­ta­ron expo­nen­cial­mente con suce­sos gra­ví­si­mos como la matanza de Ezeiza y los ata­ques a los Regi­mien­tos de For­mosa, Azul, Villa María, Cata­marca, etc?
    Con la misma vara con que se anu­la­ron las leyes que impe­dían el juz­ga­miento de los miem­bros de las Fuer­zas Arma­das, debe dejarse sin efecto aque­llas que deja­ron impu­nes los crí­me­nes de lesa huma­ni­dad del terro­rismo, espe­cial­mente el art 1 de la ley 23.492 de punto final, en cuanto dis­puso la extin­ción de la acción penal con­tra toda per­sona que hubiere come­tido deli­tos vin­cu­la­dos a la ins­tau­ra­ción de for­mas vio­len­tas de acción polí­tica hasta el 10 de diciem­bre de 1983, la cual es incons­ti­tu­cio­nal por con­tra­riar los dic­ta­dos del dere­cho de gen­tes..
    Esa es la tras­cen­dente res­pon­sa­bi­li­dad moral e ins­ti­tu­cio­nal que pesa sobre los jueces.

    Lic. Arturo Cirilo Larrabure

  2. 2 Blas García

    Pro­ba­ble­mente el Señor Ser­gio Cri­ve­lli conozca a fondo todos estos argu­men­tos que hacen en defi­ni­tiva a la ver­dad his­tó­rica, pero lamen­ta­ble­mente el dia­rio La Prensa no es el dia­rio La Prensa de antaño ya que desde hace unos cuan­tos años vive men­di­gando la pro­pa­ganda ofi­cial y vende sus pági­nas al mejor pos­tor para subsistir.

    Desde aña­res La Prensa supo supo tener una sec­ción “hace 50 años”, que se publi­caba los días Domin­gos y que con­te­nía valiosa infor­ma­ción selec­cio­nada del matu­tino, pero cuando estaba pró­xima la cin­cuen­tena de la Revo­lu­ción Liber­ta­dora, cam­bió la sec­ción a “Hace 40 años”, todo para no publi­car los hechos prin­ci­pa­les de la Revo­lu­ción Liber­ta­dora y los hechos de san­gre y sabo­ta­jes con que el pero­nismo acosó a la Repú­blica desde las som­bras por ins­pi­ra­ción y órde­nes del tirano aba­tido de triste memoria.

    Hoy La Prensa, sigue sin publi­ci­dad, entre­gada al gobierno de Kir­ch­ner que la man­tiene con limos­nas de pre­si­den­cia, hace el pane­gí­rico del gobierno y publica los “avi­sos” con que vende su con­cien­cia al dés­pota de turno, que le informa al pue­blo en avi­sos a página com­pleta que la lechuga llega a la pobla­ción a 1,40 pesos por kilo, cuando todos sabe­mos y paga­mos entre 5 y 7 pesos por kilo, es decir cinco veces más.

    Para los ambien­tes de la fri­vo­li­dad La Prensa entrega innú­me­ras pági­nas a cual­quier pavada del espec­táculo y salvo hon­ro­sas excep­cio­nes, que las hay, La Prensa se vende y no se vende según se mire.

    Varios colum­nis­tas son aje­nos total­mente a lo que acontece.

    BG

  3. 3 Federico

    Lo feli­cito Gui­tián. Nos cono­ce­mos de otras lides, mi amigo. Ud. ha sin­te­ti­zado con jus­teza y cla­ri­dad lo que debe­rían haber dicho quie­nes coman­da­ron las FFAA desde el ’76 hasta el ’82. La suya es una pieza de colec­ción, al menos para mí, que me siento ciu­da­dano Argen­tino.
    Segu­ra­mente que el Sr. Cri­ve­lli tomará debida nota, lo ana­li­zará y con­fron­tará debi­da­mente para lle­gar a la única con­clu­sión posi­ble: esta es la otra cara de la his­to­ria, nó la que este gobierno intenta men­tir a la pobla­ción ile­trada. Eso siem­pre y cuando Cri­ve­lli sea un Hom­bre de Bien.
    No espe­raba encon­trame con un comen­ta­rio nada menos que de Arturo Larra­bure…! Eso habla a las cla­ras, Susana, de la serie­dad, trans­pa­ren­cia e inte­gri­dad de este sitio Web.
    Leerlo a Arturo Larra­bure es bueno, muy bueno!!

  4. 4 Guillermo

    Sres. Roberto Gui­tián y Arturo Larra­bure: Cla­ros, pre­ci­sos y con­tun­den­tes en sus expo­si­cio­nes. Lo dicho por Uds. es la ver­dad his­tó­rica.
    Reci­ban mi admi­ra­ción y respeto.

  5. 5 Anahí García

    Es des­ta­ca­ble su aná­li­sis exhaus­tivo Sr. Gui­tián. Como ciu­da­dana argen­tina agra­dezco lo haya vol­cado para cono­ci­miento de todos noso­tros.
    Mien­tras el (des)gobierno mono­po­liza los medios de infor­ma­ción a los efec­tos de per­pe­tuarse en el tota­li­ta­rismo, y obser­va­mos su apa­bu­llante aso­cia­ción al cha­vismo, y el cha­vismo a Irán, es digno de des­ta­car que hace falta una urgente tarea INFOR­MA­TIVA, como la que efec­túan LHP y todos los que a ella se acer­can a fin de que no se repita la década del 70 o algo mucho peor, si la hoy que ronda, es Irán.
    En los 70 fue­ron Libia, Rusia y Cuba, quie­nes sola­pa­da­mente ingre­sa­ron a nues­tra Patria con un plan de des­truc­ción. Actual­mente esta­mos expues­tos al terro­rismo moderno del SXXI. Y a quie­nes ya con­vi­vi­mos con las estra­te­gias y horro­res del pasado, nos preo­cupa espe­cial­mente la forma en que se fal­sea la His­to­ria y como se repi­ten los mis­mos a favor del sal­va­jismo y la cruel­dad sumado a la coac­ción de las dere­chos cons­ti­tu­cio­na­les.
    Tam­bién el Lic. Lara­bure mani­fiesta lo que ya escri­bió en su libro: NO hubo volun­tad polí­tica para ocu­parse del secues­tro de su padre.
    Y por esto enten­de­mos: polí­ti­cos y altos man­dos mili­ta­res, tur­bio y deca­dente plano his­tó­rico, donde desde hace muchí­si­mos años a la actua­li­dad, obser­va­mos con espanto cómo se nego­cia lo más sublime de nues­tra tie­rra: la Vida, la Liber­tad, la Ver­dad, el Honor y la Jus­ti­cia.
    Y con­se­cuen­te­mente, al día de hoy: la super­vi­ven­cia de los sol­da­dos que fue­ron a la gue­rra con­tra el terro­rismo (suma­dos a aque­llos que inten­ten estar hoy, en disi­den­cia con la Sra. Garré) y, hono­rí­fi­ca­mente vic­to­rio­sos, nos deja­ron el legado de esta Paz que hoy tam­bién es sigi­lo­sa­mente tiranizada.

  6. 6 Estella Zanandrea

    qui­siera saber como se lla­ma­ban los corren­ti­nos que inte­gra­ron el grupo de Taco Ralo del año 1968, estoy haciendo una tesis, para un pos­grado y me gus­ta­rìa entrevistarlos.

    gra­cias por el aporte que me pueda brindar

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