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	<title>Comments on: Somnífero Histórico: SC+K (análisis de un artículo periodístico)</title>
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	<description>Periodico Digital</description>
	<lastBuildDate>Mon, 21 May 2012 05:01:43 +0000</lastBuildDate>
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		<title>By: Estella Zanandrea</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2007/02/28/somnifero-historico-sck-analisis-de-un-articulo-periodistico/comment-page-1/#comment-33907</link>
		<dc:creator>Estella Zanandrea</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 Jan 2008 18:13:34 +0000</pubDate>
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		<description>quisiera saber como se llamaban los correntinos que integraron el grupo de Taco Ralo del año 1968, estoy haciendo una tesis, para un posgrado y me gustarìa entrevistarlos.

                         gracias por el aporte que me pueda brindar</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>quisiera saber como se llamaban los correntinos que integraron el grupo de Taco Ralo del año 1968, estoy haciendo una tesis, para un posgrado y me gustarìa entrevistarlos.</p>
<p>                         gracias por el aporte que me pueda brindar</p>
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		<title>By: Anahí García</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2007/02/28/somnifero-historico-sck-analisis-de-un-articulo-periodistico/comment-page-1/#comment-8917</link>
		<dc:creator>Anahí García</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 11:35:16 +0000</pubDate>
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		<description>Es destacable su análisis exhaustivo Sr. Guitián.  Como ciudadana argentina agradezco lo haya volcado para conocimiento de todos nosotros.
Mientras el (des)gobierno monopoliza los medios de información a los efectos de perpetuarse en el totalitarismo, y observamos su apabullante asociación al chavismo, y el chavismo a Irán, es digno de destacar que hace falta una urgente tarea INFORMATIVA, como la que efectúan LHP y todos los que a ella se acercan a fin de que no se repita la década del 70 o algo mucho peor, si la hoy que ronda, es Irán. 
En los 70 fueron Libia, Rusia y Cuba, quienes solapadamente ingresaron a nuestra Patria con un plan de destrucción. Actualmente estamos expuestos al terrorismo moderno del SXXI. Y a quienes ya convivimos con las estrategias y horrores del pasado, nos preocupa especialmente la forma en que se falsea la Historia y como se repiten los mismos a favor del salvajismo y la crueldad sumado a la coacción de las derechos constitucionales.
También el Lic. Larabure manifiesta lo que ya escribió en su libro: NO hubo voluntad política para ocuparse del secuestro de su padre. 
Y por esto entendemos: políticos y altos mandos militares, turbio y decadente plano histórico, donde desde hace muchísimos  años a la actualidad, observamos con espanto cómo se negocia lo más sublime de nuestra tierra: la Vida, la Libertad, la  Verdad, el  Honor y la Justicia. 
Y consecuentemente, al día de hoy: la supervivencia de los soldados que fueron a la guerra contra el terrorismo (sumados a aquellos que intenten estar hoy, en disidencia con la Sra. Garré) y, honoríficamente victoriosos, nos dejaron el legado de esta Paz que hoy también es sigilosamente tiranizada.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es destacable su análisis exhaustivo Sr. Guitián.  Como ciudadana argentina agradezco lo haya volcado para conocimiento de todos nosotros.<br />
Mientras el (des)gobierno monopoliza los medios de información a los efectos de perpetuarse en el totalitarismo, y observamos su apabullante asociación al chavismo, y el chavismo a Irán, es digno de destacar que hace falta una urgente tarea INFORMATIVA, como la que efectúan LHP y todos los que a ella se acercan a fin de que no se repita la década del 70 o algo mucho peor, si la hoy que ronda, es Irán.<br />
En los 70 fueron Libia, Rusia y Cuba, quienes solapadamente ingresaron a nuestra Patria con un plan de destrucción. Actualmente estamos expuestos al terrorismo moderno del SXXI. Y a quienes ya convivimos con las estrategias y horrores del pasado, nos preocupa especialmente la forma en que se falsea la Historia y como se repiten los mismos a favor del salvajismo y la crueldad sumado a la coacción de las derechos constitucionales.<br />
También el Lic. Larabure manifiesta lo que ya escribió en su libro: NO hubo voluntad política para ocuparse del secuestro de su padre.<br />
Y por esto entendemos: políticos y altos mandos militares, turbio y decadente plano histórico, donde desde hace muchísimos  años a la actualidad, observamos con espanto cómo se negocia lo más sublime de nuestra tierra: la Vida, la Libertad, la  Verdad, el  Honor y la Justicia.<br />
Y consecuentemente, al día de hoy: la supervivencia de los soldados que fueron a la guerra contra el terrorismo (sumados a aquellos que intenten estar hoy, en disidencia con la Sra. Garré) y, honoríficamente victoriosos, nos dejaron el legado de esta Paz que hoy también es sigilosamente tiranizada.</p>
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		<title>By: Guillermo</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2007/02/28/somnifero-historico-sck-analisis-de-un-articulo-periodistico/comment-page-1/#comment-8911</link>
		<dc:creator>Guillermo</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 01:45:26 +0000</pubDate>
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		<description>Sres. Roberto Guitián y Arturo Larrabure: Claros, precisos y contundentes en sus exposiciones. Lo dicho por Uds. es la verdad histórica.
Reciban mi admiración y respeto.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sres. Roberto Guitián y Arturo Larrabure: Claros, precisos y contundentes en sus exposiciones. Lo dicho por Uds. es la verdad histórica.<br />
Reciban mi admiración y respeto.</p>
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	<item>
		<title>By: Federico</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2007/02/28/somnifero-historico-sck-analisis-de-un-articulo-periodistico/comment-page-1/#comment-8902</link>
		<dc:creator>Federico</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Feb 2007 19:43:26 +0000</pubDate>
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		<description>Lo felicito Guitián. Nos conocemos de otras lides, mi amigo. Ud. ha sintetizado con justeza y claridad lo que deberían haber dicho quienes comandaron las FFAA desde el &#039;76 hasta el &#039;82. La suya es una pieza de colección, al menos para mí, que me siento ciudadano Argentino.
Seguramente que el Sr. Crivelli tomará debida nota, lo analizará y confrontará debidamente para llegar a la única conclusión posible: esta es la otra cara de la historia, nó la que este gobierno intenta mentir a la población iletrada. Eso siempre y cuando Crivelli sea un Hombre de Bien.
No esperaba encontrame con un comentario nada menos que de Arturo Larrabure...! Eso habla a las claras, Susana, de la seriedad, transparencia e integridad de este sitio Web.
Leerlo a Arturo Larrabure es bueno, muy bueno!!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Lo felicito Guitián. Nos conocemos de otras lides, mi amigo. Ud. ha sintetizado con justeza y claridad lo que deberían haber dicho quienes comandaron las FFAA desde el ’76 hasta el ’82. La suya es una pieza de colección, al menos para mí, que me siento ciudadano Argentino.<br />
Seguramente que el Sr. Crivelli tomará debida nota, lo analizará y confrontará debidamente para llegar a la única conclusión posible: esta es la otra cara de la historia, nó la que este gobierno intenta mentir a la población iletrada. Eso siempre y cuando Crivelli sea un Hombre de Bien.<br />
No esperaba encontrame con un comentario nada menos que de Arturo Larrabure…! Eso habla a las claras, Susana, de la seriedad, transparencia e integridad de este sitio Web.<br />
Leerlo a Arturo Larrabure es bueno, muy bueno!!</p>
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	<item>
		<title>By: Blas García</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2007/02/28/somnifero-historico-sck-analisis-de-un-articulo-periodistico/comment-page-1/#comment-8901</link>
		<dc:creator>Blas García</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Feb 2007 19:35:58 +0000</pubDate>
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		<description>Probablemente el Señor Sergio Crivelli conozca a fondo todos estos argumentos que hacen en definitiva a la verdad histórica, pero lamentablemente el diario La Prensa no es el diario La Prensa de antaño ya que desde hace unos cuantos años vive mendigando la propaganda oficial y vende sus páginas al mejor postor para subsistir.

Desde añares La Prensa supo supo tener una sección &quot;hace 50 años&quot;, que se publicaba los días Domingos y que contenía valiosa información seleccionada del matutino, pero cuando estaba próxima la cincuentena de la Revolución Libertadora, cambió la sección a &quot;Hace 40 años&quot;, todo para no publicar los hechos principales de la Revolución Libertadora y los hechos de sangre y sabotajes con que el peronismo acosó a la República desde las sombras por inspiración y órdenes del tirano abatido de triste memoria.

Hoy La Prensa, sigue sin publicidad, entregada al gobierno de Kirchner que la mantiene con limosnas de presidencia, hace el panegírico del gobierno y publica los &quot;avisos&quot; con que vende su conciencia al déspota de turno, que le informa al pueblo en avisos a página completa que la lechuga llega a la población a 1,40 pesos por kilo, cuando todos sabemos y pagamos entre 5 y 7 pesos por kilo, es decir cinco veces más.

Para los ambientes de la frivolidad La Prensa entrega innúmeras páginas a cualquier pavada del espectáculo y salvo honrosas excepciones, que las hay, La Prensa se vende y no se vende según se mire.

Varios columnistas son ajenos totalmente a lo que acontece.


BG</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Probablemente el Señor Sergio Crivelli conozca a fondo todos estos argumentos que hacen en definitiva a la verdad histórica, pero lamentablemente el diario La Prensa no es el diario La Prensa de antaño ya que desde hace unos cuantos años vive mendigando la propaganda oficial y vende sus páginas al mejor postor para subsistir.</p>
<p>Desde añares La Prensa supo supo tener una sección “hace 50 años”, que se publicaba los días Domingos y que contenía valiosa información seleccionada del matutino, pero cuando estaba próxima la cincuentena de la Revolución Libertadora, cambió la sección a “Hace 40 años”, todo para no publicar los hechos principales de la Revolución Libertadora y los hechos de sangre y sabotajes con que el peronismo acosó a la República desde las sombras por inspiración y órdenes del tirano abatido de triste memoria.</p>
<p>Hoy La Prensa, sigue sin publicidad, entregada al gobierno de Kirchner que la mantiene con limosnas de presidencia, hace el panegírico del gobierno y publica los “avisos” con que vende su conciencia al déspota de turno, que le informa al pueblo en avisos a página completa que la lechuga llega a la población a 1,40 pesos por kilo, cuando todos sabemos y pagamos entre 5 y 7 pesos por kilo, es decir cinco veces más.</p>
<p>Para los ambientes de la frivolidad La Prensa entrega innúmeras páginas a cualquier pavada del espectáculo y salvo honrosas excepciones, que las hay, La Prensa se vende y no se vende según se mire.</p>
<p>Varios columnistas son ajenos totalmente a lo que acontece.</p>
<p>BG</p>
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	<item>
		<title>By: Arturo Larrabure</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2007/02/28/somnifero-historico-sck-analisis-de-un-articulo-periodistico/comment-page-1/#comment-8880</link>
		<dc:creator>Arturo Larrabure</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Feb 2007 14:14:11 +0000</pubDate>
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		<description>Es hora que los argentinos nos sinceremos definitivamente. Bienvendidas las palabras de Roberto Guitián. Sólo la verdad nos hace libres, es lo primero que debemos a quien de verdad amamos.  Felicitaciones Sr. Guitián. Le pido que siga haciéndonos recordar. Bien se dice que &quot;quien dice medias verdades comete dobles mentiras&quot;.
Amamos con profunda pureza a nuestra Patria, luchamos por conservar los valores que hicieron otrora una gran Nación.
Dejo algunas reflexiones...

La obra “Montoneros- La soberbia Armada” - calificada por Ernesto Sábato como “un libro de trascendencia histórica, conmovedoramente honrado, admirablemente escrito”- fue dedicada por su autor: Pablo Giussani a Adriana, la joven que una tarde de l977 , en que cumplía 16 años , fue despedazada por la bomba que intentaba colocar en una comisaría .

		“Adriana-dice Giussani- fue arrastrada a la muerte por un mal que no se ensañó sólo con ella. Un mal que diezmó a buena parte de una generación y que todavía acecha a los sobrevivientes. De ahí mi apremio por identificarlo, por ayudar a reconocerlo allí donde asome la cabeza en todo lo que tiene de alienante y monstruoso.
		No ignoro que esta dedicatoria-denuncia, apuntada a localizar  responsabilidades políticas, culturales e históricas, puede provocar algunas perplejidades, quizás algún reproche....La muerte de Adriana es una de las pocas, excepcionales, que no alcanzan a incluir al régimen militar...
		¿Por qué elegir precisamente esa muerte para centrar en ella mi dedicatoria-denuncia?....
		Ocurre... que la criminalidad del régimen instaurado en la Argentina el 24 de marzo de l976 es un clarísimo dato de la realidad, poco menos que universalmente reconocido y condenado como tal. El mal, aquí, está a la vista. No necesita ser descubierto, desentrañado, identificado bajo apariencias engañosas y revelado a conciencias que lo ignoraban....
		Las responsabilidades que se esconden tras la muerte de Adriana, en cambio, son más esquivas, menos reconocibles....En contraste con las del régimen militar..., estas otras se ven protegidas y disimuladas por una prestigiosa fraseología revolucionaria y por un peculiar estado de conciencia que genera en cierta clase media ilustrada predisposiciones a compartir, comprender o disculpar toda irregularidad que se comenta en nombre de la revolución...
		Confieso que mi denuncia de aquellas responsabilidades tiene que afrontar aquí un giro penoso, en la medida en que su formulación implica también denunciar ese colchón protector, un colchón que me resulta imposible desventrar sin sacar a relucir una parte de mí mismo.
		Más allá de los Montoneros, a los que he sido y soy ajeno, estas reflexiones tienen también por blanco un determinado tipo de cultura política que en cierto modo los ayudó a existir y de la que en un pasado no demasiado remoto fui partícipe y difusor.
		En ese pasado compartí caminos y metas, por ejemplo, con Paco Urondo y con tantos otros que como él sacrificaron sus vidas a modelos de cultura y de acción que rechazo. Quede en claro, pues, que los comportamientos aquí denunciados no pertenecen a marcianos, a seres extraños y distantes, sino a personas que he tenido a mi lado, que han dejado alguna huella en mi vida, y quizá murieron con alguna huella mía impresa en las suyas…Pienso con infinito desconsuelo en la posibilidad de que aquella huella mía -tal vez algo que pude haber dicho o escrito en mis contribuciones de hace dos décadas a la literatura de los “diez, cien, mil Vietnam-haya abierto para alguno de ellos el camino que los llevó a la muerte.
		El esfuerzo del que en estas reflexiones dejo constancia por caracterizar a los montoneros y por desentrañar los componentes secretos de su identidad cultural no puede ni debe ser considerado, en consecuencia, como un presuntuoso j’acusse, como una condena dictada desde posiciones de impoluta extraneidad a lo condenado. Si lo que describo es horroroso, para mí lo es doblemente por tratarse de un horror que en cierto modo germina de mis propias raíces.-
		Con horror pienso en el trágico fin de Adriana y en la personalidad de quien pudo haberla programado para esta inmolación. Si luego trato de asignar un rostro y un nombre a esta personalidad, encuentro entre sus identidades posibles la de Paco, mi viejo y querido amigo Paco Urondo. Mi condena no se atenúa con este rostro a la vista; sólo se hace más doliente. Porque el rostro de Paco transparenta otros rostros, materialmente más distantes de aquel infanticidio, pero igualmente comprometidos en la cultura que lo hizo posible. Rostros que incluyen el mío y los de toda una generación que pregonó la dialéctica de las ametralladoras, en un rapto de frivolidad literaria que más tarde sería asimilado en términos menos librescos por sus hijos.
		Los montoneros, afortunadamente, han quedado atrás en la historia argentina, en la conciencia de los argentinos, y acaso parezca superfluo o anacrónico a esta altura un intento de estimular aversiones contra ellos. Condenar a los montoneros ya es en el país moneda corriente, casi una moda, por cierto más saludable que la moda precedente de ensalzarlos.
		Pero ocurre que los montoneros son sólo la puntita de un iceberg, cuyos componentes sumergidos no siempre están presentes en lo que se suele condenar bajo el rótulo de montoneros. Y una condena limitada a la parcela emergente es estéril, no denota conciencias inmunizadas contra una repetición del fenómeno.
		La inmunidad depende de que todo el iceberg esté a la vista y mis reflexiones aspiran a ser un paso en esa dirección”

¿Con qué clase de memoria están actuando los distintos sectores, a 36 años de aquella lucha fraticida?
¿Qué hará la justicia esta vez? 
¿Actuará con la valentía que tuvieron los integrantes de la Cámara Federal en lo Penal que entre l970 y l973 juzgaron a los terroristas preservando la ley y la vida? ¿O con la cobardía  de los magistrados que  entre el 25.5.73 y el 24.3. 76 – dóciles a las presiones del poder político- no dictaron una sola condena contra guerrilleros, pese a que los hechos terroristas aumentaron exponencialmente con sucesos  gravísimos como la matanza de Ezeiza y los ataques a los Regimientos de Formosa, Azul, Villa María, Catamarca, etc?
Con la misma vara con que se anularon las leyes que impedían el juzgamiento de los miembros de las Fuerzas Armadas,  debe dejarse sin efecto aquellas  que dejaron impunes los crímenes de lesa humanidad del terrorismo, especialmente el art 1 de la ley 23.492 de punto final, en cuanto dispuso la extinción de la acción penal contra toda persona que hubiere cometido delitos vinculados a la instauración de formas violentas de acción política hasta el 10 de diciembre de 1983, la cual es inconstitucional por contrariar los dictados del derecho de gentes..
Esa es la trascendente responsabilidad moral e institucional que pesa sobre los jueces.

Lic. Arturo Cirilo Larrabure</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es hora que los argentinos nos sinceremos definitivamente. Bienvendidas las palabras de Roberto Guitián. Sólo la verdad nos hace libres, es lo primero que debemos a quien de verdad amamos.  Felicitaciones Sr. Guitián. Le pido que siga haciéndonos recordar. Bien se dice que “quien dice medias verdades comete dobles mentiras”.<br />
Amamos con profunda pureza a nuestra Patria, luchamos por conservar los valores que hicieron otrora una gran Nación.<br />
Dejo algunas reflexiones…</p>
<p>La obra “Montoneros– La soberbia Armada” — calificada por Ernesto Sábato como “un libro de trascendencia histórica, conmovedoramente honrado, admirablemente escrito”- fue dedicada por su autor: Pablo Giussani a Adriana, la joven que una tarde de l977 , en que cumplía 16 años , fue despedazada por la bomba que intentaba colocar en una comisaría .</p>
<p>		“Adriana-dice Giussani– fue arrastrada a la muerte por un mal que no se ensañó sólo con ella. Un mal que diezmó a buena parte de una generación y que todavía acecha a los sobrevivientes. De ahí mi apremio por identificarlo, por ayudar a reconocerlo allí donde asome la cabeza en todo lo que tiene de alienante y monstruoso.<br />
		No ignoro que esta dedicatoria-denuncia, apuntada a localizar  responsabilidades políticas, culturales e históricas, puede provocar algunas perplejidades, quizás algún reproche.…La muerte de Adriana es una de las pocas, excepcionales, que no alcanzan a incluir al régimen militar…<br />
		¿Por qué elegir precisamente esa muerte para centrar en ella mi dedicatoria-denuncia?.…<br />
		Ocurre… que la criminalidad del régimen instaurado en la Argentina el 24 de marzo de l976 es un clarísimo dato de la realidad, poco menos que universalmente reconocido y condenado como tal. El mal, aquí, está a la vista. No necesita ser descubierto, desentrañado, identificado bajo apariencias engañosas y revelado a conciencias que lo ignoraban.…<br />
		Las responsabilidades que se esconden tras la muerte de Adriana, en cambio, son más esquivas, menos reconocibles.…En contraste con las del régimen militar…, estas otras se ven protegidas y disimuladas por una prestigiosa fraseología revolucionaria y por un peculiar estado de conciencia que genera en cierta clase media ilustrada predisposiciones a compartir, comprender o disculpar toda irregularidad que se comenta en nombre de la revolución…<br />
		Confieso que mi denuncia de aquellas responsabilidades tiene que afrontar aquí un giro penoso, en la medida en que su formulación implica también denunciar ese colchón protector, un colchón que me resulta imposible desventrar sin sacar a relucir una parte de mí mismo.<br />
		Más allá de los Montoneros, a los que he sido y soy ajeno, estas reflexiones tienen también por blanco un determinado tipo de cultura política que en cierto modo los ayudó a existir y de la que en un pasado no demasiado remoto fui partícipe y difusor.<br />
		En ese pasado compartí caminos y metas, por ejemplo, con Paco Urondo y con tantos otros que como él sacrificaron sus vidas a modelos de cultura y de acción que rechazo. Quede en claro, pues, que los comportamientos aquí denunciados no pertenecen a marcianos, a seres extraños y distantes, sino a personas que he tenido a mi lado, que han dejado alguna huella en mi vida, y quizá murieron con alguna huella mía impresa en las suyas…Pienso con infinito desconsuelo en la posibilidad de que aquella huella mía –tal vez algo que pude haber dicho o escrito en mis contribuciones de hace dos décadas a la literatura de los “diez, cien, mil Vietnam-haya abierto para alguno de ellos el camino que los llevó a la muerte.<br />
		El esfuerzo del que en estas reflexiones dejo constancia por caracterizar a los montoneros y por desentrañar los componentes secretos de su identidad cultural no puede ni debe ser considerado, en consecuencia, como un presuntuoso j’acusse, como una condena dictada desde posiciones de impoluta extraneidad a lo condenado. Si lo que describo es horroroso, para mí lo es doblemente por tratarse de un horror que en cierto modo germina de mis propias raíces.-<br />
		Con horror pienso en el trágico fin de Adriana y en la personalidad de quien pudo haberla programado para esta inmolación. Si luego trato de asignar un rostro y un nombre a esta personalidad, encuentro entre sus identidades posibles la de Paco, mi viejo y querido amigo Paco Urondo. Mi condena no se atenúa con este rostro a la vista; sólo se hace más doliente. Porque el rostro de Paco transparenta otros rostros, materialmente más distantes de aquel infanticidio, pero igualmente comprometidos en la cultura que lo hizo posible. Rostros que incluyen el mío y los de toda una generación que pregonó la dialéctica de las ametralladoras, en un rapto de frivolidad literaria que más tarde sería asimilado en términos menos librescos por sus hijos.<br />
		Los montoneros, afortunadamente, han quedado atrás en la historia argentina, en la conciencia de los argentinos, y acaso parezca superfluo o anacrónico a esta altura un intento de estimular aversiones contra ellos. Condenar a los montoneros ya es en el país moneda corriente, casi una moda, por cierto más saludable que la moda precedente de ensalzarlos.<br />
		Pero ocurre que los montoneros son sólo la puntita de un iceberg, cuyos componentes sumergidos no siempre están presentes en lo que se suele condenar bajo el rótulo de montoneros. Y una condena limitada a la parcela emergente es estéril, no denota conciencias inmunizadas contra una repetición del fenómeno.<br />
		La inmunidad depende de que todo el iceberg esté a la vista y mis reflexiones aspiran a ser un paso en esa dirección”</p>
<p>¿Con qué clase de memoria están actuando los distintos sectores, a 36 años de aquella lucha fraticida?<br />
¿Qué hará la justicia esta vez?<br />
¿Actuará con la valentía que tuvieron los integrantes de la Cámara Federal en lo Penal que entre l970 y l973 juzgaron a los terroristas preservando la ley y la vida? ¿O con la cobardía  de los magistrados que  entre el 25.5.73 y el 24.3. 76 – dóciles a las presiones del poder político– no dictaron una sola condena contra guerrilleros, pese a que los hechos terroristas aumentaron exponencialmente con sucesos  gravísimos como la matanza de Ezeiza y los ataques a los Regimientos de Formosa, Azul, Villa María, Catamarca, etc?<br />
Con la misma vara con que se anularon las leyes que impedían el juzgamiento de los miembros de las Fuerzas Armadas,  debe dejarse sin efecto aquellas  que dejaron impunes los crímenes de lesa humanidad del terrorismo, especialmente el art 1 de la ley 23.492 de punto final, en cuanto dispuso la extinción de la acción penal contra toda persona que hubiere cometido delitos vinculados a la instauración de formas violentas de acción política hasta el 10 de diciembre de 1983, la cual es inconstitucional por contrariar los dictados del derecho de gentes..<br />
Esa es la trascendente responsabilidad moral e institucional que pesa sobre los jueces.</p>
<p>Lic. Arturo Cirilo Larrabure</p>
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