Carta desde Venezuela

CartaMe gusta leer­los, tengo 57años, y en mi vida jamas me sentí con tanto miedo por la inse­gu­ri­dad, creo que esta­mos todos locos, siento tanto miedo que cada vez que suena el telé­fono me ima­gino una mala noti­cia, cuando oigo la ambu­lan­cia, cuando veo un moto­ri­zado creo que me van a dis­par, tengo 2 hijos y muchos sobri­nos, estu­dian tra­ba­jan pero como aquí matan a todo el mundo, y se lle­van preso a cual­quier per­sona, Uds se ima­gi­nan como vivo, mi vida es terro­rí­fica, tengo que dor­mir a fuerza de pas­ti­llas, y hasta en la calle voy rezando, pienso en los fines de semana, estoy lle­gando al momento que cuando veo un mucha­cho de ber­mu­das y cachu­chita mas un koala en la cin­tura me ima­gino, Dios mio a quien irán a matar, por que ya no roban tanto como antes, lo que hacen es matar, parece que es como un tra­bajo, veo en la prensa que dis­pa­ra­ron y no le qui­ta­ron nada, y lo peor es que hasta a la poli­cía le temo, a parte de eso es tanto mi temor que como vivo cerca de una igle­sia, cada vez que matan algún mucha­cho de estos, voy a ver el entie­rro, y me da mas miedo cuando veo que delante de estos van moto­ri­za­dos, borra­chos con can­cio­nes de valle­nat y salsa brava, levan­tan el muerto y por debajo pasan las motos mien­tras a los lados las novias, la madre y los fami­lia­res bai­lan al son de la música, mien­tras tanto la poli­cía esta viendo el espec­táculo sin decir nada, des­pués en el reco­rrido del muerto por las calle dis­pa­ran al aire y siguen su rumba, a veces sacan al muerto de la urna, le rom­pen las pier­nas y lo sien­tan en un carro cual reina de car­na­val, al lle­gar al campo santo, comien­zan a dis­pa­rar como locos y le den un tiro en la cabeza del difunto, esto pasa en Tina­qui­llo y creo que en toda Vene­zuela, ahora me pre­gunto esto es res­peto, la gente no le teme ya a la muerte, esta­mos a la espera de nues­tro momento, y a pesar de esto, no veo que se haga nada, los ase­si­nos andan suel­tos, todos saben quien mata, y a quien mata­ron pero la poli­cía, nada, pero se por casua­li­dad van a poner una denun­cia por chis­mes, por que la mujer dejó al marido se fue con otro, pero que como este le dejo un hijo no la ayuda para man­te­ner al nuevo marido, enton­ces ese caso si es grave para la fis­ca­lía, defiende el dere­cho de la mujer, la prensa tiene tam­bién la culpa, ahora no se puede repren­der a un menor si come­ten deli­tos, no se san­cio­nan, no debe ser así a mi me cria­ron con prin­ci­pios, bas­tante rega­ños mis tíos hom­bres caba­les y correc­tos, eran otros tiem­pos, ojala alguien escriba sobre la ver­dad de Vene­zuela, no hay valo­res, ni res­peto, roban matan y bueno mañana otra casa, el que quiera vivir en el infierno venga a un pue­blo de Vene­zuela y se verá como en una pesadilla

(N. del E.) Se pre­serva el nom­bre de la autora de la carta y direc­ción de correo elec­tró­nico por obvias razo­nes de seguridad

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