Confluencia colectivista del siglo XXI

José BenegasLas teo­rías cons­pi­ra­ti­vas son gra­cio­sas como tales, el pro­blema es que son un ins­tru­mento para atri­buir mal­dad desde la fic­ción a un grupo enemigo y jus­ti­fi­car su cas­tigo, some­ti­miento o exter­mi­nio. Hitler iba tras una teo­ría cons­pi­ra­tiva de judíos malig­nos tra­tando de des­truir Ale­ma­nia. El comu­nismo va con­tra la teo­ría cons­pi­ra­tiva de los ricos explo­tando a los pobres y en gene­ral todo mise­ra­ble ha enar­bo­lado una cons­pi­ra­ción que dis­frace su cri­mi­na­li­dad de épica.

La dife­ren­cia entre una cons­pi­ra­ción y una teo­ría cons­pi­ra­tiva es que la pri­mera es en un prin­ci­pio des­cu­bierta y luego se res­pon­sa­bi­liza a quie­nes par­ti­ci­pan mediante refe­ren­cia a sus actos. La segunda en cam­bio es cons­truida una vez que se define al enemigo, es decir, al revés, y cons­ti­tuye un ins­tru­mento de poder. Una cons­pi­ra­ción es algo de lo que hace falta defen­derse, una teo­ría cons­pi­ra­tiva es un libreto para atacar.

Es otra de las dife­ren­cias que debe sumarse a las que ya señalé res­pecto de la pre­ten­sión de los terro­ris­tas argen­ti­nos de asi­mi­larse a judíos per­se­gui­dos en el Holo­causto. La cons­pi­ra­ción judía era falsa, la cons­pi­ra­ción mon­to­nera era explí­cita y vio­lenta. No era una supo­si­ción militar.

Fíjense que parece curioso que D’Elía, un izquier­dista de pura cepa argen­tina, se alíe al fun­da­men­ta­lismo iraní, una teo­cra­cia que en el len­guaje apa­rente de su tribu idio­tó­gica podría cali­fi­carse como de ultra-derecha. Recordé hace unos meses el vínculo his­tó­rico entre el terro­rismo argen­tino y el islá­mico, pero hay más en común. Cuando habla­mos de la izquierda, cons­truida sobre cuanta teo­ría cons­pi­ra­tiva sea nece­sa­ria para des­ca­li­fi­car a sus con­trin­can­tes, tene­mos que dife­ren­ciar la retó­rica que es lábil y se adapta a la nece­si­dad polí­tica inme­diata del pen­sa­miento real.

La izquierda llama fas­cismo a todo lo que no es parte de su estra­te­gia. Aplica una teo­ría cons­pi­ra­tiva glo­bal que dice que todo el que no cola­bora con sus deseos de poder es de alguna manera sim­pa­ti­zante y/o cóm­plice del fas­cismo. No usan a los nazis en ese sen­tido por una cues­tión musi­cal. Es más efec­tivo decir fas­cista que nazi. El señor K por supuesto tiene a mano cuanta teo­ría cons­pi­ra­tiva ad hoc sea nece­sa­ria para cada una de sus agre­sio­nes y ata­ques a gente pací­fica que se per­mite no estar de acuerdo con él o no ser su cóm­plice. Pero vuelvo a la izquierda, no debe con­fun­dirse la teo­ría cons­pi­ra­tiva con la reali­dad a la hora de sos­te­ner que existe algún tipo de con­tra­dic­ción entre la idio­to­gía del señor D’Elia y el fun­da­men­ta­lismo islá­mico iraní. La fic­ción cons­pi­ra­tiva es la que se con­tra­dice, pero no el pen­sa­miento y la acción en los que ambos gru­pos confluyen.

Muchas veces dije tam­bién en este blog que la izquierda latino ame­ri­cana es la ver­da­dera here­dera del nacio­nal socia­lismo ale­mán. De hecho el lla­mado “socia­lismo del siglo XXI” no es otra cosa que la re-edición del sis­tema que Hitler impuso en Ale­ma­nia, un tota­li­ta­rismo con cóm­pli­ces, sin socia­li­za­ción de los medios de producción.

Lo que demues­tra este com­por­ta­miento es que tam­bién pue­den pres­cin­dir de la teo­ría cons­pi­ra­tiva mar­xista de la explo­ta­ción si les es úti. La idea real que es ade­más el ele­mento común entre el fun­da­men­ta­lismo islá­mico y la izquierda es el deseo de colec­ti­vi­zar a la socie­dad, eli­mi­nar las indi­vi­dua­li­da­des que hie­ren la auto-estima dañada de los dés­po­tas y regir a sus con­gé­ne­res con­vir­tién­do­los en pie­zas a su dis­po­si­ción. Es enton­ces cuando surge el único eje polí­tico que importa y ha impor­tado siem­pre: indi­vi­dua­lismo ver­sus colec­ti­vismo. Esos son los lados reales, esos que el semi-analfabetismo de los diri­gen­tes del PRO quie­ren evi­tar. El colec­ti­vismo es por supuesto anti-norteamericano. Escribe todos los días alguna teo­ría cons­pi­ra­tiva para hacer malo a los Esta­dos Uni­dos con el mero recurso de la fic­ción y así avanza. No hay que con­fun­dirse, no hay otro pro­pó­sito real, ni el tras­cen­dente, ni ser­vir a la divi­ni­dad, ni ser­vir a la igual­dad, ni nada real o falso que no sea el deseo de ejer­cer el poder sin límites.

¿Y por qué me me mandé esta pero­rata en el día del des­can­sa­dor? Fue por un comen­ta­rio que leí en el post sobre la defensa de D’Elía al lobo feroz que me llevó al blog El rejunte​.il que ade­más de tener una buena cró­nica del epi­so­dio de la Feria del Libro, men­ciona y demues­tra que la Orga­ni­za­ción Islá­mica Argen­tina se hacía eco en su página de la exis­ten­cia de un “plan andina”, otra cons­pi­ra­ción judía pero esta vez para que­darse con la Pata­go­nia. Y si bien el docu­mento fue borrado no bien se les repro­chó, el cha­ché de Goo­gle nos per­mite cono­cer igual su contenido.

Lo que tie­nen memo­ria habrán hecho la misma aso­cia­ción que hice yo. Aun­que el gene­ral Ben­dini se ocupó de negarlo, se le atri­buyó alguna vez haber hablado del mismo “plan” cons­pi­ra­tivo. Sería otro de los per­so­na­jes cer­ca­nos al pre­si­dente con fobias anti-semitas, esta vez desde el supuesto otro extremo ideo­ló­gico de D’Elía. La nega­tiva de Ben­dini fue tan poco con­vin­cente que se formó una comi­sión para inves­ti­gar si el epi­so­dio exis­tió. Se están dur­miendo una larga siesta los mucha­chos y nadie se ocupa de recla­marle al gobierno sus demo­ras en pro­du­cir un resul­tado. Se diría que en este caso si pode­mos hablar de com­pli­ci­dad en la falta de inves­ti­ga­ción por­que los hechos lo demues­tran y no en el caso de la Cámara de Casa­ción sobre la cual el pre­si­dente ela­boró otra teo­ría cons­pi­ra­tiva ad hoc que todos conocemos.

Ter­mino con el paren­tesco. No es casual que los mon­to­ne­ros hayan salido de las filas del nacio­na­lismo cató­lico. Siem­pre han tenido, como la izquierda argen­tina en gene­ral, ese mix entre mar­xismo y nacio­na­lismo que es jus­ta­mente la esen­cia del nacio­nal socia­lismo que ter­minó por flo­re­cer en esta cosa entre popu­lista y cam­ba­la­chera que pade­ce­mos en esta época.

Fuente: No me parece

Autor: José Benegas

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2 Comentarios en “Confluencia colectivista del siglo XXI”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    Sr Bene­gas: Con la dife­ren­cia que en el siglo XXI, con­ta­mos con una mal­dad mani­fiesta de pre­si­den­tes que le efec­tuan tanto daño al pue­blo Argentino,así no se crece, defien­den la liber­tad ‚” PERO DE ELLOS “. Como no van a inter­fe­rir en la Jus­ti­cía si se com­pra­ron las fabri­cas entera de ” LA GOTITA” el pega­mento es ta grande que hacen añico todo a su paso. Cuanto mas gobier­nan mas roban, la DEMO­CRA­CIA es otra cosa no este engen­dro. No se debe per­mi­tir que un juan de los palo­tes se inmis­cuya en el poder, el infe­liz de d’elía como las madres, abue­las, tocan temas de Estado con una livian­dad, de terror. Donde esta la can­ci­lle­ría, los Emba­ja­do­res, este hie­rro caliente puede ter­mi­nar mal. Un Gene­ral de la Nación rin­diendo cuen­tas de lo suce­dido, es lamen­ta­ble. SKANDALOSO.

  2. 2 Liliana Thomas

    Nota intere­sante ! me encantó la expre­sión
    “IDIO­TÓ­GICA ” !!
    Liliana

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