- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
Curadores
Nadie con una pizca de sensibilidad histórica puede culpar a Cristina Kirchner de haberse emocionado en Cuernavaca durante su comedida visita a la casa que fuera, para León Trotski, refugio, gabinete y usina de planes revolucionarios. Que estos planes incluyeran la subversión política de Estados ajenos y los crímenes necesarios para plasmarla no disminuye su atractivo, de igual modo que los crímenes cuyas loas cantó en el pasado el ex montonero y buen poeta Juan Gelman no disminuirán en el futuro, cuando Gelman esté muerto, el interés de una visita turística a sus lares de arrobo.
Dado que nuestra primera dama también se emociona cuando habla de Gelman, pareciera su alma estar gobernada por un exquisito tacto para apreciar los grandes huracanes de la historia.
Los curadores de otras casas históricas y huracanadas de América y Europa ya pueden ir, entonces, preparando las llaves de honor para ella. Aunque no sería extraño que en la casa de un Mussolini o de un Franco, en lugar de emocionarse prefiera indignarse.
Fuente: Política Internacional
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo




















su alma esta gobernada por el diablo…
¿TIENE ALMA? Que poca dignidad, una representante enmarañando el destino de un país.” Solo se que no se nada”, viaja por reuniones de 4ª para salir del entorno, ya que notan no producirla como era previsto.
No es imposible que se haya emocionado en la casa del asesino Trotzky a quien sus primos ideológicos, los comunistas, asesinaron. Porque la familia K-K rinde culto a los criminales, siempre que sean de izquierda, y tiene afinidad con ellos. Pero es más posible que no se haya emocionado sino que su postura sea meramente teatral: uno imagina un episodio más de la hipocresía a que nos tiene acostumbrados esta grotesca pareja K-K.
Seguro que desde esa casa se dirigió a las más caras boutiques de Cuernavaca y allí sí se emocionó de veras con las compras que hizo.