Manos

ManosHay quie­nes, como muñeco de ven­trí­lo­cuo y depen­diendo de cier­tos per­so­na­jes de la polí­tica, afir­man que la culpa de los males de la patria la tie­nen los fabri­can­tes y los ven­de­do­res de guan­tes, que son impor­tan­tes pro­tec­to­res de las manos. Argu­mento tan absurdo como muchos otros expues­tos desde el gobierno en una pre­ten­dida mues­tra de inocen­cia ante las cala­mi­da­des que siem­bran. El razo­na­miento de ellos es que los fabri­can­tes y ven­de­do­res de guan­tes sen­ti­rían que se les quiere des­truir su medio de vida y dejar­los sin tra­bajo. La expli­ca­ción a esto es que en algu­nos paí­ses, con cier­tas cul­tu­ras, exis­ten leyes seve­ras para tra­tar a los delin­cuen­tes, donde a los ladro­nes, los ase­si­nos y los fun­cio­na­rios corrup­tos, les cor­tan las manos.-

Pero noso­tros no tene­mos esa cul­tura. Aquí no hay seme­jan­tes penas para los mal­he­cho­res. ¿Será por esto que en nues­tro país, ade­más de los delin­cuen­tes comu­nes, hay pro­pie­ta­rios de manos en “guante blanco” que nunca pagan por sus vile­zas…?

Los argen­ti­nos tene­mos pro­ble­mas con las manos. Hay algu­nas bue­nas y otras malas.-

Manos y con­tra­mano en el trán­sito: Si las auto­ri­da­des ejer­cie­ran la auto­ri­dad que les com­pete, no habría tan­tos muer­tos, heri­dos muti­la­dos y bal­da­dos como los que sur­gen de los lla­ma­dos “acci­den­tes” de trán­sito, que no son otra cosa que negli­gen­cia ali­men­tada desde la inope­ran­cia e indi­fe­ren­cia de los fun­cio­na­rios que no cum­plen con su función.-

Manos que otor­gan licen­cias para con­du­cir auto­mo­to­res care­ciendo de ido­nei­dad; y manos que las reci­ben y luego dañan o matan con un vehículo motorizado.-

Manos en calles y rutas inte­rrum­pi­das por pro­tes­tas de pique­te­ros. Hay pique­te­ros pro­fe­sio­na­les (es decir: que pro­fe­san y se dedi­can a la fun­ción de pique­tero “de ofi­cio” cola­bo­rando en algún acto polí­tico; y tam­bién alguno que se sin­tiera emba­ja­dor ante sus ami­gos extran­je­ros) y los que recu­rren a ese método para lla­mar la aten­ción de otra gente por­que les han pro­du­cido un per­jui­cio, como pue­den ser los veci­nos de un barrio que pro­tes­tan por­que las cloa­cas inva­den sus vivien­das o los desa­gües y dre­na­jes obs­trui­dos hacen que con las llu­vias sus casas estén peor que en Vene­cia, con el agua aden­tro, y el gobierno muni­ci­pal no solu­ciona esos pro­ble­mas, sin que el dinero de los impues­tos apa­rezca para esto.-

Manos de ciru­ja­nos que sal­van vidas de otros. Manos ciru­jeando en la basura bus­cando comida para seguir viviendo.-

Mano de obra para el tra­bajo que no hay: Pero que podría haberlo si los gober­nan­tes apli­ca­ran polí­ti­cas pen­sando en el pue­blo y no en sus bol­si­llos par­ti­cu­la­res; si habi­li­ta­ran las fuen­tes de tra­bajo genui­nas que están ocul­tas (man­te­nién­do­las escon­di­das repar­ten sub­si­dios a muchos, para tener­los sometidos).-

Manos de niños que tra­ba­jan (aun­que eso esté prohi­bido) y manos de mayo­res que los empu­jan a tra­ba­jar, explo­tán­do­los (pero nadie fis­ca­liza ni evita esos abusos).-

Manos de niños muti­la­das o ampu­tadas con cohe­te­ría y fue­gos arti­fi­cia­les clan­des­ti­nos que se dis­tri­bu­yen y ven­den con total des­par­pajo sin que los gober­nan­tes lo noten.-

Manos de arre­ba­ta­do­res que ade­más de robar, muchas veces las­ti­man a sus víc­ti­mas arran­cán­do­les dedos u ore­jas para qui­tar­les ani­llos o aros, casi dego­llando cuando se trata de una cadena al cue­llo, o empu­jando a otros bajo las rue­das de un tren o de un ómni­bus; cau­sán­do­les la muerte; todo esto sin que haya la nece­sa­ria vigi­lan­cia para evi­tar esas acciones.-

Manos libres en delin­cuen­tes; manos ata­das para poner­los en su lugar.-

Manos de ase­si­nos que luego gozan de “garan­tías” por sus Dere­chos, que­dando en liber­tad ense­guida por­que otras manos fir­man dis­po­si­cio­nes judi­cia­les que ayu­dan a esto. Manos que vuel­ven a hacer lo mismo al poco tiempo.-

Manos que fabri­can armas mor­tí­fe­ras. Y manos que han mane­jado armas y colo­cado explo­si­vos, terro­ris­tas, masa­crando gente.-

Manos que empu­ñan telé­fo­nos desde las cár­ce­les para efec­tuar “secues­tros vir­tua­les” o extor­sio­nar de diver­sas mane­ras a los incau­tos que lle­gan a aten­der sus recla­mos en el otro lado de la línea; sin que nadie con­trole esos lla­ma­dos, “res­pe­tando la inti­mi­dad de los reclu­sos” aun­que el resul­tado lle­gue hasta a pro­vo­car muer­tes de receptores.-

Manos que mano­sean a cria­tu­ras de cual­quier sexo y edad; manos de pede­ras­tas y vio­la­do­res a los que, si se los detiene, se les brinda segu­ri­dad y res­peto de sus dere­chos (mas alo­ja­miento y comida que todos paga­mos, inclu­yendo a las pro­pias víc­ti­mas) sin que haya medi­das efec­ti­vas ni se haga lo nece­sa­rio para pre­ve­nir y evi­tar su actividad.-

Manos que matan prac­ti­cando abor­tos; y en lugar de pre­ve­nir las cau­sas se pre­tende legalizarlo.-

Manos que dis­tri­bu­yen dro­gas y estu­pe­fa­cien­tes, manos de gol­pea­do­res, que envían al hos­pi­tal a sus víc­ti­mas… pero no hay res­puesta a estos dramas.-

Manos de pési­mos legis­la­do­res que escri­ben extra­ños pro­yec­tos de leyes o para decla­rar a la Mila­nesa a la Napo­li­tana Patri­mo­nio Nacio­nal, algún día feriado para fes­te­jar la estu­pi­dez, o esta­ble­cer el Día de la Parri­llada (¡y hay quie­nes levan­tan la mano para apro­barlo!). Con el silen­cio de los fun­cio­na­rios que debe­rían reac­cio­nar, pero care­cen de valor y están como dis­traí­dos, sil­bando y con las manos guar­da­das en los bolsillos.-

Manos que ama­san ali­men­tos y manos de los que ama­san tur­bias fortunas.-

Manos de los que amas­san el régi­men de jubi­la­cio­nes, alte­rán­dolo, de forma que ter­mine sus­ti­tuido por una caja dadi­vosa en manos de gober­nan­tes demagogos.-

Manos lim­pias en algu­nos. Manos lava­das igual que Pon­cio Pila­tos, en otros, como los repre­sen­tan­tes de la Corte Suprema, elu­diendo el com­pro­miso de hacer jus­ti­cia y enviando al Con­greso de la Nación un paquete con la mise­ria de los jubi­la­dos para que los que crea­ron leyes incier­tas resuel­van lo que la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal dice con cla­ri­dad; pero se tuvo el cui­dado de “inde­fi­nir” forma y plazo, como para que el chi­cle siga esti­rán­dose, cada vez más des­gas­tado, abu­rrido e insí­pido, como para que ter­mi­nen escu­pién­dolo sin sen­tir culpa… total, se gastó… esti­mando que los jubi­la­dos afec­ta­dos mues­tran manos tem­blo­ro­sas y son pocos votos.-

Manos que un pre­si­dente mues­tra lava­das, como lim­pias, para sig­ni­fi­car que no le atañe algo que ocu­rre en el país donde los Pode­res de la repú­blica son ava­sa­lla­dos y la razón es suplan­tada por la prepotencia.-

Manos de diri­gen­tes, meti­das en la lata, saqueando los dine­ros del pueblo.-

Hay quie­nes, como muñeco de ven­trí­lo­cuo y depen­diendo de cier­tos per­so­na­jes de la polí­tica, afir­man que la culpa de los males de la patria la tie­nen los fabri­can­tes y los ven­de­do­res de guan­tes, que son impor­tan­tes pro­tec­to­res de las manos. Argu­mento tan absurdo como muchos otros expues­tos desde el gobierno en una pre­ten­dida mues­tra de inocen­cia ante las cala­mi­da­des que siem­bran. El razo­na­miento de ellos es que los fabri­can­tes y ven­de­do­res de guan­tes sen­ti­rían que se les quiere des­truir su medio de vida y dejar­los sin tra­bajo. La expli­ca­ción a esto es que en algu­nos paí­ses, con cier­tas cul­tu­ras, exis­ten leyes seve­ras para tra­tar a los delin­cuen­tes, donde a los ladro­nes, los ase­si­nos y los fun­cio­na­rios corrup­tos, les cor­tan las manos.-

Pero noso­tros no tene­mos esa cul­tura. Aquí no hay seme­jan­tes penas para los mal­he­cho­res. ¿Será por esto que en nues­tro país, ade­más de los delin­cuen­tes comu­nes, hay pro­pie­ta­rios de manos en “guante blanco” que nunca pagan por sus vile­zas…? Es decir: los per­so­na­jes escu­da­dos por leyes inade­cua­das, más los blin­da­dos y pro­te­gi­dos con una mal apli­cada idea de los fue­ros que les faci­lita una rara fran­qui­cia para delin­quir sin que se les reclame efi­caz­mente por sus des­fal­cos, mal­ver­sa­cio­nes, defrau­da­cio­nes, incum­pli­miento del deber, abuso del poder, y tan­tas otras cosas que ellos deno­mi­nan eufe­mís­ti­ca­mente “ges­tión polí­tica no judi­cia­ble”, para elu­dir la mano de la justicia.-

Ellos usan sus manos para aplau­dirse a sí mis­mos, escri­bir esta­dís­ti­cas men­ti­ro­sas y fal­sos índi­ces con que dis­fra­zan el dete­rioro social.-

Manos que estre­chan las de otros pode­ro­sos que se auto­de­no­mi­nan revo­lu­cio­na­rios y con ello pre­ten­den eti­que­tar de jus­tos sus crímenes.-

Nues­tras manos no debe­rían lle­gar a armarse para defen­der­nos de tanta igno­mi­nia. Para ello exis­ten los fun­cio­na­rios desig­na­dos y gober­nan­tes ele­gi­dos para repre­sen­tar­nos líci­ta­mente. Lo que no debe­mos per­mi­tir es que esto se deforme (aun­que nos aten las manos).-

Salu­dos cor­dia­les, con un sin­cero apre­tón de manos,

Autor: Patricio Abelardo Villegas

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3 Comentarios en “Manos”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    Una peli­cula se lla­mada hace años ” GUAN­TES BLAN­COS TRA­BAJO SUCIO ” me recuerda por estos momen­tos, los hechos que acon­te­cen. De todos modos exhi­bira las manos, pero por mas que las lave, demues­tra lo con­tra­rio. Tanto dar expli­ca­cio­nes, que cual­quier fun­cio­na­rio corrupto sera sepa­rado del cargo, no Sres.los que­re­mos PRESOS.

  2. 2 Liliana Thomas

    Qui­siera que exista la mano de la jus­ti­cia (aun­que algu­nas veces me incli­na­ría por cor­tar­les la mano a los delin­cuen­tes y corrup­tos ‚como lo hacen en otros pai­ses ! )
    Pero quiero que fun­cione la LEY !!
    CLARA …si hacés tal cosa , te pasa tal cosa.…
    Y que se cum­pla !!
    Liliana

  3. 3 Juan Carlos Arellano

    Seño­res: Hay hoy per­so­nas, no los puedo deno­mi­nar nada más que así, y creo que soy muy gene­roso al así hacer por­que ni siquiera esto son, pre­ten­den­den des­truír la gesta del Gene­ral Julio Argen­tino Roca, el más grande Argen­tino Pre­si­dente y Mili­tar de los siglos XiX y XX , junto con otras figu­ras como las de Con­rado Ville­gas, Gar­men­dia, y tan­tos otros. El pro­blema del indio no era solo un gran pro­blema nacio­nal que jaqueba a la Repú­blica, que por medio de los arau­ca­nos en su mayo­ría en su mayo­ría de ori­gen chi­leno, que que­rian que­darse con lo que hoy ha dado lla­marse “pata­go­nia”, y que usaba a estos infe­li­ces ase­si­nos, des­gre­ña­dos para su pro­pi­si­tos mal­sa­nos. Más de una vez ofi­cia­les chi­le­nos man­da­ban a la india­diada en per­sona ó pla­ni­fi­ca­ban su estra­te­gia. Esa es la ver­da­dad, fue por la hom­bría de Roca y sus hom­bres que esa tie­rra, que puedo en lla­mar más que “mal­dita”, son nues­tra. Los Argen­ti­mos no pode­mos per­mi­tir bajo nin­gún con­septo que No se vene­neré a los hicie­ron la Patria, la Patría Argentina;terminnando con la última fron­tera, que de de no ser por su valen­tía y patro­tismo hoy esta­ría en manos de los ladro­nes de todo el lito­ral bolo­viano en el Pací­fico, y que ade­más fue­ron los ase­si­nos del Gran Almi­rante del Perú don Miguel Grau y Semi­na­rio. Eso es lo pieso de esos rene­ga­dos de hoy, que pre­ten­den deni­grar a nues­tros Gran­des Ofi­cia­les que efec­tua­ron la Con­quista del Desierto. Fdo. Prof. Dr. Juan Car­los Are­llano Nasso.. El que no este de acuerdo que con­teste. si puede tie­nen donde hacerlo. JCAN.

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