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El Columnista Invitado de Hoy: Gabriel Boragina
PRESIDENTE DE FACTO
Varios juristas y otros comunicadores, pusieron de manifiesto en forma correcta, que el presidente argentino Kirchner había cesado en su mandato del día 25 de mayo último, a pesar de lo cual, continuó en ejercicio de la función, incurriendo en el delito penal de usurpación del poder. Sin embargo, los medios oficiales, silenciaron cuidadosamente el hecho, y los medios periodísticos “privados” captados por el gobierno, tampoco se hicieron eco, de la gravísima lesión al derecho y a la Constitución política del país que el suceso involucra.
El presidente tampoco ha dicho una palabra al respecto y muchos juristas y personas comunes, se muestran indignados por lo que es -sin duda- uno de los mayores avasallamientos al derecho y al orden constitucional que se hayan perpetrado en la Argentina.
Los que se exasperan y escandalizan ante la circunstancia que Kirchner no haya entregado el mando a la conclusión de su mandato y continúe en un cargo que desde el 25 de mayo detenta ilegítimamente, pierden de vista que el presidente asumió dicho cargo también en contra de lo que la Constitución preceptúa al respecto.
En efecto, en tanto la Constitución exige un mínimo del 45 % de los votos (Art. 97 de la Constitución de la Nación) o -en su caso- el 40 % y una diferencia mayor a 10 puntos porcentuales respecto de la fórmula que le siga en número de votos (Art. 98 ídem); Kirchner apenas obtuvo un 22 % según las cifras oficiales y según datos posteriores, fue escasamente, tan solo un 16 %.
Pese a este hecho –que, por cierto, no fue, en su momento, ningún secreto, sino todo lo contrario- Kirchner asumió, campechana e ilegítimamente como ya hemos visto, la presidencia. En términos claros, concretos y sencillos –y, además, jurídicos- Kirchner usurpó el cargo desde el primer día, es decir, desde la parodia de la toma de posesión.
En cualquier país civilizado, el hecho hubiera desatado un escándalo de proporciones tan enormes, que el sujeto hubiera sido obligado al día siguiente a abandonar el cargo y aun luego, a ser sometido a las acciones penales pertinentes. Sin embargo, en Argentina, que es el reino de lo posible y de lo inimaginable, nada de ello sucedió. El Sr. Kirchner siguió gobernando como si nada, como quien no quiere la cosa.
Algún despistado podría llegar a preguntar “pero al fin de cuentas ¿no hizo un buen gobierno?”. Si bien ello –de haber ocurrido- de ningún modo lo legitimaría (los delitos -como cualquier abogado penalista bien lo sabe- no se “sanean” mediante las conductas posteriores al hecho) habría que contestarle a quien eso pregunta, con una gran y sonora carcajada, lo suficientemente elocuente como para que no le quede duda de cual es la respuesta correcta.
Hoy, no me cabe ninguna duda, que el gobierno de Kirchner fue uno de los peores gobiernos –que ahora, en una perspectiva histórica-ha tenido el país, sea cual fuere el ángulo que se examine, ya sea lo económico, lo educativo, lo social, lo político, etc. el balance no podría ser mas negativo. Siempre en perspectiva histórica, sigo convencido que el peor gobierno civil que tuvo la Argentina fue, a no dudarlo, luego del de Isabel Perón, el de Raúl Alfonsín (muy olvidado por el momento), pero aun así y en sus primeros tramos, el gobierno de Alfonsín tuvo un apoyo popular que de ningún modo tuvo ni tiene Kirchner.
Ningún sostén popular, por muy grande que fuere, autoriza a ningún gobierno a cometer desmanes y tropelías contra el pueblo que le eligió, sea por ignorancia o incapacidad de los gobernantes o por las razones que fueren. Menos aun, quedan autorizados esos gobiernos a vejar al pueblo con su incompetencia o autoritarismo, cuando el gobierno en cuestión, no fue elegido por nadie, porque, como sabemos, un 22 % de los votos en una democracia, es como decir lo mismo que nada. Y Kirchner apenas obtuvo un mísero 22 %.
Cierto es que, como he dicho reiteradamente en otras partes, el pueblo argentino sufre de una candidez e ingenuidad política que no sé si tendrá comparación con la de algún otro lugar del mundo, posiblemente, si la tenga, pero a los efectos que nos ocupan ahora, no tiene demasiada importancia saberlo.
Huérfano del apoyo que debería darle la democracia (apoyo que se mide en votos) el gobierno Kirchner echó mano a un ingenioso recurso para sostenerse en el poder; el del efecto mágico y casi místico que las encuestas de opinión ejercen sobre la masa de los argentinos. Durante casi todo el trayecto de ese “gobierno” se bombardeó repetidamente a la ciudadanía con “encuestas” de muy dudoso origen y ningún dato cierto ni fehaciente sobre su confección y elaboración, cuyos “resultados” en todas ellas, daban diferentes porcentajes (todos muy favorables) SIEMPRE de “imagen positiva” del gobierno. Una ojeada al pasado, permite advertir que este ha sido -prácticamente- el único argumento que permitió al gobierno Kirchner continuar en el ejercicio del poder.
La fórmula podría resumirse así:
1 EP
+ 1 CG
PDR
Donde : EP es igual a 1 porción de encuestas positivas + CG es igual a 1 buena dosis de credulidad de la gente en las encuestas = permanencia en el poder (PDR).
Esta de mas decirle al lector que jamás creí en el rigor, seriedad, ni menos aun en la veracidad NI en los “resultados” de dichas encuestas, profusamente publicitadas con bombos y platillos en todos los medios masivos de comunicación, siempre he recomendado en materia política una sana dosis de escepticismo, mas cuando de Argentina y argentinos se trata. En su lugar, me he manejado con los hechos, la observación y el más puro raciocinio para analizar los acontecimientos políticos, sociales y económicos.
Entonces, los resultados no pueden ser sorprendentes: 1) sin respaldo constitucional (accediendo al poder sin los votos necesarios para ello y muy lejos de esos votos necesarios); 2) con encuestas falsas (o, en el mejor de los casos, de dudosa procedencia y veracidad), no puede ser de extrañar que el gobierno Kirchner haya ejercido el poder con toda la prepotencia, altanería, soberbia y pedantería que puede exhibir un verdadero autócrata. Tampoco puede, entonces, llamarnos la atención que se obstine en permanecer en el poder por medio de las mismas vías.
No es que hoy Kirchner sea un presidente de facto porque no se retiró de su “cargo” el 25 de mayo pasado como ordena la Carta Magna (lo que es cierto). No. Ha sido un presidente de facto desde el primer día que asumió el cargo y durante la totalidad de su “función” (que no fue “mandato”, en términos jurídicos constitucionales).
Se impone, pues, la siguiente conclusión : Si a Kirchner no le importó violar la Constitución nacional para asumir un cargo para el cual no había sido electo, ¿puede ahora llamarnos la atención que se obstine en permanecer en el cargo cuando esa misma Constitución le está indicando claramente que ha fenecido en el mismo el 25 de mayo pasado?.
Quien se maneja en la ilegalidad y en la falta de respeto al derecho, a las instituciones y al prójimo, no se detiene ante ningún escollo legal, sino que remueve el escollo y todo cuanto se le ponga por delante. Ese es el estilo prepotente de gobierno de Kirchner. Sujeto que carece de cualquier clase de autoridad legal, y más aun de autoridad moral para cualquier cuestión, como criticar a gobiernos de facto, cuando se forma parte de uno y se ejerce de facto el poder como lo ejerce Kirchner.
Autor: Gabriel Boragina
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10 Comentarios en “El Columnista Invitado de Hoy: Gabriel Boragina”
Porfavor espere...




















Sabemos que este señor es amante de lo “ilegitimo”
la forma en que asumio, la manera en que se condujo como presidente y ahora su continuacion ilegitima, nos enseña la falta de respeto a la Constitucion Nacional ede el y de todos los integrantes de su gobierno.Esimportante saber como se conduce ysiguiendo su consejo “tener memoria” en IOctubre cuando nos toque votar.No a estos terroristas que quieren el poder para su propio veneficio …
Comparto las expresiones del autor. Gabriel Boragina ha resumido las barbaridades inconstitucionales a las que estamos sometidos los Argentinos, que candorosamente toleramos sin cuestionar nada.
“Todo es igual, nada es mejor”. Y Kirchner acredita en cada uno de sus actos, desde su asunción a la fecha, ese PRIMERO YO que nos caracteriza en el mundo. Que podríamos resumir en que hago lo que quiero, como quiero, cuando quiero, porque yo soy el macho. Vamos!!!!
Es probable que algún día cambiaremos, mientras tanto somos el país con mayor inseguridad, uno de los más corruptos, el de menor inversión en Sud América y el de mayor gasto público respecto de sus habitantes. Pero, como dice Boragina, las encuestas y medios y/o periodistas pagados por nuestros bolsillos, todo lo pueden. Hasta burlarse de la Constitución.
Cordialmente. Edgardo Civit Evans, Mendoza
29/6/2007
Estimada Susana:
Muy bueno el artículo del Sr.Gabriel Boragina. El 7 de Junio ppdo. en el número 792 de “La botella al mar” (www.labotellaalmar.com) publiqué un artículo titulado “El mandato de Kirchner venció el 25/5/2007 y sigue porque dió un golpe de Estado”.
No sólo subió al poder con el 17,8% de los votos del padrón, violando el artículo 97 de la Constitución, con la complicidad de Menem y de Lopez Murphy que se abstuvieron de ir al “ballotage” como también lo eixge la Constitución, sino que ahora continúa en el poder como fruto de un golpe de Estado “blanco”, con la complicidad de los jueces, de las FFAA, del periodismo y de los políticos, incluyendo a los supuestos opositores y de las “clases cultas” que los saben o deben saberlo, pero prefieren hacerse las distraídas.
Bien dice el Sr. Boragina que esta situación es gravísima y la misma Constitución reformada en 1994 (nula, como algún día se declarará) otorga el derecho de resistencia armada contra el usurpador.
El art. 36 dice así:
“Esta Constitución mantendrá su imperio aún cuando se interrumpiere su observancia por actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático. Estos actos serán insanablemente nulos.
“Sus autores serán pasibles de la sanción prevista en el art. 29 inhabilitados a perpetuidad para ocupar cargos públicos y excluídos de los beneficios del indulto y la conmutación de penas.
“Tendrán las mismas sanciones quienes, como consecuencia de estos actos usurparen funciones previstas para las autoridades de esta Constitución o las de las provincias los que responderán civil y penalmente de sus actos. Las acciones respectivas serán imprescriptibles.
“Todos los ciudadanos tienen el derecho de resistencia contra quienes ejecutaren los actos de fuerza enunciados en este artículo…”
¿Existe alguna semejanza entre este pueblo del 2007 y el pueblo de 1806 y 1807 que derrotó a las invasiones inglesas? NINGUNA DE NINGUNA CLASE.
Y los “opinadores”, que deberían clamar a una para hacer cesar esta usurpación, hablan de otra cosa y proponen votar a Macri creyendo que con eso queda saneada la enormidad de nuestra cobarde deserción…
Macri hizo una visita de convalidación al usurpador a los dos días de haber sido electo por quienes ensayaban con eso una tímida protesta, precisamente, contra su anfitrión. ¿Es Macri todo lo que da de sí el pueblo argentino heredero de tantos héroes?
Cordiales saludos
Cosme Beccar Varela
Sr. Boragina: Muy bueno su articulo, estamos en tiempo de descuento, parece que como Ud dice no solo Macri es solución, hace falta más Argentinos comprometidos para esta jugada electoral. Las cartas estan hechadas, suerte para la patria, comprender que el fracaso en esta oportunidad sería un golpe bajo a la Nación.
Hay que barrer con esta dictadura.
Tenemos que organizarnos.
Algo hay que hacer para bajar a los Kirchner del poder. A él y su pedante mujer.
Luis.
Bien dice Beccar Varela que “Todos los ciudadanos tienen el derecho de resistencia contra quienes ejecutaren los actos de fuerza enunciados en este artículo…” citando a la Constitución de nuestro querido país.
Hay que organizar la resistencia como apunta Luis.
Saludos.
Norberto.
Totalmente de acuerdo. Me sumo. También me sumo en profunda vergüenza por nuestro silencio. Sin que esto sea una disculpa, que esperamos que hiciera un ex guerrillero? que respeto puede tener quien aspiraba y luchaba por asaltar el poder? Creo llegado el momento de hacerle saber a ese energúmeno, que no se saldrá con la suya. Un abrazo a los patriotas amigos. Braulio Quevedo
Indudablemente la usurpaciòn del poder se pudo efectuar por la inercia de la clase o casta polìtica, y la inoperancia de funcionarios autistas que prefieren ser genuflexos con el poder de turno. Nada ha cambiado. Nuestro pueblo està “condenado al èxito”…
Ojalà algùn dìa se produzca el desapego a la comodidad y aparezcan hombres probos que restablezcan el voto calificado para poder elegir funcionarios idòneos que no nos averguencen con la traiciòn. Mientras dure la “dictadura de los jueces” no se restablecerà la justicia. Mientras exista el sindicalismo corrupto, se ofrendaràn a los trabajadores como ganado por unas monedas. Mientras no se restablezca el principio de autoridad ni la cultura del trabajo, todo seguirà igual hacia peor. Ciudadanos, hagàmonos cargo de nuestra responsabilidad. Afectuosamente, Enrique Piragini
si es verdad eso que dicen..
la precidenta es una usurpadora!
abran los ojos de todos y que cristina salga de la casa rosada en helicoptero!!
El Dr Boragina, como siempre da en el punto clave de lo realizado por el ex presidente y me guataría que se haga saber a la ciudadanía de otra manera más masiva para que todos conozcamos como se está manejando el poder.Yo, Juan José Del Vecchio, que lo conozco al Doctor Boragina desde hace mucho tiempo,doy fe de lo escrito por él.