- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
Carta de la Sra. Madre de la Dra. Hilda Molina a los Obispos de Latino América reunidos en Cuba
Mensaje URGENTE a los Excelentísimos Señores Obispos de América Latina, a través de los distinguidos miembros de la CELAM, reunidos en Cuba
De: Sra. Hilda Morejón Serantes 3 de Julio del año 2007
Excelentísimos Señores Obispos de América Latina, Excelentísimos Señores Obispos que asisten a la reunión de la CELAM:
Aunque me apena molestar el valiosísimo tiempo de ustedes, autoridades de mi amada Iglesia, angustiada por la prolongada separación de mi familia, les ruego respetuosamente que me ayuden. Quien les remite esta carta es la Señora Hilda Morejón Serantes, mamá de la destacada neurocientífica y neurocirujana cubana, Dra. Hilda Molina. Yo soy una anciana de 88 años de edad, gravemente enferma, y postrada en un sillón de ruedas. A continuación les sintetizo la trágica e inmerecida historia que vivimos mis seres más queridos y yo:
En el año 1994, mi querida hija se desvinculó, por decisión propia, del sistema comunista imperante en Cuba; desde ese momento, los que aquí gobiernan le prohiben viajar al exterior.
Como consecuencia de esta medida cruel y arbitraria, ella no ha podido abrazar durante más de 13 años, a su único hijo y su esposa, residentes en Argentina; y no conoce a sus dos nietecitos de 12 y 6 años respectivamente. Yo he permanecido todo este tiempo junto a ella, acompañándola en su terrible agonía.
El 16 de Mayo del pasado 2006, mientras mi hija me auxiliaba en el baño, sufrí una gran caída.
Es imposible, Excelencias, que una persona en la situación de mi hija, con 64 años, también muy enferma, invalidada en su brazo izquierdo y con limitaciones para su movilidad por intenso dolor en la rodilla izquierda, pueda manipular sin riesgos a una anciana totalmente discapacitada como yo; ella trató de sostenerme, pero finalmente caímos las dos. Este accidente provocó que mi ya precario estado de salud se agravara hasta el extremo crítico en que me encuentra actualmente.
Durante todo este tristísimo período de lejanía familiar, yo nunca quise viajar a Argentina pues no podía abandonar a mi desamparada hija. Después del accidente, mi hija y mi nieto me suplicaron que realizara el tan añorado viaje. Consciente de que el fin de mi existencia está próximo, y con el corazón destrozado al tener que separarme de mi hija, decidí visitar Argentina, pues necesito antes de morir, abrazar de nuevo a mi adorado nieto, la persona que más amo en este mundo, y a su esposa, a la que quiero como una nieta; y conocer a mis dos maravillosos bisnietos.
Además, allí recibiré la atención médica que requiero con urgencia, a la que no tengo acceso en mi Patria. Realizamos todos los trámites establecidos; y según la fecha que me indicaron, debía recoger mi pasaporte en los inicios del mes de Agosto del pasado año 2006. Hasta el momento el pasaporte no me ha sido entregado, a pesar de que cada semana acudimos a la oficina de Inmigración; ni lo entregan, ni siquiera explican el motivo de que me hayan retenido este documento, imprescindible para continuar los trámites de viaje, lo que me permite afirmar que el gobierno cubano también prohibe que yo visite a mi adorada familia en Argentina.
Excelencias, yo he sido siempre una católica comprometida. Jamás abandoné mi Iglesia, ni en los momentos más dificiles, no obstante las presiones a que fui sometida. Jamás me vinculé con el régimen totalitario que mutila nuestras libertades, pues no acepté, no acepto ni aceptaré un gobierno que niega a Dios. Por tanto, las autoridades de este país carecen absolutamente de argumentos que validen mi retención por la fuerza en Cuba.
Excelencias, mi hija y yo somos dos mujeres solas en Cuba, muy enfermas ambas, y desamparadas. Yo dependo totalmente del auxilio de mi hija; y mi hija requiere con urgencia de cuidados médicos e incluso de auxilio. Qué objetivos persiguen al mantener lejos de su familia a dos mujeres indefensas en el ocaso de sus vidas? Qué oscuros sentimientos de odio y venganza inmerecidos motivan tan demencial actuación? A quién puede perjudicar nuestra visita temporal y estrictamente familiar a Argentina?
Excelentísimos Señores Obispos, mi familia y yo no estamos solicitando algo que pertenezca al estado cubano. Sólo pedimos lo que en silencio han demandado miles de familias de esta sufrida isla en las últimas casi cinco décadas: el respeto a los legítimos, irrenunciables y pisoteados derechos familiares.
No existen razone políticas, ideológicas ni de índole alguna, capaces de justificar que hombres poderosos destrocen familias inermes; y torturen niños inocentes, mujeres indefensas y ancianas moribundas. Al prohibirme viajar a Argentina, el gobierno cubano se burla de mi última voluntad; viola impúdicamente mis más elementales derechos, aún sabiendo que estoy próxima a mi fin; me impide recibir la atención médica que necesito; y hasta me niega la posibilidad de concluir mi existencia con dignidad, en paz, y rodeada de las personas que más amo.
Excelencias, estoy segura de que comprenden el suplicio que hemos vivido y estamos viviendo mi hija y yo. Les aseguro que nada es comparable a este desgarramiento que nos destroza el corazón y que no nos permite ni un minuto de sosiego. Ambas, más que vivir, hemos muerto cada instante transcurrido desde que vimos por última vez a mi nieto y su esposa, en el año 1994; solamente nos sostiene nuestra Fe en Dios y en su Santísima Madre.
Es por eso que agobiada por un indescriptible sufrimiento, acudo a ustedes con esta petición, que es mi última voluntad: por favor, soliciten al gobierno cubano que mi hija y yo podamos viajar juntas lo antes posible a Argentina. Y si los que nos torturan se aferran al despiadado absurdo de retener aquí a mi hija, que al menos permitan que yo viaje de inmediato a Argentina, pues aunque esto agravaría la separación familiar y me ocasionaría un extraordinario dolor, no quiero morir sin ver a mi nieto y a mi nieta, y sin conocer a mis bisnietos.
Excelentísimos Señores Obispos, por favor, no me abandonen. Les suplico que me ayuden a morir en paz; no permitan que muera desesperada.
Disculpen por favor la mala redacción de estas líneas, pues aunque aun estoy lúcida, ya también mi lucidez se va afectando.
Por favor Excelencias, recen por nosotros, por las destrozadas familias cubanas; y bendígannos.
Muchas gracias por su atención. Muchas gracias anticipadas, porque como en que ustedes van a interceder en pos de que mi familia se reunifique; y de que yo pueda morir con los seres que más amo, reunidos en torno a mí.
Que Dios y la Virgen bendigan y protejan a ustedes, a sus familias y a sus diócesis.
Hilda Morejón Serantes
Dirección: Bruzón No. 61
Apartamento 7 (Primer Piso, Interior}
Entre Almendares y Ayestarán
Plaza de la Revolución
Ciudad de la Habana. Cuba
Teléfono: 8782256
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
5 Comentarios en “Carta de la Sra. Madre de la Dra. Hilda Molina a los Obispos de Latino América reunidos en Cuba”
Porfavor espere...


















Y pensar que despues de casi 50 años de Tirania Castro Comunista,una madre tenga que acudir a la Jerarquia Eclesiastica Catolica Latino Americana para pedir y rogar que la ayuden a que su hija,
la Dra. Hilda Molina,pueda reunirse con su hijo y su nieto en la Argentina,
Da Verguenza para ser educados,que a estas alturas del siglo 21 estas cosas sucedan ante la mirada impavida de las Naciones Libres de America y el Mundo.
Dios los poerdone…Yo no puedo.
Queridisima Sra.Hilda Serantes: Su pedido de socorro,( S.O.S ) a nivel mundial espero sea escuchado cuanto antes, no solo Eclesiastico, como Internacional. La comprendo plenamente porque cuento con 3 hijas y 4 nietas, son el sol de mis días y la luna que ilumina mis noches. Espero una pronta respuesta de los Derechos y Humanos o sea DDHH. La saluda cordialmente una amiga virtual a Ud. como a la Dra. Hilda Molina e insistan en la solicitud que no es otra que la vida misma, eso se llama familia y Uds, cuentan con familia. Un beso de Matilde desde Argentina, una compatriota de sus queridos y amados nietos.
Señora Hilda Morejón:
No conozco un caso semejante de tamaña miserabilidad en mis 73 años de edad;he leido y guardo con gran cariño,revistas cubanas de fines de los 50 y comienzos de los 60,y desde allí me dí cuenta de lo que estaba pasando y pasaría en Cuba.Leía con avidez las páginas de Bohemia.primero,luego de Bohemia Libre y el Avance Criollo,pero nunca supuse que llegaría a tanto.Ojalá que Dios las ayude pronto a pesar del comunismo,intrínsicamente perverso como un Santo Padrelo calificara alguna vez!
Ignacio Tejerina Carreras,Córdoba,Argentina
MIS MAS SINCEROS RESPETOS ‚SRA; HILDA
HERMANA EN CRISTO JESUS
TENGO MUCHA FE Y SIENTO EN LO MAS PROFUNDO DE MI CORAZON QUE PARA PODER SOLUCIONAR SU SITUACION DEBEMOS DE SENALAR QUE EL PODER Y ESPIRITU DE UN SER CONOCEDOR DE LOS MISTERIO DEL CREADOR, LLEGARA A COMPRENDER LA NECESIDAD EN LA CUAL USTED SE ENCUENTRA.
NUESTRO MUNDO ES EL QUE VIVIMOS,HAY QUE APARTAR TODO MAL CONTRA SU PROJIMO,QUE NOS CUESTA AMARNOS ‚TODOS NECESITAMOS AMOR Y CUIDADO, NADIE ES MAS GRANDE QUE OTRO.
AUN EL SENOR FIDEL CASTRO SABE SENTIR Y AMAR.EL QUE NO AMA ES POR QUE NO SE QUIERE.
MIS BENDICIONES A TODOS Y PORFAVOR LLENA DE BENICION TU VIDA CON AYUDAR A ESTE HUMILDE SENORA.
QUE SU MENSAGE SEA LLEGADA A LA PERSONA IDEAL PARA HACER EL MILAGRO Y LA BENDICION DE EL QUE RESPONDERA A SU SUPLICA
BESOS Y ABRAZOS A TODOS
seÑora hilda la verdad usted es una mujer de fe y la fe no la agobian ni los mas feroses tenga fe y aunque se que a estas alturas de la vida es mucho pedir pues mantengase firme yo estare orando por usted y en todas mis oraciones la mantendre presente la verdad que su cituacion me a dejado sin palabras con amor karla de venezuela karlaleonflores@hotmail.com