¿Dónde están los medios en la Argentina?

Logo Clarin¿Qué es lo que tenemos para las elecciones presidenciales del próximo 28 de octubre? La candidatura oficial de Cristina Kirchner, varios candidatos inquietos tratando de acomodarse mejor en el orden de largada y la gente mirando el espectáculo a través del ojo de los medios.

La pregunta es: ¿dónde están los medios en la Argentina?

El sábado 21 de julio pasado murió en Madrid Jesús de Polanco, Presidente del Grupo PRISA y editor de El País, el más importante diario de habla castellana. A lo largo de los últimos 30 años, junto con Juan Luis Cebrián y el cuerpo de periodistas del diario, contribuyeron como pocos a la reconstrucción de la democracia y de la vida española después de la muerte de Franco.

Una foto, publicada en la edición impresa de El País del domingo 22 de julio pasado, muestra a Polanco y Cebrián junto a José Ortega Spottorno y a Manuel Fraga Iribarne, ex ministro de Franco, observando la maquinaria de preimpresión del periódico antes de su aparición en 1976. Fraga –la quintaesencia de un político de derecha- estaba presente en la aparición de El País, un medio que ha sido en nuestro idioma, desde su origen, uno de los referentes más lúcidos del pensamiento social-demócrata, sin miedo de llamarse hasta hoy progresista. Desde 1976 El País encarnó, siempre, la idea de que había un hilo que unía el pasado y el presente de España.

¿Deben los medios sólo reflejar la realidad o tomar posición cuando la sociedad enfrenta decisiones que comprometen su futuro? ¿Deben dejarle este último trabajo a sus periodistas o deben asumirlo sus editores, como Polanco?

Es falso el argumento de que sería imposible que casos como el de El País o, eventualmente The New York Times, puedan repetirse en la Argentina porque es muy bajo el nivel de nuestra civilización política y de respeto hacia la opinión de los demás.

El caso de El País es ejemplar. Cuando murió Franco en 1975 los españoles tenían una idea muy confusa, muy embrionaria de lo que hoy conocemos como un país moderno, democrático e integrado al mundo real. Polanco y El País produjeron una novedad para España y apostaron a esa transformación. Apoyaron a Felipe González y, como todos los españoles, y a la integración de España a Europa. Pelearon con Aznar y pelean hasta hoy con el Partido Popular. Pero en todo momento la línea se mantuvo: el pasado es un tema de los historiadores y la democracia vale porque es una construcción conjunta desde el comunista Santiago Carrillo a Manolo Fraga.

En estas tres décadas la Argentina y España han cambiado mucho pero algo falló, porque la comparación nos es desfavorable: Cristina Kirchner no llegó a Madrid con dos barcos cargados de trigo, sino que fue a recibir la bendición de los que la pueden dar. Deberíamos aceptar que la cultura política y el desarrollo económico de España, sin perjuicio del trabajo de sus dirigentes, es el resultado de la propuesta activa de diarios como El País.

El otro caso es el de The New York Times, cuya calidad informativa y editorial está más allá de toda discusión. El diario toma posición todos los días pero, en particular, cada cuatro años. Cuando en los Estados Unidos eligen Presidente expresa, editorialmente, su posición a favor de uno de los candidatos. Habitualmente a favor del que propone el Partido Demócrata.

En este caso vale la pena hacer una pregunta: ¿el nivel de la civilización política norteamericana sería más alto si los medios de comunicación no tomaran posición en el juego de los partidos o, habría mejores medios de comunicación si no participaran en la vida política de la sociedad?

Los argumentos pueden ser muchos pero el resultado es uno solo: la calidad de las instituciones políticas de los Estados Unidos son incomparablemente mejores que las argentinas.

Mirado desde otra perspectiva, el éxito comercial –siempre decisivo- de las empresas editoras de los dos diarios indica que su participación política no afecta la importancia de su negocio. Todo lo contrario: The New York Times y El País gozan, ambos, de una inmensa cuenta de publicidad.

Queda entonces la pregunta: si es que en el actual proceso político de la Argentina los medios sólo deberían reflejar la realidad o si deberían trabajar, también, para que se instalen ciertos consensos que ayuden a construir nuestra civilización política a lo largo del tiempo. Es paradojal decir que ellos, también, tienen la palabra.

Esta es la idea más genuina que aparece cuando uno mira la imagen de Polanco.

Fuente: Carta Política

Autor: Hugo Martini

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Un comentario en “¿Dónde están los medios en la Argentina?”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    POLANCO EN UNA EPOCA FUÉ DUEÑOS DE MEDIOS EN ARGENTINA, PERO DEJO UN CAUDAL DE AMIGOS. HOY SE NOTA EN KLARÍN QUE SE RESPIRA UN AIRE DISTINTO.SI CONSIGUEN DE ELLA O DE ÉL UNA NOTA ANTES DE LAS ELECCIONES EL PERIODISMO DE NUESTRO PAÍS. PUEDE QUE NOS TENGAN EN CUENTA LOS INVERSORES, YA QUE HOY EN EL DISCURSO DEL MANDATARIO EN MEXICO, CUANDO DIJO, QUE KRISTINA SERÍA LA PROXIMA PRESIDENTE, LE LARGARON LA CARCAJADA. “DE LO ÚNICO QUE NO SE VUELVE ES DEL RIDICULO”

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