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Se escuchan ciertos y repetidos ruidos en Sudamérica
La dirigencia argentina vive inmersa en la nominación por las candidaturas presidenciales y legislativas que competirán el próximo octubre. Esto ha hecho que denuncias, denunciantes y denunciados hayan saltado de andarivel para disputar otra carrera, distinta a la que venían transpirando hasta el momento. Las alianzas y los candidatos aparecen y desaparecen con rapidez, y lo que ayer fue, próximamente no lo será. “Hoy un juramento, mañana una traición”, sigue cantando Carlos Romualdo que cada año que pasa lo hace mejor.
Indiferente, impermeable, aislada dentro de una caja de telgopor, la clase política vive su ensoñación a todo trapo, mientras, los problemas que debería resolver aquí adentro se amontonan en tropel. Sería beneficioso que se contraten los servicios de un vidente internacional para conocer el mecanismo por el que, a pesar de su encierro termosellado, los políticos se las ingenian para dilapidar las arcas públicas que están así gracias a la labor fecunda de los particulares, pero nunca del Estado y sus temporales administradores.
Y allá afuera, en otras comarcas distantes a las nuestras, se están produciendo ciertos temblores que deberían recordarnos a los que cada tanto se originan en Argentina. Los últimos procesos democráticos de la América sureña han llegado de manera escalonada. De la misma forma, antes lo hicieron las dictaduras militares y antes de antes (durante y luego de finalizada la Segunda Gran Guerra) las dictaduras-dictaduras o las dictaduras populistas “democráticas”.
La hermana Bolivia es un polvorín, no menor al de Santa Cruz (la de aquí abajo) y la antigua concepción separatista de los territorios más ricos gana adeptos y se fortalece. El problema siempre existió, pero la impericia de Morales potenció los acontecimientos. Es como si una camioneta hubiese atropellado a unos manifestantes y a muchos de ellos les hubiese pasado por arriba. Tal cual. ¿Viste?
Chile, ejemplo económico, democrático y político de los argentinos que siempre buscan soluciones foráneas para los problemas locales, ha entrado en una espiral de represión para aquellos que se atreven a criticar el sistema económico, idéntico al que hace poco se usó para dispersar protestas estudiantiles: mucha agua a chorro, balas, gases lacrimógenos y detenidos al por mayor. Claro, “El socialismo es distinto y la mujer al mando también”. Peace and love.
Los admiradores del sistema chileno deberían explicar además, el porqué de la equivocación de la dirigencia trasandina en el plan de transporte masivo que se intentó aplicar sin éxito recientemente y que debió ser dejado de lado en forma abrupta, o el error en la concepción de la matriz energética instalada en base a gas argentino que hace a Chile sumamente dependiente de los vaivenes políticos, económicos y diplomáticos de nuestro país.
Venezuela, aliada económica desde siempre de los Estados Unidos, aporta lo suyo. Subordinada, acelera la parálisis del MERCOSUR y su actual emperador hace ostentación de riqueza con sus petrodólares enmaletinados tratando de comprar lo mucho sobornable que hay en la región. Como si fuera poco, exporta su revolución bolivariana: un cóctel de discursos de Perón de los 50, la oratoria de Castro de los 60 y posiblemente la riqueza filipina de los Marcos.
Al sur de Colombia, Ecuador sobrelleva la presidencia de Correa, un joven economista que ahora la va de socialista y que tiene como norte a Fidel pero que se consuela con el frío apoyo del lejano Néstor y del más caliente y cercano Hugo.
Ante este complicado panorama, es interesante entrever qué actitud está tomando en el campo internacional el gobierno argentino y recordar que, con antelación, CORREO DE BUENOS AIRES dejó correr su idea de que el MERCOSUR servía para que el capitalismo “nacional” tuviera la posibilidad de vender sin mucho esfuerzo sus productos; que se debía establecer una fuerte alianza con nuestros aliados históricos (Bolivia y Perú) e invitar a participar en la misma a Ecuador y Paraguay (si este último estaba dispuesto a salir de su histórico aislacionismo) y por último, que era necesario unir fuerzas militares con Chile en defensa del Pacífico y Atlántico Sur y la plataforma continental antártica.
¿Y cómo anda hoy Argentina bajo la tutela del matrimonio Kirchner? De hecho, las relaciones con la hermana Uruguay han sufrido un grave deterioro debido a la impericia del Ejecutivo local en el tema de las pasteras, y el poco disimulado apoyo a la causa separatista de los habitantes de Gualeguaychú y su ejército de milicianos autoconvocados. También, los esponsales hacen participar al país como hermano pobre de un eje Caracas-La Paz– Buenos Aires, que tiene corazón socialista “revolucionario”, alma infecta y devaneos de mausoleo. Del conflicto con Irán por las extradiciones de varios de sus funcionarios y del problema suscitado a raíz de las restricciones aplicadas a la importación de productos chinos, que aparejan suspensiones de embarques de granos, ni qué habar.
Ajeno a los avatares de política exterior que todo país que se precie debe prever, el consorcio presidencial, inconmovible, continúa con su plan. Agotado por ahora el maletín bolivariano, uno de sus integrantes acaba de atar a la Argentina a la Corporación Andina de Fomento en busca de 700 millones de dólares que vendrán pronto para la realización de obras públicas que deberían pagar los privados interesados en explotarlas. El ministro de Economía hizo saltar los fusibles de la deuda externa por los aires cuando, exultante, aseguró que en los próximos años se estaría en condiciones de acceder a créditos por valor de 1.500 millones de dólares más. La otra componente del consorcio, y a la vez, candidata presidencial, inauguró ayer un seminario internacional sobre el voto femenino en Latinoamérica.
Fuente: www.CorreodeBuenosAires.com.ar
Autor: Juan Salinas Bohil
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