¡No hay nada que hacer!

Juana MarcoO se logra un bipar­ti­dismo como el de la poten­cia Occi­den­tal o nunca podre­mos salir de la cri­sis, ya sea la exis­tente o la que pueda venir en el futuro. Un país que no avanza y que siem­pre per­ma­nece en el mismo lugar, o lo que es peor retro­cede a épocas aún mas acia­gas e incon­du­cen­tes de su his­to­ria alen­tando la con­fron­ta­ción y las dis­cre­pan­cias que indu­cen a el odio y riva­li­da­des entre los dis­tin­tos seg­men­tos de la socie­dad, nunca lle­gará a nada.

Lo más lamen­ta­ble de esta situa­ción es que la Argen­tina cuenta con los recur­sos nece­sa­rios para pros­pe­rar pero nadie parece tener la volun­tad o capa­ci­dad para admi­nis­trar como corresponde.

Si se tuviera con­cien­cia que los paí­ses del pri­mer mundo man­tie­nen un pro­grama de gobierno y lo con­ti­núan en el tiempo, solo modi­fi­can las polí­ti­cas de algu­nas de sus car­te­ras, con­forme la orien­ta­ción ideo­ló­gica, tales como los pro­gra­mas de desa­rro­llo social, las con­sig­nas edu­ca­ti­vas, o pla­nes para la salud.… Pero lo que sí tie­nen en claro es que hay pro­gra­mas que deben con­ti­nuar su curso como son los pla­nes eco­nó­mi­cos, la polí­tica inter­na­cio­nal, la admi­nis­tra­ción de los recur­sos, el fomen­tar el cre­ci­miento de la pro­duc­ción etc..

Sin embargo este país pare­ciera que no quiere apren­der nin­guna lec­ción, ni imi­tar nin­gún modelo, modi­fi­cando cons­tan­te­mente el camino andado y no con­cluir nunca nada, con lo cual esta dis­con­ti­nui­dad no le per­mite avan­zar, ni pro­gre­sar, ni siquiera con­tri­buye a pro­yec­tar a los inver­so­res a futuro alen­tán­do­los para que invier­tan su capital.

Asi­mismo segu­ra­mente con­ti­nua­rán arre­me­tiendo con­tra el sec­tor gana­dero que es el que genera el mayor ingreso de la expor­ta­ción hacia Asia Pací­fico, segu­ra­mente por con­si­de­rarlo “la oli­gar­quía”, cuando en reali­dad hoy por hoy la gran mayo­ría de ese seg­mento corres­ponde a peque­ños y media­nos pro­duc­to­res con exten­sio­nes mucho más redu­ci­das donde el mar­gen de ganan­cia es bas­tante más aco­tado, mien­tras que para aque­llas mino­rías que tie­nen gran­des exten­sio­nes no les varía estas polí­ti­cas por­que no se ven afec­ta­dos por­que pue­den pro­du­cir a gran escala.

Aun­que en reali­dad como ya sabe­mos que como dicen algu­nos vene­zo­la­nos, hoy la oli­gar­quía son el “gobierno” y sus funcionarios.

A río revuelto ganan­cia de pes­ca­do­res”, podría ser la frase que les cabe, ya que en medio de la anar­quía y el des­con­trol se hace más fácil pros­pe­rar en la corrup­ción sin dejar hue­llas y evi­tando con­tro­les o denun­cias. Pero lo que no com­pren­den quie­nes pro­pug­nan tan pequeña y mez­quina meta es que en reali­dad es todo lo con­tra­rio. Con solo obser­var a los gober­nan­tes de los paí­ses del pri­mer mundo podrán per­ci­bir que los pre­si­den­tes al ter­mi­nar sus mandatos(Clinton, Blair, Aznar etc..) no solo que­dan muy bien posi­cio­na­dos, sino que tam­bién pasan a ser refe­ren­tes de un período y de un poder al que muchos recu­rren, con lo cual comienza para ellos un nuevo ciclo que es el de via­jar por el mundo dando con­fe­ren­cias o expor­tando influen­cia. Claro está que para ello deben dejar un ima­gen creí­ble y de con­fianza o bien haberse des­ta­cado en algu­nos aspec­tos de sus polí­ti­cas que los man­tie­nen vigen­tes. De modo con­tra­rio viven cons­tan­te­mente con la som­bra de la acu­sa­ción o de la per­se­cu­ción judi­cial o de algún jus­ti­ciero que nos les per­mite vivir una vida ociosa dán­dose los lujos con el dinero acumulado.

Cre­cer y dejar cre­cer esa es la con­signa para el exi­toso y el probo. Que más que ser recor­dado como la per­sona que selló un período de glo­ria y pro­greso para su país.

Pero nada de esto pare­cen com­pren­der ni el ofi­cia­lismo que con­ti­nuará gober­nando en medio el caos y la incer­ti­dum­bre, inten­tando ganar un espa­cio inter­na­cio­nal, ni la opo­si­ción que con su per­so­na­lismo y ambi­ción se ha ido seg­men­tando cada vez más dejando un amplio espa­cio al ofi­cia­lismo en las urnas aun­que solo repre­sente el 25% del padrón.

Por lo tanto si las coa­li­cio­nes pue­den ser nega­ti­vas por la falta de cohe­sión o el exceso de pro­ta­go­nismo de sus diri­gen­tes. mien­tras el que gobierna tiene mayor chance por con­tar con “la caja” como dicen todos, quiere decir que la posi­ble solu­ción sería solo dar la posi­bi­li­dad de que exista un bipar­ti­dismo o qui­zás como en Ingla­te­rra 3 par­ti­dos polí­ti­cos, pero no más. De esa manera van a tener que lograr las alian­zas for­zo­sas hacia las ten­den­cias afi­nes y hacer mas equi­li­brada y aco­tada la elec­ción. Por ende aun­que dis­mi­nuya la can­ti­dad de votan­tes que se pre­sen­ten a la vez se con­cen­trará más el voto en menos opciones.

Otro aspecto clave a con­si­de­rar es la pro­gra­ma­ción de pla­nes eco­nó­mi­cos de largo plazo con­sen­sua­dos por todos y que deban ser lle­va­dos a cabo sin modi­fi­ca­cio­nes por quien le toque en suerte gober­nar, claro está que los pre­su­pues­tos deben estar por­cen­tual­mente fija­dos para ser vota­dos en las Cáma­ras, con­forme el nivel de ingre­sos del era­rio público, con super­vi­sio­nes cons­tan­tes que no per­mi­tan el des­vío de los fondos.

Aun­que segu­ra­mente esta pro­puesta no sea más que una “uto­pía” que por más que sea posi­ble nadie tenga la inte­li­gen­cia, ni la liber­tad de acción para poder lle­varla a cabo como lo hacen los paí­ses más ricos.

Cabe des­ta­car tam­bién que solo debe­rían ingre­sar a la polí­tica aque­llas per­so­nas con un pasado incues­tio­na­ble como para tener las manos libres para poder ejer­cer sin con­di­cio­na­mien­tos una diri­gen­cia política.

Por lo tanto pare­ciera que ya no hay nada que hacer, ni siquiera pode­mos pen­sar en algún fac­tor externo de los paí­ses avan­za­dos que modi­fi­que el des­tino de la región, ya que cada uno está sumer­gido no solo en su pro­pia pro­ble­má­tica (desde el terro­rismo hasta sus asun­tos inter­nos) rela­cio­nán­dose solo con fines comer­cia­les con los otros paí­ses del mundo, sin poder con­tem­plar las nece­si­da­des o con­flic­tos de cada región.

Res­pon­sa­bi­li­da­des com­par­ti­das: un ofi­cia­lismo que nos tiene a la deriva sin brú­jula ni camino en medio de la incer­ti­dum­bre con­je­tu­rando un caos cada vez mayor y la opo­si­ción que no tiene aún ni capa­ci­dad, ni gene­ro­si­dad para darse cuenta que no pue­den caer en la trampa de pola­ri­zarse cada vez más pro­ducto de la ambi­ción y de divi­sio­nes alen­ta­das desde afuera para evi­tar que encuen­tren pun­tos con­ver­gen­tes para una alianza madura y perdurable.

Final­mente la sena­dora ten­drá cua­tro riva­les prin­ci­pa­les: Lavagna, Sobisch, Rodrí­guez Saá y Carrió o sea que lo que habrá logrado la opo­si­ción al no haber podido aunar cri­te­rios y can­di­da­tos es la reelec­ción inde­fi­nida, a tra­vés de una cons­tante inter­cam­bio matri­mo­nial de los K. O sea que esta vez no es sim­ple­mente ganar o per­der en la urnas sino haberle faci­li­tado la posi­bi­li­dad al matri­mo­nio de per­pe­tuarse en el poder al estilo Vene­zuela y como fue Cuba con lo cual la res­pon­sa­bi­li­dad de la opo­si­ción es aún mayor.

No haber podido com­pren­der con inte­li­gen­cia una con­cer­ta­ción como la chi­lena o la que siem­pre men­cio­na­mos de España lograda a tra­vés del Pacto de la Mon­cloa” puede colo­car al país frente a un gobierno tota­li­ta­rio con una apa­rente ima­gen de demo­cra­cia, ya que la gente seguirá votando pero al no exis­tir una opo­si­ción via­ble habrá un único ven­ce­dor. O sea que esta­re­mos den­tro de la línea de paí­ses de la región que con­for­man estas nue­vas demo­cra­cias auto­ri­ta­rias que en reali­dad son tota­li­ta­ris­mos que mani­pu­lan la opi­nión de la gente no solo a tra­vés del pen­sa­miento por vía de algu­nos medios de comu­ni­ca­ción, como asi­mismo logran mani­pu­lar las volun­ta­des con los deno­mi­na­dos sub­si­dios que no son más que un clien­te­lismo político.

Por lo tanto cuando la diri­gen­cia de la opo­si­ción ana­lice el futuro pró­ximo deberá ser con­ciente de su cuota de res­pon­sa­bi­li­dad antes de emi­tir jui­cio, ya que hoy es su hora y mañana tal vez ya sea tarde.

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3 Comentarios en “¡No hay nada que hacer!”  

  1. 1 M Arcapana

    Esti­mada

    No creo que nunca vea­mos algo tan orga­ni­zado y tan maduro en la región Pero es muy buena su suge­ren­cia y aliento para que pueda ser posible

    MArcapana

  2. 2 Fabian

    No per­da­mos la espe­ranza y luche­mos por rever­tir la situa­ción
    Hay que insis­tir sobre el tema hasta lograrlo me parece una exce­lente pro­puesta limi­tar la can­ti­dad de lis­tas y par­ti­dos ¡Esto así no funciona¡

    Saluda

    Fabian

  3. 3 Marcelo Moreno

    Sra.

    La demo­cra­cia solo la repre­sen­ta­mos en el voto pero ni siquiera logra­mos evi­tar situa­cio­nes como estas ‚ni exi­gi­mos cam­bios ‚ni pedi­mos Jus­ti­cia Solo sabe­mos ser espec­ta­do­res de una reali­dad que nos sobrepasa

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