Bolivia — ¡Ay! Santa Cruz, no te rajes

Centa ReckMe sale del alma… dice el corri­llo mejicano…

En momen­tos en los que nos deba­ti­mos ante la ame­naza de des­a­pa­re­cer como cul­tura, como grupo social, como visión de vida, se ins­taura una gue­rra intes­tina, que intenta pes­car en río revuelto. Los “pes­ca­do­res”, son pre­ci­sa­mente los que han des­en­ca­de­nado la vio­len­cia y el enfren­ta­miento que vivi­mos; ellos son tam­bién los únicos que saca­rán par­tido. Habla­mos de los ideó­lo­gos del MAS, quie­nes han ape­lado a la con­fron­ta­ción y el frac­cio­na­miento social, para impo­ner su pro­yecto polí­tico fun­dado en el abso­lu­tismo, la hege­mo­nía del poder y la impo­si­ción cul­tu­ral que redunda en el debi­li­ta­miento de otras visio­nes. Este pro­yecto plan­tea múl­ti­ples ambi­güe­da­des, tales como la de pos­tu­lar “teó­ri­ca­mente” la diver­si­dad, con­ce­bida como una cate­go­ría racial y no como un sus­trato cul­tu­ral de amplias con­no­ta­cio­nes aglu­ti­na­do­ras; apela tam­bién a la recu­pe­ra­ción de los dere­chos de los exclui­dos al tiempo que genera nue­vos mar­gi­na­mien­tos y exclu­sio­nes y pos­tula una igual­dad que ter­mina corres­pon­diendo a un con­trol y repre­sión de la pro­duc­ción para que el Estado sea el único aglu­ti­na­dor de rique­zas. Por supuesto que para lle­gar a este alto grado de cen­tra­li­za­ción y con­cen­tra­ción de poder, “el par­tido” nece­sita divi­dir, sub­di­vi­dir, ato­mi­zar, rom­per, ani­qui­lar, destruir.

Este y no otro es el motivo por el que el Eje­cu­tivo busca desin­te­grar o pul­ve­ri­zar cual­quier pro­yecto alter­na­tivo que emerja como una pro­puesta inte­gra­dora y uni­fi­ca­dora. En este con­texto, la región cru­ceña ha sido ata­cada en forma renuente, con el obje­tivo de inva­li­dar la cul­tura, el modelo y visión de país que este depar­ta­mento ha gene­rado con éxito. Por supuesto que nada es per­fecto y que todo puede ser per­fec­ti­ble, pero no está en los pla­nes del pro­yecto del MAS el bus­car cam­bios que par­tan de lo que tene­mos, ya que su pro­yecto tiende a amol­darlo todo a la cul­tura aymara y al sis­tema comunista.

Para con­so­li­dar este pro­yecto, se nece­sita inva­li­dar la visión regio­nal que es uni­fi­ca­dora de las deman­das y aspi­ra­cio­nes cru­ce­ñas y que nos remite a una super­es­truc­tura de iden­ti­dad e idio­sin­cra­sia que define lo cru­ceño. Ahora se lucha para no per­mi­tir que se cris­ta­lice una voz opo­si­tora, motivo por el que se está ata­cando el pro­yecto que nos uni­fica en la dife­ren­cia, a fin de lle­var­nos a las arre­mo­li­na­das aguas que quie­ren hacer de lo boli­viano lo Aymara, al tiempo que bus­can supri­mir todo pen­sa­miento disi­dente y opo­si­tor a esta ideo­lo­gía que apuesta a trans­for­mar a los ciu­da­da­nos en escla­vos de un buró político.

Esta es la crí­tica que se le puede hacer al grupo que ha salido a hablar a nom­bre de Santa Cruz, pues incu­rren en el des­liz de tra­tar de frag­men­tar un dis­curso que con sus dife­ren­cias, con sus pros, con­tras, opo­si­to­res y adep­tos, emerge en el momento pre­sente como inte­gra­dor y com­pacto, carac­te­rís­ti­cas nece­sa­rias para for­jar un frente común para afron­tar el peli­groso momento social y polí­tico del que pende de un hilo la demo­cra­cia y la libertad.

No nega­mos el dere­cho que estos ciu­da­da­nos tie­nen a disen­tir con las ins­ti­tu­cio­nes que lide­ran la lucha regio­nal por nues­tra cul­tura, iden­ti­dad y pro­yec­ción, pero se debe esta­ble­cer que este es un acto en el que a par­tir de la elec­ción de una trin­chera polí­tica, se puede gene­rar un cues­tio­na­miento y accio­nes polí­ti­cas en este sen­tido, pero sin arro­garse una repre­sen­ta­ti­vi­dad que no les corres­ponde. Sería poco ético e incon­se­cuente tra­tar de apro­piarse del dis­curso cru­ceño, pues en el hori­zonte de lo cru­ceño exis­ten cau­sas y obje­ti­vos defi­ni­dos y comu­nes que están más allá de las dife­ren­cias y las insa­tis­fac­cio­nes sec­ta­rias y per­so­na­les. No se puede apro­ve­char el momento para pes­car en río revuelto, mucho más si estas per­so­nas han estado invo­lu­cra­das en pro­ce­sos polí­ti­cos ante­rio­res y actua­les, razón por la que no tiene peso el argu­mento de que han tenido las voces “secuestradas”.

El grupo de opo­si­ción a las ins­ti­tu­cio­nes cívi­cas cru­ce­ñas recien­te­mente for­mado, tiene dere­cho a ele­gir el camino de opo­nerse al dis­curso regio­nal, pero debe dejar por sen­tada esta opción ideo­ló­gica e incluso par­ti­da­ria, puesto que no es casual que sur­jan jus­ta­mente cuando el dis­curso for­jado por la cru­ce­ñi­dad se poten­cia como opo­si­ción civil frente a un gobierno alta­mente vio­len­ta­dor de dere­chos, de liber­ta­des y del marco demo­crá­tico. Es tam­bién bas­tante suges­tivo que por­ten el mismo dis­curso del MAS, obser­ván­dose en su accio­nar la misma estra­te­gia masista de rom­per la cohe­sión dis­cur­siva para fra­gi­li­zar y rom­per la causa cru­ceña que aboga por la demo­cra­cia. Cada quien tiene dere­cho y liber­tad de tomar su pro­pia opción, pero hay que dife­ren­ciar esto de un intento de apro­pia­ción o copa­miento de un dis­curso o idea­rio regio­nal, que repre­senta la opción del con­junto social que ha sido res­pal­dada por la vota­ción obte­nida en el Refe­rén­dum Auto­nó­mico, que estas per­so­nas inten­tan des­co­no­cer hablando de dis­tin­tas for­mas de auto­no­mía, a sabien­das que estas han sido con­ce­bi­das por el actual gobierno pre­ci­sa­mente para des­le­gi­ti­mar e inva­li­dar las auto­no­mías depar­ta­men­ta­les. Qui­zás en el apa­sio­na­miento de las cir­cuns­tan­cias estos ciu­da­da­nos han incu­rrido en el error de con­fun­dir una opción polí­tica de un grupo mino­ri­ta­rio con una toma por motus pro­pio del idea­rio cruceño.

Algo que tam­poco puede pasarse por alto, es el hecho de que muchas per­so­nas de este grupo están com­pro­me­ti­das con el actual gobierno y se pro­nun­cian por esta sim­pa­tía o adhe­sión, por lo que no el lógico tam­poco que inten­ten rom­per las cani­llas de las ins­ti­tu­cio­nes repre­sen­ta­ti­vas de las luchas regio­na­les tra­tando de elu­dir el hecho de que esto sería en cum­pli­miento de un acto polí­tico . Recor­de­mos que si bien Evo Mora­les ganó con el 54%, la auto­no­mía depar­ta­men­tal en Santa Cruz ganó por el 71% y esto se cons­ti­tuye en un res­paldo de legi­ti­mi­dad y lega­li­dad a las ins­ti­tu­cio­nes regio­na­les para hablar en nom­bre del pro­yecto uni­fi­ca­dor, demo­crá­tico y pro­duc­tor cruceño.

Autor: Centa Reck

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Un comentario en “Bolivia — ¡Ay! Santa Cruz, no te rajes”  

  1. 1 victor yepes

    por otro lado es que debe­ria con­vo­car a elec­cio­nes para que el pue­blo eliga pero que no se pre­sen­ten los mis­mos can­di­dato de siem­pre que den opor­tu­ni­da­des a los pro­fe­sio­na­les joven a los poli­ti­cos nue­vos por que los tra­di­cio­na­les ya saben a que entran al poder solo a lle­narse de plata y luego que se van para el extran­jero a vivir de lo mejor hasta que ven que le falta la plata vuel­ven otra vez al pais y otra vez can­di­da­tean y asi siguen robando y si el pue­blo sigue votando por los poli­ti­cos tra­di­cio­na­les les van a seguir roban­does como dice la can­cion de aldo peña y asi lo que tie­nen que hacer es hacer una lim­pieza en gene­ral de todos los poli­ti­cos corrup­tos que hay en el pais que lo que hacen es mas daño al pais y hacer des­a­pa­re­cer a esas lacras mira yo soy un cru­ceño mas que vive y tra­baja en santa cruz es que me duele que este­mos en esta situa­cion pelean­do­nos entre com­pa­trio­tas por que cam­bas collas y cha­pa­cos somos uno osea boli­via lo que hay que hacer es dia­lo­gar y no lle­gar a tal extremo en el que esta­mos lle­gando es que no debe haber ese odio entre noso­tros mis­mos debe­ria­mos reflexionar

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