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Cuba — Bolsillos agotados
Los bolsillos de los padres no son pozos sin fondo. El inicio del curso escolar renueva el esfuerzo de los padres por avituallar a los hijos en edad escolar. En días pasados, las colas a la puerta de comercios que venden mochilas, uniformes escolares y zapatos deportivos se multiplicaron. Esa fue la nota que caracterizó el comercio la última semana de agosto.
Una amiga me explicó que sus pies inflamados se debían al largo recorrido que realizó para buscar camisas escolares para su nieto. Finalmente, tuvo que conformarse con comprar dos camisas de una talla mucho mayor y reducirlas a la medida del niño. Nunca encontró el número de zapato apropiado al pie del pequeño de siete años.
En la compra de mochilas y calzado se va buena parte del presupuesto. Las mochilas, de confección nacional, cuestan desde ocho hasta quince pesos convertibles. Si no se posee esa cantidad en pesos tiene la opción de comprarlos en una CADECA, un buró de cambio y venta de moneda, al precio actual de 25 pesos por cada un peso cuc. Deberá disponer entonces de una suma entre 200 y 375 pesos. ¡Solamente para adquirir una mochila!
Aunque la compra de una mochila no es obligatoria, sí son imprescindibles lo zapatos, generalmente de tipo deportivo. Un niño requiere por lo menos un par de zapatos nuevos por el aumento de la talla del pie en un año. Y los más baratos cuestan entre siete y ocho pesos cuc. Súmese el precio de la mochila y el par de zapatos, y tendrá una idea de lo que hay que gastar. Si hay más de un muchacho en edad escolar, el asunto se pone color de hormiga.
¡Gracias a Dios que ya pasé por esa etapa! Porque, agregue que al término de la etapa vacacional en muchos casos el renglón monetario familiar queda extenuado.
La merienda escolar es otro asunto que recarga el presupuesto, así como la compra de cuadernos y libretas. La merienda consiste en un sándwich o unas galletas, y es un gasto diario que obliga a las madres, sobre todo, a inventar lo que el niño o la niña llevarán.
En Cuba, la educación es gratuita. En los casos de muchos cursos especiales los estudiantes reciben un estipendio que alivia los gastos generales. Aunque las libretas de confección nacional portan un rótulo que comunica la prohibición de su venta, si usted camina en estos días por las calles podrá constatar la venta de las mismas libretas a tres o cuatro pesos, junto con lápices, bolígrafos, reglas, etc.
Cristina, la mamá de Mislaidis, me dijo que llevaba casi dos semanas de locura en la preparación y búsqueda de todo lo que ella cree necesario para que su hija vaya bien provista a la escuela.
Según los maestros a quienes pregunté sobre el tema, me respondieron de forma unánime que los niños reinician el curso escolar felices por las vacaciones, pero para los padres aportaba más estrés del que ya soportan.
Fuente: Cubanet
Autor: Lucas Garve
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