DE “TURROS” Y OTRAS YERBAS

Magrit - TurrosPosiblemente deformación del español “tuno” (pícaro, tunante), y de “atorrante” (desfachatado, desvergonzado), provenga el adjetivo “TURRO”, el cual forma parte de la jerga difundida en todas las clases sociales argentinas, a la que se conoce como “lunfardo”.

Lo cierto es que los “turros” existen; son y están, infiltrados entre nosotros en cantidad superlativa y con una tan asombrosa como dañina capacidad de multiplicación.

Quien sea un mediano observador, podrá ver a los turros en todo momento y lugar, jodiéndole la vida a la gente normal de las infinitas maneras posibles, y aprovechando en beneficio propio hasta la más mínima circunstancia, sin prestar absolutamente ninguna utilidad en beneficio del bien común.

La característica más notoria de los turros es su tremenda inescrupulosidad en casi todos los actos de su vida, y su objetivo fundamental, ”hacer” dinero y proveerse de bienes materiales, sin esfuerzo y al costo que sea.

Mal que les pueda pesar a algunos y salvo no demasiadas excepciones, tener aptitudes de “turro” pareciera que es en la Argentina condición sine qua non para poder desempeñarse como político o sindicalista, triste circunstancia que explica el retroceso sufrido por nuestro país en todos los órdenes, ya que es a través de tales actividades desde donde es posible realizar el mayor daño a una sociedad.

Son el orden y la disciplina los principales enemigos más odiados y combatidos por los “turros”; por eso detestan a la policía y en general a todo lo que lleve uniforme o tenga a su cargo la ejecución de funciones rectoras.

Tal vez no me equivoque al suponer que los “turros”, vaya uno a saber porqué razón, han existido desde que nos iniciamos como nación; pienso también que con el correr de los tiempos se ha producido una perniciosa degradación en la “calidad” de los “turros”, ya que los contemporáneos han perdido los códigos de vida que en última instancia exhibían los “turros” de otrora; vayan como ejemplo el desprecio por niños, mujeres y ancianos y por la vida misma, o la desvergüenza con que actúan al ser descubiertos in fraganti en alguna de sus trapisondas, que exhiben los “turros” modernos.

Nuestro país hace ya mucho tiempo que está en guerra; se trata de una contienda entre quienes no somos “turros” y quienes sí lo son; es una guerra silenciosa que sin lugar a dudas están ganando ampliamente los últimos, quizá como consecuencia de que ya son demasiados los que han logrado instalarse en lugares claves del poder, desde el que accionan a través de hechos concretos, y por sobre todas las cosas, por medio del mal ejemplo.

No es nuestro mayor problema las discrepancias entre ideologías antagónicas o status sociales diferentes. Nuestra más terrible enfermedad es la desmesurada existencia de malas personas a las que el ingenio criollo dió por llamarlas “turros”, quienes continuarán existiendo y ejerciendo su malsana acción en tanto no se restituyan las medidas de reproche conculcadas por el falso y mentiroso progresismo.

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2 Comentarios en “DE “TURROS” Y OTRAS YERBAS”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    Sr. Raul Rayes: TURRO en el diccionario del lunfardo significa, tonto, imbécil, individuo mal intencionado. ( DE ESTOS CONTAMOS DE SOBRA). Otras YERBAS, estan las que se secan al sol como dice el tango y la yerba mala. Que en eso somos especialistas. ¿ COMO LA SEPARAMOS, AHORA QUE ESTAMOS EN CAMPAÑA ? Este material lo pude lograr gracias a José Gobelo y Luciano Payet.

  2. 2 fernando a. duarte

    Me parece justo y correcto y muy bueno!!, elescrito.

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