El País de la Miseria

Cristina KirchnerAque­llos que ama­mos la His­to­ria como cien­cia y nos sen­ti­mos en la per­ma­nente nece­si­dad de ahon­dar en nues­tro pasado para com­pren­der por qué razón esta­mos así, nos entris­te­ce­mos al reco­no­cer la infi­ni­dad de situa­cio­nes per­di­das en las que pudi­mos ini­ciar el camino defi­ni­tivo de la con­so­li­da­ción como Nación.

Hoy vemos a nues­tro alre­de­dor cómo la mise­ria domina un hori­zonte que podría estar car­gado de pro­yec­tos. Desde las pan­ta­llas de los tele­vi­so­res (donde la gro­tesca figura de Tine­lli besando un caño alienta al hedo­nismo, la por­no­gra­fía y la corrup­ción de los idea­les), se repi­ten sin solu­ción de con­ti­nui­dad, las pro­pa­gan­das ofi­cia­lis­tas que nos hablan de “un país en serio”.

Serio es el aná­li­sis que nos lleva a dar­nos cuenta del caos de anar­quía en el que vivi­mos. Nos hemos resig­nado a con­vi­vir con la into­le­ran­cia, la pre­po­ten­cia y la corrup­ción gene­ra­li­zada de los valo­res fun­da­men­ta­les que hace sólo un siglo, nos des­ta­ca­ban como Nación en el mundo.

Una de las cosas más preo­cu­pan­tes es la pér­dida del reflejo demo­crá­tico, la toma de con­cien­cia del poder que tiene nues­tro voto. Y ello le ha hecho creer a este gobierno autó­crata, que puede mane­jar a su antojo nues­tra voluntad.

En un país serio, los gra­ví­si­mos casos de corrup­ción que invo­lu­cran a las esfe­ras más cer­ca­nas del poder, hubie­sen deter­mi­nado la caída del gobierno. Aquí se sos­tiene mer­ced a un clien­te­lismo feroz que com­pra las volun­ta­des de polí­ti­cos y jue­ces ines­cru­pu­lo­sos quie­nes hace tiempo, han aban­do­nado la bús­queda del bien común para lle­narse los bol­si­llos y enquis­tarse en el fic­ti­cio pla­cer que les da el poder.

La mise­ria ha calado hondo.

Se ha vio­len­tado la divi­sión de pode­res que impone el sis­tema repu­bli­cano. Un dere­cho fun­da­men­tal como el de tran­si­tar libre­mente ha sido cer­ce­nado por pique­te­ros y mani­fes­tan­tes de todo tipo. Con­ta­mos con ser­vi­cios caros y defi­ci­ta­rios y nunca sabre­mos cuánto tar­da­re­mos en regre­sar a casa y si lle­ga­re­mos. La segu­ri­dad bri­lla por su ausen­cia y la calle se ha con­ver­tido en tie­rra de nadie. Se ha per­dido el res­peto hacia los mayo­res, hacia las Ins­ti­tu­cio­nes y los sím­bo­los patrios. Se ha rela­jado la dis­ci­plina en todos los órde­nes pero fun­da­men­tal­mente en el edu­ca­cio­nal y así se ha des­di­bu­jado el prin­ci­pio de auto­ri­dad, impres­cin­di­ble en toda socie­dad orga­ni­zada. Se ha per­dido el orden moral, jurí­dico y crea­tivo que fue­ron cla­ves en la año­rada gran­deza que alcan­zá­ra­mos. Se ha reivin­di­cado el revan­chismo dis­fra­zán­dolo con la ban­dera de los dere­chos huma­nos y per­mi­tiendo de esa manera, arro­jar sal sobre las heri­das aún abier­tas. Nos humi­lla­mos ais­lán­do­nos del mundo civi­li­zado, para acer­car­nos a un vio­la­dor sis­te­má­tico de los dere­chos huma­nos como el bar­bado tirano de Cuba.

Y así fue como per­di­mos el rumbo y nos vol­vi­mos inca­pa­ces de coor­di­nar nues­tros dones con nues­tra fuerza y capa­ci­dad crea­dora. Todo comenzó a nive­larse para abajo y hasta per­di­mos nues­tra pasión y el sen­tido del orden. Como decía Min­guito: “todo se igual”.

Se acerca Octu­bre y de algo esta­mos segu­ros: este gobierno es INCA­PAZ.
Por lo menos de per­mi­tir la recu­pe­ra­ción de la Repú­blica que se ha encar­gado de des­truir en cada acto durante los últi­mos 4 años. Quien se pos­tula fue puesta a dedo sin elec­cio­nes inter­nas. Es la “here­dera” de la caja que seguirá uti­li­zán­dose para la com­pra de volun­ta­des y de una grave cri­sis que nos pisa los talo­nes y que esta admi­nis­tra­ción no puede ni sabe solucionar.

Es lamen­ta­ble que la opo­si­ción no haya refle­xio­nado aún, que es la Repú­blica la que está en jaque.
Queda poco tiempo para ello y ojalá ocu­rra lo que muchos desea­mos para que el nues­tro, deje de ser de una vez por todas, el país de la miseria.

Autor: Gabriel Rayes

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3 Comentarios en “El País de la Miseria”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    Sr. Rayes: Tine­lli se burla de todos y noso­tros de él. Per­don el que lo mira, los que pier­den el tiempo en cha­va­ca­ne­rias idio­tas eso es enmbrutecerse.

  2. 2 Rafael

    Es cierto que este gobierno es incapaz,pero todos los demás –polí­ti­cos– son tam­bién inca­pa­ces y si hubiera alguno que fuere capaz, está rodeado de inca­pa­ces.- Vea, hasta Perón esta­ba­mos más o menos bien pero con un pais ordenado,con exce­len­tes reservas,un ínfimo grado de corrup­ción admi­nis­trar­tiva, donde se podía aho­rrar, una moneda esta­ble y en un mundo con ham­bre de lo que aquí pro­du­cia­mos y des­pués… que cada uno saque sus conclusiones.-

  3. 3 alba cuozzo

    Sr.Reyes…cuando alguien escribe algo como lo que ud.plasmó en elo­cuente nota…es por­que ahy alguien en esta dis­persa socie­dad que tiene un dolor en alma…claro que duela la pobreza…ayer en un pro­grama de noti­cias de TV. vimos azo­ra­dos un hom­bre humilde que se pren­dió fuego…verlo y ver la deses­pe­ra­ción de su familia..esposa e hijos, dolía las entrañas…el hecho no fué en argentina…pero igual­mente en el lugar de europa que estuvo..lo hizo..porque no tenía tra­bajo y no podía seguir viviendo en un estado deplorable..sufriendo hambre…con la total indi­fe­ren­cia del gobierno y de la ciudadanía…Es un ejem­plo de tan­tos que vivi­mos en este país rico con muer­tes de ciu­da­da­nos del interior..por aban­dono de per­sona por parte de todos los responsables…nunca sere­mos un país en serio si la socie­dad no des­pierta del letargo de los humillantes.atte. alba cuozzo

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