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Orán: la última ciudad fundada por
los españoles en América
31 de agosto: Día de San Ramón Nonato
Orán nació para el progreso
pujante y con plena realidad
por Andrés Mendieta
“Hoy me crecen las manos, Orán, tanto así, que puedo palpar tus tarcos y lapachos, tus cañas, tus noches de luna, tu historia preñada de azahares, hay una voz madura en tus calles y el grito perenne del “lustra” invadiendo la serenidad del trópico, hay un cielo de madera, virginal, con estrellas inéditas y pájaros que jamás surcaron otros cielos, hay un espacio verde en el corazón de cada habitante y un silencio sonoro en la piel de tus tardes… Hoy me crecen las manos, pueblo mío, tierra cálida, rosa entreabierta, naranjo esperanzador, hoy me crecen las manos, te digo, y mis dedos se hacen eternidad en este poema de llanto y distancia, en este otro grito que lleva tu nombre. Hoy crezco en mis manos y me hago puro corazón para entonar con los coyuyos la oración acostumbrada, ese salmo de algarrobas que guardo dentro mío y que sólo en tus calles sabe escucharlo DIOS.”
Este poema pertenece al monje benedictino nacido en Orán, Agustín Bas Luna (conocido por la feligresía como padre Ezequiel) desde 1970 comenzó a caminar por el campo literario habiendo producido numerosas obras, muchas de las cuales han obtenido varios premios nacionales como en Méjico donde junto a sus plegarias le brotan hermosos cánticos dedicados a su tierra natal como la que preside esta nota y que fuera titulada “Hoy me crecen las manos”.
El fundador de Orán, Ramón García de León y Pizarro, en dos oportunidades ocupó el gobierno de Salta. Ya sea como presidente de la Audiencia de Salta y Gobernador de la Intendencia de Salta en 1790 y durante su último mandato fundó la ciudad de Orán en homenaje a su lugar de nacimiento, como lo veremos más adelante.
De acuerdo a instrucciones impartidas por la Corona los Intendentes Gobernadores tenían por obligación consolidar nuevas fronteras. Tan es así que éste representante de España llegó al Valle del Zenta quedando impactado por la riqueza de su flora , abundancia de agua y todos los medios propicios para la ubicación de un poblado, agregando a ello las posibilidades de la navegación del río Bermejo, que ya lo había experimentado en tres oportunidades por Fernández Cornejo.
Impulsado por tales perspectivas se dirigió al Virrey de Buenos Aires proyecto que fue aprobado el 26 de enero de 1794. Ya con el consentimiento real el 22 de agosto de 1794 fue bendecido ceremoniosamente el Estandarte en la Iglesia Matriz de la ciudad de Salta (hoy Caseros y Mitre) con la asistencia de las autoridades eclesiástica y todos los miembros del Cabildo.
En la víspera del 31 de agosto los pobladores de la futura ciudad de Orán bajo la dirección del cura interino Fray Sebastián Cuenca O.F.M., resuelven elegir como Patrono de la Ciudad a San Ramón Nonato por coincidir con la fecha y en homenaje al fundador. Aquí cabe consignar que dicha decisión mereció la aprobación del Obispo Diocesano doctor Ángel Moscoso.
Entre los historiadores Orán, lugar donde el progreso es una pujante realidad, se encuentran Padre Fray Gabriel Tommasini quien cuenta que: “En aquella memorable fecha, todo era movimiento, entusiasmo, alegría, esperanza e ilusión. La plaza con su pequeña capilla, sacristía y torre por el lado Sur, todo de pilca francesa; al Oeste la Casa del Cabildo, y demás lados de las casas, el centro de aquella grande actividad.
La ornamentación y vasos sagrados de la capilla fue cedida, la que pertenecía a la destruida reducción de Petacas, que hallábase en poder de la Real Hacienda con el beneplácito del señor Obispo. El edificio de la Iglesia corrió por cuenta del fundador, por cuyo motivo en nota de octubre 30 del año siguiente solicitaba al Ilmo. Prelado Diocesano para sí, para su esposa, hijos y descendientes, “el Patronato secundario de la Matriz. al de la Nueva Orán, con todas las gracias y prerrogativas que tuviese a bien”.
Accediendo el señor Obispo a la antedicha solicitud, declaraba al expresado fundador como patrono de aquel nuevo templo, otorgándole además “que en el interior del templo pueda poner el escudo de sus armas y un sepulcro fuera del presbiterio para él y sus descendientes.
Finalmente llegó el día de la solemne proclamación del extraordinario acontecimiento de la fundación de San Ramón de la Nueva Orán, siendo día domingo, “Día de San Ramón”, nuestro Patrono, concurrió el vecindario a caballo a la seña de un cañonazo, y los indios de la Reducción con sus adornos y sus pinturas, los mismos que las demás parcialidades del interior del Chaco, llena la plaza de cristianos, catecúmenos y gentiles, que tocan diversidad de instrumentos, a las diez del día, se descendió el Real Estandarte, conducido por el Alférez Real, diputados, sujetos de distinción, destacamento de tropa montada, salva de artillerías y vivas al Rey, llegó la comitiva a la Iglesia donde colocó el estandarte en el altar mayor, se cantó una misa y solemne Tedeum; concluida la función se condujo y depositó el estandarte en el Balcón.
Los festejos de aquel día fueron culminados con la creación de un cuerpo de Dragones, de 55 piezas por cada compañía y el reparto de mercedes y solares que se dio en posesión a cada poblador. La nueva población que se componía con más de ochocientas almas, resultantes de los ciento cincuenta padres de familia, con hijos y domésticos que solicitaron establecerse en ella, y el ganado introducido en las vírgenes estancias del Valle del Zenta, se contaron con 45 mil cabezas de todas clases.
En este mismo día además se hizo cargo de la parroquia el Padre Sebastián Cuenca O.F.M. provisoriamente hasta que el señor Obispo enviara el párroco titular. Fray Cuenca pertenecía al Colegio Franciscano de Tarija”. La asistencia a estos actos contaba con españoles, mestizos cholos y mulatos pertenecientes a familias procedentes de Jujuy, Tucumán, Salta y como así de los Valles de Iruya, Bascoya y Tarija.
El teniente general de los Reales Ejércitos, nacido en Orán (África) Ramón García de León y Pizarro Madrigal y Ruiz de la Torre ostentaba el título de marqués de Casa Pizarro, caballero profeso de la orden militar de Calatrava Gran Cruz de Isabel la Católica y sirvió al ejército real de 66 años, de los cuales 44 fueron de actividad en América.
Autor: Andrés Mendieta
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5 Comentarios en “Orán: la última ciudad fundada por
los españoles en América”
Porfavor espere...




















quiero saber las huellas espanoles en oran
quiero datos de antes que llegaran los españoles a oran
!!!!memorable!!!!!!!!!!!!!!!!!!! -a los nacidos en Orán ,según documentos se les dió un nombre especial debido al origen noble del fundador :dígame por favor cual es exactamente .-mil gracias .-
De mis consideraciones:
Estoy interesado en conocer detalles de la descendencia de Ramon Garcia, fundador de Oran. Si existe registro de algunos de ellos y si seria posible obtener una direccion para intercambiar correspondencia. Vengo de la misma genealogia.
Gracias
necesito el mapa ubicando las ciudades fundadas por los españoles