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La Guerrilla en México, el caso del EPR
Desde mediados de los años setentas, época en que en la República Mexicana se dio el fenómeno de las guerrillas urbanas, si bien en menor proporción que en otros países de centro y Sudamérica, México no había padecido en realidad problemas relacionados con actividades de tipo guerrilla o terrorismo. Incluso en la llamada “guerra sucia”, cuanto actuaron simultáneamente al menos una docena de agrupaciones guerrilleras, el fenómeno nunca tuvo trascendencia nacional. Las acciones se concretaron en la ciudad de México y algunos de los estados más pobres como Guerrero, Chiapas, Oaxaca, sitios donde actuaban los grupos de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, ambos ya muertos y sus grupos desaparecidos.
Pasaron los años, mas de veinte, y los relatos de actividades guerrilleras en México eran solamente material de historia. Los antiguos lideres habían muerto, otros, convencidos de la inutilidad de la lucha armada optaron por formar parte del recién inventado Partido Socialista Unificado de México, el PSUM, que posteriormente derivaría en el actual Partido de la Revolución Democrática, PRD. Salvo las actividades propagandísticas de algunos familiares de desaparecidos durante la llamada guerra sucia, en México no se tenia noticia de actividad guerrillera alguna.
Así, hasta la madrugada del primero de enero de 1994, cuando con gran efectividad mediática aparece espectacularmente el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, el EZLN del histriónico Sub Comandante Marcos. El “EZ” como se le llamó abreviadamente y particularmente Marcos con su personalidad capturaron la atención mundial. Pero de guerrilla… nada. La guerra fue de comunicados, fotos, mensajes, libros, declaraciones y básicamente artículos en el recién destapado Internet. Actualmente, a mas de 10 años de distancia, el movimiento zapatista se ha agotado y sus logros, si es que tuvo alguno, no se ven en ningún lado.
Pero no todo estaba totalmente tranquilo. Una de las viejas organizaciones guerrilleras mas violentas, el PROCUP, (partido revolucionario obrero clandestino unión del pueblo) y su anexo, el Partido de los Pobres, habían dado origen, a distancia, a una facción igualmente agresiva, el autonombrado Ejercito Popular Revolucionario, el EPR. Obviamente también con un discurso inscrito en el mas trasnochado y radical marxismo, como el resto de los movimientos guerrilleros y terroristas que padece Latinoamérica. Y para no variar, heredero de la inclinación al uso de explosivos que caracterizó al PROCUP.
Aunque a últimas fechas el EPR ha desarrollado actividades clandestinas en una decena de estados, tiene sus bases principales en el sudeste del país, en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, donde ejecutó ataques a bases de la Armada y la Policía de la región. Su estrategia básicamente es la colocación de explosivos de mediana potencia en lugares estratégicos. En junio pasado, el diario Reforma informó que las cargas empleadas en los atentados de entonces, fueron similares a las que suele utilizar el grupo separatista español ETA. Además, “probablemente llevan consigo armas ligeras y rifles AK-47, listos para ser utilizados durante alguna contingencia, en un enfrentamiento”.
Los recientes atentados con explosivos en instalaciones de Pemex representan, pues, una demostración de la continuidad histórica de los elementos iniciales de la Unión del Pueblo y tienen como antecedente el atentado de 1994 con explosivos al oleoducto de Petróleos Mexicanos en Tula, Hidalgo. Sus actuales acciones afectaron instalaciones estratégicas. Los daños son importantes, los sitios donde se colocaron los explosivos fueron seleccionados por alguien que sabia donde se podría causar un mayor daño.
Los datos son preocupantes, son daños serios a todo el sistema nacional de distribución de gas natural; daños por unos dos mil 500 millones de pesos a innumerables empresas, cuyos trabajadores no cobraron su salario cuando menos durante una semana. Eso, en correcto castellano, se llama terrorismo. Y resulta absurdo como estrategia de un grupo que se denomina a sí mismo “progresista” y es impensable admitir que son “acciones de autodefensa” a pesar de la cobertura “intelectual” que intenta realizar el periódico vocero del movimiento lopezobradorista.
El EPR, o quien lo maneje, se ha equivocado con estas acciones. Esta organización, con el paso de los años ha sido infiltrada y ahora parece estar oscilando en medio de fuertes contradicciones con respecto a su pasado. Sus nuevos comunicados coinciden, en varios casos casi en forma literal, con el agresivo discurso de López Obrador sobre el gobierno ilegítimo y con términos que evidencian una formación dentro del marxismo más radical. Y bien sea que hayan adoptado ese discurso por voluntad propia, sin establecer relación con otras fuerzas políticas, o bien que los estén utilizando para agudizar las confrontaciones o la desestabilización, lo cierto es que el EPR y quienes los patrocinan están entrando en un verdadero callejón sin salida
Lo más significativo de los ataques del EPR es la evidencia de que la guerrilla pasó de los discursos a la ofensiva violenta y que agarró distraído al gobierno de Calderón, que ha mostrado, inequívocamente, una terrible falla en la seguridad nacional y sus enormes limitaciones para una rápida respuesta. Situaciones que, lamentablemente, hasta el momento no ha podido resolver.
Autor: Alejandro Vázquez Cárdenas
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2 Comentarios en “La Guerrilla en México, el caso del EPR”
Porfavor espere...


















tengo unas dudas espero haber si me pueden ayudar
¿En que entidad de la republica surgió el EZLN?
.¿Quién fue el presidente en cuyo gobierno surgió el movimiento del EPR?
espero sus respuestas ok
son un poco urgentes bueno es todo
bye
gracias
el nucleo guerrillero se forma en tamaulipas, luego este grupo de creadores se dirigen a chiapas, tabasco y puebla. logico que la ciudad de mexico es el paso o punto de concentracion para ese entonces. en 94 se levantan en armas en el estado de chiapas,presidente de la republica en ese año carlos salinas de gortari.