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El metro de goma
La manifestación del Jefe de Gabinete, en el sentido que el la Argentina no hay inflación , dado que la misma “es el aumento generalizado de precios” y esa situación es inexistente, por provenir de quien detenta el cargo que detenta, es de una gravedad mas que importante. En primer lugar, porque un gobierno que ha hecho un culto la sistemática negación y/o deformación de la realidad, esta logrando la hazaña que ya, hasta el mas obsecuente de los obsecuentes, mire con el ceño fruncido las afirmaciones “fernandistas” y kakistas en general. No hay bien o servicio que no haya observado incremento al alza. Y el que no lo tuvo, porque el calendario electoral lo mantiene artificialmente rezagado, también lo registra a través de una baja en la calidad ofrecida (léase servicios públicos), o de una presión acumulada cuyo estallido nos salpicara inexorablemente en forma diferida en el tiempo.
Pero, si grave es semejante afirmación, casi histriónica, también lo es, ya desde un punto de vista técnico, definir el fenómeno económico denominado “inflación” como ” el aumento generalizado de los precios”, cuando estos no son mas que el reflejo de comportamientos humanos que responden a variables que el mercado les va presentando, y en las cuales las políticas que el gobierno lleva a cabo tienen muchísimo que ver, especialmente en lo monetario y fiscal. Para ponerlo en términos médicos, la fiebre (aumento de precios) resulta un indicador de la gangrena que la produce, pero no es la gangrena. Por lo tanto bajándola con aspirinas no se corrige el foco infeccioso.
Unido a esto, también se ha vendido y se ha comprado el argumento lanzado desde las usinas del poder, que la inflación es la resultante de una economía en crecimiento. Mas allá, que los ejemplos comparados desmientan rotundamente esta afirmación, el crecimiento, solo tiene lugar a través de la inversión y esta, solo es viable si el calculo económico es posible.
La única manera de formular un calculo económico serio es cuando la unidad de medida de la economía, que es la moneda (definida como “común denominador de los valores”), mantiene su estabilidad y confiabilidad. En tal sentido, la moneda es a la economía lo que el metro a la construcción. Seria imaginable un edificio construido con un metro de goma???. Tan inimaginable como pensar un crecimiento económico, serio y sustentable, con una moneda inestable, reflejada en precios que varían día a día. Es absolutamente falaz afirmar que inflación y crecimiento van de la mano. Mas bien todo lo contrario.
Autor: Gustavo Oscar Colla
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