Bolivia — Campaña por el Nobel

Evo y RigobertaDesde hace un par de meses el pre­si­dente de Boli­via inten­si­ficó su cam­paña por obte­ner el Nobel. Fue una gran desilu­sión cons­ta­tar que el obte­ner un pre­mio de esta cate­go­ría, tiene mucho más de cam­paña media­tica que de un sus­tento en accio­nes rea­li­za­das en bene­fi­cio de la huma­ni­dad. Parece que como en la vieja fábula del rey Midas, los seres huma­nos que lle­gan a esfe­ras del poder se dejan tocar por la ambi­ción de trans­for­mar en oro todo los que tocan. No pode­mos evi­tar que la desilu­sión invada nues­tros cora­zo­nes, así ten­ga­mos deci­di­dos seguir fir­mes en la bata­lla por for­jar un mundo más justo, más humano, con el res­peto debido a las per­so­nas y los paí­ses.
La Cam­paña que realizó el pre­si­dente Mora­les, fue un golpe bajo para quie­nes cree­mos que no es cues­tión de lle­gar al poder y asirse a el por todos los medios, pues segui­mos pos­tu­lando que los fines no jus­ti­fi­can los medios, que no se puede encum­brar a hom­bres que se pier­den en los cami­nos del poder por el poder.

En el cie­rre de la cam­paña media­tica, que por supuesto estuvo muy bien con­ce­bida desde el plano comu­ni­ca­cio­nal, Rigo­berta Men­chú, estuvo con Mora­les res­pal­dando su can­di­da­tura, guar­dando ambos ese secreto a voces, de que la paz no es ahora el prin­ci­pal obje­tivo de un mundo que parece que ha vuelto a enlo­que­cer y que cole­tea como un dra­gón furioso y que hace todo por pro­pi­ciar y encau­sar­nos hacia la gue­rra, que apuesta a la dis­cor­dia, que divide para reinar y que estas son las con­duc­tas que iden­ti­fi­can a los que incluso se iden­ti­fi­can como emi­sa­rios y pro­fe­tas de la paz.

En este mosaico de reali­da­des que se super­po­nen en Boli­via, el mismo día que Evo Mora­les cerraba su cam­paña por el pre­mio Nobel, el Pre­si­dente de los Abo­ga­dos de Boli­via estaba en los EEUU, acu­sando ante la Comi­sión Inter­ame­ri­cana de Dere­chos Huma­nos (CIDH) de la OEA que el Gobierno de Mora­les “atenta con­tra la inde­pen­den­cia del Poder Judi­cial y los dere­chos huma­nos de los jue­ces del Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal del país”.

Según estas decla­ra­cio­nes “El Poder Judi­cial boli­viano se ve afec­tado por una inje­ren­cia polí­tica que desde la lle­gada de Evo Mora­les al poder se ha visto agra­vada y que pone en riesgo el sis­tema demo­crá­tico”. Edwin Rojas Tor­doya, pre­si­dente del Cole­gio, denun­ció que desde la lle­gada al poder de Mora­les se han redu­cido los sala­rios de los magis­tra­dos hasta en un 50 por ciento y “se ha lle­vado a cabo una masiva cam­paña media­tica de des­pres­ti­gio del Poder Judicial”.

Todos cono­ce­mos que evi­den­te­mente existe en el país un acoso judi­cial y otros inten­tos para rom­per el marco ins­ti­tu­cio­nal que ha con­se­guido for­jar el Estado boli­viano. El cie­rre de cam­paña pro Evo Nobel de la paz, mos­tró la super­po­si­ción de reali­da­des, lo difí­cil y con­tro­ver­tido que resulta en estos tiem­pos auto­ges­tio­narse o pro­mo­cio­narse para un reco­no­ci­miento de esta magnitud.

Espe­ra­mos que ahora que el pre­mio está en las manos y la con­cien­cia de seres huma­nos que tie­nen el poder de deci­dir, el pre­si­dente de Boli­via comience a gober­nar. El vere­dicto del comité será un ter­mó­me­tro del estado en el que se encuen­tra el mundo y hacia donde se encamina

Autor: Centa Reck

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “Bolivia — Campaña por el Nobel”  

Deje un comentario