Curso, Discurso y Realidades

EL COLUM­NISTA INVI­TADO DE HOY: MARIO BAQUELA

Mario Baquela“Afirmo que he apren­dido de quie­nes no pien­san como yo. Com­parto lo que hizo una parte de la izquierda durante la tran­si­ción y coin­cido con mucha gente de izquierda en cosas importantes”.

“Pediré la con­fianza a quie­nes vota­ron a la izquierda en el pasado, para estar uni­dos ante el reto de que se rompa España.

“Quiero un con­senso que fije un des­tino común que nos per­mita hablar de España sin bajar la voz ni la mirada. Quiero cam­biar la mio­pía de los que nos han gober­nado por la res­pon­sa­bi­li­dad, la falta de ener­gía por la deci­sión, la fri­vo­li­dad por la efi­ca­cia y la medio­cri­dad por la ambi­ción de ser cada día mejores”,

“Mi pro­yecto es una España en la que cum­plir la ley, hon­rar nues­tra ban­dera y nues­tros sím­bo­los no sea un acto de heroi­ci­dad, sino un ejer­ci­cio de nor­ma­li­dad demo­crá­tica en la que no se nego­cie con terroristas”.

Esto lo dijo recien­te­mente Mariano Rajoy, líder con­ser­va­dor pro­cla­mado can­di­dato a la pre­si­den­cia de España por el PP (Par­tido Popu­lar), para las elec­cio­nes de marzo pró­ximo.

No había­mos escu­chado en la Argen­tina a nin­gún can­di­dato sos­te­ner durante su mili­tan­cia polí­tica y menos aún en la última cam­paña elec­to­ral un dis­curso seme­jante, tan con­cen­trado en el bien de su país, no carente de ideo­lo­gía desde sus refle­jos de dere­cha y acep­tando que hay una izquierda hoy gober­nante, con la que com­pe­tirá racionalmente.

España, el país que más ha cre­cido últi­ma­mente en la Europa siem­pre con­cén­trica y pujante, tiene un curso; sus diri­gen­tes polí­ti­cos aca­tan a un Rey y expo­nen ante sus con­ciu­da­da­nos y ante toda la Comu­ni­dad Euro­pea, desde sus sub­je­ti­vi­da­des ideo­ló­gi­cas, su des­po­jada voca­ción de suce­derse alter­na­ti­va­mente sin agra­vios y ren­dir con­se­cuen­te­mente las cuen­tas de sus actos.

Las pala­bras de los polí­ti­cos sue­len ser sólo eso. Pero la reali­dad de sus accio­nes en el gobierno, en paí­ses razo­na­ble­mente esta­bles, no los deja apar­tar su dis­curso del curso, donde los espa­ño­les, por ejem­plo, agen­dan su monar­quía, las auto­no­mías regio­na­les, la situa­ción en Irak y la inmi­gra­ción calificada.

Sêgo­lene Royal, la can­di­data de la izquierda derro­tada recien­te­mente en Fran­cia, ha dicho en Bue­nos Aires, visi­tando a la Cen­tral de Tra­ba­ja­do­res Argen­ti­nos no reco­no­cida ofi­cial­mente, que “el rol del Estado en una polí­tica eco­nó­mica es ter­mi­nar con la idea de que el mer­cado debe ser el único que per­mite tomar deci­sio­nes polí­ti­cas y socia­les. Luego, hay que repar­tir de otro modo el pro­ducto del cre­ci­miento. La eco­no­mía debe apo­yarse en la efi­ca­cia eco­nó­mica, el diá­logo social y el desa­rro­llo sos­te­ni­ble. En el con­texto del cre­ci­miento fuerte de la Argen­tina de los últi­mos 5 años el desa­fío es sin dudas la dis­tri­bu­ción de la riqueza y que se reduz­can las desigual­da­des y des­apa­rezca la pobreza.”

Muchos de los ciu­da­da­nos argen­ti­nos que ingre­sa­mos a los cuar­tos oscu­ros para votar, el domingo 28 de octu­bre, tal vez haya­mos com­par­tido y abo­nado el “des­con­cierto” autista que nos dis­tin­gue desde hace años en el mundo, ante el farra­goso des­plie­gue de bole­tas elec­to­ra­les que lle­na­ban hasta los rin­co­nes esos san­tua­rios inigua­la­bles de la deci­sión per­so­nal e intrans­fe­ri­ble del dere­cho demo­crá­tico inicial.

Seis y un poco más de cada diez votan­tes del domingo 28 han recha­zado el reparto de los “bie­nes ganan­cia­les” del Estado entre el matri­mo­nio gober­nante. La ima­gen del Pre­si­dente pasán­dole a su mujer bas­tón y banda, sím­bo­los del mando mayor de los argen­ti­nos, ten­drá algo de fami­lia­ri­dad impro­pia y será un docu­mento iné­dito en la his­to­ria de la demo­cra­cia en el mundo. Otro logro “guin­ness” de los muchos que nos dis­tin­guen a los cam­peo­nes del desconcierto.

El Foro Eco­nó­mico Mun­dial reunido en Davos, Suiza, nos ubica en el puesto número 85º entre todas las nacio­nes, dada la baja cali­dad ins­ti­tu­cio­nal, el escaso valor agre­gado de nues­tras expor­ta­cio­nes tra­di­cio­na­les y la inse­gu­ri­dad jurí­dica para las inver­sio­nes internacionales.

Argen­tina sigue siendo el quinto país de Amé­rica latina en reci­bir inver­sión extran­jera. Según un reciente informe de una agen­cia de las Nacio­nes Uni­das, Bra­sil, México, Chile y Colom­bia se ade­lan­ta­ron en la cap­ta­ción de esos capi­ta­les. La Argen­tina está, ade­más, muy cerca de empa­tar con Perú en dicho ran­king. Pero, simul­tá­nea­mente, la Argen­tina es tam­bién, el país que más logró cre­cer de entre todos ellos en los últi­mos cinco años.

El toque­teo del INDEC, los pre­cios de las papas y de los toma­tes son las cor­ti­nas del sub­de­sa­rro­llo estra­té­gico que nos han tenido ocu­pa­dos antes de ele­gir, inclu­yendo en la huma­reda a una opo­si­ción per­so­na­lista que acom­paña por omi­sión e irrea­li­dad, sos­te­niendo el des­con­cierto argentino.

Estas incon­gruen­cias ali­men­tan tam­bién el escep­ti­cismo de los argen­ti­nos y, en algu­nos estra­tos, agu­di­zan la reac­ción racio­nal en busca de una salida. El Jefe de Gabi­nete de Minis­tros acaba de cali­fi­car de “sober­bios” a los votan­tes de la Ciu­dad de Bue­nos Aires por no haber aca­tado en las urnas el desig­nio con­yu­gal. Según Alberto Fer­nán­dez, “los por­te­ños son parte del país y pien­san y votan como una isla”. “La ciu­dad es esquiva” “Los sec­to­res medios cre­ye­ron más en la opo­si­ción, y no reco­no­cen que el cre­ci­miento los ha bene­fi­ciado más a ellos”.

Felipe Solá, Gober­na­dor de la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires, el mayor dis­trito elec­to­ral del país, dijo hace un tiempo que “…debido a las mejo­ras eco­nó­mi­cas hay más delin­cuen­tes, por­que hay más para robar”. Opi­nio­nes de estadistas.

El puerto de Bue­nos Aires, que ha moder­ni­zado sus ins­ta­la­cio­nes pero no ha ampliado su capa­ci­dad ope­ra­tiva, se pre­ci­pita hacia su satu­ra­ción, y la actual sen­sa­ción de ple­ni­tud del comer­cio exte­rior argen­tino para­liza las ini­cia­ti­vas y hará de tapón a un cre­ci­miento sos­te­nido y en aumento, como es de espe­rar. Este es sólo un ejem­plo prác­tico de cómo los dis­cur­sos no siguen un curso, y que nos espe­ran cua­tro años más de duras realidades.

El autor es Capi­tán de Ultra­mar– Estu­dió teo­ría polí­tica y periodismo.

Autor: Mario Baquela

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