Exitus letalis”

Leopoldo Silva OrtizEs el tér­mino latino con el que los médi­cos cerrá­ba­mos una his­to­ria clí­nica y evo­lu­ción cuando el final era la muerte.
Son las pala­bras que cie­rran un des­gra­ciado período de nues­tra his­to­ria, de aquí en más nada será igual, ter­mi­na­ron las espe­cu­la­cio­nes y pro­nós­ti­cos, los argu­men­tos sobre este tra­ta­miento o aquel para “curar al moribundo”

La gan­grena avanzó por la viru­len­cia de sus pro­pios orga­nis­mos y por­que no llegó a los teji­dos sufi­ciente san­gre lim­pia con las defen­sas nece­sa­rias. Del final es tan res­pon­sa­ble una causa como la otra, sin olvi­dar a los espe­cu­la­do­res mata­sa­nos, que se entre­tu­vie­ron pro­po­niendo sofis­ti­ca­das tera­pias impor­ta­das, cuando bas­taba con un cuchi­llo de cocina. Más vale un cojo vivo que un muerto entero.

Se con­fun­dió el adver­sa­rio y se gastó pól­vora en chi­man­gos, el ver­da­dero obje­tivo no estaba enfrente sino al lado. Son mer­ce­na­rios, cama­leo­nes, idio­tas útiles y las vie­jas quin­tas colum­nas; les que le dan soporte, abren puer­tas y dan paso para que avancen.

Está hecho; de nada vale llo­rar al muerto, pero si apren­der de la expe­rien­cia y que los veci­nos viendo nues­tras bar­bas afei­tar, pon­gan las suyas a remojar.

En este momento es un des­pro­pó­sito pen­sar en res­tau­rar, cuando ya no hay enfermo, habrá que comen­zar a pen­sar en pro­crear y refun­dar, menuda tarea para las nue­vas generaciones.

A todos los jóve­nes, a mis que­ri­dos hijos, sobri­nos y nie­tos: les llegó la hora, a lavarse las manos y levan­tar las ban­de­ras, de eli­mi­nar los vie­jos depre­da­do­res nos encar­ga­mos noso­tros, cono­ce­mos sus mañas y disfraces.

Les deja­mos una pesada cruz, pero al menos les vamos a aho­rrar el tra­bajo sucio. Gra­cias a Dios, a todos nos que­dan cosas pen­dien­tes. Si a los mayo­res toda­vía no nos lla­ma­ron a ren­dir cuen­tas es por­que algo más se espera de nosotros.

Siem­pre hay algo para hacer y nunca se debe espe­rar para hacerlo. El tiempo pasa y el punto de no retorno siem­pre llega.

Basta de gene­ra­cio­nes quemadas.

Ya se insi­núan las con­sig­nas que enar­bo­la­ran en esta nueva etapa, de ideas nada, no cuesta ima­gi­nar quie­nes serán sus difu­so­res, por­que tie­nen la misma cara, nom­bre y ape­llido que los que emba­rra­ron la can­cha y les sir­vie­ron la con­ti­nui­dad en ban­deja de plata, lle­gará en pocos días el momento de poner blanco sobre negro.¿Los conoce? Afile el hacha, déles vuelta la cara y ni men­cione su nom­bre, que un pia­doso manto de olvido los cubra de por vida “dam­na­tio memo­riae(*) que acá será pre mortem.

¡ES UNA TIRA­NIA ESTUPIDOS!

NO SE LOS SACA CON URNAS LLE­NAS DE PAPE­LI­TOS, SE ELI­MINA EL APOYO DE LOS TRAI­DO­RES QUE LOS SOS­TIE­NEN, PARA QUE CAI­GAN SOLOS. NADIE EN SU SANO JUI­CIO PRE­SUME DE INTE­LI­GENTE Y ESTRA­TEGA JUGANDO AL AJE­DREZ CON EL OGRO, DIA­LO­GANDO CON LA BRUJA O CON­SEN­SUANDO CON EL DRA­GON. EL RESUL­TADO DE HACERLO ESTÁ A LA VISTA, EN CAS­TE­LLANO SIN EUFE­MIS­MOS; LES MOJA­RON LA OREJA, LES TOCA­RON EL CULO Y QUE­DA­RON COMO COR­NU­DOS Y APALEADOS.

(*)Dam­na­tio memo­riae es una locu­ción latina que sig­ni­fica lite­ral­mente “con­dena de la memo­ria”. No es una anti­güe­dad, la han rever­de­cido los pro­gre­sis­tas moder­nos: Kir­ch­ner y Zapa­tero en Argen­tina y España. Era una prác­tica habi­tual en la anti­gua Roma, con­sis­tente, como su pro­pio nom­bre indica, en con­de­nar el recuerdo de un enemigo del Estado tras su muerte. Cuando el Senado Romano decre­taba ofi­cial­mente la dam­na­tio memo­riae, se pro­ce­día a eli­mi­nar todo cuanto recor­dara al con­de­nado: imá­ge­nes, monu­men­tos, ins­crip­cio­nes, e incluso se lle­gaba a la prohi­bi­ción de usar su nombre.

Fuente: Los puntos sobre las íes

Autor: Leopoldo Silva Ortiz

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Un comentario en “Exitus letalis””  

  1. 1 Mario

    Esti­mado Sr.Silva Ortiz, feli­cito a ud por su equi­li­brado y sabio razo­na­miento y la forma de rela­tarlo en voz alta. Es como ud. dice la CON­DENA A LA MEMO­RIA, es un hecho real y com­pro­bada su apli­ca­cion por parte de este Gobierno Basura. Creo que ade­mas, coin­cido con ud.cuando digo…“no me preo­cupa el gobierno, pues son mis enemi­gos”, me preo­cu­pan mis ami­gos, mis cama­ra­das, gente comun y de empresa, la Igle­sia Cato­lica Argen­tina, muchas per­so­nas de bien que estan afuera de esa basura, pero que no la ven ni cua­drada !!!. Y en la refun­da­cion de la repu­blica, creo es un hecho y van camino a ello, pero de la mano del enemigo, no se, si hay o habra gente capaz de rever­tir seme­jante pro­ceso pues yo lo veo como algo fuera de la poli­tica ya, sino que fue­ron mas alla, a la socio­lo­gia del hom­bre y de las instituciones…creo que van al socia­lismo de la post-modernidad con cam­bios pro­fun­dos que alte­ran hasta el prin­ci­pio de la vida misma. Es tanto el daño y el des­or­den pro­du­cido, que yo humil­de­mente pienso, esto va y da para mucho mas por parte de esta gente. Claro es solo una idea.? Gra­cias Mario.

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