Falleció Ian Smith

Ian-Smith“Ese mundo se muere y a nadie le importa un bledo ¿Cuándo se con­tará la ver­dad sobre la des­co­lo­ni­za­ción de África?” Ian Smith, Pri­mer Minis­tro de Zimbabwe-Rhodesia

Poco a poco, irán des­a­pa­re­ciendo aque­llos euro­peos de África que inten­ta­ron ges­tar paí­ses prós­pe­ros y ricos, que, en gran medida, lo logra­ron, y que oscu­ros intere­ses apar­ta­ron por siem­pre de la ges­tión. El resul­tado lo cono­ce­mos a fondo: entro­ni­za­ción de tira­nos, gol­pes de Estado a la velo­ci­dad del sonido, pobreza con­ver­tida en endé­mica, caída en picado de las eco­no­mías nacio­na­les, vio­len­cia cre­ciente en las calles, repre­sión sin medida con­tra la pobla­ción en su con­junto… Se trata de datos obje­ti­vos, y nin­guna ONG podrá negar­los. El pro­ceso de des­co­lo­ni­za­ción en África no se hizo bien, y quien ha salido ver­da­de­ra­mente per­diendo ha sido el pue­blo africano.

No tenía sen­tido pre­ten­der que socie­da­des del Neo­lí­tico pasa­ran en cien años a la ener­gía ató­mica. Quizá menos sen­tido tuvo no res­pe­tar las dife­ren­cias tri­ba­les, e inde­pen­di­zar paí­ses aten­diendo a la divi­sión que se realizó desde la Europa con­ti­nen­tal. Esas fron­te­ras rec­ti­lí­neas, esas mez­co­lan­zas de islas sin vínculo alguno con tie­rras del con­ti­nente, esa falta de res­peto a las len­guas pro­pias… fue­ron tram­pas mor­ta­les para los afri­ca­nos. Apli­car el esquema del Estado-Nación a un terri­to­rio tan vasto en todos los sen­ti­dos era como jugar al fút­bol con una canica. Y las con­se­cuen­cias se segui­rán pagando durante mucho tiempo.

Nues­tro ejem­plo más cer­cano, Gui­nea Ecua­to­rial, es carac­te­rís­tico: las anti­guas pro­vin­cias de Río Muni y Fer­nando Poo (con los aña­di­dos insu­la­res de Corisco, Elo­bey Grande, Elo­bey Chico y la leja­ní­sima Anno­bón) no tie­nen nin­guna rela­ción entre sí. Sus pobla­cio­nes hablan len­guas dife­ren­tes, y la repre­sión de los fang hacia los bubi (sobre todo, con el gobierno de Fran­cisco Macías) fue san­grienta. El golpe de Estado de Teo­doro Obiang sólo cam­bió de ros­tro la dic­ta­dura. No obs­tante, a fina­les del siglo pasado, aún había algún grupo opo­si­tor de etnia bubi que soñaba con la sepa­ra­ción del con­ti­nente y la rein­te­gra­ción de la isla de Bioko a España bajo la forma de una auto­no­mía más. No es com­plejo de infe­rio­ri­dad, es ser inteligentes.

La des­co­lo­ni­za­ción apre­su­rada abocó a una des­gra­cia mayor: la socie­dad euro­pea aban­donó a su suerte a los joven­cí­si­mos Esta­dos. Y, en algu­nos luga­res, se pasó de con­si­de­rar parte de la nación a las pro­vin­cias afri­ca­nas, a ver­las como estric­tos pro­vee­do­res de bie­nes, explo­ta­dos, claro está, por empre­sas extran­je­ras a mayor bene­fi­cio del dic­ta­dor de turno. Pero no tenía por qué haber sido así. En el momento de la inde­pen­den­cia, ya había muchas gene­ra­cio­nes de euro­peos de África que pudie­ron situar sus paí­ses en un nivel de vida simi­lar al de Nueva Zelanda o Aus­tra­lia. Uno de ellos fue Ian Smith, falle­cido el 20 de noviem­bre de 2007 en Lon­dres, quien declaró uni­la­te­ral­mente la inde­pen­den­cia de Rode­sia en 1965.

El caso Smith

Ian Smith, nacido en 1919 en Selukwe (Rode­sia), el polí­tico a quien Robert Mugabe intentó expul­sar de su patria, vivía en Ciu­dad del Cabo desde el empeo­ra­miento de su enfer­me­dad, y nos dejó dos impre­sio­nan­tes libros de memo­rias: The Great Betra­yal [La gran trai­ción], de título bien explí­cito, y su con­ti­nua­ción, Bit­ter Har­vest [Cose­cha amarga]. Con su muerte, acaba uno de los momen­tos más espe­ran­za­do­res de Rode­sia y de África (aun con las impres­cin­di­bles crí­ti­cas a aspec­tos muy con­cre­tos de su política).

En la actua­li­dad, el país vive sumido en el miedo, los opo­si­to­res son per­se­gui­dos, la fuga de cere­bros es cons­tante (en Bula­wayo no hay prác­ti­ca­mente licen­cia­dos), las tie­rras han sido roba­das a los euro­peos (no olvi­de­mos, hace sólo cinco años, las imá­ge­nes de muje­res vio­la­das, hom­bres ase­si­na­dos y perros que­ma­dos), y más de un 30% de la pobla­ción es por­ta­dor del virus del sida. Éste ha sido el resul­tado de for­zar a otor­gar el poder a quien no estaba preparado.

Todos los euro­peos de nación (de Seattle a Vla­di­vos­tok, de Reik­ja­vík a Welling­ton) hemos de reco­no­cer a Ian Smith lo que fue: un polí­tico com­pro­me­tido y valiente, un hom­bre a quien le impo­si­bi­li­ta­ron con­ver­tir Rode­sia en un Estado envi­dia­ble, un inte­lec­tual con­ven­cido de la enorme y lar­guí­sima labor de Europa en África sin nece­si­dad de depen­der de las gran­des capitales.

La Zim­bab­wue de hoy cele­bra la huida cons­tante de los euro­peos. Es el gran éxito de la polí­tica racista de Mugabe. Y, así, en bares del Reino Unido o de la isla de Mann, tra­ba­jan de cama­re­ros, de chó­fe­res, de lo que pue­den, viendo llo­ver, en un clima inhós­pito para ellos, año­rando una tie­rra que fue suya, y pre­gun­tán­dose quién salió ganando con la cesión. Europa, lo sabe­mos, no. Pero los afri­ca­nos, tampoco.

Autor: Josep Carles Laínez

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8 Comentarios en “Falleció Ian Smith”  

  1. 1 Darío Méndez

    Esto me abre la cabeza, siem­pre me habian ven­dido a Ian Smith como un racista dis­cri­mi­na­dor de los pue­blos negros afri­ca­nos. El informe no lo mues­tra tan asi. Habrá que seguir estu­diando. Igual­mente parece que el racista tam­bien es Mugabe que dis­cri­mina a los europeos

    Pregunta¿Que orga­ni­za­ción de DDHH se encarga de defen­der al hom­bre blanco cuando es discriminado?

  2. 2 guineano

    mis agra­de­ci­mien­tosa redac­tor, y mi res­puesta al señor dario, la jus­ti­cia, lo defiende, la mal­dad lo defiende, uando tus habue­los se ante­pa­sa­dos lo asa­ban a bomba en africa, no se les metio en la cabeza esa idea. La mejor forma de tra­tar un pro­blema k hasta ahora no tiene soluc­ción , e empe­zar desde el primcimpio,

  3. 3 omar perez

    Esti­mado Josep, gra­cias por este articulo, real­mente nos pone a pen­sar. aun­que sea cubano se real­mente lo que sig­ni­fica per­der tu tie­rra ver llo­ver en un sitio inhos­pito, el dia de ayer en Lon­dres, hoy en Bil­bao la añoa­ranza de la tieera que has per­dido..
    tam­bien siento una gran ver­guenza por el apoyo que dio mi pais o mejor dicho la dic­ta­dura de castro(ahora enfermo) ha regi­me­nes tan des­po­ti­cos como el de angola, mozam­bi­que y un largo ect, que son esos pai­ses hoy?
    pobreza ende­mica, y unas eco­no­mias de pena, y en el caso de Zim­bawe, espul­sa­ron los blan­cos de las gran­jas y ahora hay comida ? el mismo caso de cuba pero en difernte con­texto, Cas­tro nunca pudo garan­ti­zar la comida a sus com­pa­trio­tas, pero ai estan los E.U.A. que no hace nada con­tra satra­pas dic­ta­do­res como Mugabe o Castro..recibe un saludo Omar..

  4. 4 ROBERTO

    Que­ri­dos ami­gos, lamento inte­rrum­pir el dia­logo, pero tengo que comu­ni­car­les que el nom­bre de este gran hom­bre esta siendo uti­li­zado por nefas­tos esta­fa­do­res para sacarle dinero a los pobres incre­du­los.
    Si alguien sabe como hacer para des­cu­brir a pira­tas de la infor­ma­tica haga­melo saber. Me gus­ta­ria meter pre­sos a estos ines­cru­pu­lo­sos que se apro­ve­chan de los pobres inge­nuos men­cio­nando a per­so­nas que se preo­cu­pa­ron por su pro­gimo.
    Desde ya y espe­rando una res­puesta los saludo desde mi corazon

  5. 5 Juan Viviani

    Esto no es mas que un ejem­plo mas de bre­vaje mar­xista.
    El faci­lismo ( popu­lismo) que esta­mos sufriendo en Argen­tina nos esta lle­vando a un nuevo sis­tema de escla­vi­tud donde los hara­ga­nes o vagos estan siendo bene­fi­cia­dos con­vir­tien­dose en las nue­vas fuer­zas de cho­que de estos tira­nos que no hacen mas que con­ver­tir en escla­vos a los ciu­da­da­nos de bien que tra­ba­jan todos los dias y no se quie­ren apro­piar de lo ajeno. Pongo nom­bre y ape­llido por si algun alcahute me quiere contestar.

  6. 6 alejandro

    Rho­de­sia, que hubiara sido de ti con el tiempo y el pro­greso. Ahora sumida en el desasociego!!!!!

  7. 7 GEO

    Les reco­miendo que vean un docu­men­tal muy reciente, año 2009, de nom­bre “Mugabe and the White African“o su ver­sión tra­du­cida “Mugabe y el Afri­cano Blanco” Es impre­sio­nante la lucha de una fami­lia blanca afri­cana que ve cómo el racismo a la inversa los cas­tiga de manera impune, pero le hacen frente. Son ima­ge­nes reales y observa uno para­le­lis­mos terri­bles con regi­me­nes como el de Hugo Chá­vez en Venezuela.

  8. 8 Julio Casal Rama

    En pri­mer lugar ten­dría­mos que cono­cer mejor la vida y
    el modus ope­randi de Smith.
    Lo que sí está claro es que lo siguiente que vino fue peor
    que él.
    Es fácil la crí­tica desde el popu­lismo.
    De todas for­mas hay que saber nego­ciar a tiempo.
    Una nación no es sim­ple­mente un terri­to­rio con unos
    miles de pro­pie­ta­rios y unos millo­nes de asa­la­ria­dos.
    Una nación la com­po­nen todos sus habi­tan­tes, blan­cos, negros o de
    la raza que sean y hay que poner las bases para poder con­tar con todos.

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