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Desmentidores
La sociedad argentina está siendo confundida sobre el significado de algunas palabras, como que desmentir es sinónimo de ocultar. Se desmiente que haya crisis energética, que los índices de inflación son manipulados, que en el caso Skanka no hubo corrupción, y otros más antes de la reciente desmentida de que los gobiernos de Argentina y Venezuela nada tienen que ver con las valijas bolivarianas. La versión oficial imputa los hechos a una operación de la CIA.
Es como si dijeran que ella le pidió a una empresa estatal argentina, que contratara un avión para trasladar funcionarios argentinos y venezolanos, que en realidad son sus agentes encubiertos, con dólares de origen etéreo y destinatarios desconocidos. Sorprende la ingenuidad de concebir que la sociedad les cree a los funcionarios y legisladores desmentidores, notoriamente desacreditados ante la opinión pública, y no a sus propias evaluaciones de los hechos ilícitos que logran superar las corazas de encubrimiento. Hay un dicho popular muy elocuente, “la gente no come vidrio”.
Autor: Emilio Zuccalá
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Amigo Zuccalá: Por la fuerza de los hechos desarrollamos unas mandíbulas tan poderosas para comer vidrio como una vigoroza ignorancia para digerirlo.