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Que tren…, que tren
Entre los tantos recuerdos que guardo de mi niñez está aquella playa de maniobras del ferrocarril de cargas General Belgrano, que se extendía por seis cuadras y que dividía el barrio en dos cruzando casi por los fondos de las casas. Sentado al costado de las vías miraba con interés las idas y vueltas de la vieja máquina a carbón, acomodando los vagones de carga y cuando terminada la jornada de trabajo, lentamente y resoplando de cansancio se iba marchando cansinamente al amplio hangar en donde exhalaba la última bocanada de vapor.
Desde aquellos lejanos días siempre tuve una especial predilección por los trenes y su mundo de hierro y fuerza. Recuerdo también cuando viajaba con mis padres desde La Plata a Buenos Aires en aquellos coches de confortables asientos y arañas de luces de tres lámparas, como así también del coche comedor que iba último en la formación. Y las estaciones con ese inconfundible estilo de construcción inglés, donde no se palpaba la miseria y no eran dormitorios de vagabundos.
Ferrocarriles que fueron en un primer momento emprendimiento de envergadura y que llevaron el progreso al interior alrededor de cuyas estaciones se formaron algunos poblados. Fueron fundamentales para la economía y favorecieron las comunicaciones de las zonas mas apartadas con las metrópolis. Los “caminos de hierro” a los que se refería Juan Bautista Alberdi quien en 1852 al escribir sobre los medios que deberían figurar a la cabeza de nuestras constituciones, hacía mención entre otros a aquellos “caminos de hierro” que llevarían el progreso a las comarcas mas apartadas.
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en 1863 desarrolló el Ferrocarril Oeste y simultáneamente había comenzado a circular el Central Argentino. Para 1880 se habían construido 2500 kilómetros de vías de los cuales 400 pertenecían a nuestra Provincia. En la historia del ferrocarril se dice que con la generación del ’80 la red ferroviaria había alcanzado una extensión de 9500 kms.
En 1958 al crearse la recordada EFEA Empresa de Ferrocarriles del Estado Argentino la máxima extensión del tendido ferroviario alcanzaba a 47.000 kms. de vías.
Todo los que vino después fue lamentable, comenzaron a levantarse ramales a comienzos de la década de los años sesenta. A partir de 1976 se cancelaron servicios, por ejemplo los ramales Avellaneda-La Plata, La Plata-Pipinas, dejando de funcionar el Ferrocarril Provincial. En la Presidencia de Carlos Menem se les asestó el tiro de gracia con aquello de “ramal que para ramal que se cierra”.
El periodista y ferroviario Juan Carlos Cena es el autor de El Ferrocidio, título muy apropiado en donde se describen las políticas con respecto al ferrocarril como así también las denuncias que ponen de manifiesto la lamentable situación que atraviesa.
Cuando en países europeos y en los EE.UU. se le otorga toda la importancia que merece a este transporte, por su rapidez y seguridad, el cual llega a los lugares más recónditos y apartados, recuérdese el Expreso de Oriente, al cual se le ha dado un gran impulso traducido en unidades de alta tecnología que desarrollan velocidades fenomenales, en nuestro País el ferrocarril está en franca decadencia. Se viaja mal, como ganado según expresión del usuario, con coches mugrientos y con estaciones convertidas en un lupanar peligroso de transitar a toda hora. Es imperiosamente necesario recuperar al tren como “articulador de los espacios económicos y sociales” y como “elemento solidario comunicador” entre los pueblos, como escribió Cena en la citada obra. No debemos olvidar el calvario de aquellos pueblos convertidos en fantasmas una vez que el ferrocarril dejó de ser su elemento vital.
Autor: Jorge Omar Alonso
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5 Comentarios en “Que tren…, que tren”
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Tambien recuerdo con nostalgia al tren,vivia frente a la estacion,y lo use como trasporte durante toda mi secundaria,ya que un viaje que en tranvia me tomaba 45 minutos en tren solo 15,.
Es lamentable lo que paso con los trenes,Menem termino de sepultarlos pero tambien lo pidio la gente,que siempre le recordo cumplir su promes de “Ramal que para,ramal que cierra“en una especie de autoinmolacion,no hay duda que tenemos el resultado de nuestros errores.
Con el ultimo tren se perdieron pueblos que quedaron incomunicados,ya que las rutas pasaban lejos y los pobladores vinieron a las ciudades,en su mayoria a aumentar las villas de emergencia.
Y el “tren bala“que nos prometio un ex-presidente solo hizo un viaje que demoro 7 hs entre Rosario-Bs As y al segundo viaje se rompio la vieja locomotora,
En vez de bala fue un balazo en la frente–
No pierdo las esperanzas que algun dia tendremos un gobierno que merezca llamarse asi y recorra nuestras vias un tren moderno.
Es increible que un pais con la extencion del nuestro no tenga este medio.
Amigo Alonso,
Recuerdo cuando en 1952 comencé, por razones de estudio, a viajar a La Plata. Tomaba el tren de 06:08 en Constitución, viajaba desayunando en el coche comedor — con calefacción en invierno — mientras estudiaba, y a las 07:30 arribaba sin demoras a La Plata.
Una de las últimas veces que viajé en ese mismo ramal., tan solo tres años atrás, en uno de los vagones sucios, con asientos metálicos, con vidrios rotos, algún viandante había dejado sus deposiciones en el suelo. El olor era espantoso, y nadie, ni personal de limpieza ni de a bordo, se preocupó por ello. Inclusive, algunos cultos ciudadanos que circulaban por allí comentaban jocosamente el aroma y las lindezas del recuerdo allí depositado. Cultura ciudadana, que le llaman.
Estimado amigo Omar Alonso: Que tiempos aquellos, mis abuelos llegaron a Argentina en 1884, cuando yo contaba con 5 años me llevaban en ese mismo tren a la casa de unos Andaluces, que viajaron desde España en el mismo Barco. Mi abuelita preparaba una valija de cuero marron pequeña y colocaba en la misma una toalla un jabón y algún abrigo. El tren que Ud. hace mención tenia faroles de bronce lustrados y ademas vidrios esmerilados con hermosas flores, baños confortables, asientos de cuero apoya cabezas de hilo, el restaurante contaba con manteles y sevilletas y la vajilla era perfecta. Mi abuelito de traje y corbata y mi abuela con tapado y zapatos lustrados no nuevos, mi atuendo un tapadito, sombrerito guantes y bufanda. Quitarse todo al subir al tren por la calefacción que contaba el mismo. Todo una paquetería, despues de la toma del poder de Perón, se les otorgaba viajes gratis, donde se destruian los asientos, los cortaban y rompian todo a su paso. Todo tiempo pasado fué mejor o es parte de la educación de esa epoca el ” savoir vivre “. No se si tiene conocimiento que por ese entonces en la Comisaria de La Tablada en Avellaneda estaba a cargo el Comisario Miguel Angel Tissone era persona de la amistad de mi esposo Enrique, al cual lo visitaba con frecuecia. Aprovecho para saludarlo con mi mayor estima, Felices Fiestas como así a su dignisima familia sus amigos Matilde del Carmen y Enrique Amable.
Que tiempos aquellos, En mis años de estudio tambien viajaba en los trenes “Largos” como les decian, a Cordoba. Camarotes bien atendidos, comedor, con vajillas y cubiertos en plata 25%, y losa inglesa, Bar, servico de enfermeria a bordo,barberos y peluqueros. un lujo todo eso, hasta cine tenia el “Estrella de Plata”, vagones limpios y lujosos, apesar de tratarse del general Belgrano, La cenicienta de los ferrocarriles. Pero nosostros como buenos inteligentes destruimos todo eso.
En enero de 2003, pude viajar en Pullman a MDQ, los bagones los habían pintado y estaban a nuevo… Bueno no exagerando (tampoco nunca mas fue lo que era antes)… La cosa, es que por lo menos estaba todo limpio, recién pintado, y el Aire acondicionado funcionaba… (que mas se puede pedir por estos lares, en los tiempos que corren)… Ni bien la formación entró en la zona del Gran Bs.As., cada vez que pasaba cerca de una Villa miseris era atacado por una lluvia de piedras… cuando llegó a destino, el vagón en el cual viajaba, tenía casi la mitad de los vidrios blindados rotos, a una nena de unos 10 años, le abrieron el craneo de una pedrada, lo que hizo que el tren parara en Dolores, para que la lleven a un Hospital.… Entre otras cosas, Porque la Policía Ferroviaria no trabaja como antes?.…