Bolivia — Sobre diálogos, provocaciones y fracasos

Joaquin-Monasterio-PinckertLa trans­mi­sión tele­vi­sada del diá­logo pro­puesto por los pre­fec­tos al Pre­si­dente de la Repú­blica y lle­vado a cabo durante siete horas inin­te­rrum­pi­das en el Pala­cio Que­mado, ha sido uno de los acon­te­ci­mien­tos polí­ti­cos más impor­tan­tes de los últi­mos tiem­pos, por la aper­tura del diá­logo en sí y por las direc­tas obser­va­cio­nes que escu­chó el Pre­si­dente Mora­les sobre su ges­tión de gobierno, muy dife­rente a la que mues­tra la pro­pa­ganda ofi­cia­lista tra­tando de con­ven­cer­nos de que “Boli­via cam­bia y Evo cumple”.

El diá­logo lo inició el Pre­si­dente pre­ten­diendo demos­trar que la situa­ción eco­nó­mica del país es prós­pera, des­viando la temá­tica de fondo que los pre­fec­tos habían plan­teado públi­ca­mente y fue recha­zada por voce­ros guber­na­men­ta­les, como el IDH, la cons­ti­tu­ción ile­gal del MAS y los Esta­tu­tos Autonómicos.

El debate recién arrancó con la acep­ta­ción de la agenda pro­puesta y el reclamo airado y valiente del pre­fecto de La Paz por el incum­pli­miento de pro­me­sas elec­to­ra­les del pre­si­dente a la región.

Con­fir­mando que es el ideó­logo del régi­men, el vice pre­si­dente Gar­cía Linera se encargó de refu­tar los recla­mos de José Luís Pare­des y las afir­ma­cio­nes prin­ci­pis­tas de Mario Cos­sío y Leo­poldo Fer­nán­dez sobre la lega­li­dad y per­ti­nen­cia de los temas agen­da­dos, en con­tra­po­si­ción a la acti­tud con­ci­lia­dora de los pre­fec­tos de Santa Cruz y Cocha­bamba y del mismo pre­si­dente, que coin­ci­die­ron en pro­po­ner esce­na­rios téc­ni­cos para encon­trar solu­cio­nes al conflicto.

Si el pue­blo no se había per­ca­tado aún de las ver­da­de­ras inten­cio­nes de este pro­mo­tor de la vio­len­cia, al día siguiente del encuen­tro se pre­sentó a una reunión polí­tica en el Plan Tres Mil, ensal­zando las “bon­da­des” de la cons­ti­tu­ción del MAS y des­ca­li­fi­cando al Esta­tuto Auto­nó­mico de Santa Cruz, en franca pro­vo­ca­ción y diver­gen­cia con el pre­si­dente, quien había acep­tado bus­car la com­pa­ti­bi­li­za­ción con­cep­tual entre estos documentos.

A la luz de estos hechos, vemos que actual­mente exis­ten dos ten­den­cias pen­du­la­res en el gobierno, que refle­jan la dua­li­dad de su com­por­ta­miento polí­tico. Una, repre­sen­tada por Gar­cía Linera y su entorno congresal-palaciego, que sos­tiene la línea con­fron­ta­cio­nal del MAS, y la otra, repre­sen­tada por el pro­pio Pre­si­dente quien, a des­pe­cho de su inex­pe­rien­cia en el manejo guber­na­men­tal, mani­fiesta even­tual­mente una volun­tad de diá­logo, bus­cando tal vez garan­ti­zar la gober­na­bi­li­dad del país en cons­tante riesgo y su des­censo de popularidad.

Según un poli­tó­logo extran­jero: “El infierno está lleno de bue­nas inten­cio­nes y las “bue­nas inten­cio­nes” han pro­du­cido gran­des males per­so­na­les y colec­ti­vos. Qui­zás sea el caso de Boli­via y su pre­si­dente, pues segu­ra­mente éste posee un sen­ti­miento hacia su pue­blo de jus­ti­cia social y reivin­di­ca­ción his­tó­rica de la pobla­ción indí­gena,… pero no se puede decir lo mismo de Álvaro Gar­cía Linera. Él es el encar­gado de dar con­te­nido a quien no lo tiene……nadie ejem­pli­fica mejor a éste tipo de per­so­na­jes que quien fuese el maes­tro de la manipulación,…y la movi­li­za­ción de las masas, Joseph Goeb­bels, jefe de pro­pa­ganda del par­tido nazi y qui­zás uno de los gran­des pro­mo­to­res de la publi­ci­dad con­tem­po­rá­nea….”: Gon­zalo Bus­ta­mante (Pro­fe­sor de Filo­so­fía Polí­tica de la Uni­ver­si­dad Adolfo Ibá­ñez, Chile).

Sea válida o no esta opi­nión, lo cierto es que de la incli­na­ción que pre­va­lezca en el pro­ceso del diá­logo ini­ciado el pasado 7 de enero, es decir de la ten­den­cia interna del gobierno que se imponga, depen­derá el éxito o el fra­caso de este intento de acer­ca­miento polí­tico ins­ti­tu­cio­nal para superar la cri­sis del país.

El pue­blo boli­viano, en acti­tud sabia y res­pon­sa­ble, aguarda el desen­lace de este ejer­ci­cio demo­crá­tico con la con­vic­ción cada vez mayor, gra­cias a lo que pudo ver direc­ta­mente en el diá­logo, que por la vía de la intran­si­gen­cia, de las pro­vo­ca­cio­nes y del doble dis­curso sólo se llega al fra­caso… y éste puede ser el último.

Santa Cruz, enero 12 de 2008

El autor es Magís­ter en Salud Pública, Diplo­mado en Gober­na­bi­li­dad y Geren­cia Política

Autor: Joaquín Monasterio Pinckert

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Un comentario en “Bolivia — Sobre diálogos, provocaciones y fracasos”  

  1. 1 Joaquín Monasterio

    Ape­lando a la bene­vo­len­cia de uste­des me per­mito hacer una correc­ción al texto del artículo, que por invo­lun­ta­ria omi­sión pasé por alto.
    En el 6to. párrafo, última línea se debe incor­po­rar la pala­bra “fre­nar” su des­censo de popu­la­ri­dad.
    En el 7mo. párrafo debe decir: Gon­zalo Bus­ta­mante Kus­chel.
    Gracias.

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