Tal vez Mauricio Macri no nos caiga simpático.

Alejandro Olmedo ZumaránEn una opor­tu­ni­dad lo salude cuando ter­mi­naba un par­tido de tenis y no con­testó mi saludo. Con­ducta sor­pren­dente para una per­sona pública y segu­ra­mente edu­cada. Eso marcó en mi nues­tra posi­ble futura relación.

Sin embargo las pri­me­ras accio­nes de su gobierno, en mi opi­nión, han sido más que alentadoras.

Tome­mos la pri­mera medida, con­si­de­rada por muchos injusta: el aumento del impuesto al Alum­brado, Barrido y Lim­pieza (ABL). Pon­ga­mos nues­tra mano dere­cha sobre el cora­zón, ¿se puede sos­te­ner que es injusto pagar por un depar­ta­mento de 100.000 dóla­res 55 pesos por bimes­tre mien­tras por un auto de $ 80.000 se abo­nan 500 pesos por bimestre?

Justo es reco­no­cer que algu­nos se sen­ti­rán per­ju­di­ca­dos y adhe­ri­mos a que sean aten­di­dos sus legí­ti­mos y bien fun­da­dos reclamos.

Obser­ve­mos la otra cara de la moneda, si el gana­dor de la segunda vuelta en las elec­cio­nes por­te­ñas, hubiera sido el hoy ex minis­tro de edu­ca­ción, es pro­ba­ble que los ciu­da­da­nos por­te­ños no hubié­se­mos sufrido un incre­mento del ABL, ya que el Jefe de Gobierno con­ta­ría con el apoyo del gobierno nacio­nal y su ili­mi­tada caja, cada vez más grande, pre­pa­rada para com­prar gober­na­do­res, inten­den­tes, legis­la­do­res, pun­te­ros y muchos etcé­te­ras mas.

El inge­niero Macri se atre­vió ade­más a enfren­tar a los sin­di­ca­tos y gre­mios inter­vi­niendo ObSBA, desig­nando inter­ven­tor a Jorge Rey a quien le impi­dió el ingreso el anti­guo pre­si­dente de la obra social de los muni­ci­pa­les por­te­ños, al tiempo que uno de los prin­ci­pa­les y eterno ¿sin­di­ca­lista? se mani­festó en con­tra de la inter­ven­ción a viva voz en la Plaza de Mayo el vier­nes pasado, mediante acti­tu­des de un barra brava.

Acto seguido Macri des­pi­dió 2300 con­tra­ta­dos en el último tramo de la ges­tión ante­rior y se com­pro­me­tió a hacer una audi­to­ria de todos los pues­tos muni­ci­pa­les, con el objeto de des­cu­brir la tarea que se desem­peña en cada uno, y así eli­mi­nar a los deno­mi­na­dos “ñoquis” durante su ges­tión. Anun­ció tam­bién la revi­sión de con­tra­tos y lici­ta­cio­nes en los que supues­ta­mente hubo clien­te­lismo o sobre­pre­cios para bene­fi­ciar a algún amigo.

Hace días cono­ci­mos un fallo de la jus­ti­cia, en donde quie­nes pro­ta­go­ni­za­ron 39 cor­tes pro­vo­cando daños y per­jui­cios a los ciu­da­da­nos por­te­ños, se decla­ra­ron cul­pa­bles, siendo con­de­na­dos a una pro­ba­tion que con­sis­tió en rea­li­zar tareas huma­ni­ta­rias como pin­tar escue­las y cum­plir otros ser­vi­cios para la comunidad.

Es per­ti­nente seña­lar que todo esto habla de un cam­bio en nues­tra ciu­dad que segu­ra­mente, si otro hubiera sido el jefe del gobierno, no hubiera ocurrido.

Los desen­ga­ños y decep­cio­nes que hemos sufrido los argen­ti­nos hacen difí­cil o casi impo­si­ble creer en pro­me­sas pro­ve­nien­tes de los polí­ti­cos. No obs­tante lo cual creo que Mau­ri­cio Macri merece un cré­dito y hay que apo­yarlo dán­dole tiempo.

Si estos sin­di­ca­lis­tas y gre­mia­lis­tas cor­tan rutas, hacen paros, no reco­gen la basura u ope­ran en con­tra del cum­pli­miento de otras fun­cio­nes del gobierno de la ciu­dad, tene­mos que tener claro en quien hacer caer la res­pon­sa­bi­li­dad de tales per­jui­cios. Evi­te­mos equi­vo­car­nos al asig­nar res­pon­sa­bi­li­da­des: la culpa es de los cabe­ci­llas de esos sin­di­ca­tos y gre­mios, no de Macri ni del gobierno de la Ciudad.

¿Hay alguna razón vale­dera para qué los ciu­da­da­nos man­ten­ga­mos con nues­tros impues­tos a miles de ñoquis que no trabajan?

¿Por qué en vez de que­jar­nos por el aumento del ABL, no nos que­ja­mos por los infa­mes y regre­si­vos impues­tos como el del che­que o el del valor agre­gado, IVA, que tanto los que más tie­nen como los que menos tie­nen pagan en un claro abuso?

¿Que­re­mos un país gober­nado por quie­nes per­mi­ten cor­tes de rutas, obs­truc­ción de calles y que apañe a quie­nes no tra­ba­jan y cobran suel­dos paga­dos con dinero de los contribuyentes?

¿Que­re­mos un Estado que pague por cinco horas de ¿tra­bajo? cifras equi­va­len­tes con las que en la acti­vi­dad pri­vada se retri­bu­yen ocho horas de labor?

¿Que­re­mos un país donde un grupo de inmo­ra­les y delin­cuen­tes pueda pararlo cada vez que per­ci­ben que están a punto de per­der sus pre­ben­das y privilegios?

Yo creo que no, por el con­tra­rio, estoy seguro que todos desea­mos un país con un Estado efi­ciente, dónde los impues­tos vuel­van a los con­tri­bu­yen­tes y no se usen para com­prar volun­ta­des, en el que los tra­ba­ja­do­res pue­dan ele­gir su obra social y no se la impon­gan unos vivos que poco y nada han hecho por los ser­vi­cios que ellos mis­mos nece­si­tan. Un Estado que pro­teja a quie­nes cir­cu­la­mos por las rutas y calles del país y no a quie­nes pro­du­cen los des­ma­nes, que la dig­ni­dad de quie­nes tra­ba­jan para el Estado los motive a ser efi­cien­tes e idó­neos, no ñoquis.

Quién hoy está ofre­cién­do­nos estos cam­bios es el actual Jefe de Gobierno y para lograrlo nece­sita nues­tro apoyo, el de toda la ciudadanía.

Esta­mos ante la opor­tu­ni­dad de tener una ciu­dad como la que­re­mos todos los habi­tan­tes de bien, como un pri­mer paso para lle­gar a ser un país en serio. Corre­mos el riesgo de ver­nos defrau­da­dos, pero ¿cual sería otra alter­na­tiva?: seguir diciendo que somos un país en serio, mani­fes­ta­ción que nadie cree, ni siquiera quie­nes crea­ron el eslogan.

Estimo que no debe­mos man­te­ner­nos al már­gen. La opor­tu­ni­dad que se nos pre­senta de par­ti­ci­par, opi­nar y con­tro­lar a quie­nes como Macri y Gabriela Micheti se pro­po­nen como algo real­mente nuevo en el triste pre­sente nacio­nal, no debe ser desaprovechada.

Autor: Alejandro Olmedo Zumarán

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Un comentario en “Tal vez Mauricio Macri no nos caiga simpático.”  

  1. 1 alexia

    ESTOY TOTAL­MENTE DE ACUERDO CON VOS ALE­JAN­DRO EN QUE MACRI DES­PUES DE TANTO TRANS­FUGA QUE HA GOBER­NADO ESTE PAIS SIENTE PRE­CE­DENTE EN PARAR A LOS BRI­BO­NES DE LOS SIN­DI­CA­LIS­TAS Y PER­MITA QUE TRA­BAJE AQUEL QUE LO MERECE, O SEA EL QUE CUM­PLE.
    ESTOY A FAVOR DE LA IGUAL­DAD DE OPOR­TU­NI­DA­DES PARA TODOS PERO CON ESFUERZO Y NO CON REGA­LIAS.
    POR ESO APOYO AMPLIA­MENTE A MAU­RI­CIO QUE SE ANIMO Y NO TRANSO DE ENTRADA CON LA MAFIA.

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