Vergüenza

Julio De Vido Si no exis­tiese ya, desde hace un buen tiempo, una ofi­cina anti­co­rrup­ción, la per­for­mance adju­di­ca­ta­ria del gobierno de Nés­tor Kir­ch­ner en mate­ria de com­pras efec­tua­das por el Estado a pro­vee­do­res par­ti­cu­la­res sería una estu­penda excusa para crearla. Hacerlo, claro está, no evi­ta­ría que la corrup­ción así men­su­rada y expuesta siguiera tan cam­pante, prueba de lo cual es que lo sigue estando ahora mismo que el orga­nismo existe.

A veces, sin embargo, un por­cen­tual esta­dís­tico tiene la rotun­dez inape­la­ble y ago­rera de un dis­paro en la noche. Según datos sumi­nis­tra­dos por esa ofi­cina, sólo el 25 por ciento de dichas transac­cio­nes fue­ron lici­ta­das durante la admi­nis­tra­ción más cor

De esto no se sigue, sin tran­si­ción, que toda adju­di­ca­ción directa oculte un parejo pecu­lado. Lo que se sigue es que, si lo quiere ocul­tar, no hay mejor método que éste. El método K.

Fuente: La Nueva. com

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “Vergüenza”  

Deje un comentario