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A los presos por la Patria
Quisiera poder decirles que un porvenir venturoso les llegará. Pero mentiría pues no hay porvenir venturoso. Pero se que frente a la ínfima posibilidad de que éste existiera ustedes lo ofrendarían a la Patria.
Quisiera poder decirles que la mayoría de los que hoy vivimos en libertad los recordamos cotidianamente pero les mentiría. Pocos recordaron a los que empeñados en abrir el camino al Sepulcro de Cristo fueron cautivos del turco. Y hoy sólo unos pocos, los que aún mantenemos como lámpara votiva su ejemplo, los que quizás no somos tan leales como quisiéramos pero que no perdemos las esperanzas de serlo y aquellos que nos rodean – hermanos, hijos, amigos — los tenemos presentes. Pero poco a poco, si somos capaces de perseverar en el ideal de ustedes, seremos más.
Quisiera decirles, pero es muy fácil hacerlo cuando uno se mueve sin dificultades, que Dios Nuestro Señor los ha elegido para que mediante el martirio de la prisión den testimonio de El y que si bien necesita ángeles – como sus camaradas que cayeron en Manchalá en Viejobueno, en la Tablada… – también necesita , renovados, apóstoles de carne y hueso. Y eso son.
También hay cosas que no puedo decirles porque ustedes son algo que pocos pueden proclamar con orgullo. Son SOLDADOS a los que los infortunios, el dolor de la lucha, el alejamiento obligado de la familia y de los amigos y la libertad perdida solo hacen que su alma se retemple en la Fe y el amor a lo que ustedes dedicaron su vida
Y porque eso son, SOLDADOS y APOSTOLES y han hecho del Coraje y la Fe el eje de sus vidas, Dios Nuestro Señor los ha elegido también para que se haga carne en ustedes el más profundo y trascendente de los misterios: los Dolorosos. Porque desde hace años han compartido con El la soledad de Getsemaní, la flagelación del olvido, la burla y el escarnio de la coronación de espinas, el arrastre de la Cruz y la esperanza, luego de tanto dolor, de la Crucifixión.
Y a mis compatriotas, muchos o pocos, que lean estas pobres frases recuerden que: “Estuve preso y me fuisteis a visitar. Todo el bien que le habéis hecho a cada uno de estos necesitados, lo recibe como si me lo hubierais hecho a Mí mismo (Mt. 25, 40).
Buenos Aires, 29 de enero día de San Pedro Nolasco fundador de los Hermanos Mercedarios. Redentor de cautivos.
Autor: José Luis Milia
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3 Comentarios en “A los presos por la Patria”
Porfavor espere...


















Conmovedor y patriotico su articulo Sr Jose Luis Millia, lo felicito de todo corazon y me hago eco de sus ruegos. En Dios y en la Patria. Mario.
Señor Milia, desde Chile me adhiero a su clamor, porque nuestros soldados chilenos también estan siendo perseguidos y calumniados por las huestes satánicas del comunismo internacional, y peor aún, por los mismos compatriotas que un día pidieron a gritos la intervención militar para derrotar el gobierno marxista de Allende. Muchos están siendo procesados o están en la cárcel por crímenes y secuestros permanentes inexistentes.
Una oración por los soldados que se olvidaron de ellos mismos por el bien de la Patria, que nos liberaron de las cadenas del comunismo. Una oración por los soldados mártires, por los perseguidos, por los encarcelados y por los que están siendo procesados.
Señor Don Jose Luis, teneis razon, esos hombres son la gloria de esta querida nacion. Debemos orar por ellos. Pero sin duda advertireis el parecido de la situacion en la Argentina con la de España de 1936.
Como dijo mi padre Don Miguel: “No debo mas, encantos afuera y Dios ayude a la Razon y a la Verdad”.