Bolivia — Los ricos no lloran

Centa ReckEn Vene­zuela, cuyo modelo eco­nó­mico y social es seguido por el gobierno de Boli­via, hay ricos que se han visto favo­re­ci­dos por el Socia­lismo del Siglo XXI y han visto incre­men­tar su for­tuna y sus divi­den­dos nave­gando en las aguas tem­pes­tuo­sas de la Revo­lu­ción en demo­cra­cia que pro­pug­nan varios man­da­ta­rios de la región.

La receta es sim­ple, man­te­ner la boca callada y hacer uso de la estra­te­gia de con­ver­tirse en un agnós­tico de la polí­tica, tal como lo ha expre­sado Víc­tor Var­gas, un ban­quero que ha visto repro­du­cirse su for­tuna en la Vene­zuela de Hugo Chá­vez, mien­tras la esca­sez de ali­men­tos, la delin­cuen­cia y la vio­len­cia se han vuelto una epi­de­mia que ataca a los ciu­da­da­nos comu­nes, con­ver­ti­dos en el fur­gón de cola y punto de impacto de la Revo­lu­ción boli­va­riana.
Lo gra­cioso es que los ricos que ten­drían que haber llo­rado en esta revo­lu­ción, se les han secado las lágri­mas para siem­pre, por­que los jugo­sos nego­cios que hacen con el entorno y las con­di­cio­nes revo­lu­cio­na­rias les han per­mi­tido acre­cen­tar cuan­tio­sa­mente sus fortunas.

La socie­dad sin cla­ses de Hugo Chá­vez, no pasa de su retó­rica encen­dida, pues muchos ban­que­ros están lucrando con la ava­lan­cha de deuda emi­tida por el gobierno vene­zo­lano, al punto que Var­gas ha rea­li­zado la boda de su hija en Repú­blica Domi­ni­cana con 1000 invi­ta­dos, con una cena pre­pa­rada por el exclu­sivo res­tau­rante Le Cir­que de Nueva York, con la par­ti­ci­pa­ción musi­cal de Juan Luis Gue­rra y con la pre­sen­cia de polí­ti­cos del cha­vismo y la opo­si­ción que a la hora de la hora ter­mina transando.

El juego del dinero rinde más en medio de la cruenta bata­lla de la alta infla­ción y las dis­tor­sio­nes de des­re­gu­la­cio­nes eco­nó­mi­cas por las que optan los gobier­nos popu­lis­tas, que sólo pien­san en su per­ma­nen­cia en el poder. Por lo tanto los bene­fi­cia­rios son los que jue­gan a la ruleta de la for­tuna, sin otra apuesta que ganar y ganar cada vez más dinero, mien­tras el pue­blo, los pro­duc­to­res y los empre­sa­rios media­nos son diez­ma­dos, a la par que los juga­do­res del juego finan­ciero toman un pode­río inusi­tado y con­tras­tante con el pue­blo que sufre, que vive la cares­tía, el éxodo y que recibe el trato escla­vista del Socia­lismo del Siglo XXI.

La élite sobre­vive en estos regí­me­nes que pue­den vol­ver muy rico o lle­var a la ban­ca­rrota a los juga­do­res empe­der­ni­dos, pues el juego es una ruleta com­pli­cada que dis­tor­siona cada vez más las reglas económicas.

En Vene­zuela el juego está en pleno auge y en Boli­via ha comen­zado. Su receta es la alta infla­ción, la reva­lo­ri­za­ción de las mone­das loca­les que luego pier­den estre­pi­to­sa­mente su valor, mien­tras en el mer­cado negro los dóla­res flo­re­cen. Recor­de­mos que a fin de pre­ve­nir la fuga de capi­ta­les, Chá­vez pros­cri­bió las trans­fe­ren­cias inter­na­cio­na­les de dinero y prohi­bió a la prensa men­cio­nar el mer­cado negro. Así que ahora algu­nos lo lla­man “el mer­cado que no puede ser mencionado”.

La bre­cha increí­ble que deja las tasas de cam­bios ofi­cia­les y las del mer­cado negro, lleva a una gran acu­mu­la­ción de dinero a quie­nes mane­jan el capi­tal finan­ciero y a los que viven de acti­vi­da­des espe­cu­la­ti­vas. En Vene­zuela la tasa ofi­cial es de 2,15 bolí­va­res fuer­tes por dólar, y los reven­de­do­res los dan a los inver­sio­nis­tas a pre­cios que se acer­can a la tasa del mer­cado negro, que es de 5,50 bolí­va­res fuer­tes por dólar.

Por supuesto que los Cha­vez y Cha­vis­tas, cobran su fac­tura y ponen en riesgo per­ma­nente a los juga­do­res de las finan­zas, pues tie­nen en sus manos el poder cons­ti­tu­cio­na­li­zado de expro­piar y apro­piarse de indus­trias cuando así se les ocu­rra, por lo que el juego es siem­pre una ruleta rusa que en cual­quier momento puede traer el tiro de gra­cia, que entre otras cosas todos los días mata incle­mente al pueblo.

Var­gas, el millo­na­rio ha dicho. “Soy un socia­lista en el sen­tido real de la palabra.”

Ojo, que en Boli­via esta­mos coci­nando la misma receta.

Autor: Centa Reck

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Un comentario en “Bolivia — Los ricos no lloran”  

  1. 1 nelson troy

    Socia­lismo: Dícese del capi­ta­lismo de ami­gos del poder.

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