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Brasil — Bajo el imperio de las “minorías”
El último día 13 de febrero el gobierno del Sr. Lula, a través del sitio del Partido-Estado – PT -, ha emitido una nota de repudio a la agresión sufrida por el presidente de la “Asociación de la Parada del Orgullo GLBT de Sao Paulo” (APOGLBT), Alexandre Peixes, así como al asesinato de tres travestis en la ciudad de Recife. Según la Secretaria Especial de los Derechos Humanos de la Presidencia de la República, dichas actitudes hieren los principios básicos de la Declaración de los Derechos Humanos. Dice la nota:
“La homofobia, explícita en la violencia física o moral, limita el ejercicio de los derechos de todo ciudadano y no puede hallar espacio en nuestra sociedad. Un Estado Democrático de Derecho no puede ser connivente con practicas sociales e institucionales que criminalizan, estigmatizan y marginan personas por motivo de sexo, orientación sexual o identidad de genero”.
No soy apologista de la violencia – de cualquier tipo – y mucho menos de crímenes de muerte, pero los acepto como “justificables” solamente en caso de guerra o en legítima defensa. Sin embargo, lo que se ve en la nota del Partido-Estado es de una exacerbación sin medida, primero porque, como dice en el texto, los análisis de cuerpo del delito hechos en el “agredido” presidente de la APOGLBT “no apuntaron ningún traumatismo”, es decir que no hubo nada más que una pequeña molestia. Después, porque no hay cualquier prueba que los travestis fueron asesinados por sujetos homofóbicos sedientos de sangre.
Los dos primeros fueron muertos a tiros por tres hombres que estaban dentro de un coche en Boa Viagem, día 9 de febrero y el tercero muerto a cuchilladas en el barrio de Pina en el día siguiente. ¿Qué se sabe de los criminales? Nada hasta ahora. ¿Serían de hecho agresores homofóbicos? El escritor Júlio Severo publica en su blog excelentes análisis sobre la cuestión del movimiento homosexual en Brasil y el mundo, cuyos modos de abordaje y puntos de vista ni siempre estoy de acuerdo, pero no puedo dejar de refrendarlo como fuente de pesquisa seria y confiable.
En ese post “¿Donde están los apaleadores y asesinos homosexuales?”, por ejemplo, él apunta la parcialidad y camuflaje de los medios cuando los crímenes ocurridos en contra de homosexuales son practicados por otros homosexuales, hecho mucho común entre la “especie” pero jamás difundida para no estorbar la aprobación de la ley anti homofobia en curso.
¿Por qué estoy criticando esa nota de repudio? Porque el día 07 de febrero pp. se ha completado un año del salvaje asesinato del niño João Hélio Fernández de apenas 6 añitos, cuando el coche en lo que viajaba en compañía de su mamá y hermana fue asaltado. Por cerca de 7 km João Hélio fue arrastrado por el asfalto prendido a la cinta de seguridad del coche durante 15 minutos, recorriendo 14 calles, bajo los gritos desesperados de la gente que miraba la escena dantesca, quedando su cuerpito completamente lacerado. Ese fue uno de los crímenes más hediondos ocurridos y que ha provocado gran conmoción en todo país, y ¿qué han dicho las autoridades de la Secretaria Especial de los Derechos Humanos de la Presidencia de la República? ¡NADA! ¿Qué nota de pesar envió el presidente de la República a la familia? ¡NINGUNA! ¿Qué palabras de consuelo se ha escuchado de la boca de la primera dama – también madre -, doña Mariza Leticia a la madre de João Hélio? ¡NINGUNA! y después de un año del hecho ocurrido esa nota de pesar continúa todavía inaudita!
También jamás se ha oído o leyó cualquier nota de repudio de parte de esta Secretaria cuando un policía de la Brigada de Rió Grande del Sur fue decapitado en plaza pública por hordas de criminales del MST (Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra) que siguen impunes hasta hoy. Del mismo modo que NADA se ha dicho a las familias de los policías muertos durante la rebelión promocionada por los narcotraficantes del PCC (Primero Comando de la Capital) el 13 de mayo de 2006, pero los bandidos muertos en la confrontación fueron largamente llorados por una prensa venal y cómplice, sin contar con las notas de repudio de los “defensores” de los derechos humanos de bandidos.
Tampoco ha merecido tratamiento de pesar el asesinato del funcionario de seguridad de la finca Syngenta, Fábio Ferreira, muerto con un balazo en la cabeza por los marginales del MST en Santa Tereza do Oeste, Paraná, en octubre del año pasado. A la inversa, hubo hasta homenaje en la Cámara de los Diputados por la muerte del militante del MST Valmir Mota de Oliveira, alias “Keno” (no por coincidencia, en el mismo día en lo que aquella casa legislativa homenajeaba la “máquina de matar” Guevara) que se murió en el enfrentamiento al invadir la finca.
De esa barbarie, ha resultado acusado el dueño de la finca indiciado por la muerte del sin tierra y siete funcionarios detenidos, a pesar de trabajaren en una empresa de seguridad legal, con permiso para portar armas y que hacían la seguridad de una empresa privada que estaba siendo asaltada, bajo la alegación de “formación de cuadrilla”. Y, más una vez, ningún de los invasores fue acusado por la muerte del funcionario de seguridad Fábio. Hasta la prensa ha colaborado, citando el caso sin nombrar la víctima que era tratado apenas como “el funcionario de la seguridad”.
Nos estamos nos transformando en un país bajo el imperio de las “minorías”, esas nuevas castas que bajo los auspicios del propio gobierno imponen patrones de comportamientos a toda una sociedad estupidificada y silente: son los quilombolas, los “afro descendientes”, los gays, las lesbianas, los sin techo, sin tierra, sin moral o vergüenza en la cara, los narcotraficantes que establecen toque de queda o cuando el comercio tiene permiso de abrir sus puertas. Nos estamos transformando en un país sin ley, en una tierra de nadie donde más vale quien grita más alto.
Y el gobierno sin frenos y amoral del Sr. Luiz Inácio se compadece con el asesinato de tres travestis y una vejación pasado por un representante de la casta gay, pero duerme tranquilo con el asesinato de 50 mil brasileños al año pues, a final ¿qué son cincuenta mil brasileños muertos sino mera estadística?
Autor: Graça Salgueiro
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2 Comentarios en “Brasil — Bajo el imperio de las “minorías””
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Graça Salgueiro en su columna ha sido elocuente y contundente.Ha puesto en evidencia una de las maniobras políticas que el PT, para promocionar el homosexualismo, en este caso Lula y su gobierno, es hacer públicas declaraciones de “algunos” horrendos crimenes cometidos en Brasil contra estos enfermos. Pero en realidad la violencia en Brasil está dirigida a todos los brasileros y no a esta minoría enferma, ya que según la autora se han registrado más de 50.000 víctimas sanas en dicho país del crímen organizado. No esta mal horrorizarse por la muerte de homosexuales, lo que esa mal es no horrorizarse por las 50.000 victimas, que son seres humanos como los otros a que se refiere Lula.Para ellas no hay declaraciones de horror por parte del gobierno.
¿ Cuanto dinero y cuantos votos le aportan los homosexuales a los políticos en sus campañas electorales? No olvidemos que Clinton fue elegido y reelegido con el aporte de las poderosas organizaciones estadounidenses de homosexuales.
Los políticos, que no tienen moral, solo les importa en definitiva los votos y el dinero para la campaña.Por el poder venden su alma al diablo. ¿El crímen organizado? Si pagan bien y aportan a la campaña, mejor no hablar en contra de él.
Hola, Sr. Molina,
Sí, tu indagación respeto de “cuanto dinero” les aportan votos al gobierno es correcta. Te cuento que el ministro de Cultura — Gilberto Gil — es homosexual declarado y año pasado hizo donaciones millonarias a las “Marchas del Orgullo Gay” allegando que se trataba de un “movimineto de la más grande expresión cultural del país” lo que no pasa de una estupidice bochornosa.
Ahora esa “casta” está haciendo presión en el Congreso para aprobar la ley anti homofobia de la cual Lula es favorable, por eso la defensa de eses 3 asesinados. Y, como dijo en mi articulo, no defendo el crímen de muerte pero ¿quien son esas personas para merecer el repudio del presidente en cuanto se mueren al año 50 brasileños? ¿Qué hay de tan notable en sus biografias para merece todo el repudio del gobierno?
No hay nada que justifique eso en cuanto en los casos citados en mi nota siguen sin una unica palabrita de consuelo de ese comunista gobernante que tenemos.
En relación con el crímen organizado, no sé en otros países pero en Brasil los encarcelados votan y los narco votaron por Lula el 2006. ¿Necesita decir más?
Muchas gracias por tu comentario y un saludo
Graça
PD: La publicación de mi articulo en Brasil fue ilustrada con una foto del ministro de Cultura besando la boca de un cantautor en lo ultimo Carnaval. Eso fue en medio a la calle para cualquier ver…