México — El derecho a morir con dignidad

Alejandro-Vazquez-CardenasSobre todo a par­tir de la segunda mitad del siglo XX, pero con bro­tes perió­di­cos a nivel mun­dial, el tema de la euta­na­sia, o muerte asis­tida ha sido tema recu­rrente en infi­ni­dad de con­gre­sos, mesas redon­das, sim­po­sios, foros de debate polí­tico y sobre todo en den­sos y sesu­dos ensa­yos escri­tos por exper­tos, y otros no tan exper­tos de las áreas de la Medi­cina, Leyes, Socio­lo­gía, Reli­gión etc.

Lite­ral­mente euta­na­sia sig­ni­fica “buena muerte”, pero quizá sea eso el único deta­lle en que todos estén de acuerdo. El tema es con­flic­tivo como pocos, y por su ampli­tud y deta­lles se presta para que cada per­sona exponga, con mayor o menor sus­tento, su per­so­nal opi­nión. El pro­blema, como siem­pre, no es el sus­ten­tar opi­nio­nes anta­gó­ni­cas, sino que el opi­nante sepa de que está hablando. Y tra­tán­dose de un tema que invo­lu­cra diver­sos cam­pos es alta­mente desea­ble que los par­ti­ci­pan­tes en la dis­cu­sión ten­gan una sólida for­ma­ción en el área sobre la que opinan.

Todas las per­so­nas que opi­nan, en eso o en otra cosas, son muy res­pe­ta­bles, pero por ele­men­tal sen­tido común no todas las opi­nio­nes gozan de res­peto. Ejem­plo sen­ci­llo; si pedi­mos datos sobre la pri­mera ley de la ter­mo­di­ná­mica a un tabla­jero, su opi­nión no puede ser tomada con serie­dad, igual si a un aco­mo­da­dor de autos le pedi­mos su opi­nión sobre el uso de ven­ti­la­do­res volu­mé­tri­cos en el sín­drome de insu­fi­cien­cia res­pi­ra­to­ria pro­gre­siva, su opi­nión no será res­pe­ta­ble. Lo que es res­pe­ta­ble es la per­sona, no lo que dice.

Par­tiendo de la base de que vivi­mos en un estado laico, donde la igle­sia, cual­quiera que esta sea, cató­lica, pres­bi­te­riana, angli­cana, tes­ti­gos de Jehová etc. no tie­nen inje­ren­cia de los aspec­tos lega­les de la Repú­blica, salvo como voto indi­vi­dual de cada uno de sus miem­bros. Acep­tando tam­bién que existe una gran can­ti­dad de ciu­da­da­nos agnós­ti­cos y otros defi­ni­ti­va­mente ateos, a los cua­les poco o nada les interesa la opi­nión de cual­quier minis­tro del rito que sea y recor­dando tam­bién, para tran­qui­li­dad de la con­cien­cia de los acep­tan­tes del rito cató­lico, que el mismo Papa Pío XII auto­rizó la des­co­ne­xión de un ven­ti­la­dor auto­má­tico de un paciente ter­mi­nal con muerte cere­bral y sin auto­ma­tismo res­pi­ra­to­rio. Tomando en cuenta todo lo ante­rior, y arma­dos de un sólido bagaje aca­dé­mico y cul­tu­ral es como se debe ana­li­zar el espi­noso tema de la eutanasia.

Evi­den­te­mente una situa­ción como esta no se debe legis­lar “al vapor” ni obe­de­ciendo a situa­cio­nes mera­mente elec­to­re­ras. Deben inte­grarse diver­sos gru­pos de tra­bajo con Médi­cos, Abo­ga­dos y Psi­có­lo­gos. Pue­den agre­garse soció­lo­gos, his­to­ria­do­res y algún otro repre­sen­tante de las áreas de Huma­ni­da­des. Pero sin­ce­ra­mente no encuen­tro razo­nes para agre­gar dis­ci­pli­nas tales como Arqui­tec­tura o Astro­fí­sica. Y, a riego de desatar las furias de los fun­da­men­ta­lis­tas tam­poco veo la con­ve­nien­cia de meter en esta dis­cu­sión a un sacer­dote y menos del rito cató­lico, ¿por qué?, muy sen­ci­llo, ellos deben obe­de­cer y aca­tar una serie de dog­mas y reglas que no admi­ten dis­cu­sión, para ellos esos dog­mas son ver­da­des abso­lu­tas, ina­mo­vi­bles, no suje­tas a jui­cio alguno. Su posi­ción es pre­vi­si­ble e irre­duc­ti­ble y por lo tanto la posi­bi­li­dad de acuer­dos con ellos es sim­ple­mente inexistente.

Ahora bien. enten­da­mos que no se trata de legis­lar un sui­ci­dio asis­tido, y que de nin­guna manera se deja­ría la deci­sión a la pura volun­tad del paciente, pues es mas que sabido que en una depre­sión mayor, ori­gi­nada por lo que sea, el impulso sui­cida del paciente es grande. Tam­poco sería por la sim­ple volun­tad de un solo médico, así sea un espe­cia­lista alta­mente cali­fi­cado, mucho menos si se trata de un medico gene­ral de dis­cu­ti­ble capa­ci­dad aca­dé­mica y mor­te­cino curri­cu­lum. Una deci­sión de este cali­bre debe ser tomada por un comité ade­cuado y sóli­da­mente fundamentada.

Se trata de legis­lar para casos de paciente ter­mi­na­les, con daños irre­ver­si­bles, con dolo­res intra­ta­bles mediante el arse­nal tera­péu­tico habi­tual. Pacien­tes que, con plena con­cien­cia de su situa­ción, debi­da­mente infor­ma­dos de su pade­ci­miento y ente­ra­dos de sus nulas alter­na­ti­vas para un tra­ta­miento útil, deci­dan que la vida que les queda, habi­tual­mente sema­nas, ya no tiene ni va a tener una cali­dad acep­ta­ble para ellos. Pacien­tes que pre­fie­ren aban­do­nar este mundo con­ser­vando un mínimo de dig­ni­dad y no con bol­sas de colos­to­mia, son­das en varios lados, con pes­ti­len­tes y terri­bles ulce­ras de decú­bito con los hue­sos expues­tos, obser­vando la angus­tia de sus fami­lia­res que miran como su paciente se con­sume dia a dia. Valo­rar la fami­lia junto con un comité si tiene alguna uti­li­dad el sacri­fi­cio del paciente, la agre­sión emo­cio­nal a los fami­lia­res, el uso de com­ple­jos, cos­to­sos y para colmo muy esca­sos recur­sos para un paciente que fatal­mente morirá, inde­pen­dien­te­mente del mesia­nismo tera­péu­tico de nues­tro hiper­tro­fiado ego. Sobre todo en el caso de la medi­cina pri­vada, donde un paciente de estas carac­te­rís­ti­cas inva­ria­ble­mente man­dará a la ruina a casi cual­quier eco­no­mía familiar.

Un paciente con un cán­cer en etapa ter­mi­nal, con siem­bras en pul­mo­nes, hígado, hue­sos, con­su­mido, esque­lé­tico, sin con­trol de esfín­te­res, sufriendo cons­tan­te­mente por las dolo­ro­sas metás­ta­sis osteo­lí­ti­cas en columna y la inva­sión neu­ral por el tumor, y que para colmo está ple­na­mente cons­ciente de su situa­ción, debe, a mi jui­cio, poder esco­ger, por ele­men­tal huma­ni­dad, la posi­bi­li­dad de acor­tar y ter­mi­nar su ago­nía en el momento que el lo desee. Sos­te­ner lo con­tra­rio, exi­gir que se pro­lon­gue el sufri­miento por sema­nas, sin espe­ranza alguna, mues­tra una cruel­dad y un des­pre­cio abso­luto por la dig­ni­dad del paciente. Sola­mente una men­ta­li­dad tipo Tor­que­mada, que acep­taba las peo­res tor­tu­ras con tal de que se sal­vara el alma del des­di­chado es capaz de sos­te­ner esto.

Como el ejem­plo ante­rior puede haber otros, un SIDA en todo su esplen­dor, un cua­dri­ple­jico que no acepte su situa­ción y le val­gan gorro las pla­ti­cas de resig­na­ción que quie­ran darle y muchos otros casos.

El tema es apa­sio­nante y debe abor­darse con dete­ni­miento, serie­dad y sobre todo, cono­ci­miento de lo que se discute.

Autor: Alejandro Vázquez Cárdenas

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


9 Comentarios en “México — El derecho a morir con dignidad”  

  1. 1 RAFAEL

    Sim­ple­mente no estoy dea­cuerdo con lo que Ud. dice
    ni con sus ejem­plos exa­ge­ra­dos.- Las leyes deben hacerse para apli­carse a la gene­ra­li­dad de las per­so­nas y no para com­tem­plar casos excep­cio­na­les, la excep­ción no hace la regla –ver­dad indiscutida-.
    Empe­zar por el aborto, con­ti­nuando con la eute­na­sia y ter­mi­nar legi­ti­mando el sui­cio, será el espejo de una socie­dad des­hu­ma­ni­zada, meca­ni­zada, des­pro­vista de valo­res espi­ri­tua­les, mora­les y con­cen­trada en una fina­li­dad uti­li­ta­rista, que con­ten­drá el ger­men de su auto­des­truc­ción.- La con­cep­ción, la vida y su cul­mi­na­ción, la muerte, exce­den el ámbito del volun­ta­rismo y su reso­lu­ción no está al alcance de nues­tra manos, sino de un Ser que segu­ra­mente existe, llá­mese Dios, Jehová, Mahoma, Buda, Con– fucio, etc., a pesar de los ateos y los agnósticos.

  2. 2 Porfirio Mateo

    A mi cri­te­rio, yo con­si­dero que no se debe man­te­ner a los enfer­mos en fase ter­mi­nal, arti­cial­mente, conec­tado a una serie de apa­ra­tos, que lejos de ayu­dar al sanea­miento del enfermo, lo matiene muchas de las beses con inter­mi­na­bles e inso­por­ta­bles dolo­res, y por otra parte esta la fami­lia que ve como se va con­su­miento el enfermo y el gran derrame de dinero, que en todo momento deja a la fami­lia con una inmensa deuda.

    Por lo tanto debe de legis­larse para que el enfermo tome su libre ter­mi­na­cion en poner fin a su vida si asi lo desea, por lo que no habria con­se­cuen­cias juri­di­cas para el medico que lo ayu­dara a rea­li­zar su come­tido, y asi darle una salida buena y pronta a una desicion que por años a estado deba­tien­dose en foros, en con­gre­sos, y en otros tan­tos even­tos donde acu­den los expertos.

    Bueno por el momento esa es mi opi­nion, gracias.

  3. 3 teresa cid

    hola bue­nas tar­des soy alumna de la facul­tad de medi­cina tehua­can BUAP. estoy rea­li­zando una inves­ti­ga­cion para la mate­ria de met​.de inv. sobre este tema me gus­ta­ria que me pudie­ran apo­yar con mate­rial audio­vi­sual para este pro­yecto. Ya que pienso que es un tema de gran impor­tan­cia para la comu­ni­dad estu­dian­til de esta ins­ti­tu­cion por que muchos tie­nen una idea erro­nea de la euta­na­cia y mi tra­bajo trata de eso, infor­mar sobre el mismo.
    Espero su apoyo y de ante­mano gracias

  4. 4 Rosalva Cortez

    Hola, soy alumna de la uni­ver­si­dad de Que­re­taro, estoy rea­li­zando la maes­tría en cien­cias de enfer­me­ria, la tesis que estoy rea­li­zando en la mate­ria de meto­do­lo­gía de la inv. es sobre la lega­li­za­ción de la euta­na­sia en méxico, me gus­ta­ría si fuera posi­ble que me apo­yen con mate­rial audio­vi­sual.
    por su apoyo muchas gracias.

  5. 5 LIC. LUPITA SALDAÑA GARCIA.

    ESTOY RALI­ZABDO MI PRO­YECTO DE INVES­TI­GA­CION PARA MI TESIS EUTA­NA­CIA “MUERTE DIGAN, ME GUS­TA­RIA ME PRO­POR­CIO­NA­RAN BIBLIOGRAFIA

  6. 6 ROMAN

    HOLA SOY ESTU­DIANTE DE LA LICEN­CIA­TURA EN DERE­CHO DE LA UNI­VER­SI­DAD AUTO­NOMA DEL ESTDO DE MEXICO Y NECE­SITO INFORMAC´‘ON CON RES­PECTO AL CON­TRO­VER­TIDO TEMA DE LA EUTA­NA­SIA PUES CON­SI­DERO QUE SI DEBIERA DE SER UN DERE­CHO A UNA MUERTE DIGANA Y QUE NO SEA SANCINADO.

  7. 7 roman

    hola soy estu­diante de la uaem y qui­siera biblio­gra­fia para regu­lar la euta­na­sia. les dejo mi correo
    rfh_lawyer@hotmail.com
    espero su ayuda gra­cias bye

  8. 8 roman

    hola rosalva creo que tu me pue­des ayu­dar en medi­cina y yo en lo juri­dico por­fa­vor agre­game para con­ver­sar en el msn bye

  9. 9 Horacio

    Me llama la aten­cion que poda­mos deci­dir facil­mente prac­ti­car la euta­na­sia en los ani­ma­les sin mayor impe­di­mento moral y no sea­mos capa­ces de res­pe­tar las volun­tad y liber­tad del indi­vi­duo. Me llama la aten­cion de que per­so­nas lla­men moral a lo que prohibe o limita la deter­mi­na­cion de un ser humano. Vivir y dejar morir, por favor, es posi­ble que yo sea el ciego, el tema es apa­sio­nante por­que se trata de lo mas impor­tante: nues­tra vida.

Deje un comentario