México — A López Obrador sólo le sale bien lo que lo daña

Jose-Carreño-Carlón¿Quién gana con la reforma judi­cial? Un Eje­cu­tivo que hace suyo el pro­ceso refor­ma­dor
Como en el IFE, Cal­de­rón y PRI ter­mi­na­rán repar­tién­dose los comi­sio­na­dos de Cofe­tel
Si tú eres el que estás aden­tro del hoyo, deja de cavar, reza un viejo dicho anglo que alguien debe­ría dár­selo a cono­cer a López Obrador.

Si sólo te sale bien lo que te per­ju­dica, es mues­tra inequí­voca de que entraste en un ace­le­rado pro­ceso de auto­des­truc­ción, expresa un axioma sur­gido de la reali­dad con el que no pue­den conec­tar las fan­ta­sías que se ha fabri­cado AMLO para res­tau­rar su lide­razgo disminuido.

Le salió tan bien el discurso-amenaza de incen­diar al país si el Con­greso aprueba una reforma ener­gé­tica hasta ahora des­co­no­cida pero que el líder con­si­dera ya anti­pa­trió­tica, que desató ánimos incen­dia­rios en una parte de sus segui­do­res… sólo que con­tra otra parte de sus segui­do­res. Todo pare­cía, en efecto, que la inten­ción era que­mar vivos el domingo a los líde­res de su par­tido en el Con­greso, por la sos­pe­cha que el pro­pio AMLO ha lan­zado con­tra ellos de come­ter un extraño delito, el de actuar como par­la­men­ta­rios, es decir, escu­char, deba­tir y pro­po­ner, en este caso, fór­mu­las para tra­tar de sacar de su pos­tra­ción el sec­tor energético.

Pocos se han ocu­pado esta semana de su “nuevo” plan de gue­rra en defensa del petró­leo mexi­cano, una copia del plan de gue­rra en defensa del gas boli­viano que llevó a la pre­si­den­cia de ese país a Evo Mora­les, como lo ha apun­tado Pablo Hiriart. Sólo que aquí ese plan resultó gra­ve­mente opa­cado junto a los “nue­vos” gol­pes que AMLO se pro­puso ases­tarle al pre­si­dente Cal­de­rón y espe­cí­fi­ca­mente a su secre­ta­rio de Gobernación.

Y es que, tanto la agenda de los medios como la agenda pública, siguen cen­tra­dos hasta hoy en el más vis­toso (y con mayor valor noti­cioso) epi­so­dio del mitin domi­ni­cal frente a la torre de Pemex: el de las agre­sio­nes ver­ba­les y físi­cas de las hues­tes más fie­les al ex can­di­dato pre­si­den­cial con­tra los líde­res par­la­men­ta­rios de su pro­pio partido.

Salvo en el sitio El Sen­dero del Peje, toda­vía no hay quien defienda públi­ca­mente ese lance de los “obra­do­ris­tas”, ni siquiera entre los alia­dos más con­sis­ten­tes —polí­ti­cos o mediá­ti­cos— del cau­di­llo de la izquierda mexi­cana. Cuando mucho se ha pre­ten­dido remi­tir la res­pon­sa­bi­li­dad de los hechos a pro­vo­ca­do­res anó­ni­mos. Pero las víc­ti­mas les ponen nom­bre y seña­lan a René Beja­rano como el tri­pu­lante de aque­llos gru­pos vio­len­tos. Sí. Un Beja­rano ple­na­mente reci­clado tras los videos de los dóla­res, los por­ta­fo­lios y las ligas, reivin­di­cado sin reser­vas y rein­cor­po­rado acti­va­mente a las filas de su jefe, ahora en la encar­ni­zada lucha por man­te­ner el con­trol de su partido.

Por goteo, pero las refor­mas van
A pesar del intento de sus alle­ga­dos por dar por cerrada la polé­mica bajo el argu­mento de la nece­sa­ria uni­dad para la lucha con­tra la reforma ener­gé­tica, el tema de la vio­len­cia en la torre de Pemex con­ti­núa en la agenda del debate. Y AMLO sigue cavando… a pesar de la pro­fun­di­dad del hoyo que lo aloja y que ya era impre­sio­nante des­pués del tam­bién dañino golpe mediá­tico, que tam­bién le salió de lujo (sí, tuvo cober­tura uni­ver­sal) con­tra la pre­si­denta de la Cámara de Dipu­tados, Ruth Zava­leta, igual­mente de su pro­pio partido.

Y, a su manera, toda­vía podrían salirle bien a AMLO todas las arbi­tra­rie­da­des de él y de su brazo dere­cho, Beja­rano, para for­zar el con­trol de su par­tido e impo­nerle otra vez un diri­gente for­mal. Pero en estas cir­cuns­tan­cias cual­quiera que sea el resul­tado lo daña­ría. Por­que si pierde Ale­jan­dro Enci­nas a pesar de todos los esfuerzo de AMLO-Bejarano por ele­girlo, la derrota será de AMLO. Y si gana, el cau­di­llo se que­da­ría con un par­tido incon­di­cio­nal, pero mar­gi­nado, en lugar de man­te­nerse como un per­so­naje sobre­sa­liente, entre otros, pero den­tro de un par­tido inserto en el cen­tro del debate público.

En ese lugar cen­tral del debate se colocó desde el mar­tes el des­trabe de la reforma cons­ti­tu­cio­nal en la Cámara de Dipu­tados, que seguirá hoy en la de Sena­do­res para des­pués ser com­ple­tada en los con­gre­sos esta­ta­les. Una reforma rele­vante, sin duda, por­que está des­ti­nada a esta­ble­cer un nuevo sis­tema de jus­ti­cia penal, basado en el reco­no­ci­miento de garan­tías bási­cas en el pro­ceso judi­cial, que incluye los jui­cios ora­les, así como mejo­res ins­tru­men­tos para el com­bate a la delin­cuen­cia organizada.

Hay muchos gana­do­res en este logro. Y de eso se trata. Desde el gobierno y en par­ti­cu­lar el pro­cu­ra­dor Eduardo Medina Mora que pro­mo­vió la reforma, junto al PAN y el PRI que le die­ron curso, hasta el PRD que se pudo atri­buir la (dis­cu­ti­ble) supre­sión de un (polé­mico) párrafo del dic­ta­men que per­mi­tía el ingreso de la poli­cía sin orden judi­cial a un domi­ci­lio ante la ame­naza a la vida de per­so­nas, y, en caso de fla­gran­cia, cuando se estu­viera per­si­guiendo al inculpado.

Pero quien se alzó con el triunfo mayor, al colo­car en la agenda un men­saje gana­dor, fue el pre­si­dente Felipe Cal­de­rón. Por una parte, hizo suya la recu­pe­ra­ción del ímpetu refor­ma­dor para­li­zado en los dos sexe­nios ante­rio­res. Y por otra parte no sólo pudo ofre­cer para el futuro la garan­tía de pro­ce­sos judi­cia­les más ágiles y trans­pa­ren­tes, ante los empre­sa­rios reuni­dos en la Con­ven­ción Nacio­nal de la Cámara Ame­ri­cana de Comer­cio, sino que esla­bonó esta reforma con las apro­ba­das en menos de 15 meses de su gobierno en mate­rias hacen­da­ria, elec­to­ral y de pen­sio­nes, por insu­fi­cien­tes que pue­dan ser unas y con­tro­ver­ti­bles que sigan resul­tando otras.

¿Autó­no­mos, los emplea­dos de SCT?
Esta recu­pe­ra­ción en curso de la ini­cia­tiva polí­tica del Pre­si­dente y este pro­yecto de repo­si­cio­na­miento de la ima­gen pre­si­den­cial pasa tam­bién por un esfuerzo de recon­cen­tra­ción del poder del Eje­cu­tivo, difu­mi­nado en el sexe­nio ante­rior. De allí el res­cate del con­trol de su par­tido, en disputa con quie­nes lo con­tro­la­ban con Fox. Y de allí tam­bién las silen­cio­sas pero no tan dis­cre­tas accio­nes ten­dien­tes a reto­mar el con­trol de pode­res y órga­nos autó­no­mos como la Suprema Corte, el Con­sejo de la Judi­ca­tura, el IFE, el Trife y, entre otros más, la Comi­sión Fede­ral de Tele­co­mu­ni­ca­cio­nes (Cofe­tel), esta vez en com­pe­ten­cia y fácil com­po­nenda con los líde­res par­ti­dis­tas domi­nan­tes en el Con­greso, par­ti­cu­lar­mente los del PRI.

Con éstos se repar­tió el con­trol del IFE el mes pasado y con ellos se dis­pone a con­tro­lar la Cofe­tel. Por lo pronto, el titu­lar de Comu­ni­ca­cio­nes y Trans­por­tes litiga direc­ta­mente en la Corte para sen­tar a uno de sus sub­se­cre­ta­rios y a uno de sus direc­to­res entre los comi­sio­na­dos del órgano regu­la­dor de las tele­co­mu­ni­ca­cio­nes y cele­bra en sus espa­cios mediá­ti­cos que los minis­tros no hayan acep­tado el mar­tes una de las 15 cau­sas de sobre­sei­miento de sus ampa­ros. Ya las resol­verá la Corte, pero lo que no encaja es la pre­ten­sión de que sen­tar a los emplea­dos de una depen­den­cia del Eje­cu­tivo en una comi­sión autó­noma refor­zará su auto­no­mía, como lo pos­tu­lan los par­ti­da­rios de esta res­tau­ra­ción a ultranza del poder dis­cre­cio­nal del Eje­cu­tivo en este y en otros campos.

Autor: José Carreño Carlón

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “México — A López Obrador sólo le sale bien lo que lo daña”  

Deje un comentario