- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
El Progresismo Kirchner-Kirchner
Cuando se sale del contexto, se corre el riesgo de equivocar conceptos. Esta precaución es válida cuando nos basamos en la historia para juzgar el presente, o entrever devenires de la comunidad humana. Es así que si hurgamos en las raíces de los problemas actuales de nuestra Argentina, es razonable que requiramos del pasado cuáles fueron en cada circunstancia pasada las opciones más convenientes y los factores que más aportaron al progreso del hombre.
Si hablamos de progreso, no sólo nos referimos a una circunstancia histórica del desarrollo de nuestra civilización, que cobró enorme impulso en los últimos siglos, sino a la aparición del término “progresista”, que no implica necesariamente abarcar a todos los impulsores del adelanto científico, filosófico, tecnológico e intelectual del que hacemos gala en nuestro tiempo.
No siempre fue difícil, como resulta ahora, definir sin preconceptos a un progresista. A principios del siglo XVIII el filósofo escocés Frances Hutcheson formuló la primera teoría del progreso, sosteniendo que la historia, como vehículo para la unión de todas las comunidades, forma un conjunto de vínculos dirigidos al avance hacia formas más complejas desde la familia, la tribu y el clan hasta la comunidad y el imperio. Hutcheson creyó en una sociabilidad innata del hombre; en un deseo natural de estar con los demás y establecer vínculos naturales de beneficencia y humanidad. Idea que contagió a pensadores como David Hume y Adam Smith, aunque estos últimos no parecieron tan convencidos de esa ternura ideológica de un destino radiante para la humanidad.
Descubrimos así una raíz naif del progresismo inicial, si tenemos en cuenta la sucesión de hechos de barbarie e intolerancia que nos ha conmovido hasta nuestros días, y las recetas que el hombre se ha inventado para arribar a aquellos fines humanitarios que se proclaman tan livianamente hasta el presente.
Desde nuestra historia doméstica, cuesta definir a los progresistas del choque entre Saavedristas y Morenistas; si el ilustrado Moreno o el popular Saavedra o algún tercer actor fueron quienes encarnaron el rol progresista en los tiempos fundacionales. Así ocurre con federales y unitarios, con los propulsores de la guerra del Paraguay o del exterminio indígena y, avanzando hasta el siglo XX, preguntarse si era ser progresista sumarse a la asonada contra Hipólito Irigoyen o unirse al movimiento compuesto por oficiales pro fascistas con su visión retrógrada de lo universitario de los años 40, y el integrismo católico imperante. Cabe preguntarse por qué muchos de los golpes militares que interrumpieron nuestra evolución republicana contaron con el apoyo o por lo menos la indiferencia de los sectores “progresistas” argentinos.
Actualmente, es difícil saber dónde se ubica un progre ante el dilema de un gobierno que ha plantado tozudamente la agenda de los derechos – humanos (los derechos son siempre de los hombres) pero que no demuestra voluntad de producir un cambio en la distribución de la riqueza, sostener la vigencia completa de la Constitución y la Justicia y dejar de ejercer una sistemática presión sobre la moral de los militares. Dicen haber compartido un rol de víctimas en el pasado y cobijan el odio y la venganza de algunos sectores muy bien definidos que además viven del presupuesto nacional sin requisitos de idoneidad. Ahora también “son gobierno” los “muchachos” que se fueron de la Plaza el 1° de mayo de 1974, repelidos por un Perón despechado por su propia criatura inmanejable, cooptada por el imaginario de la dictadura comunista y decididos a utilizar cualquier método para sus fines, estropeando la doctrina y la “conducción” del Maestro de los 40.
Esta hipocresía fenomenal enmarcada en una actitud de tolerancia indiferente de la sociedad argentina. que intenta salvar sus bienes y su futuro con un criterio economicista, fatalista y republicanamente irresponsable, nos lleva en definitiva a la pregunta:¿Qué es un progresista? ¿Es lo mismo que un hombre de izquierda?
Mientras en la Argentina de los convulsionadas décadas del 60 y 70 presentarse como progre era definirse como portador de vaguedad ideológica y desviaciones burguesas, en la Argentina actual muchos prefieren definirse como “progresista” antes que exponerse diciendo “soy de izquierda”, para no reconocer el anacronismo de su aparente expresión extrema que es el comunismo, que ha fracasado estrepitosamente en su teoría y en su práctica, destruyendo culturas, avasallando creencias religiosas, vidas y haciendas de hombres y mujeres de todo el mundo que buscaron un remedio a sus miserables condiciones para caer en el horror de la anomia y la “igualdad” de rasero más miserable aún, forzada y sin reclamo. Karl Marx fue un burgués de vida atormentada, disipado moralmente e incapaz de lograr su propia manutención, al que amigos providenciales le facilitaron la formulación de su teoría impracticable y derrotada para desencanto de tantos idealistas de gabinete que impulsaron a tantos idealistas de armas tomar para terminar todos sumidos en la inevitable condición de súbditos de iluminados providenciales, criminales y tiranos depredadores de sus propios pueblos.
Se creía entonces que ser “progresista” no asociaba a la evolución sino que era pertenecer atado a una visión antigua del cambio social. Lo “progre” de veras era ser de izquierda. De la izquierda siniestra.
Se trata ahora de esfumar el anacronismo eligiendo el rótulo de “progresista” en lugar de “izquierda” cuando, en realidad, la noción de progreso es más vieja que la de izquierda, y de camino diferente para arribar al bienestar del hombre sin tener que sojuzgarlo y borrar de su cerebro por la fuerza bruta toda relación con su propio ser y la existencia insoslayable de los “otros” como justificación de sí mismo, que es una definición ética.
No es del caso aliviar a los izquierdistas de su carga de falencias explicando al progresismo, sino, por el contrario, desenmascarar a los que se ocultan en la dialéctica y a los que hacen un aprovechamiento innoble de la ignorancia de los ciudadanos de esta democracia frágil de los argentinos, usufructuando de su propio “progreso” material a costo del estado, el verdadero “progresismo” que practican mientras declaman la defensa de valores humanos que no aplican.
En abril próximo, se realizará en Londres una reunión del Foro de Líderes Progresistas al que su presidente, el Primer Ministro de Gran Bretaña y Jefe del Partido Laborista inglés Gordon Brown invitó a la Presidenta argentina a concurrir, como también lo harán el presidente de Brasil Inacio Lula Da Silva, y la presidente de Chile Michelle Bachelet, entre otros líderes mundiales.
Nadie en el mundo civilizado ignora la endeblez diplomática argentina y la inconsistencia ideológica de sus gobernantes, pero en los países que progresan, la convivencia democrática y la Razón de Estado – el bienestar general – marcan los rumbos a seguir por sus dirigentes para obtener ventajas comparativas concretas en beneficio de sus comunidades y de los ciudadanos que ellos representan como mandatarios..
Y aunque todo el discurso ecológico, humanitario y fraternal actual se estrella una y otra vez con las realidades que demuestra la barbarie extendida por todo el mundo, y perdura la hipocresía intolerable de los mandamás de los países que soportan tiranos, criminales y autoritarios vitalicios para confirmar la tendencia, los más aptos prosperan más allá del travestismo ideológico y el debate anacrónico de algunos, aprovechando las miserias comparativamente pequeñas de los que construyen mezquinos feudos para sí mismos en un mundo global advertido y competitivo. Mejor aún, sacan provecho de tanta debilidad y estolidez.
Mientras el Ministro de Planificación Federal del gobierno de la familia Kirchner no planifica más que los negocios de su Jefe K y el trueque interamericano de materias primas, y la señora Presidenta anuncia desde el atril eventos de Harry Potter, los dirigentes del mundo en serio tienden sus alfombras y halagan estos egos de poco vuelo para exportarles sus productos elaborados, ingresar en los mercados vírgenes y acrecentar sus ingresos por la venta de tecnología desarrollada fundamentalmente en la fabricación de armamento. Los países de Sudamérica compran armas de última generación en una escalada demasiado cara para la Argentina. Una carrera de los países sudacas, una competencia de carecientes que, aunque no puede considerarse taxativamente como surgida de hipótesis de conflictos regionales graves o inminentes, puede verse como una forma de disuasión agresiva, un respaldo de ambiciones globales de países como Brasil (ser parte del Consejo de Seguridad de la ONU), o de prevenciones sobre consabidas disputas territoriales de Chile con respecto a Bolivia y Perú, o de los delirios bolivarianos del presidente de Venezuela, entre otros ejemplos.
En el universo de las ideas, es necesaria la convivencia tolerando el disenso civilizado y los cuestionamientos que obliguen a repensar para sostener, o modificar para confirmar, dentro de los límites de la ley y en el territorio ineludible del bien común. Lo que resulta indigerible en el ejercicio de la condición ciudadana democrática integrada al contrato social es la hipocresía, el doble discurso y los disfraces de campaña de los que gobiernan, para burla del “pueblo” de sus desvelos y evidencia de las carencias cívicas que se lo permiten.
Los cartoneros de la política de esta argentina desconcertada se visten con los residuos de ideologías que no conocen ni les interesa aplicar, traicionan a sus votantes, presumen de sus fantásticos discursos retóricos al Parlamento y a la Nación y se arrastran tras los intereses que mejor les acomoda a su propio y personal interés, que nunca es el interés de todos.
“Todos estamos determinados por el hecho de que hemos nacido humanos y, en consecuencia, por la tarea interminable de tener que elegir constantemente, tenemos que elegir los medios junto con los fines. No debemos confiar en que nadie nos salve, sino conocer bien el hecho de que las elecciones erróneas nos hacen incapaces de salvarnos”.*
*Erich Fromm — “El corazòn del Hombre”
Autor: Mario Baquela
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
6 Comentarios en “El Progresismo Kirchner-Kirchner”
Porfavor espere...


















Comparto plenamente los conceptos vertidos por el autor. Es didáctico y cierto lo expresado. Es excelente todo su contenido.
Atención, Latinoamérica: el “mono” bolivariano está agitando la navaja !!!
*(“Darwin tenía razón” — LHP 30/01/2008)
Sr. Mario Baquela: aunque en líneas generales concuerdo, no estoy de acuerdo con una parte de su escrito. Me refiero al concepto que Ud. esboza, contagiado quizás por la historia revisionista de los “historiadores proges” la que linealmente y en forma simplista afirma que en algún momento se buscó desde el Estado Nacional el exterminio del indio. ¿ Usted se refiere a la Conquista del Desierto con tanta liviandad ?.
¡¡¡ Hombre !!!. Basta leer un poquito las crónicas de todos los diarios de esa prolongada época para ver qué opinión había en nuestra sociedad TODA (urbana y rural) acerca de nuestros “compatriotas” los indios. Si le queda alguna duda vinculada con el éxito del exterminio tan mentado, le sugiero que se mueva hacia cualquier conglomerado de nuestro conurbano o a alguna de nuestras provincias y registre el fenotipo de la mayoría de nuestra población. ¿ Qué son ?. ¿ Europeos ?. ¡¡No señor!!. ¿De dónde cree Ud. entonces que salió esa gente ?. Si alguna virtud tuvo esa campaña fue la de eliminar los peligros que significaba el indio para el progreso de nuestra Nación, además de fijar fronteras que si no, las hubiesen fijado otros mucho más vivos y más rápidos que nosotros. Y la más importante, NO HUBO EXTERMINIO: HUBO SÍ ABSORCIÓN POR AMALGAMA, DE UNA CULTURA POR OTRA. Este fenómeno ha ocurrido, ocurre y posiblemente seguirá ocurriendo en la larga historia del ser humano. A partir de reconocer ésto, es posible iniciar una conversación seria y sin chicanas noveladas y fuera del contexto histórico, como las que tira permanentemente nuestro “revisionismo progre”, que casualmente está representado por gente que porta apellidos gringos y no precisamente criollos o indígenas.
Protesto!! No hay progresistas mas progresistas que los Kirchner. Desde que entraron en el gobierno (primero Rio Gallegos, luego Santa Curz y ahora la Argentina) no han dejado de “progresar”. Han multiplicado su patrimonio en cientos de veces.
Eso es “progresismo” del Siglo XXI.
Sin duda muchos de esos “lideres progresistas” del mundo tambien hicieron progresar sus cuentas bancarias, pero hacen muy bien en invitar a la Kristina que sin duda supera todo lo imaginado. La deben nombrar presidenta de la Convencion.
Querido amigo Mario, te felicito, es un muy buen trabajo el que has realizado. Pese a ello debo ma–
nifestarte que adhiero prácticamente en todo en lo
que opina Aníbal Frías y me permito agregar si aca–
so no fueron auténticamente los gobiernos de la de–
nostada oligarquía que GOBERNARON desde 1880 hasta
1916 y retomaron las riendas desde 1932 hasta el fa
tídico 04–06-43 (fecha cierta en que se inició la decadencia argentina). No olvidemos que el denosta–
do gobierno de Justo, con un gabinete de lujo, el
último, sacó a la Argentina, entre las primeras na–
ciones en salir de la feroz crisis desatada en oc–
tubre de 1929 en todo el mundo, dejando el Dr Casti
llo a nuestro país en 1942 entre los OCHO MAS IMPORTANTES DEL MUNDO, lugar que perdimos y que hoy, desgraciadamente ni podemo soñar en recuperar. Pregunto: ACASO ESOS GOBIERNOS NO PUEDEN LLAMARSE JUSTICIERAMENTE: PROGRESISTAS.
Reitero mi felicitación y te envío un cordial abrazo
Baires, 04–03-08
Maestras y alumnos piqueteros , cortan calles , toman escuelas , viva el progresismo berreta .
Es increíble el papelón que sufrimos a diario , por culpa de estos individuos nostálgicos bizarros y berretas , afuera creerán que estamos filmando una película cómica al mejor estilo Fellini . ( y ruego que así sea)
Este progresismo metiche mentiroso y destructivo que nos regalo el gobierno viene contaminando y destruyendo sistemáticamente todo el tejido social en Argentina .
Es demasiado triste la realidad y muy difícil de entenderla , como se entiende que 40 o 50 adolescentes con una o dos maestras ” amigas de sus alumnos” puedan cortar calles avenidas y tomar escuelas , agrupaciones de alumnos pro Chávez o pro cuba ( esto ultimo si que es cómico) y lo es , porque estos muchachitos de izquierda con dos celulares de 1000 pesos en cada bolsillo y la mama con la cuatro por cuatro esperándolo en casita , si fueran a vivir un solo día al país de sus grandes ídolos , llámese Chávez o Fidel me pregunto cuanto durarían cortando una calle o tomando una escuela ..? aquí se auto denominan ” lobos sueltos” allá en el país de Venezuela o Cuba se llamarían “Lobo Ludos ” y sus cabecitas en cinco minutos estarían depositadas en cárceles por un tiempo demasiado largo .
Es vergonzoso solo mirarlos , vergüenza ajena escucharlos , y maestras que deberían llamarse a silencio por el papelón que representan para su país y la falta de respeto ante sus pares y la profesion que eligieron .
La Argentina se rompió , hoy cualquier cosa se puede , matar inclusive y salir libre en horas , drogarse , orinar en las calles y en una noche romper todo , una sociedad dominada por grupetes descontrolados que manejan a gusto la libertad de aquel que todavía trabaja , eso si cuando el monopolio legal de Ave Cesar Kircner se queda sin dinero al único que lo mata a impuestazos es al pobre tipo que hoy llegara otra vez tarde a su trabajo , por culpa de estos ideólogos de la borra del café .
En fin , otro día de vergüenza y bronca , años llevara volver a acostumbrarse que hay reglas sociales y de convivencia que debemos cumplir
Años …
Hoy la Argentina esta rota , así rueda la rueda chueca en mi país .…
Jaker2