- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
La otra Ingrid
La conmovedora imágen de una Ingrid Betancourt prisionera de las FARC dio la vuelta al mundo, convirtiéndose en símbolo del drama que sufren cientos de personas en manos terroristas, provocando un reclamo universal por su inmediata libertad, pero el caso de Ingrid no es el único, existe un caso similar que sin embargo no ha merecido la preocupación de Hugo Chávez, Nicolás Sarkozy y mucho menos de Cristina Kirchner, pese a que afecta a ciudadanos argentinos.
La Doctora Hilda Molina se encuentra secuestrada por el gobierno cubano, tanto ella como su anciana madre se encuentran impedidas de salir de la Isla por razones tan poco entendibles como que “su cerebro pertenece a Cuba”, dos personas de avanzada edad confinadas en condiciones infrahumanas a un cubículo miserable, faltas de mínimas atenciones médicas que constituyen lisa y llanamente un abandono de persona.
La intención de la Doctora Molina de viajar a Buenos Aires para conocer a sus nietos y donde tanto ella como su madre podrían recibir la atención médica que tanto necesitan es sistemáticamente impedida por el régimen cubano, sin que esto haya despertado el mas mínimo interés de la Señora Kirchner quien se dice defensora de los derechos humanos hasta la muerte, pese a que se están violando los derechos humanos de niños argentinos que no pueden reunirse con su abuela y bisabuela.
En el día de ayer se pudo escuchar a Estela de Carlotto, Presidente de las Abuelas de Plaza de Mayo, excusarse cínicamente de intervenir en el caso pese a sus fluidas relaciones con la tiranía marxista, debido a que “por lo que ella conocía es una situación especial y en esos casos en Cuba son muy estrictos”, confirmando una vez mas que en Argentina existen unos extraños derechos humanos que solo tutelan a quienes comparten una pervertida ideología castrocomunista.
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo




















Acaso esperábamos otra actitud de parte de esta señora (con perdón de las señoras de verdad) abuela de asesinos psicótas?
En el mundo hay muchas Ingrids. Se habla poco del caso del Dr. Oscar
Elias Biscet, preso y torturado en Cuba por años, por el Terrorismo de Estado Castrista. El delito del Dr. Biscet : ser defensor de los Derechos
Humanos. Pocos Organismos Internacionales han reclamado su libertad.