Veinte velitas

Mario-BaquelaEL COLUM­NISTA INVI­TADO DE HOY: MARIO BAQUELA

El Secre­ta­rio Gene­ral del gre­mio de los camio­ne­ros de la Argen­tina acaba de fes­te­jar públi­ca­mente sus pri­me­ros veinte años al frente de su sin­di­cato, vicio recu­rrente ins­ta­lado en las orga­ni­za­cio­nes elec­ti­vas de la Argen­tina, reuniendo 40.000 sim­pa­ti­zan­tes afi­lia­dos cuya pre­vista movi­li­za­ción causó los con­sa­bi­dos tras­tor­nos a la acti­vi­dad dia­ria ciu­da­dana y contó, ade­más, con la ani­ma­ción de la Pre­si­denta de la Nación, soli­da­ria con Hugo Moyano y su capa­ci­dad de con­vo­ca­to­ria y adhe­sión, difun­diendo antes de su inquie­tante viaje a la gue­rrera Vene­zuela de Chá­vez y bajo espa­cia­dos cha­pa­rro­nes, un dis­curso que sonó, para los que con­ser­va­mos viven­cias de épocas pasa­das, curio­sa­mente pare­cido en su decir y ges­tua­li­dad a la verba des­ga­rrada y fun­da­men­ta­lista de la falle­cida aban­de­rada de los humil­des, ícono insus­ti­tui­ble del ima­gi­na­rio pero­nista y mito super­vi­viente del popu­lismo jus­ti­cia­lista, la Sra. María Eva Duarte de Perón, Evita.

La capa­ci­dad his­trió­nica de la Sra. Cris­tina de Kir­ch­ner (que no se ha per­mi­tido aún aban­do­nar resa­bios de la ora­to­ria par­la­men­ta­ria, como se notó en su dis­curso del lunes 3 de marzo ante Sena­do­res y Dipu­tados reuni­dos en el Con­greso Nacio­nal al decla­rar “ini­ciada la sesión” en lugar de decla­rar abierto el período ordi­na­rio de sesio­nes del Par­la­mento Argen­tino, que es la fór­mula tra­di­cio­nal con­sa­bida) se ha com­ple­men­tado, más allá del toque­teo de micró­fo­nos, la ges­tua­li­dad docente y su gala de memo­ria de atril para anun­cios de fan­ta­sía, con la nove­dosa manera en que ha impos­tado aque­lla ronca y apa­sio­nada impronta de la voz de Eva Perón de los años fina­les de su intensa vida. Por supuesto, con la severa adver­ten­cia de rigor y estilo para los empre­sa­rios que inten­ten pro­pa­sarse con los com­pa­ñe­ros tra­ba­ja­do­res.

Un regalo tam­bién para los asis­ten­tes, nos­tál­gi­cos de épocas no vivi­das y para pro­vo­car el lagrimeo emo­cio­nado de Don Hugo, en su cum­plea­ños más significativo.

Esta vez, les toca pro­ta­go­nismo a los camio­ne­ros, como antes le tocó a los meta­lúr­gi­cos de Don Lorenzo y del com­pa­ñero Rucci, ensom­bre­ci­das las figu­ras de los líde­res de otros gre­mios que supie­ron crear y ser parte de la Patria Sin­di­cal. Una patria par­ti­cu­lar creada para su exclu­sivo bene­fi­cio cor­po­ra­tivo y escu­dada en el dis­curso popu­lista de la “clase tra­ba­ja­dora” por cor­po­ra­cio­nes que, aún con su idea­rio sec­ta­rio, y de dis­curso “para el pue­blo” que no reco­no­cen en los hechos, son parte de toda la comu­ni­dad, más allá de su plus de con­ni­ven­cia con el poder.

El tema de la incon­ducta sin­di­cal no puede ago­tarse espa­cio de esta columna. Sólo parece que este acto público de algu­nos ciu­da­da­nos está refle­jando, más allá de la per­sis­ten­cia cerril en la ado­ra­ción uti­li­ta­ria de líde­res con dis­ca­pa­ci­dad inte­lec­tual suplida por enorme astu­cia y apro­ve­cha­miento de intere­ses mez­qui­nos del con­texto, que las con­di­cio­nes de enca­ra­ma­miento sin lími­tes de estos diri­gen­tes (el obje­tivo de Moyano es el Poder Eje­cu­tivo de la Argen­tina) están moto­ri­za­das por la capa­ci­dad afi­lia­to­ria de cada gre­mio y ei corres­pon­diente apre­cio con­se­cuente del ex Pre­si­dente Kir­ch­ner para uti­li­zar las renuen­tes rece­tas popu­lis­tas que lo ayu­den a con­ser­var y engran­de­cer su poder, tal como está plan­teada la Matriz K del gobierno K.

En un repor­taje con­ce­dido al pro­gre­sista dia­rio Crí­tica, Moyano afirma con­tra toda racio­na­li­dad que los actos de vio­len­cia sin­di­ca­les que se regis­tran con fre­cuen­cia son, en reali­dad y por lo con­tra­rio, actos que refle­jan la vio­len­cia de emplea­do­res, empre­sa­rios, explo­ta­do­res y todo tipo de empren­de­do­res con­tra la masa, de la cual extrae­rán la san­gre obrera que nece­si­tan para saciar su sed cla­sista. Un dis­curso anacró­nico, dis­pa­ra­tado y recu­rrente que movi­liza a cier­tos indi­vi­duos y fomenta la divi­sión social, el sub­de­sa­rro­llo social y eco­nó­mico, el des­con­cierto ciu­da­dano y el des­gano en las ini­cia­ti­vas e inver­sio­nes que podrían ayu­dar a cons­truir un pre­sente más o menos digno para poder pen­sar en algún futuro mejor para nues­tro país.

Los sin­di­ca­tos cre­cen alter­na­ti­va­mente en la Argen­tina en la medida en que las acti­vi­da­des a las que se dedi­can tam­bién acom­pa­ñan los extra­ños vai­ve­nes de las acti­vi­da­des del país. No son pota­go­nis­tas ahora, por supuesto, los ferro­via­rios, emplea­dos de comer­cio, nave­gan­tes, entre tan­tos otros, por­que los camio­nes pro­ta­go­ni­zan el trans­porte en nues­tra eco­no­mía, dada la cono­cida y ociosa men­ción del cam­bio estruc­tu­ral de nues­tra orga­ni­za­ción logís­tica en fun­ción del modelo expor­ta­dor pri­ma­rio, la falta de inver­sión en indus­tria y ener­gía y la caída de las ven­tas a la clase media por efec­tos de la infla­ción, por ejem­plo. Ahora los camio­ne­ros, si lo con­si­de­ran fun­cio­nal a sus “reivin­di­ca­cio­nes”, pue­den obs­ta­cu­li­zar vías de comu­ni­ca­ción, arrui­nar super­mer­ca­dos y abas­te­ci­mien­tos, dejar a las sucur­sa­les ban­ca­rias sin efec­tivo, usar lar­gos garro­tes y con­cen­trarse de a miles en las calles de la mis­te­riosa Bue­nos Aires ejer­ciendo el virus fas­cis­toide del popu­lismo vio­lento que insis­ten en impo­ner y sos­te­ner en su pro­pio, par­ti­cu­lar y en reali­dad incons­tante beneficio.

La matriz sici­liana de los “Don” en la argen­tina faci­lita sin obs­tácu­los la suce­sión fami­liar en todos los órde­nes de la diri­gen­cia. Tam­bién Don Hugo ha legado sus cono­ci­mien­tos y filo­so­fía a su hijo Pablo, diri­gente como él pero con más ímpetu juve­nil y cons­tan­cia de las mie­les del cargo, como tam­bién a su homó­nimo hijo Pablo, com­pa­ñero con­duc­tor del recien­te­mente creado gre­mio de los emplea­dos de auto­pis­tas (por donde, es obvio, cir­cu­lan los camio­nes del padre), de su hijo abo­gado labo­ra­lista a quien su con­di­ción uni­ver­si­ta­ria lo rele­gará a fun­cio­nes de ase­so­ra­miento tal­vez simi­la­res a las del cono­cido actual dipu­tado Recalde. Queda en lista de espera su hijo menor, de diez años de edad, quien no cursa la escuela pública sino un ins­ti­tuto pri­vado, cuyo pro­ba­ble y ame­na­za­dor aumento de aran­ce­les debe estar preo­cu­pando a Don Hugo.

Con éstos ejem­plos, y con una juven­tud que se desin­te­resa en un 70% de la polí­tica y sus pro­ta­go­nis­tas, ¿cómo no seguir por parte de los que sí lo hacen el derro­tero polí­tico de estos per­so­na­jes y tam­bién de Máximo K, diri­gente líder de la agru­pa­ción “Cám­pora” de la JP, a la que está revi­viendo ace­le­ra­da­mente para orgu­llo y con­ve­nien­cia fami­liar y sus­tento elec­to­ral de los sue­ños de su papá?

“ Nues­tro pue­blo no carece de ali­men­tos sino de edu­ca­ción y por eso tene­mos pau­pe­rismo men­tal. En reali­dad nues­tro pue­blo argen­tino se muere de ham­bre de ins­truc­ción, de sed de saber, de pobreza de cono­ci­mien­tos prác­ti­cos y de igno­ran­cia en el arte de hacer bien las cosas.”

Juan Bau­tista Alberdi –Bases– 1852

Autor: Mario Baquela

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3 Comentarios en “Veinte velitas”  

  1. 1 ALBERTO

    VEINTE AÑOS DE MEN­TIR Y ROBAR.-

  2. 2 carlos

    Adhiero ple­na­mente al comen­ta­rio. Es más podria sus­cri­bir cada una de las pala­bras. Es increí­ble la vigen­cia de las pala­bras de Alberdi. Felicitaciones!

  3. 3 Richard

    OCU­PAR ESPA­CIO PARA DECIR QUE SUS­CRIBO CADA LÍNEA, SERÍA OCIOSO.
    FELI­CI­TA­CIO­NES
    RICHARD

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