México — El Gobierno que merecemos

Alejandro-Vazquez-Cardenas Cierto es que a muchos les resulta inco­modo y lo nie­gan, otros lo acep­tan, aun­que con­di­cio­nado y pocos lo digie­ren a la pri­mera, pero al final la terca reali­dad se impone; sin que val­gan alam­bi­ca­das expli­ca­cio­nes y jus­ti­fi­ca­cio­nes los pue­blos tie­nen los gobier­nos que se mere­cen. Suena cruel, injusto, sim­plista, pero es la reali­dad; los incon­for­mes podrán pata­lear, recla­mar, argu­men­tar o usar la nega­ción pura, pero nada modi­fica la realidad.

La sen­ten­cia que afirma que los pue­blos tie­nen los gobier­nos que se mere­cen, resulta válida incluso para las dic­ta­du­ras y tota­li­ta­ris­mos recien­tes o pasa­dos, como fue­ron los casos de la Ale­ma­nia nazi, la Ita­lia fas­cista, la cruel y mega­co­rrupta URSS, la pro­lon­gada dic­ta­dura cas­trista o la inde­fi­ni­ble China actual. Esta ase­ve­ra­ción adquiere mayor soli­dez en los casos donde existe un régi­men que per­mite, con las carac­te­ris­ti­cas de cada caso, una vota­ción razo­na­ble­mente libre y mane­jada no por el estado, sino por un apa­rato elec­to­ral con cierta inde­pen­den­cia.

Es por eso que, nos a agrade o no, debe­mos admi­tir que la Vene­zuela de Hugo Cha­vez en su momento votó mayo­ri­ta­ria­mente por ese per­so­naje, lo mismo pode­mos decir de Lula en Bra­sil, Cris­tina K en Argen­tina, Alvaro Uribe en Colom­bia. Todos son per­so­na­jes que lle­ga­ron por la vía de los votos, razo­na­dos o no pero votos, mis­mos que se cuen­tan y valen. No se cali­fica la cor­dura ni la cul­tura del votante, sim­ple­mente la pape­leta cru­zada se cuenta y quien tiene mas votos gana y se acabó.

En México igual. Desde la ciu­da­da­ni­za­ción del Ins­ti­tuto Fede­ral Elec­to­ral, lograda con san­gre y gran­des esfuer­zos, las elec­cio­nes son otra cosa, los votos son de ciu­da­da­nos de carne y hueso, y no como en las épocas glo­rio­sas del priísmo, cuando las elec­cio­nes eran orga­ni­za­das y cali­fi­ca­das por ellos mis­mos y las vota­cio­nes eran una farsa que se apo­yaba en un lis­tado de hipo­té­ti­cos votan­tes, algu­nos vivos, otros muer­tos. Esas eran nues­tras elec­cio­nes y así las acep­taba en ese momento la mayo­ría del pue­blo de México.

Actual­mente, nos agrade o no, el PRI, de la mano del Gober pre­cioso Marín arrasó en las vota­cio­nes del estado de Pue­bla. Al igual que en la sufrida Oaxaca del impre­sen­ta­ble e inde­fen­di­ble “gober­na­dor” Uli­ses Ruiz. Ahí los ciu­da­da­nos votan­tes borra­ron del mapa elec­to­ral al PAN y al PRD. Nada que ale­gar, los votos, esca­sos o abun­dan­tes, cuen­tan y son los únicos que deter­mi­nan quien gana. Si el abs­ten­cio­nismo es mar­cado no hay que bus­car retor­ci­das expli­ca­cio­nes. Acep­te­mos que ese es nues­tro pue­blo, con su mayor, menor o nula cul­tura cívica (y jui­cio también).

En Michoa­cán acaba de pasar un sexe­nio de “admi­nis­tra­ción” perre­dista. Un sexe­nio donde cier­ta­mente mejo­ra­ron algu­nos aspec­tos mar­gi­na­les, pero lo grueso, lo que ver­da­de­ra­mente impácta y afecta a la ciu­da­da­nía como son los aspec­tos de Segu­ri­dad, Edu­ca­ción, Empleo y Trans­porte, en eso a mi jui­cio, el sexe­nio salió reprobado.

En ese sexe­nio perre­dista los habi­tan­tes de todos los estra­tos pade­cie­ron blo­queos, mar­chas, míti­nes, plan­to­nes, “tomas”, agre­sio­nes diver­sas, mas un largo etcé­tera, y no nada mas en su ciu­dad, sino tam­bién en las carre­te­ras. Cual­quier grupo o gru­púsculo, con solo osten­tarse como filo­pe­rre­dista o de una dis­cu­ti­ble orien­ta­ción “de izquierda” tuvo per­miso para atro­pe­llar o aplas­tar los dere­chos de los ciudadanos.

Ahora, ¿Qué va a pasar en Michoa­cán tras el indis­cu­ti­ble triunfo del PRD? Una mues­tra la vimos hace unos días. Se con­firma, sin som­bra de duda, que los due­ños de las calles, las ofi­ci­nas y las carre­te­ras son los into­le­ran­tes de siem­pre. No hay, y lo más triste, no se ve como el actual gobierno perre­dista pueda o tenga la capa­ci­dad y/o volun­tad para meter en cin­tura a estos noci­vos espe­cí­me­nes. ¿Que le interesa en reali­dad al Gobierno perre­dista de Michoa­cán?, ¿Será acaso las millo­na­rias pér­di­das de los comer­cian­tes del cen­tro his­tó­rico? , ¿La negra ima­gen que se da al turismo? ¿La pér­dida de horas-hombre? ¿ El daño que se sigue haciendo a los alum­nos cuando sus hol­ga­za­nes maes­tros se dedi­can a ras­carse la barriga y otras cosas blo­queando la entrada de ins­ta­la­cio­nes esta­ta­les cada que a su limi­tado e irri­ta­ble “líder” y quien lo maneja le pega la gana? Sin temor a equi­vo­carme puedo afir­mar que nada de lo ante­rior le interesa a nues­tras auto­ri­da­des. Ellos están para cui­dar los intere­ses de su grupo, vigi­lar y gri­llar para las pró­xi­mas elec­cio­nes del CEN perre­dista, están para pro­te­ger, con­so­li­dar y ampliar sus gru­pos. ¿Cum­plir y hacer cum­plir la cons­ti­tu­ción?… ni locos que estu­vie­ran. ¿Y la ciu­da­da­nía?, que se joda. Aun así, nunca debe­mos olvi­dar el jura­mento que hacen los gober­nan­tes cuando toman pose­sión: “Pro­testo cum­plir y hacer cum­plir la ley”. Ese es el com­pro­miso que asu­men. Y la ley obliga, so pena de come­ter un delito, a actuar en ese sen­tido. Si alguien viola la ley, el gober­nante debe apli­car la san­ción corres­pon­diente. Y si decide no hacerlo, él es el infrac­tor y deberá ser san­cio­nado. El 15 de febrero, el Perió­dico Obje­tivo recoge una decla­ra­ción del Gober­na­dor Godoy sobre su gobierno y el cum­pli­miento de la ley: “si alguien fla­quea, es inefi­ciente, irres­pon­sa­ble o corrupto, sal­drá de su gabi­nete. Habrá cero tole­ran­cia a la inefi­cien­cia y a la corrup­ción”. Solo que no visua­lizo al C Gober­na­dor acep­tando haber incum­plido la ley, pues para eso tiene varios ser­vi­do­res, esos que tie­nen edad para tra­garse el anzuelo ideo­ló­gico, pero con todo y sedal. Como sea, en la demo­cra­cia el cum­pli­miento de la ley no es optativo.

Michoa­cán votó, Godoy ganó, los into­le­ran­tes man­dan. Nos guste o no el PRD reci­bió el voto de los michoa­ca­nos; cero discusiones.

Con­clu­sión: El voto avaló blo­queos, mar­chas, paros, huel­gas, pin­tas, agre­sio­nes y plan­to­nes. Pero por ele­men­tal con­gruen­cia no hay que indig­narse cuando se refie­ran a “Michoa­cán, el estado torpe”.

Autor: Alejandro Vázquez Cárdenas

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Un comentario en “México — El Gobierno que merecemos”  

  1. 1 Felipe Aceves

    Feli­ci­da­des por el articulo, pues aun­que me dolio lo de “Michoa­can el estado torpe” es la ver­dad. desde los tiem­pos del nefasto gral. Car­de­nas la uni­ver­si­dad de San Nico­las de Hidalgo se vol­vio en un semi­llero de gri­llos popu­lis­tas y dema­go­gos. Las palo­mas men­sa­je­ras como dice la can­ción, lle­van tiempo que solo comu­ni­can la pro­ble­ma­tica situa­ción de Michoa­can (no hay que olvi­dar a los narcos)

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