Ni tsunamis ni terremotos

Richard-RamsayNues­tro país, afor­tu­na­da­mente no supo de la vio­len­cia de nin­gún Tsu­nami. Tam­poco terre­mo­tos que des­tro­cen una pro­vin­cia y sus alcan­ces lle­guen al resto del país. Tuvi­mos una gue­rra interna que no alcanzó en mag­ni­tud a la de España. Luchas intes­ti­nas que una vez supe­ra­das no sir­vie­ron como cabos de ama­rre al pasado. España, Chile y Uru­guay son los ejem­plos más cer­ca­nos. Es decir tuvi­mos los mis­mos o simi­la­res ava­ta­res que tie­nen otros paí­ses y que una vez supe­ra­dos, no les impide seguir cre­ciendo y desa­rro­llán­dose para bene­fi­cio de sus pueblos.

Sin embargo, nues­tro país no acom­paña al resto del mundo. La demo­cra­cia es una ente­le­quia.
Cabe enton­ces pre­gun­tarse ¿por­qué?. Y la res­puesta está mucho más cerca de lo que pode­mos ima­gi­nar.
Este país, nues­tro país, ado­lece de un mal peor que diez Tsu­na­mis, terre­mo­tos y erup­cio­nes vol­cá­ni­cas, ya que el efecto de éstos pasa, pero los alcan­ces del mal que padece nues­tra nación, no!.
Nues­tros males se asien­tan en la clase polí­tica. Para la gente, más dañina que el peor de los desas­tres natu­ra­les, ya que éstos, una vez supe­ra­dos las cosas continúan.

Tene­mos un Con­greso que como mag­ni­fi­cen­cia edi­li­cia forma parte de las pos­ta­les de Bue­nos Aires, pero con la influen­cia dañina que muta las mejo­res inten­cio­nes de los mejo­res hom­bres que acce­den a él. Nacen bue­nos, pero las luces, la pompa y el poder del Con­greso los trans­forma. Un buen hom­bre polí­tico en el llano se trans­forma en otro miem­bro del sis­tema corrupto que impera. Lo lamen­ta­ble que tene­mos un “Con­greso” en cada pro­vin­cia o muni­ci­pio. Por supuesto la gene­ra­li­za­ción no es buena con­se­jera por ello es impe­rioso seña­lar que no todos son igua­les, aun­que sí la mayo­ría, de quie­nes somos rehe­nes cuando acce­den al poder.

La clase polí­tica es esen­cial para el desa­rro­llo de toda nación. Con­tra­ria­mente en el nues­tro, es clase pri­vi­le­giada, preo­cu­pada y ocu­pada en sus pro­pios intere­ses, muy lejos de los intere­ses de la gente, a quie­nes se supone, debe repre­sen­tar. Esta clase no muta o des­a­pa­rece, y la mala semi­lla se trans­fiere de unos a otros..

Alguien recuerda aque­llo “que se vayan todos…”.? No sólo no se fue­ron sino que se que que­da­ron casi todos, y los que se fue­ron vol­vie­ron. Tal como sucede en la monar­quia el poder se tras­pasa, y cuanto más uno se per­mite creer que se pelean y exis­ten enor­mes dife­ren­cias, con el paso del los días nos damos cuenta que lo que dijo J.D.Perón es cierto: son como los gatos, cuanto más gri­tan más se reproducen.

Los invito a pen­sar, ¿ quie­nes hicie­ron más mal a nues­tro país?. ¿Quie­nes siguen hacién­dolo? ¿Quie­nes hacen las leyes que dejan en liber­tad a los delin­cuen­tes? ¿Quie­nes corrom­pen a la Jus­ti­cia? ¿Quie­nes san­cio­nan leyes que expul­san mano de obra o auyen­tan inver­sio­nes? ¿Quie­nes son fun­cio­na­les al poder de turno?…
La lista es muy larga y pre­fe­ri­mos dejarla en la ima­gi­na­ción de quie­nes nos leen.
Los desas­tres natu­ra­les que pade­ció la Argen­tina fue­ron supe­ra­dos y olvi­da­dos. ¿Puede decirse lo mismo del accio­nar de la clase política?

Autor: Richard Ramsay

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3 Comentarios en “Ni tsunamis ni terremotos”  

  1. 1 Jorge Fernández

    Sr Ram­say:
    Humil­de­mente, creo que mien­tras no corri­ja­mos algu­nas cosas, no hay salida:
    1º) Mien­tras vote­mos lis­tas sába­nas sin la posi­bi­li­dad de tachar a quien no cono­ce­mos o no que­re­mos, apa­re­ce­rán obsecuentes.

    2º) Mien­tras quie­nes gobier­nan y no res­pe­tan la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal no sean juz­ga­dos y con­de­na­dos, serán un ejem­plo de impunidad.

    3º) Mien­tras no edu­que­mos a la ciu­da­da­nía con aque­lla vieja mate­ria de “Edu­ca­ción Cívica”, los ciu­da­da­nos des­co­no­ce­rán sus dere­chos y obli­ga­cio­nes y con­se­cuen­te­mente igno­ra­rán los debe­res y lími­tes de los gobernantes.

    4º)Mientras la igno­ran­cia siga eli­giendo divi­sas polí­ti­cas o fra­ses dema­gó­gi­cas como “La jus­ti­cia social”, “la ética de la soli­da­ri­dad” o la actual “justa dis­tri­bu­ción de las rique­zas” y no pro­gra­mas de gobierno ajus­ta­das a los prin­ci­pios constitucionales.

    Creo que segui­re­mos pos­ter­gando el des­tino de nues­tra Patria.

    Aten­ta­mente

  2. 2 Tito en el Caribe

    NO, amigo Jorge Fer­nan­dez. Ya el des­tino de La Patria esta sellado, si no bus­can de inme­diato los correc­ti­vos. Ellos se irán Super-Forrados. Noso­tros somos quie­nes que­da­re­mos en la nada.

  3. 3 Fernando Lema

    Tam­bien es dable recor­dar que TODOS los repre­sen­tan­tes del pue­blo: pre­si­dente y vice, legis­la­do­res, magis­tra­dos, inte­gran­tes de órga­nos de con­tra­lor, etc., son jus­ta­mente, REPRE­SEN­TAN­TES DEL PUE­BLO. Son el Poder Cons­ti­tuido. Fue­ron ele­gi­dos por el pue­blo para que los repre­sente; no vinie­ron en una nave de otra gala­xia. Son autóc­to­nos. SON NUES­TROS. Y no se trata de que apren­da­mos a votar, toda vez que yo no los vota­ría jamás y me los tengo que aguan­tar.
    En cuanto al señor Ram­say, creo que debe­ría saber que hay cierta dife­ren­cia entre la Gue­rra Civil Espa­ñola y los gol­pes de estado.

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