Tiempos difíciles

Constitucion-ArgentinaVerdaderamente este nuestro planeta, se ha transformado en un mundo difícil.

La hipocresía y la cobardía disfrazada de “buenas maneras” o “convivencia civilizada” nos asfixian cada día más.

Como católico apostólico romano, me dicen debo ajustarme a las enseñanzas del Evangelio; y ante el oprobio, la mentira y la violencia de todo tipo, incluida la física, debo colocar la otra mejilla, declamar con la Constitución Nacional bajo el brazo y rezar esperando que Dios se apiade de nosotros.

Creo que obrando solamente de esta manera, se me estruja el corazón decirlo, pero la cosa no camina, es más… en todos los frentes (el social, el familiar, el comunal, etc.) estamos involucionando, es decir retrocediendo.

Ahí es cuando me acuerdo de san Bernardo y me siento contenido por su célebre “A Dios rogando, pero con el mazo dando”.

Muchas veces me he preguntado si mi falta de paciencia y la personalidad que formé fruto de la actividad que elegí para crecer en la vida, me estaban impulsando a un error de apreciación del problema, mas si bien puede haber algo de ello, me doy cuenta que esto que me ocurre lo sienten o padecen bastantes personas incluidos, vale la pena destacarlos, hasta religiosos con una formación superior a la media conocida.

Explico mejor; asistiendo hace dos noches atrás a una charla formativa pronunciada por una persona de las características expresadas anteriormente, la misma terminó con una pregunta (previa a la afirmación por parte del disertante de “no estoy haciendo con esto una apología de la violencia”): “¿que pasaría si con la misma firmeza que utilizó la gente del campo para reivindicar sus derechos, nosotros los cristianos nos hubiésemos opuesto a las leyes provinciales y nacionales que promueven el aborto, la prostitución, la enseñanza en las escuelas de una libertad sexual en donde la ética y a moral están ausentes, etc.?”.

La repuesta a dicha cuestión cada uno de los presentes se la imaginó, pero desde luego el común denominador que habría tenido la misma, no es difícil elucubrarlo, es que ninguna de esas “plagas sociales modernas” habrían sido acordadas con tanta facilidad como la realidad lo indica, o directamente no habrían sido impuestas.

El lector pensará que en lo particular yo me sentí más conforme al terminar la charla relatada, les aseguro que no fue así; al contrario salí con enojo de dicha reunión, pues nuevamente en mi ánimo e inteligencia sentía que estaba recibiendo un “doble mensaje”; algo así como “pongamos la otra mejilla pero… ante la pasividad de las instituciones, la interpretación tramposa de las leyes, los grupos de mafiosos y pandilleros que nos dominan y la anomia generalizada… HAGAMOS ALGO… además de rezar”.

Releyendo la historia, no conozco ningún gobierno fuerte (llamémoslo como se desee, dictadura, autocracia, etc.) que voluntariamente haya dejado el poder; cuando ello sucedió, fue debido a que la historia opuso una fuerza de mayor intensidad que terminó por doblegarlo.

No deseo ahora yo destilar con mis ideas un doble mensaje. No estoy haciendo una apología de la violencia para enderezar el oscuro destino hacia el cual nuestra patria se encamina, arrastrada por un hato de desorbitados insensibles al bien común, e impermeables en su inteligencia a los cercanos problemas en que ingresará la humanidad toda (alimentación, energía, cambio climático, etc.); lo que trato de expresar es que el único camino que percibo, es mediante la organización en bloque y en fuerza de todos aquellos en que todavía el sentido común rige sus actos y deseos; logrado ello, sepamos que deberemos defendernos (en el sentido amplio del término) hasta que el país vuelva a la vigencia real de las leyes y las instituciones; en caso contrario probablemente de un solo soplo o con un amague, conocidos pandilleros o quienes los reemplacen esfumaran nuestras esperanzas de libertad y de una vida decente para nuestros descendientes.

Creo que ya es hora de descartar la hipocresía generalizada en la cual la mayoría hemos caído; si o si debemos llamar a las cosas por su nombre y recordando a San Bernardo, pasar a un accionar mas concreto en la búsqueda de los objetivos de nuestra sociedad. Evitemos sufrir lo que vivieron los Cristeros en el Méjico, en la primera parte del siglo XX.

Autor: Joaquín Plat

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4 Comentarios en “Tiempos difíciles”  

  1. 1 EMIRVA MENDEZ

    Estimado Joaquín, por muchas veces me sentí de la misma manera y me identifico con lo que planteas. Mas, debo decirte que los cristianos tenemos la obligación de orar a tiempo y a destiempo, con mucha fe, pero sabiendo que la fe sin acción es fe muerta. Eso quiere decir que nos toca no caer en el pecado de omisión. Yo lo digo siempre folkloricamente: “santo pendejo diez para la dos”. o sea el cristiano que pone solo sus ojitos mirando al cielo, entrelaza sus dedos sin hacer nada y pone los pies en la posición de las agujas del reloj cuando esta en diez para la dos, que cuando camina no tiene dirección. Hay que actuar sin violencia pero organizarse para actuar y detener no solo las injusticias sociales sino todo aquello que afecte nuestra fe. Se aprueban leyes para la cultura de la muerte: abortos , eutanasia, se juega con los lo que el Señor Dios nos pide tener: techo, vestido y sustento. Nosotros somos los pies y las manos del Señor Jesús. Conozco en Uruguay a un hombre que le hace la vida de cuadritos a Tabaare ( si quieres te doy su nombre y como contactarlo), en tu pais esta un médico llamado Felipe de Urca, quien tiene una pagina y desde su sitio hace maravillas, dando un mensaje que despierta las conciencias de los dormidos. Nosotros en Venezuela tenemos un gobierno comunista que ya bien conoces, con mas que una doble moral, bipolar, y que tuvo en el exterior cierta credibilidad. Los venezolanos en el exterior creamos a RECIVEX, resistencia civil de venezolanos en el exterior, desde allí se le ha ido quitando la careta al gobierno. y ya hoy todos los gobiernos saben quien es, le siguen la corriente y se lo vacilan, le quitan el dinero de nuestro presupuesto, el país se cae a pedazos, la corrupción, la inseguridad y el hambre no tienen comparación ni justificación en un país con tantos recursos. Mas no estamos con las manos cruzadas. Los pocos medios de comunicación que nos han dejado están dando la batalla. Personalmente soy persona de oración, oro y tengo una página a la que te invito entres y sí deseas te inscribes, la envío cuatro veces al mes a los que así la desean, doy el mensaje de Dios con sus
    promesas en la Biblia. http://www.sembrandolaspromesas.blogspot.com
    pero también estoy al día en lo que sucede en el mundo y y hago las denuncias, estoy en Recivex, organización que ha ayudado mucho a quitarle la careta a Chavez y a detener su avanzada. Así que no estas solo y juntos ganaremos las batalla que nos conducirán a ganar la guerra, junto con nuestro Evangelio y la Palabra y la fuerza de Dios: ” No es con espadas ni con ejércitos mas con su Santo Espíritu”.
    Tal cual la oración con fé que mueve montañas, la intercesión de la Virgen María quien junto con San Miguel Arcangel piso la cabeza de satanás, junto a ellos y con las acciones de denuncias, serias , organizadas podremos tener una Latinoamérica unida y próspera. Pues esta lucha ya no tiene fronteras. Animo! y sigue escribiendo, sigue denunciando, sigue luchando y sigue orando. La batalla está ganada.
    emirva mendez.
    periodista venezolana en el exterior.

  2. 2 Mario

    Ante todo felicito al articulista por la forma de exposicion de algo….disculpe no? tan obvio desde hace tiempo. Pero bueno, en argentina todo es lentitud para la reaccion, salvo para los delincuentes y estafadores politicos que si caminan muy rapido. Dejeme gritar por aqui..?? era hora que alguien como Ud…un ciudadano mas y catolico, se diera cuenta y lo escribiera para despertar a los miles de catolicos dormidos, que esperan que el buen Jesus los colme de bendiciones y les saque los males terrenales..Enla argentina, le dare la razon, no enseñan LEGITIMA DEFENSA POLITICA…solo le enseñan a soportar como en la Iglesia a dar la otra mejilla a semejantes bandalos. Sinceramente para mi, fue un gusto leerlo Sr. Plat. Gracias. Mario…el opositor a todo.

  3. 3 I. Dezeng

    Los tiempos difíciles provocan asfixia y la asfixia desesperación absolutamente justificada. El personalismo, en verdad, es un mal nacional que,hace años, ha atomizado a los partidos políticos convirtiéndolos en sellos de goma carentes de personalidad. Cada vez mas los ciudadanos poco confían en su declamado servicio a la comunidad. El personalismo K autoritario y agresivo enrarece la atmósfera socio política y el hombre común, ahogado en ella, pierde toda esperanza, advierte que en las instituciones se han encaramado hombres que ponen a la Nación en riesgo de sucumbir. Un patriota como el señor Joaquín Plat reacciona como tal. Así se entiende que exclame :a Dios rogando y con el mazo dando. I. Dezeng

  4. 4 Matilde del Carmen Masats

    Sr. Plat: A los Argentinos no nos gusta la violencia, somos pacificos y queremos PAZ. Pero este gobierno se encarga de apremios con sus mercenarios. Luego salen a la palestra los politícos de cuarta a desdecirse con un cassette de ignorancia solicitando que no es el camino el cometer exsesos cuando los Legisladores llegan a las provincias. ¿ Me pregunto? : Estaran en su sano juicio o es paquete mentir. Muy bueno lo suyo Sr. Joaquin.

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